September 28, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
170 puntos de vista


脕ngel Berm煤dez

BBC News Mundo

Por cada soldado estadounidense en Afganist谩n hab铆a dos contratistas.

Es la guerra m谩s larga en la historia de Estados Unidos, pero tambi茅n una de las m谩s costosas.

El conflicto en Afganist谩n, que lleg贸 a su final el pasado 30 de agosto con la retirada de las 煤ltimas tropas presentes en Kabul, le cost贸 al Tesoro estadounidense unos US$2,3 billones, de acuerdo con c谩lculos del proyecto Cost of War de la Universidad de Brown (Rhode Island).

La captura del poder en Afganist谩n por parte de los talibanes as铆 como la acelerada y ca贸tica salida de las fuerzas estadounidenses de ese pa铆s fueron considerados por algunos analistas como una muestra de que esa guerra hab铆a resultado un fracaso.

Pero lo que para muchos puede haber sido una guerra perdida, para otros fue una oportunidad de obtener grandes ganancias.

De los US$2,3 billones que cost贸 este conflicto entre 2001 y 2021, en torno a US$1,05 billones fueron destinados a financiar los gastos y operaciones del Departamento de Defensa en Afganist谩n.

Una parte sustancial de esos fondos sirvi贸 para pagar los servicios de empresas privadas que apoyaron las operaciones estadounidenses en Afganist谩n.

“Esa guerra cont贸 con unas fuerzas estadounidenses muy peque帽as -todas voluntarias- que estuvieron complementadas por contratistas militares. En general, hubo el doble de contratistas que de soldados estadounidenses”, dice Linda Bilmes, profesora de la Escuela de Gobierno Kennedy de la Universidad de Harvard.

Bilmes explica a BBC Mundo que pol铆ticamente se fijaba un l铆mite al n煤mero de tropas que se iban a desplegar en el pa铆s y que con frecuencia la cantidad de contratistas requeridos se defin铆a en funci贸n de esto.

Los contratistas se encargaban de un sinf铆n de servicios que iban desde limpiar o cocinar para las tropas hasta la operaci贸n de sofisticados equipos militares.

“Como hab铆a mucho trabajo por hacer, eso significaba que los contratistas cargaban el combustible en los aviones, conduc铆an los camiones, cocinaban, limpiaban, pilotaban helic贸pteros y transportaban todo tipo de equipos y materiales. Tambi茅n constru铆an bases militares, aeropuertos, pistas de aterrizaje, etc…”, agrega.

Las cinco empresas que m谩s facturaron

M谩s de un centenar de empresas (estadounidenses y de otros pa铆ses) recibieron por parte del Pent谩gono contratos para ejecutar todo tipo de servicios en Afganist谩n y entre ellas hubo algunas que llegaron a facturar miles de millones de d贸lares.

Aunque no existe un r谩nking oficial que muestre cu谩les fueron las compa帽铆as m谩s beneficiadas, la profesora Heidi Peltier, directora del proyecto “20 a帽os de guerra” de la Universidad de Boston -que forma parte del proyecto Cost of War-, comparti贸 con BBC Mundo sus estimaciones a煤n no publicadas.

Estas fueron elaboradas a partir de la revisi贸n de los datos disponibles en la web gubernamental usaspending.gov, que ofrece acceso a informaci贸n oficial sobre los gastos del gobierno estadounidense y que fue creada tras la crisis financiera de 2008.

Empresas con los mayores contratos en Afganist谩n

US$14.400 millones

Dyncorp International

US$13.500 millonesFluor Corporation

US$3.600 millonesKellogg Brown Root (KBR)

US$2.500 millonesRaytheon Technologies

US$1.200 millonesAegis LLC

Fuente: estimaciones no publicadas de Heidi Peltier, directora del proyecto “20 a帽os de guerra” de la Universidad de Boston.

“Estas cifras abarcan fundamentalmente el periodo 2008-2021, aunque algunos contratos incluidos pueden ser un poco anteriores a 2008, por lo que las cifras reales podr铆an ser un poco m谩s altas si tuvi茅ramos toda la informaci贸n disponible desde 2001”, explic贸 Peltier.

De acuerdo con estas estimaciones, los tres principales contratistas estadounidenses en Afganist谩n fueron Dyncorp, Fluor y Kellogg Brown and Root (KBR).

Estas compa帽铆as obtuvieron contratos como parte del Programa de Aumento Log铆stico con Personal Civil (conocido en ingl茅s como LOGCAP), as铆 como otros contratos menores.

“Los contratos LOGCAP son contratos paraguas generalmente multianuales que les permiten ofrecer todo tipo de servicios en distintas 谩reas incluyendo log铆stica, gerencia, transporte, apoyo y mantenimiento de equipos, aviones, etc.”, se帽al贸 Peltier.

Entre sus m煤ltiples tareas en Afganist谩n, DynCorp estuvo encargada de equipar y entrenar a la Polic铆a Nacional de ese pa铆s, as铆 como a sus fuerzas antinarc贸ticos, adem谩s de proveer un equipo de guardaespaldas para la protecci贸n del pol铆tico Hamid Karzai, cuando este era presidente.

Dyncorp fue responsable de la seguridad de Hamid Karzai cuando este fue presidente de Afganist谩n.

De acuerdo con los c谩lculos de Peltier, Dyncorp -que recientemente fue adquirida por el consorcio Amentum- obtuvo contratos valorados por US$14.400 millones, incluyendo US$7.500 millones en contratos LOGCAP.

“Desde 2002, Dyncorp International ha estado hombro a hombro con nuestros clientes gubernamentales y sus aliados en Afganist谩n. Prove铆mos una amplia gama de apoyos cr铆ticos a nuestros clientes”, dijo un portavoz de la empresa en respuesta a una consulta de BBC Mundo sobre sus actividades en Afganist谩n.

Agreg贸 que por tratarse de una compa帽铆a privada no revelan los detalles de sus contratos o de sus finanzas.

Fluor, una corporaci贸n con sede en Texas, estuvo a cargo de la construcci贸n de bases militares estadounidenses en el sur de Afganist谩n.

Seg煤n se帽ala la empresa en su p谩gina web, tambi茅n lleg贸 a operar 76 bases de operaciones avanzadas en ese pa铆s, dando apoyo a m谩s de 100.000 soldados y sirviendo m谩s de 191.000 comidas al d铆a.

En total, Fluor Corporation recibi贸 contratos por US$13.500 millones, de los cuales US$12.600 millones se corresponden a contratos LOGCAP, seg煤n los c谩lculos de Peltier.

BBC Mundo env铆o una solicitud a Fluor para consultar sobre sus actividades durante la guerra en Afganist谩n, pero al momento de publicar esta nota no hab铆amos obtenido respuesta.

La corporaci贸n Fluor prest贸 una gran diversidad de servicios requeridos para el funcionamiento de las bases militares estadounidenses.

Kellogg Brown Root (KBR), por su parte, ha estado a cargo de labores de ingenier铆a y log铆stica para dar apoyo a las tropas estadounidenses provey茅ndolas de hospedaje, alimentaci贸n y otros servicios b谩sicos.

Esta empresa tambi茅n estuvo a cargo de dar soporte en tierra a las operaciones a茅reas de la OTAN en distintos aeropuertos de Afganist谩n, lo que inclu铆a todo tipo de labores: desde el mantenimiento de las pistas de aterrizaje hasta el servicio de los aviones y la gesti贸n de las comunicaciones aeron谩uticas.

De acuerdo con las cifras estimadas de Peltier, KBR recibi贸 contratos por parte del Pent谩gono por un monto de US$3.600 millones.

“KBR respald贸 a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Afganist谩n desde 2002 hasta 2010 a trav茅s de un contrato competitivo dentro del Programa de Aumento Log铆stico con Personal Civil, que nosotros ganamos en diciembre de 2001”, dijo a BBC Mundo un portavoz de esa compa帽铆a.

“A trav茅s de ese programa, prove铆mos apoyo en 82 bases diferentes del Ej茅rcito de Estados Unidos con servicios como alimentaci贸n, lavander铆a, electricidad, saneamiento y mantenimiento. En julio de 2009, el Ej茅rcito otorg贸 contratos de continuaci贸n bajo este programa a Dyncorp y a Fluor, que conjuntamente se hicieron cargo de los servicios que prestaba KBR. Los servicios de KBR concluyeron en septiembre de 2010”, agreg贸.

La cuarta empresa que m谩s factur贸 fue Raytheon, una de las mayores empresas aeroespaciales y de defensa de Estados Unidos, que obtuvo contratos por US$2.500 millones para prestar servicios en Afganist谩n.

Raytheon desarroll贸 algunas tecnolog铆as empleadas en la aeronave Osprey V-22, fabricada por Boeing y usada ampliamente en Afganist谩n.

Una de sus labores m谩s recientes fue dar entrenamiento a la Fuerza A茅rea afgana, para lo cual obtuvo un contrato por US$145 millones en 2020.

Aegis LLC, una empresa de seguridad e inteligencia con sede en Virginia, fue la quinta empresa que m谩s factur贸 en Afganist谩n, donde lleg贸 a sumar contratos por US$1.200 millones.

Entre sus labores destaca el haber estado a cargo de proveer los servicios de seguridad para la embajada de Estados Unidos en Kabul.

BBC Mundo contact贸 a Aegis para consultarles sobre sus actividades en Afganist谩n, pero al momento de publicar esta nota no hab铆an respondido.

驴Y las compa帽铆as de defensa?

Las expertas consultadas por BBC Mundo coinciden en se帽alar que las grandes contratistas de defensa de Estados Unidos como Boeing, Raytheon, Lockheed Martin, General Dynamics y Northrop Grumman fueron grandes beneficiarias de la guerra en Afganist谩n.

“Hicieron una tonelada de dinero con la guerra”, dice Linda Bilmes.

Sin embargo, resulta dif铆cil determinar cu谩nto dinero facturaron realmente debido a que sus contratos no estaban directamente vinculados a las operaciones en Afganist谩n.

“Todas ellas consiguieron contratos para fabricar cosas en Estados Unidos que fueron usadas en Afganist谩n, pero que no son reportadas como parte de los gastos en ese pa铆s”, se帽ala Peltier.

Un informe publicado esta semana por el proyecto Cost of War presenta a estas cinco compa帽铆as como grandes beneficiarias del gasto militar estadounidense desde el 11-S.

“Entre los a帽os fiscales 2001-2020 tan solo estas cinco empresas compartieron unos US$2,1 billones en contratos del Pent谩gono (calculados en d贸lares de 2021)”, se帽ala el informe.

BBC Mundo envi贸 consultas a estas cinco empresas sobre c贸mo la guerra en Afganist谩n hab铆a repercutido en sus negocios y contratos.

General Dynamics declin贸 hacer comentarios, mientras que las dem谩s no hab铆an respondido a la solicitud al momento de publicar este texto.

Lockheed Martin es el fabricante de los helic贸pteros Blackhawk usados por las fuerzas estadounidenses en Afganist谩n.

Peltier pone como ejemplo el caso de Raytheon y se帽ala que esa empresa obtuvo mucho m谩s dinero que los US$2.500 millones se帽alados anteriormente, pues ese monto se corresponde solamente con los contratos que obtuvo para ser ejecutados directamente en Afganist谩n.

“Si Raytheon logr贸 un contrato para un sistema de armas o de comunicaciones y ellos lo construyeron en Estados Unidos y luego fue usado en Afganist谩n, eso no aparece reflejado en la base de datos como un contrato relacionado con ese pa铆s”, indica.

Esta empresa de tecnolog铆a aeroespacial ofrece una amplia gama de sistemas de armamento, de navegaci贸n, de comunicaciones, entre otros, que en muchos casos han sido desarrollados para responder a necesidades concretas de las Fuerzas Armadas estadounidenses y que est谩n integrados en los equipos militares usados en Afganist谩n.

As铆, por ejemplo, Raytheon es responsable del sistema de radares y de visi贸n nocturna que utilizan las nuevas versiones de Osprey V-22, una aeronave polivalente con capacidad de despegue vertical desarrollada por Boeing y ampliamente utilizada en Afganist谩n.

Boeing tambi茅n es el fabricante de los aviones caza F-15 y F-18 que, seg煤n explic贸 Linda Bilmes, fueron los “caballos de batalla” de las fuerzas estadounidenses en Afganist谩n.

Los cazabombarderos F-15 y F-18 son fabricados por Boeing.

Pero Boeing no aparece en la lista de los principales contratistas, como tampoco lo hace Lockheed Martin, otra gran empresa de defensa, fabricante de los helic贸pteros Blackhawk, que fueron usados extensamente en el pa铆s asi谩tico.

“En el caso de General Dynamics, ellos fabricaron la mayor parte de los veh铆culos blindados ligeros y realizaron mucho trabajos relacionados con ciberseguridad en Afganist谩n”, apunta Bilmes.

La experta explica que estas grandes empresas de defensa ganaron mucho dinero con muchas cosas que no pueden vincularse directamente con la guerra que reci茅n acab贸.

“Digamos, por ejemplo, que vendiste un avi贸n. Podr铆a haber sido usado en Afganist谩n, pero tambi茅n podr铆a haber sido usado para entrenamientos en Kansas”, dice.

“Estas son cosas que se fabrican bajo contratos a largo plazo y resulta que, debido a que est谩bamos involucrados en Irak y Afganist谩n, a estas empresas les fue muy bien durante estos 20 a帽os de guerra, pero no podemos atribuir eso de forma espec铆fica a las operaciones en Afganist谩n”, se帽ala.

En respuesta a una consulta de BBC Mundo, la portavoz del Pent谩gono Jessica Maxwell confirm贸 las dificultades para determinar cu谩nto dinero obtuvieron estas cinco grandes contratistas de defensa por sus equipos y servicios usados en Afganist谩n.

“Es imposible obtener semejante estimado. El departamento de Defensa compra a estas compa帽铆as una amplia variedad de productos y servicios, pero estos no son adquiridos 鈥檚olamente para鈥 Afganist谩n. Los compramos para operaciones en todo el mundo. Algunos fueron usados en Afganist谩n: unos por poco tiempo o de forma intermitente (como los aviones de transporte) y otros por periodos m谩s largos”, se帽al贸.

Monopolios y precios exorbitantes

Bilmes apunta que durante la guerra de Afganist谩n las contratistas ten铆an las de ganar a la hora de fijar los precios por sus servicios.

“Muchos de estos contratos fueron otorgados sin competencia o con muy poca competencia. Esto se debe a que en algunos casos el proveedor era un monopolio, pero tambi茅n porque no hab铆a muchas empresas capaces de hacer el trabajo que hac铆a falta. As铆, pod铆an pedir casi el precio que quisieran”, indica.

Asegura que en muchos casos, las empresas aumentaban los precios argumentando el deterioro de la situaci贸n de seguridad y las dificultades derivadas para llegar a los lugares donde hab铆a que prestar los servicios.

Consultada sobre la forma como se adjudicaban los contratos durante la guerra en Afganist谩n, la portavoz del Pent谩gono se帽al贸 que, aunque no tienen un estimado sobre los contratos relacionados con Afganist谩n, el Pent谩gono “normalmente, contrata de forma competitiva en torno a 95% de sus operaciones de contrataci贸n y en torno a 50% de los d贸lares [usados] para los contratos”.

Los veh铆culos blindados ligeros LAV-25 son fabricados por General Dynamics.

“La pol铆tica del departamento de Defensa es contratar de forma competitiva en la mayor medida posible. Aunque la mayor parte de los sistema de armamento fueron licitados durante las primeras fases de su desarrollo, es cierto que en la mayor parte de los casos, hay una fuente 煤nica de producci贸n”, agreg贸.

Bilmes apunta que a veces hubo una usura enorme, pero otras veces era simple corrupci贸n.

“Hab铆a el caso en el que yo pintaba un edificio y cobraba 20 veces el costo, lo que era usura. Tambi茅n hab铆a un nivel de corrupci贸n en el que te embolsillabas el dinero y no pintabas el edificio. Y luego estaba lo que llamo 鈥檖resupuesto fantasma鈥 que ocurr铆a cuando no hab铆a nada que pintar y simplemente te quedabas con el dinero”, dice.

“Ese era el nivel en el que est谩bamos en Afganist谩n, particularmente con algunos contratistas locales”, apunta.

Bilmes afirma que tambi茅n hubo muchos subcontratistas, pero que la informaci贸n acerca de cu谩nto dinero cobraban no est谩 disponible, por lo que resulta dif铆cil seguirle la pista al dinero.

Al respecto, la portavoz del Pent谩gono asegura a BBC Mundo que las leyes y regulaciones federales contienen “un sistema robusto de protecciones para garantizar precios justos y razonables por bienes y servicios, incluso en procesos en los que hay un 煤nico proveedor”.

“Concretamente, la Ley de Datos Veraces sobre Costos o Precios -anteriormente conocida como Ley de Veracidad en las Negociaciones (TINA)- exige que los contratistas no comerciales que sean proveedores 煤nicos proporcionen datos actualizados, precisos y completos sobre costos y precios para permitir al gobierno negociar precios justos y razonables”, se帽ala.

En cuanto a los se帽alamientos sobre supuesta corrupci贸n, Maxwell indica que cualquier evidencia de fraude, abuso, usura o corrupci贸n deber铆a ser reportada al Inspector General del departamento de Defensa para ser investigada.

La oficina del Inspector General ha reportado que entre 2008 y 2017, Estados Unidos perdi贸 por mal uso o fraude unos US$15.500 millones destinados a los esfuerzos de reconstrucci贸n en Afganist谩n, seg煤n inform贸 The New York Times.

En cualquier caso, para Bilmes la guerra no benefici贸 a un 煤nico tipo de empresa sino a una variedad de estas entre las cuales se incluyen las compa帽铆as de defensa, pero tambi茅n las de log铆stica, las constructoras y las proveedoras de combustibles, as铆 como aquellas especializadas que ofrec铆an servicios o bienes que nadie m谩s pod铆a proveer como piezas o programas de software cr铆ticos para la operaci贸n militar en Afganist谩n.

“En realidad, fueron muchas las empresas a las que les fue muy bien con esto”, concluye.


Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-…




Fuente: Grupotortuga.com