August 26, 2021
De parte de Portal Libertario OACA
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Antes de que el 11 de septiembre de 2001 Al-Qaeda tirase abajo las Torres Gemelas de Nueva York, George Bush ya se hab铆a rodeado de las figuras m谩s importantes del llamado movimiento neoconservador o neoc贸n, como Paul Wolfowitz, Dick Cheney y Donald Rumsfeld y entre sus planes ya se encontraba la invasi贸n de Irak y la expansi贸n estadounidense en Oriente Medio. El 11-S supuso la justificaci贸n perfecta para entrar en la regi贸n, pero era demasiado pronto para enfrentarse al r茅gimen de Sadam Hussein. Al descubrirse que buena parte de los miembros de Al-Qaeda se encontraban refugiados en las monta帽as de Afganist谩n, Estados Unidos (EEUU) no dud贸 en invadir este pa铆s en octubre de 2001. A la operaci贸n la denomin贸 Libertad Duradera.

Dos a帽os despu茅s hizo lo propio con Irak. Pero tras gastarse miles de millones de d贸lares, colocar gobiernos extraordinariamente corruptos y desestabilizar Oriente Medio, EEUU se dio cuenta de que se hab铆a metido en dos guerras eternas que no pod铆a ganar, ni perder. Por ello, hace unos a帽os opt贸 por retirarse paulatinamente de estos dos pa铆ses y contemplar desde la distancia c贸mo todo lo que tocaba acababa destruido. En agosto de 2021 las tropas de la OTAN se retiraron de Afganist谩n. Est谩 previsto que se marchen de Irak a finales de este a帽o.

La Guerra contra el Terrorismo y los ataques preventivos

El hecho de que los autores materiales de los atentados del 11-S fueran saud铆es, o que Al-Qaeda fuera fundada en una potencia nuclear como lo es Pakist谩n 鈥 de hecho, Osama Bin Laden fue descubierto y ejecutado all铆 en 2011 鈥 no supuso ninguna consecuencia para estos pa铆ses. El gigante norteamericano cobr贸 su venganza yendo a por la naci贸n m谩s d茅bil: un pa铆s rural, poco desarrollado, con una baja densidad de poblaci贸n. A EEUU y sus aliados de la OTAN no le supuso mucho esfuerzo derrocar al gobierno talib谩n, tomar control de la regi贸n y bombardear incesantemente las monta帽as en las que supuestamente se encontraba escondido Bin Laden.

La guerra de Afganist谩n supuso el inicio de la llamada Doctrina Bush: una pol铆tica de guerra preventiva, justificada como 鈥渓ucha contra el terrorismo internacional鈥, que defend铆a que, tras la Guerra Fr铆a, EEUU era la 煤nica superpotencia que existe en el mundo y que como tal puede ejercer de polic铆a del mismo. En consecuencia, tiene la potestad, e incluso obligaci贸n moral, de deponer reg铆menes extranjeros que representan una supuesta amenaza (aunque 茅sta no sea inminente) para la seguridad de sus intereses y asegurarse de que nunca pueda surgir otra potencia que rivalice con la suya, como lo fue en su d铆a la URSS. Todo ello bajo el pretexto de expandir la democracia occidental por el planeta, y por tanto la Pax Americana o paz mundial regida por las relaciones econ贸micas capitalistas, consolidando un nacionalismo estadounidense en un mundo cada vez m谩s globalizado. Se trata, en definitiva, de una actualizaci贸n del Plan C贸ndor al siglo XXI. En otra 茅poca se le hubiera denominado imperialismo, colonialismo e, incluso, fascismo.

En el caso espec铆fico afgano, no s贸lo se esgrimi贸 como justificaci贸n la lucha contra el terrorismo, sino tambi茅n la liberaci贸n de la mujer, sometida por los crueles talibanes[1]. El hecho de que los talibanes se encontraran en una posici贸n de poder por haber sido financiados y entrenados por EEUU durante los 80, para que hicieran la guerra con la URSS, se pas贸 por alto[2]. El relato ten铆a que ser que EEUU era el palad铆n de la libertad en el mundo y su lugar en el mundo era el de salvarnos de cualquier opresor.

Por alguna raz贸n, la invasi贸n de Afganist谩n de 2001 鈥 producida un mes y una semana despu茅s del 11-S 鈥 no provoc贸 un movimiento internacional contra la guerra semejante al que despert贸 la de Irak en 2003. Millones de personas salimos a protestar contra la guerra de Irak al grito de 鈥No a la Guerra鈥, pero apenas hubo resistencia en las calles contra la de Afganist谩n. L铆deres gubernamentales progresistas, como el entonces presidente Zapatero, que se negaron a participar en la impopular guerra de Irak, compensaron al primo estadounidense aumentando las tropas en Afganist谩n. Y apenas fueron criticados por ello.

El coste de las guerras interminables

Veinte a帽os despu茅s, las tropas de la OTAN comenzaron a abandonar su presencia en el pa铆s, facilitando el avance de los talibanes, que en cuesti贸n de semanas tomaron Kabul. Veinte a帽os de ocupaci贸n militar, que terminan con un saldo de 10.000 civiles muertos y pr谩cticamente ninguna mejora. Pese a que uno de los objetivos de Libertad Duradera era liberar a las mujeres, dos tercios de las j贸venes afganas no est谩n escolarizadas, el 80% de las mujeres siguen siendo analfabetas, m谩s de la mitad han sufrido violencia machista en el seno de su propia familia y el 75% afrontan matrimonios forzosos, en muchos casos antes de cumplir 16 a帽os. Todo ello, cuando a煤n estaban las tropas de la OTAN en el pa铆s. Y es que es curioso que los mismos que defendieron aquella intervenci贸n militar, son los que ahora lamentan la situaci贸n en la que queda el pa铆s con el avance de los talibanes, pero de forma asombrosa desvinculan por completo la presencia de EEUU y sus aliados de la OTAN durante estas dos d茅cadas en el pa铆s de todo lo que ha ocurrido en Afganist谩n desde 2001.

Olga Rodr铆guez escribi贸 en agosto un art铆culo en eldiario.es en el que explicaba que 鈥ONG, activistas y periodistas han denunciado durante a帽os la situaci贸n de las afganas, pero Europa consider贸 que Afganist谩n era un pa铆s seguro para ellas y prefiri贸 no aceptarlas como personas refugiadas que asum铆an riesgos si eran deportadas[3]. Casi nadie puso el grito en el cielo entonces, a pesar de que muchas hu铆an de agresiones sexuales, violencia de g茅nero sistematizada, discriminaci贸n y ausencia de futuro. Hay quienes solo han querido elevar su voz ahora que Estados Unidos y sus aliados se marchan. Pareciera que consciente o inconscientemente quisieran aceptar el argumento falaz de que las cosas van bien con la presencia de tropas estadounidenses y solo empiezan a ir mal cuando estas abandonan鈥.

Una regi贸n desestabilizada y llena de armas

En 2021 casi la mitad de la poblaci贸n afgana se encuentra en situaci贸n de necesidad humanitaria. Unicef estima que la mitad de los ni帽os afganos sufrir谩 desnutrici贸n severa este a帽o. Pero la ayuda que se ha enviado a este pa铆s en las 煤ltimas d茅cadas ha sido principalmente militar, no de otra naturaleza. Millones de d贸lares de EEUU han ido a parar a la compra de armamento y la inversi贸n en 鈥榮eguridad鈥. Mucho menos se invirti贸 en educaci贸n, sanidad p煤blica, gobernanza, desarrollo, democratizaci贸n, infraestructuras, etc. De hecho, algunos analistas se帽alan como una de las causas de la ca铆da del gobierno de Kabul el hecho de que se hab铆an invertido 300.000 millones de d贸lares en armar a su ej茅rcito, pero que no contaban con comida y se mor铆an de hambre.

Explica Olga Rodr铆guez que 鈥como ha pasado en tantos pa铆ses ocupados o intervenidos militarmente por tropas extranjeras, Afganist谩n se convirti贸 en un polvor铆n con demasiadas armas que ahora est谩n tomando los talibanes[4]. Ya en 2004 la poblaci贸n se quejaba de que los tanques estadounidenses que se paseaban por pueblos y ciudades apuntaban sus ca帽ones hacia abajo, hacia la calle, hacia la gente. Las tropas estadounidenses han sido percibidas en sectores importantes de la poblaci贸n como elementos hostiles. No en vano, la c谩rcel secreta de Bagram, gestionada por EEUU, fue escenario de torturas y violaciones sistem谩ticas de los derechos humanos. Entre sus paredes se generaron traumas y enorme sufrimiento, al igual que en Guant谩namo, por donde pasaron algunos de los hombres que ahora engrosan las filas de los talibanes鈥. 

La muerte del credo neoc贸n

Tras veinte a帽os de ocupaci贸n militar, bajo las presidencias de Bush, Obama, Trump y Biden, la operaci贸n Libertad Duradera, cuya finalidad era acabar con el r茅gimen talib谩n, ha finalizado con el retorno del r茅gimen talib谩n.

Una conclusi贸n que podemos sacar del desastre que ha supuesto la intervenci贸n militar es que la supuesta justificaci贸n feminista 鈥 am茅n de blanca y liberal 鈥 de la guerra de Afganist谩n no fue m谩s que una excusa barata, carente de realidad. En primer lugar, porque la invasi贸n no se produjo hasta que ocurri贸 el 11-S y su verdadero motivo era el de la lucha contra Al-Qaeda. Y, en segundo lugar, porque en 2019, dieciocho a帽os despu茅s de la invasi贸n y ocupaci贸n estadounidense de Afganist谩n, justificada por muchos porque iba a 鈥渓iberar a las mujeres鈥, el gobierno de Trump inici贸 una negociaci贸n con los talibanes, excluyendo la presencia de mujeres en las reuniones y sin poner encima de la mesa la necesidad de luchar contra la violencia machista a trav茅s de medidas legislativas. En 2021, con la llegada de Biden a la Casa Blanca, todo sigui贸 por el mismo camino. Como bien apunta Olga Rodr铆guez, 鈥Washington invadi贸 Afganist谩n porque quer铆a demostrar que respond铆a ante los atentados del 11-S. Su objetivo no fue mejorar la vida de los afganos o democratizar el pa铆s. En veinte a帽os de ocupaci贸n lo ha dejado claro. En un mundo id铆lico podemos creer en los unicornios. Pero en la vida real las invasiones con ej茅rcitos buscan intereses propios que a menudo chocan con los de la poblaci贸n aut贸ctona. Y en medio de todo ello, las mujeres suelen ser un argumento de quita y pon para justificar operaciones militares y estrategias geopol铆ticas鈥.

La segunda lecci贸n que podemos sacar de esta triste historia es la del estrepitoso fracaso de la ideolog铆a neoc贸n respecto del papel de Occidente en Oriente Medio, resumida mejor que nadie por Samuel Huntington en El Choque de Civilizaciones. El autor sosten铆a que nuestra civilizaci贸n occidental se encuentra enfrentada con otras, como 鈥渆l mundo isl谩mico鈥, con el que inevitablemente chocaremos hasta que s贸lo quede uno. Los neoc贸n de principios del siglo XXI pensaban que la democracia occidental se pod铆a imponer en pa铆ses con tradiciones radicalmente opuestas, que sus poblaciones aceptar铆an la 鈥渟uperioridad鈥 moral de nuestros valores y que sus instituciones se democratizar铆an una vez depuestos los dictadores. Huntington llamaba a estos fen贸menos 鈥渙leadas democr谩ticas鈥.

Evidentemente, el tiempo no le ha dado la raz贸n. La lucha contra el terrorismo ha sido un fracaso y las resistencias a asumir los valores occidentales han ganado. Esta gentuza racista confiaba en la superioridad occidental y han condenado a millones de personas a la muerte o a la miseria. El presidente ruso, Vlad铆mir Putin, dio en el clavo el pasado 20 de agosto, cuando en una reuni贸n con la canciller alemana, Angela Merkel, expres贸 que 鈥es hora de abandonar la pol铆tica irresponsable de imponer valores ajenos, de imponer una democracia bajo normas ajenas, sin tener en cuenta los detalles hist贸ricos, 茅tnicos o religiosos, ignorando por completo las tradiciones de otras naciones鈥.

La nueva oleada de refugiadas y el aprovechamiento pol铆tico por parte de la ultraderecha

Ahora que se marcha la OTAN, las afganas preocupan por fin. Como si su vida antes de la toma de Kabul por los talibanes fuera f谩cil. Nos dice Olga Rodr铆guez en su extraordinario art铆culos que 鈥no son las 煤nicas que viven una terrible opresi贸n. Pero la geopol铆tica decide qui茅nes merecen atenci贸n y qui茅nes no (ah铆 est谩n las saud铆es, por ejemplo). Las personas refugiadas en Europa son estigmatizadas en demasiados sectores, algunos de los cuales ahora se echan las manos a la cabeza ante la situaci贸n de Afganist谩n. Ayer Europa deportaba a la poblaci贸n afgana o la encerraba en centros de internamiento, ante demasiados silencios. Hoy la hipocres铆a p煤blica lanza SOS por ella鈥.

Sin embargo, este SOS internacional deja de ser un谩nime cuando la opci贸n que se plantea es acoger a refugiadas dentro de nuestras fronteras. Los partidos de extrema derecha europeos 鈥 y en el contexto espa帽ol podemos se帽alar claramente a Vox, cuyo vicepresidente, Jorge Buxad茅, en un alarde de ignorancia y racismo declar贸 que 鈥el 99% de los musulmanes afganos est谩n a favor de la aplicaci贸n de la sharia鈥 y, 鈥entre ellos, el 85% a favor de la lapidaci贸n鈥 鈥 se han opuesto frontalmente a la acogida, alegando que no podemos dejar entrar a personas con valores diferentes a los occidentales. Y, adem谩s, se podr铆a colar alg煤n terrorista, haci茅ndose pasar por un pobre refugiado. Explotando el miedo.

El resto de partidos europeos del espectro pol铆tico restante 鈥 centro-izquierda, centro-derecha y derecha 鈥 han respondido a la xenofobia de la ultraderecha con mensajes de repliegue[5]. Porque tambi茅n creen en el discurso racista o por miedo a perder las pr贸ximas elecciones, sus mensajes no han distado de los de la ultraderecha. En Francia, Macron ha advertido de que frenar谩 los 鈥flujos de inmigraci贸n irregular鈥. En Reino Unido, el gabinete de Johnson prepara un endurecimiento de la ley contra la inmigraci贸n irregular. Destaca por su dureza la posici贸n de Austria, donde el gobierno Sebastian Kurz insiste en seguir deportando afganos incluso despu茅s del triunfo talib谩n. Grecia tambi茅n env铆a un mensaje duro. 鈥Nuestro pa铆s no ser谩 la puerta de entrada a una nueva ola de refugiados鈥, ha afirmado Notis Mitarachi, ministro de Migraciones. Por su parte, Turqu铆a ha empezado a construir un muro en su frontera con Ir谩n, por donde es previsible que se puedan producir la llegada de migrantes.

Afganist谩n, una cabra entre dos leones

Afganist谩n, punto estrat茅gico de Asia Central, importante lugar de paso para posibles rutas de hidrocarburos, comparte frontera con Ir谩n y China, entre otros pa铆ses. Es un Estado bisagra, un escenario en el que ya no solo Mosc煤 o Washington, sino China y algunos pa铆ses de la regi贸n 鈥揑r谩n, India, Pakist谩n鈥 se disputan intereses y liderazgo. Por ahora, parece que los vencedores de retirada de la OTAN ser谩n China y Rusia, que seg煤n algunos medios ya est谩n llegando a acuerdos comerciales con los talibanes para la apertura de minas y la apertura de gaseoductos en algunas zonas del pa铆s.

En 1900, el emir afgano Abdul Rahman Khan defini贸 a Afganist谩n 鈥como una cabra entre dos leones鈥. Parece que los leones han agarrado entre sus dientes a la cabra, se encuentran tirando de ella para cada lado y no les importa que se rompa, siempre y cuando se queden con un trozo de la misma.

Fuente: https://www.todoporhacer.org/afganistan/

Notas:

[1] V茅ase 鈥White feminists wanted to invade鈥, por Rafia Zakaria, en The Nation.

[2] Sobre c贸mo EEUU financi贸 a los muyahidines afganos y permiti贸 la toma de poder del r茅gimen talib谩n, recomendamos el art铆culo 鈥淟as ra铆ces del movimiento talib谩n鈥, escrito por Ana Cabirta Mart铆n y publicado en El Salto.

[3] En las 煤ltimas cuatro d茅cadas Afganist谩n ha sido uno de los pa铆ses que m谩s refugiados ha generado en el mundo, pero Europa s贸lo ha aceptado a medio mill贸n. En 2015 y 2016 hab铆a m谩s solicitantes de asilo afganos que sirios e iraqu铆es.

[4] Este verano se descubri贸 que el gobierno de Aznar hab铆a donado 17.000 toneladas de armamento a Afganist谩n en 2003. Hace unas semanas, el Ejecutivo de S谩nchez reconoci贸 no tener ni idea de qu茅 han sido de esas armas.

[5] Para m谩s informaci贸n sobre las reacciones de los l铆deres europeos, v茅ase 鈥La extrema derecha agita el fantasma de una nueva crisis migratoria que despierta temor entre los l铆deres europeos鈥, por 脕ngel Mu帽谩rriz, en InfoLibre.




Fuente: Portaloaca.com