November 28, 2021
De parte de La Haine
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Un repaso a la vigencia del materialismo hist贸rico y su proyecci贸n actual, poniendo el foco en la Rep煤blica Popular China y su evoluci贸n hasta el presente

Toda teor铆a cient铆fica tiene como fundamento un conjunto indemostrable de afirmaciones metaf铆sicas -ontol贸gicas, epistemol贸gicas y metodol贸gicas-.

Ya lo dijo Arist贸teles al poner las bases del m茅todo cient铆fico, que evolucionando a trav茅s de la historia ha llegado hasta nuestros d铆as. Ese conjunto metaf铆sico de verdades fundamentales indemostrables ha recibido el nombre de ‘n煤cleo duro’ de la teor铆a cient铆fica, seg煤n la explicaci贸n de Imre Lakatos. En cambio, otros postulados de la teor铆a con el rango de leyes -el llamado ‘cintur贸n protector’-, pueden ser modificados con el tiempo para ajustarse a los hechos (Lakatos 1983). Aplicando esa interpretaci贸n de la din谩mica cient铆fica a la teor铆a marxista, parece necesario hacer una reconstrucci贸n de las leyes de la historia propuestas por sus fundadores, para adaptarlas al actual contexto hist贸rico.

Seg煤n la filosof铆a de la ciencia de car谩cter historicista, que se impuso en el siglo XX, para hacer esa operaci贸n conceptual se requiere, primero, comprender su historia interna -el desarrollo de la teor铆a desde hace m谩s de un siglo y medio-; y segundo, estudiar la historia externa -el desarrollo de las ciencias sociales contempor谩neas-.

Un esbozo de la historia interna del marxismo

Respecto de la historia interna, es necesario retomar ciertas formulaciones de Marx y Engels previas a la derrota de la revoluci贸n de 1848, especialmente aquella idea contenida de la ideolog铆a alemana, de que las fuerzas productivas del capitalismo son al mismo tiempo fuerzas destructivas. Esa afirmaci贸n es continuaci贸n de la tradici贸n republicana ilustrada, especialmente representada por Rousseau: el Progreso es un desarrollo tecno-cient铆fico a costa de un subdesarrollo moral de la humanidad. Es necesario volver a retomar esta versi贸n del marxismo, por causa de los graves problemas ambientales a los que se enfrenta la humanidad del siglo XXI.

Pero la consolidaci贸n del capitalismo despu茅s de ese hecho hist贸rico -acompa帽ada por una onda larga de crecimiento econ贸mico acelerado (Mandel 1979)- signific贸 el triunfo de la ideolog铆a liberal de la burgues铆a -bien representada en el Fausto de Goethe, y por Schumpeter cuando habla de la ‘destrucci贸n creativa’ por el capitalismo-. El Fausto es una narraci贸n novelada de la dial茅ctica hist贸rica (Luk谩cs 1968), donde el diablo, lo negativo, el mal, es un aliado del progreso, del desarrollo de las fuerzas productivas. Es lo que se ha llamado tambi茅n ‘dial茅ctica negativa’.

Cuando se produce la revoluci贸n comunista en un pa铆s atrasado -cual era la Rusia zarista-, la teor铆a marxista adopt贸 fuertes rasgos progresistas: sirvi贸 para impulsar un desarrollo econ贸mico en las regiones perif茅ricas del capitalismo, evitando la extracci贸n de sus riquezas por la explotaci贸n colonial ejercida por los pa铆ses imperialistas. Esa interpretaci贸n progresista del materialismo hist贸rico se consolid贸 con la contrarrevoluci贸n estalinista, que termin贸 con la democracia republicana y constituy贸 un Estado autoritario represivo sobre la clase obrera. La explotaci贸n del trabajo permiti贸 una acumulaci贸n de capital en la URSS, y un desarrollo auto-centrado de las fuerzas productivas, en conflicto con el capitalismo internacional.

Esa fue la versi贸n del marxismo m谩s aceptada en el siglo XX y que entr贸 en crisis a finales de ese siglo, cuando se desmoron贸 la URSS. Sin embargo, tiene continuidad en la RPC (Rep煤blica Popular China), con lo cual ha vuelto a replantearse su validez. El marxismo viene a ser una teor铆a social alternativa para hacer posible el desarrollo de la periferia capitalista, evitando la explotaci贸n colonial (Amin 2011). El Estado nacional dirige y planifica la econom铆a evitando el drenaje de recursos y productos que el imperialismo extrae de su periferia colonizada.

La caracterizaci贸n de este modo de producci贸n est谩 en discusi贸n. Lenin propuso el nombre de ‘capitalismo de estado’, cuando la revoluci贸n sovi茅tica qued贸 aislada y se tuvo que rehacer la econom铆a nacional introduciendo mecanismos mercantiles con la NEP (Nueva Pol铆tica Econ贸mica). Y en mi opini贸n esta sigue siendo la denominaci贸n m谩s adecuada para la RPC, que ha conseguido un importante desarrollo de las fuerzas productivas, de forma paralela al capitalismo liberal: emigraci贸n de millones de campesinos hacia las ciudades, gigantesca centralizaci贸n econ贸mica, integraci贸n en el mercado mundial, uso de la tecno-ciencia como fuerza productiva, desarrollo de la industria militar.

Algunos marxistas, sin embargo, piensan que la contrarrevoluci贸n estalinista de 1930, liquid贸 el car谩cter capitalista de la URSS. Pero la URSS no se distanci贸 sustancialmente del modelo econ贸mico capitalista, aunque abandonara las formas pol铆ticas liberales. Por tanto, se debe considerar la URSS como un primer intento inmaduro y poco consistente del desarrollo hist贸rico que la RPC est谩 consiguiendo en nuestros d铆as: la hegemon铆a mundial.

Tenemos, pues, dentro de la teor铆a marxista varias versiones distintas de los mismos hechos, que responden a proyectos pol铆ticos alternativos en dependencia de la t谩ctica elegida para promover la emancipaci贸n; 茅stos suponen una diferente valoraci贸n de los factores que promueven la emancipaci贸n humana, y especialmente el car谩cter de las fuerzas econ贸micas capitalistas -p煤blicas o privadas- en su dimensi贸n productivo/destructiva. El an谩lisis de coyuntura debe hacerse teniendo en cuenta la cr铆tica ecol贸gica del capitalismo, que se hace cada d铆a m谩s relevante para cualquier proyecto hist贸rico.

La renovaci贸n de la perspectiva republicana democr谩tica del siglo XIX, que se produjo en la alianza entre comunistas y socialistas, como horizonte ut贸pico y advertencia de las desviaciones en el desarrollo hist贸rico del movimiento comunista, sigue presente en sectores sociales que promueven relaciones sociales por fuera de los circuitos de valoraci贸n del capital. La visi贸n republicana elitista autoritaria tiene una larga tradici贸n que se remonta a Plat贸n, y se impuso con las contrarrevoluciones estabilizadoras tras la destrucci贸n del estado capitalista-burgu茅s, a favor del estado burocr谩tico como forma pragm谩tica de combatir el imperialismo liberal. Esa diferente conceptualizaci贸n responde a cuestiones t谩cticas acerca de c贸mo avanzar hacia el socialismo -el cintur贸n protector al que se refiere Lakatos-.

Ser铆a posible compatibilizarlas, a trav茅s de un acuerdo b谩sico de respetar ciertas normas sociales b谩sicas. Quiz谩s uno de los factores m谩s estabilizadores de la cultura china es el poseer desde antiguo esa doble comprensi贸n de las relaciones sociales: el tao铆smo potenciando la conciencia personal y el confucianismo como moralidad del sistema burocr谩tico conviviendo sin conflictos internos. Esa riqueza de la teor铆a no habr铆a de ser un defecto de la teor铆a, sino una virtud, siempre que se mantenga el horizonte estrat茅gico del desarrollo de la humanidad hacia el socialismo -el n煤cleo duro-. Las diferentes perspectivas deben proporcionar un cuadro rico de matices acerca de los hechos hist贸ricos y el posible desarrollo humano hacia la emancipaci贸n.

Datos principales de la historia externa

La explicaci贸n de esa divergencia y su posible resoluci贸n debe hacerse haciendo intervenir los factores sociales externos a la propia teor铆a, en el marco de esta concepci贸n hist贸rica. En primer lugar, interpretando el lugar de la teor铆a en el conjunto de la ciencia social actual. En segundo lugar, interpretando sus consecuencias pol铆ticas en el desarrollo de las fuerzas productivas y los modos de producci贸n. En tercer lugar, investigando su utilidad para promover el socialismo.

En ciencias sociales, predomina la sociolog铆a capitalista, cuyo objetivo es manejar el orden social en funci贸n de la explotaci贸n del trabajo y la tierra. La teor铆a del mercado de libre competencia ocupa el lugar central de la econom铆a liberal y la justificaci贸n seudo-te贸rica del sistema ideol贸gico y pol铆tico del imperialismo. Como Marx y Engels estudiaron y explicaron en El Capital, esa teor铆a es defectuosa porque genera una asignaci贸n ineficiente de los recursos y una distribuci贸n injusta de los productos. Esa observaci贸n est谩 suficientemente corroborada en nuestros d铆as, y la problem谩tica ecol贸gica viene a confirmar lo que ya se sab铆a desde hace tiempo. Pero los intereses de la clase social dominante en el orden imperialista, y las capas sociales subordinadas -incluyendo lo que Lenin llamaba ‘aristocracia obrera’, la clase obrera de los pa铆ses desarrollados favorecida por la explotaci贸n colonial-, han sostenido esa teor铆a m谩s all谩 de lo racional -desmentida por los hechos hist贸ricos- y de lo razonable -promoviendo brutales crisis sociales-.

Sucede, sin embargo -como dice Thomas Kuhn-, una teor铆a cient铆fica no es abandonada hasta que no hay otra que pueda sustituirla (Kuhn 1971). Todo el juego de fuerzas sociales, econ贸micas y pol铆ticas, determinan la elecci贸n de las teor铆as cient铆ficas en cada momento hist贸rico. La disoluci贸n de la URSS en 1989 reforz贸 el papel de la teor铆a de mercado en las ciencias sociales, que ya ven铆a siendo aplicada con sucesivos golpes de estado en Am茅rica Latina y 脕frica. Sin embargo, la crisis econ贸mica desatada en 2007/2008, ha vuelto a corroborar la cr铆tica del capitalismo por Marx y Engels. Y el ascenso de la RPC proporciona un punto de apoyo para reconsiderar la validez del materialismo hist贸rico como eje central de las ciencias sociales.

Una coyuntura todav铆a inestable pero pre帽ada de futuro.

Esa validez, sin embargo, exige ser reformulada sobre la base de las experiencias hist贸ricas recientes. Siguiendo la tesis de Amin, tenemos que contar con un modo de producci贸n asi谩tico -fundado en la burocracia del estado-, que ha evolucionado desde la Antig眉edad hasta nuestros d铆as, atravesando tres etapas: 1. el Estado m铆tico creado en los grandes valles fluviales neol铆ticos hacia el 3.500/4.000 a.n.e.; 2. el Estado metaf铆sico, cuando la filosof铆a y la ciencia griegas se expandieron tras las conquistas de Alejandro Magno -las cuales, junto con las grandes religiones monote铆stas que son su expresi贸n popular, introdujeron una racionalizaci贸n en las relaciones sociales-; 3. el Estado cient铆fico, creado tras las revoluciones comunistas modernas y los procesos contrarrevolucionarios posteriores -los cuales en la RPC son el Gran Salto Adelante y la Revoluci贸n Cultural-.

Durante la Antig眉edad y la Edad Media el principal desarrollo de las fuerzas productivas se produjo en Asia bajo la forma estatal, y esa situaci贸n est谩 volviendo a darse con el ascenso de la RPC a la hegemon铆a mundial, que es el fen贸meno hist贸rico m谩s notable de las 煤ltimas d茅cadas. El modo de producci贸n asi谩tico basado en el estado burocr谩tico se constituye como la forma m谩s racional de organizar la econom铆a, que se encuentra en situaci贸n ca贸tica dentro del liberalismo. Aunque es posible que todav铆a se requiera m谩s experiencia hist贸rica para corroborarlo, el marxismo, que promueve una econom铆a basada en la planificaci贸n p煤blica y la distribuci贸n justa de la riqueza social, se perfila como la teor铆a social m谩s acertada desde el punto de vista pragm谩tico.

Pero el marxismo es algo m谩s, puesto que como teor铆a cient铆fica est谩 al servicio del comunismo, como orden social que he eliminado las clases sociales y la desigualdad entre seres humanos. Se propone alcanzar el socialismo como orden m谩s equilibrado y justo de las relaciones sociales. El Estado chino est谩 orientado hacia el socialismo, al menos nominalmente, y su capacidad para planificar el desarrollo social se ha manifestado claramente como un 茅xito durante la 煤ltima crisis econ贸mica. Pero sigue siendo un Estado autoritario, donde la clase obrera carece de instrumentos de control social, e incluso retrocede en las conquistas democr谩ticas alcanzadas. Y ese es un factor que determina que su evoluci贸n posterior sea incierta.

El objetivo del materialismo hist贸rico -como ciencia social marxista heredera de la Ilustraci贸n- es la emancipaci贸n del ser humano como sujeto de la historia. El sujeto puede ser individual -la persona-, colectivo -la sociedad, la clase social-, o universal -la humanidad en su conjunto-. Un postulado b谩sico es que no es posible la emancipaci贸n colectiva, ni tampoco la universal, sin la individual. La humanidad en su conjunto no podr谩 dominar la historia a menos que cada personalidad individual pueda dirigir su vida de forma aut贸noma hacia fines racionales conscientemente elegidos. La forma pol铆tica que se corresponde con ese postulado es la rep煤blica democr谩tica participativa, donde los ciudadanos pueden hacer valer su opini贸n y sus intereses en las decisiones colectivas.

Si se subrayan los 茅xitos positivos de la RPC -la elevaci贸n del nivel de vida de amplias capas de la poblaci贸n, la eliminaci贸n de la pobreza extrema, la extensi贸n de la educaci贸n universal, el sistema sanitario universal, la elevaci贸n del papel de la mujer, el desarrollo cient铆fico y tecnol贸gico-, se puede considerar que ese orden social consiste en un ‘socialismo de mercado’. Esos 茅xitos has generado un alto consenso entre la poblaci贸n china. Pero para considerar que la RPC est谩 orientada hacia el socialismo, ser铆a necesario que se reafirmaran los rasgos socializadores en detrimento de la competencia capitalista y sus consecuencias antes se帽aladas -lo que se hace muy complicado en el contexto de guerra fr铆a impuesto por la OTAN en las relaciones internacionales-.

Hacer compatible la autonom铆a personal con las exigencias del orden social es una compleja tarea que requiere una fuerte inversi贸n en el mejoramiento de la sociedad, dedicando esfuerzos notables en su resoluci贸n. Como se帽alaba ya Rousseau en su cr铆tica del progreso, el problema de la sociedad capitalista es el enorme desarrollo de las ciencias naturales y sus t茅cnicas de dominaci贸n de los procesos naturales, en detrimento de las ciencias sociales y el desarrollo de la filosof铆a pr谩ctica -茅tica, pol铆tica y econom铆a-.

observatoriocrisis.com




Fuente: Lahaine.org