November 15, 2020
De parte de La Haine
246 puntos de vista

El domingo 8 de noviembre vecinas de Bilbao la Vieja, Casco Viejo y San Francisco organizamos una comida popular en la Plaza de Iturburu, para reivindicar que bajo el paraguas de la “crisis sanitaria” no se puede criminalizar la sociabilidad y la vida de barrio.

La comida hab铆a sido notificada a la Ertzaintza y se desarroll贸 tomando todas las medidas sanitarias -grupos de 6 personas, distancia de 1.5 metros entre una y otra, mascarillas mientras no se com铆a…-. Durante una buena parte del acto reivindicativo, estuvieron presentes agentes de la Polic铆a Municipal para asegurarse que se estaban cumpliendo todas las medidas sanitarias y se fueron dici茅ndonos que efectivamente no se estaba incumpliendo ninguna norma y est谩bamos actuando con responsabilidad.

La jornada se desarroll贸 muy bien -en un clima de sana diversi贸n y de cuidado mutuo- hasta que apareci贸 una patrulla de la Ertzaintza, que vino cuando se hab铆a acabado la comida y est谩bamos recogiendo la plaza. El mando de la patrulla, al bajar del coche, amenaz贸 a la persona que hab铆a notificado el acto con abrirle un expediente sancionador, dici茅ndole “no s茅 si te has enterado de que estamos en una pandemia, y t煤 organizando comidas”. La compa帽era respondi贸 que el acto reivindicativo se hab铆a llevado a cabo respetando las medidas sanitarias y de seguridad y que no ten铆an nada para abrirle un expediente -y que si quer铆an saber c贸mo se hab铆a desarrollado el acto, que preguntasen a la polic铆a municipal-. Entonces, el agente cogi贸 arbitrariamente a dos personas de la plaza, con la excusa de que una estaba fumando y la otra no ten铆a “la mascarilla correctamente puesta”, poniendo una sanci贸n a estas personas y a la persona que hab铆a notificado el acto, porque “no hab铆a asegurado que las todas las personas presentes repetaran las medidas de seguridad”. Ahora estamos esperando multas que podr铆an llegar a m谩s de mil euros.

La lectura pol铆tica que hacemos de los acontecimientos es que, aunque el derecho a manifestaci贸n sigue estando formalmente garantizado por las 煤ltimas medidas -porque no se puede prohibir-, su uso efectivo sigue estando condicionado por las actuaciones arbitraras de las fuerzas policiales. Es decir, es posible manifestarse siempre y cuando a los agentes de turno no les moleste tu acto. Lo del domingo ha sido una comida popular, pero ma帽ana podr铆a ser cualquier manifestaci贸n o concentraci贸n. Est谩 claro que las “medidas sanitarias” abren el camino a un estado policial, donde todo derecho de expresi贸n o manifestaci贸n queda subordinado a la voluntad e interpretaci贸n de los miembros de las fuerzas de seguridad.

Parece que se inicia una 茅poca en la que se pueden reprimir libertades individuales y colectivas en nombre de una interpretaci贸n torticera de lo que llaman “salud colectiva”, que no es m谩s que una reorganizaci贸n del orden social que poco tiene que ver con el cuidado y la protecci贸n de las personas m谩s perjudicadas por la pandemia (trabajadoras y/o enfermas). Por eso, en tiempos tan oscuros, creemos que es hora de poner luz y de, con responsabilidad y protegi茅ndonas unas a otras, seguir junt谩ndonos y llenando nuestras plazas.

Por 煤ltimo, queremos se帽alar la incoherencia y contradicci贸n constantes que han caracterizado las medidas tomadas por el gobierno del PNV. Desde el inicio del estado de alarma, todas las decisiones han sido tomadas a merced del sistema econ贸mico, generalizando as铆 una moral que culpabiliza el ocio y el uso del espacio p煤blico. Mientras tanto, seguimos acudiendo hacinados a nuestros centros de trabajo y tratan de hacernos creer que el descontrol de la reproducci贸n del virus se origina en “comportamientos individuales que no cumplen las medidas de protecci贸n”.

Desde esta reflexi贸n, nos dirigimos a ti, vecina, con la intenci贸n de poder fortalecer nuestras redes comunitarias y de confianza, y te invitamos a intentar dialogar con tu vecindario cuando consideres que se est谩n llevando a cabo “conductas de riesgo掳. Entendemos el miedo que puede generar esta situaci贸n y nuestra intenci贸n lejos quedaba de poder fomentar esa sensaci贸n de inseguridad. A煤n as铆, creemos que el cuidado y la responsabilidad colectiva deber铆an ser transversales en nuestros barrios, y deber铆an ejercerse desde la convivencia y la comunicaci贸n.

HABLA CON TUS VECINAS Y NO CON LA POLIC脥A




Fuente: Lahaine.org