February 17, 2021
De parte de La Haine
181 puntos de vista

Pese a que han transcurrido 25 a帽os de su firma, los acuerdos mantienen su actualidad. Son parte de la sangre que corre por las venas de la insumisi贸n ind铆gena

Hace 25 a帽os se abri贸 un nue颅vo horizonte para los pueblos originarios de M茅颅xico. Los Acuerdos de San Andr茅s sobre Derecho y Cultura Ind铆gena se convirtieron en el documento fundacional de una etapa de largo aliento en su lucha emancipadora; en parte medular de su proyecto estrat茅gico e instrumento esencial para su reconstituci贸n. El equivalente, por utilizar un s铆mil hist贸rico, al Programa del Partido Liberal Mexicano en la Revoluci贸n de 1910-17.

Pese al paso de los a帽os y del incumplimiento gubernamental de lo pactado, los acuerdos mantienen su actualidad y respaldo. 驴Qu茅 hace esto posible? Primero que todo, la ruta seguida para su elaboraci贸n. Como se explica en el documento Punto y seguido, los zapatistas convirtieron lo que pudo haber sido una negociaci贸n entre dos partes en un di谩logo abierto, inclusivo e incluyente, de cara a la sociedad y con la participaci贸n de las m谩s amplias corrientes de opini贸n (https://bit.ly/3dckliY).

San Andr茅s fue una sinfon铆a coral, interpretada en medio de una escenograf铆a espectacular, en la que, convocados por el Ej茅rcito Zapatista de Liberaci贸n Nacional (EZLN), se escucharon las voces de los m谩s importantes dirigentes e intelectuales ind铆genas, al lado de religiosos, antrop贸logos, abogados, historiadores, fil贸sofos y periodistas, que hab铆an caminado al lado de los pueblos originarios durante d茅cadas. Fue tal la convicci贸n de su palabra, que, con frecuencia, los ind铆genas invitados por el gobierno hicieron eco de sus planteamientos.

La multiplicidad de lenguas que all铆 se hablaron pudieron haber desembocado f谩cilmente en la fallida construcci贸n de una nueva torre de Babel. Sin embargo, el resultado final fue el opuesto: una extraordinaria s铆ntesis que recuper贸 lo sustancial de las incesantes movilizaciones y reflexiones ind铆genas que sacudieron regiones enteras del pa铆s a lo largo de muchos a帽os.

Un resumen as铆 fue posible por la incuestionable autoridad 茅tico-pol铆tica de los zapatistas. Ellos fueron el fiel de la balanza para dirimir las m谩s enconadas contradicciones entre sus asesores e invitados. En la negociaci贸n, se suscitaron intensos debates entre los convocados sobre temas como el alcance de los derechos humanos, la cuesti贸n de g茅nero, las regiones pluri茅tnicas auton贸micas o las formas de representaci贸n pol铆tica. Pero, no obstante el encono que la discusi贸n tuvo por momentos, la autoridad rebelde, sumada a su capacidad de escucha, jerarquizaci贸n de lo esencial y resumen permitieron aterrizar lo discutido en los acuerdos y en Punto y seguido, con el consenso de la inmensa mayor铆a de los invitados.

M谩s all谩 del mosaico multi茅tnico del M茅xico profundo que se despleg贸 en toda su riqueza en los di谩logos, las reflexiones desde el campo de los asesores rebeldes incorporaron una perspectiva internacional, especialmente latinoamericana. Se pusieron sobre la mesa las ense帽anzas y debates por el reconocimiento de los derechos ind铆genas en la OIT (Convenio 169) y la ONU, as铆 como en varios pa铆ses americanos (Nicaragua, Colombia, Brasil, Ecuador). Tambi茅n, las experiencias de procesos de paz en Sud谩frica, Palestina, Guatemala, El Salvador, Per煤 y Colombia.

Los acuerdos no tienen como materia prima elementos exclusivamente nacionales. Est谩n en sincron铆a (y en algunos puntos, pasos adelante) con las movilizaciones y reivindicaciones de los pueblos originarios y legislaciones de un ciclo de lucha abierto en la regi贸n entre 1984 (primer proceso de paz en Colombia) y 1992 (500 a帽os de resistencia ind铆gena, negra y popular). San Andr茅s fue una especie de pre-Constituyente para refundar el pa铆s. Estableci贸 la necesidad de modificar la Constituci贸n legal de la sociedad mexicana al a帽adir al principio de los ciudadanos el de los pueblos ind铆genas. Anunci贸, a su manera, la inevitabilidad de establecer un Estado plurinacional.

Los acuerdos anticiparon nuevas modalidades de expolio y explotaci贸n que perpetrar铆an el neoliberalismo y el neoindigenismo desarrollista. Buscaron levantar un muro de contenci贸n jur铆dica capaz de brindar protecci贸n a los pueblos originarios de la embestida para despojarlos de sus territorios y convertirlos en jornaleros sobrexplotados en las modernas fincas agroexportadoras. La expansi贸n incontenible de megaproyectos, concesiones mineras, narcotr谩fico y agroindustrias desaf铆an hoy su sobrevivencia, como ayer lo hicieron finqueros y terratenientes, grandes ganaderos, compa帽铆as madereras, caciques, pol铆ticos corruptos, distribuidores de trago y la construcci贸n de grandes presas.

M谩s all谩 de la construcci贸n de la autonom铆a sin pedir permiso que los zapatistas iniciaron en sus territorios, en nombre de los acuerdos, multitud de comunidades ind铆genas en el pa铆s han formado polic铆as comunitarias y reconstituido sistemas de impartici贸n de justicia propios, nombrado autogobiernos municipales al margen de los partidos, recuperado sus sistemas normativos internos, impulsado proyectos de educaci贸n alternativos, hecho florecer sus lenguas y culturas y forzado la aprobaci贸n de reformas legales.

Pese a que han transcurrido 25 a帽os de su firma, los acuerdos de San Andr茅s mantienen su actualidad. Han sido y son parte de la sangre que corre por las venas de la insumisi贸n ind铆gena.

A la memoria de Ricardo Robles, el Ronco.

@lhan55




Fuente: Lahaine.org