June 8, 2021
De parte de Rojo Y Negro
121 puntos de vista


Para nosotros ese aparato judicial es como un monstruo con al menos cuatro cabezas: El poder econ贸mico empresarial, el poder pol铆tico, el poder judicial (jueces, fiscales y abogados) y las fuerzas de seguridad.

Este monstruo no solo tiene la capacidad de destruir vidas, sino tambi茅n sociedades. Se vale de las peores perversidades para convencernos de ver a la v铆ctima como el victimario. Ha ido elaborando numerosos artilugios para procesarte, judicializarte y condenarte: engrosa expedientes con papeles que sus mismas cabezas de monstruo blanquean; utiliza el delivery de sus propias oficinas.

Los hechos

La empresaria Mar铆a Elena Paggi -due帽a de medios de comunicaci贸n en la ciudad de Esquel y descendiente de quienes robaron el territorio de la comunidad mapuche Nahuelpan en 1937鈥, con diferentes excusas y falsas acusaciones, corta el camino ancestral que aun hoy es de uso cotidiano por parte de la comunidad. Cav贸 una zanja a pocos metros de la casa de la familia Quilaqueo Llancaqueo, y ya nadie pudo pasar. El aparato judicial omiti贸 sistem谩ticamente las denuncias efectuadas por el lofche. La comunidad decidi贸 rellenar la zanja para volver a transitar. 驴Qu茅 hace esta empresaria? Mete alambre al camino ancestral y empieza a reclutar gente para amedrentar y violentar a la comunidad. Un modus operandi mafioso y patotero que ya conocemos.

De todos modos, la comunidad Nahuelpan, junto con otros lofche, liberan nuevamente el camino. En un trawun (parlamento) orientado por las ancianas y ancianos de esa comunidad, decidimos retirar el alambre. Esto fue el 1潞 de junio. A las pocas horas, acompa帽ada por un contingente policial, la se帽ora Paggi pretende ingresar a nuestro territorio. La comunidad no se lo permite.

Derechos bastardeados

Hace muchos a帽os las mujeres vienen caminando y luchando para llevar ante la justicia (patriarcal y racista) las denuncias correspondientes a actos de violencia hacia ellas. Han ganado su merecida legitimidad y sentimos que estos derechos son bastardeados por la misma justicia que los ignora, silencia y utiliza para defender la propiedad privada.

Hay derechos, como la condena hacia los violentos, que se consiguieron con costos alt铆simos, como la misma vida de quienes los pelearon. Derechos pensados para reparar desigualdades, resguardar precariedades y proteger la vida. La identificaci贸n de ciertas pr谩cticas como violencia de g茅nero es parte de estas luchas. Gran parte de la sociedad todav铆a est谩 inmersa en paradigmas machistas y patriarcales, y el proceso de deconstrucci贸n es lento, costoso y ha llevado muchos esfuerzos. M谩s aun cuando se solapan varias historias de desigualdad: ser parte de un pueblo excluido, despojado y controlado por una hegemon铆a racista y supremacista; y ser mujeres ind铆genas, empobrecidas, como nuestras madres y abuelas que vieron c贸mo se incendiaban sus hogares, que sobrevivieron en los m谩rgenes de una urbanidad que solo las consideraba sirvientas, entre otras tristes experiencias que ellas nos han contado.

En las 煤ltimas horas, la se帽ora Paggi acompa帽ada por el fiscal Cavallo, el comisario y el juez Jorge Criado (denunciado tiempo atr谩s por la oficina de g茅nero del Superior Tribunal de Justicia y por mujeres mapuche ante al INADI y la ONU) acusaron de violencia de g茅nero a las mujeres y hombres de la comunidad Nahuelpan que decidieron colectivamente no dejar que nadie vuelva a cercenar su derecho a transitar libremente por su propio territorio. Esta empresaria terrateniente, que viene avasallando derechos de la comunidad Nahuelpan, manipula la figura de violencia de g茅nero para usurpar el lugar de v铆ctima, con la complicidad del comisario Vera que impuls贸 la denuncia y del juez Criado que le dio viabilidad en la justicia.

驴Cu谩ndo los derechos se convierten en privilegios? Cuando se estratifican y se oponen los privilegios del poder a los derechos conquistados por lxs oprimidxs, como lo ha sido derecho al resguardo de la integridad f铆sica de las mujeres y el derecho de los Pueblos ind铆genas a vivir en su territorio ancestral.

La Sociedad Rural, a la que pertenecen terratenientes como la se帽ora Paggi, es la que designa a los administradores de justicia en la provincia de Chubut y en toda la Patagonia. Con actos como el de Paggi, la Sociedad Rural contin煤a perpetu谩ndose en el poder a trav茅s de los estamentos de la justicia que sus mismos miembros gobiernan.

Nos indigna que un derecho tan fundamental sea usado perversamente para despojarnos del territorio. Pero m谩s nos indigna que la elite esquelense se atreva a ultrajar y bastardear un derecho que cost贸 tantas vidas.

Convocamos a las compa帽eras y compa帽eros luchadores de derechos a repudiar este accionar del aparato judicial de Esquel.

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSe_suies_WpdqBTf_YKLredGS3bHw1I…




Fuente: Rojoynegro.info