April 6, 2021
De parte de La Haine
97 puntos de vista


El aumento de la desigualdad desde 1980 fue impulsado desde arriba, en parte por el 10% m谩s rico de la sociedad, y en mayor medida por el 1% m谩s rico y por algunas fracciones todav铆a m谩s peque帽as que acumulan una riqueza de proporciones fara贸nicas. La pobreza no afect贸 en igual medida al 90% restante, pero todos los sectores que lo componen fueron abandonados a su suerte. Este proceso estuvo en el origen de una amarga literatura acad茅mica y period铆stica t铆pica del Norte global, que contrasta fuertemente con los sue帽os de una “clase media en ascenso” propagados por los bancos de desarrollo y por las consultoras.

Para fortalecer la determinaci贸n burguesa en un momento de crisis y baja autoestima, el libro de Torben Iversen y David Soskice, ‘Democracy and Prosperity’ (2019), le rinde homenaje a las “democracias capitalistas avanzadas” (aunque los autores muestran m谩s deferencia hacia el capitalismo que hacia la democracia, a la que acusan de la desigualdad). “La esencia de la democracia”, aseveran, es “el avance de los intereses de la clase media”.

Iversen y Soskice, ambos destacados economistas institucionales, argumentan que la clase media est谩 en l铆nea con el capital a trav茅s de dos mecanismos fundamentales. Uno es la “inclusi贸n en el flujo de la riqueza” que produce la acumulaci贸n de capital. El otro es el Estado de bienestar: el sistema de impuestos y transferencias asegura que las clases medias “participen” de la econom铆a del conocimiento. Pero las recientes investigaciones sobre desigualdad muestran que lo que se est谩 terminando es justamente esta “inclusi贸n” y esta “participaci贸n”.

Al comienzo, la distribuci贸n neoliberal efectivamente favoreci贸 los intereses de la clase media. La privatizaci贸n de algunos servicios p煤blicos les vali贸 algunas ganancias a ciertos segmentos afortunados de la clase media. El financiamiento p煤blico de algunas instituciones de educaci贸n privadas a trav茅s de un sistema de subvenciones, tal como se hace hoy Suecia, le dio a los padres de clase media una buena oportunidad para enviar a sus hijos a “buenas escuelas” con pocos ni帽os inmigrantes y de clase trabajadora. La privatizaci贸n de la salud fue menos popular y m谩s propensa a esc谩ndalos p煤blicos, pero todav铆a es aceptada por muchos como la pareja natural de la austeridad y de la escasez de las prestaciones p煤blicas.

Por otro lado, la exclusi贸n de la clase media de las viviendas urbanas de primera clase se desarrolla a un ritmo acelerado mientras crecen las brechas de ingresos y de riqueza. Mientras tanto, el ambientalismo penetra cada vez m谩s profundamente en la clase media educada, que jerarquiza expl铆citamente la supervivencia del planeta y la sustentabilidad ecol贸gica por encima de los intereses del capital.

Quedarse atr谩s

A causa de la polarizaci贸n de los ingresos, el tama帽o total de la clase de ingresos medios 鈥揺s decir, aquellos cuyos ingresos representan entre el 75 y el 200% de la media鈥 se hundi贸 en el 谩rea de la OCDE y la posibilidad de pertenecer a ella se redujo notablemente. La movilidad ascendente hacia la educaci贸n terciaria se estanc贸 en 1975, mientras que el riesgo de la movilidad descendente creci贸 de manera considerable en los a帽os 2010, especialmente en el Reino Unido.

El COVID-19 prosigui贸, y en algunos pa铆ses incluso aceler贸, la ruptura entre las clases medias y las clases altas. En EE. UU., la riqueza de los multimillonarios increment贸 un 44% desde mediados de marzo de 2020 hasta fines de febrero de 2021, en un momento en el cual el 50% de las personas con t铆tulos universitarios o educaci贸n superior declaraban enfrentar dificultades para costear sus gastos cotidianos. A fines de julio de 2020, la riqueza de los multimillonarios brit谩nicos hab铆a crecido un 35% m谩s que durante el a帽o anterior, mientras que uno de cada cinco empleados de ingresos medios declar贸 que hab铆a disminuido su capacidad de ahorro y la mitad declar贸 que esta no se hab铆a modificado.

El fracaso de Biden

Los ni帽os de la clase media son dejados de lado por un sistema educativo elitista que es cada vez m谩s excluyente y que abarca desde los jardines de infantes hasta las universidades m谩s destacadas. Mientras tanto, los padres de las clases altas hacen inversiones inigualables para preparar a sus hijos para las mejores posiciones que ofrece el mercado laboral.

David Markovits, profesor de Derecho de la Universidad de Yale, calcul贸 que esta inversi贸n en una formaci贸n de 茅lite que supera el gasto promedio en educaci贸n equivale a una herencia de 16.8 millones de d贸lares. El resultado es que los “ni帽os ricos ahora superan a los ni帽os de clase media en el SAT en una proporci贸n que representa el doble de aquella en la que los ni帽os de clase media superan a los ni帽os criados en la pobreza”.

El proyecto de Biden para fortalecer a la clase media bajo el gobierno de Obama no logr贸 garantizar la asistencia para el cuidado de los ni帽os ni el acceso a la universidad, y fracas贸 tambi茅n en lo que respecta a la cobertura de salud. El 1% m谩s rico de EEUU perdi贸 contacto, no solo con la clase media nacional, sino tambi茅n con todas las clases altas de Occidente, y se retir贸 para constituir una casta singular.

Plustrabajo

En toda el 谩rea de la OCDE, los ni帽os que aspiran al ascenso social enfrentan la reducci贸n de las oportunidades de movilidad. Pero esto no es todo. Se est谩 debilitando el n煤cleo mismo del trabajo de la clase media. El trabajo de la clase media siempre adopt贸 tres formas principales: el trabajo por cuenta propia, el trabajo de oficina para alguna autoridad delegada y las profesiones “liberales”. En el largo plazo, la peque帽a burgues铆a aut贸noma, compuesta t铆picamente por comerciantes y por una rama rural de productores agr铆colas y ganaderos, disminuy贸 en n煤mero e importancia.

Es cierto que, en el Reino Unido, a lo largo del 煤ltimo siglo, se observ贸 un incremento del n煤mero de trabajadores aut贸nomos urbanos que son due帽os de sus propios negocios. Sin embargo, este incremento est谩 completamente determinado por los cuentapropistas, la mayor铆a de los cuales est谩n m谩s cerca de los trabajadores precarizados que de la peque帽a burgues铆a hist贸rica cuyos negocios se est谩n reduciendo dr谩sticamente. La media de sus ingresos anuales en 2015-2016 fue de 21 000 libras esterlinas, es decir, un tercio del ingreso promedio de un asalariado.

Antes de ser completamente expulsados, como sucedi贸 con amplias franjas de empleados bancarios y del correo, los empleados de oficina y los gerentes de bajo nivel estar谩n cada vez m谩s sometidos a lo que David Boyle denomina acertadamente “taylorismo digital”. Los empleos de oficina de cuello blanco dejaron de ser trabajos seguros y formas relativamente c贸modas de escapar a la clase trabajadora y se convirtieron en el principal objetivo de la automatizaci贸n.

El tercer sector cl谩sico de los empleos de clase media sol铆a ser el de las profesiones “liberales”, es decir, trabajos a los que se accede luego de una prolongada formaci贸n en las instituciones de educaci贸n superior que permite hacerse de conocimientos inaccesibles a la poblaci贸n en general. Incluyen profesiones antiguas como la docencia, la medicina, el derecho, en muchos pa铆ses las carreras de funcionario p煤blico, y, a partir del S. XX, algunas “semiprofesiones” como la enfermer铆a y el trabajo social, para nombrar solo dos.

Durante mucho tiempo, estas profesiones eran respetadas y percibidas como algo carente de inter茅s para los negocios y para el capital. En la tradici贸n alemana del S. XIX y principios del S. XX, a estos sectores se los llamaba Bildungsb眉rgertum (burgues铆a culta) y estaban m谩s o menos asociados a la Wirtschaftsb眉rgertum (burgues铆a econ贸mica). En oposici贸n al mundo de los negocios, cuyo fin es la ganancia, la sociolog铆a defin铆a a las profesiones como actividades orientadas al cultivo del conocimiento y del servicio p煤blico.

Las profesiones socavadas

En este momento las profesiones de clase media est谩n siendo atacadas 鈥揷on la excepci贸n, en t茅rminos generales, de los abogados鈥 y est谩n en proceso de ser destruidas. El ataque proviene de distintos 谩ngulos, que pueden resumirse como una invasi贸n del “gerencialismo”. Esto implica una relativa devaluaci贸n del conocimiento de los especialistas al que, a su vez, se le pierde el respeto. En la pr谩ctica, esto significa antes que nada la subordinaci贸n de los profesionales docentes, investigadores, m茅dicos, enfermeras, ingenieros y otros, a los gerentes y administradores de las escuelas, universidades, hospitales y empresas.

La pr谩ctica del conocimiento profesional est谩 sometida al control, evaluaci贸n y sanci贸n de los gerentes, lo cual deriva de la desconfianza institucionalizada de la autonom铆a y de la 茅tica profesionales. La pr谩ctica y la 茅tica profesionales est谩n sujetas a c谩lculos generales de costo-beneficio, muchas veces inventados especialmente para estos cuasi mercados internos, como, por ejemplo, las administraciones universitarias que les cobran a los departamentos universitarios por el uso de los locales universitarios. Estos inventos de costo-beneficio tambi茅n forman parte de un ataque antiprofesional especialmente intenso que se realiza bajo el lema del mercado.

La imposici贸n de una norma ideal de mercantilizaci贸n 鈥揺l opuesto instrumental a la mentalidad profesional de valores intr铆nsecos, como el conocimiento, la satisfacci贸n de las necesidades y la imparcialidad de la ley y de las normas鈥 es promovida tanto por la privatizaci贸n (de escuelas, hospitales, c谩rceles, etc.) y por la as铆 denominada “Nueva Gesti贸n P煤blica” de instituciones financiadas con impuestos. Se supone que estas 煤ltimas deber铆an trabajar internamente como empresas en el marco de un cuasi mercado, compr谩ndose y vendi茅ndose servicios las unas a las otras, mientras que externamente se les exige que contraten a empresas privadas para brindar servicios p煤blicos.

De esta manera, la educaci贸n, la atenci贸n sanitaria y los servicios sociales se convirtieron en 谩reas rentables para la acumulaci贸n de capital, lo cual atrajo en gran medida el inter茅s de la “burgues铆a econ贸mica” que demoli贸 a la “burgues铆a cultural” en su propio terreno.

Las profesiones de clase media no deben ser idealizadas, dado que sus rutinas repetitivas ciertamente pueden hacer que quienes las practican se vuelvan cerrados, conservadores, autocomplacientes e ineficientes.

Pero este no es un rasgo inherente al profesionalismo y ser docente, doctor o funcionario p煤blico fue alguna vez una fuente de orgullo y seguridad para la clase media. Ese orgullo y esa seguridad est谩n siendo pisoteados y el l谩tigo de los gerentes est谩 prevaleciendo por sobre la colegialidad. Muy pocos tienen 茅xito en su intento de escapar hacia la clase media alta de los gerentes y los profesionales “estrella”, pero para el resto, el presente 鈥搚 probablemente tambi茅n el futuro鈥 es la inestabilidad y una trayectoria descendente.

Una nueva pol铆tica

La dial茅ctica del capitalismo industrial, que Marx analiz贸 y predijo con una precisi贸n impactante, dej贸 de operar en el Norte global y se top贸 con obst谩culos en el Sur. El capitalismo posindustrial dej贸 de producir una clase obrera cada vez m谩s grande y concentrada. Este proceso termin贸 en el Norte durante el per铆odo 1965-1980, cuando el peso social de la clase trabajadora alcanz贸 su punto m谩s 谩lgido. En el Sur global, la manufactura se estanc贸 en los a帽os 1990 y el empleo industrial 鈥搃ncluyendo la miner铆a y la construcci贸n鈥 lo hizo aproximadamente en 2010.

Aun si los sectores de la clase trabajadora perdidos en manos de la derecha pueden ser recuperados, el movimiento obrero es solo uno de los componentes necesarios de una pol铆tica igualitaria y no es m谩s el 煤nico agente suficiente ni su centro natural. Las propuestas pol铆ticas de izquierda para la clase media son decisivas para cualquier pol铆tica igualitaria que pretenda ser exitosa.

Este es un tema muy delicado y dif铆cil, porque estas pol铆ticas igualitarias para la clase media no pueden abandonar a los m谩s vulnerables, ni a la mitad m谩s pobre de la poblaci贸n frente a las privatizaciones y el estancamiento de los ingresos, ni tampoco dejar de lado los derechos de los empleados frente a los empleadores. Se trata de hacer lo opuesto al blairismo y a cierta orientaci贸n de derecha para la clase media que destruy贸 al Partido Socialista franc茅s y al Partido Socialdem贸crata de Alemania, es decir, lo opuesto a darle la espalda al pueblo y a salir de fiesta con el capital mientras se representa una visi贸n del mundo de clase media alta.

La tarea es convencer a la clase media 鈥搊 a una parte considerable de ella鈥 de las ventajas que representan la igualdad y la solidaridad humana por sobre los privilegios neofara贸nicos y las recompensas de las que gozan el capital y sus hijos. El punto de partida es que el capitalismo financiero y posindustrial est谩 abandonando y excluyendo a la clase media mientras produce una sociedad que enfrenta al 1% contra el 99%. Gobierne quien gobierne en estas pobres democracias, no ser谩 seguramente el votante medio de las teor铆as econ贸micas de la democracia. “Se termin贸 el 鈥渕edio pelo鈥” podr铆a ser el epitafio neoliberal para la clase media.

* G枚ran Therborn es profesor sueco de sociolog铆a de la Universidad de Cambridge

observatoriocrisis.com




Fuente: Lahaine.org