May 25, 2022
De parte de Nodo50
188 puntos de vista

Potente pero pobre, bella pero cruel, 脕frica, a paso constante, va convirti茅ndose en un continente fallido, por lo que habr铆a que ampliar el concepto de Estado fallido a los que se definen como aquellos incapaces de cumplir sus roles b谩sicos, fundamentalmente por tener el monopolio de la fuerza, que no pueden evitar el caos interno ni controlar su expansi贸n m谩s all谩 de sus fronteras. No garantizan la protecci贸n a sus ciudadanos y la de sus bienes y ni siquiera alcanzan a dar servicios b谩sicos a su poblaci贸n. 脕frica se abisma al desastre absoluto y los responsables de ello solo parecen dispuestos a apurar esa zambullida en el infierno.

Pr谩cticamente ninguno de los 54 pa铆ses del continente cumple estos roles y si lo hacen es de manera hartamente deficiente. Con casi 1.400 millones de habitantes cuya media de edad alcanza los 18 a帽os y su esperanza de vida -la m谩s baja del mundo- apenas llega a los 54. El continente se ha convertido en una enorme maquinar铆a de expulsi贸n de sus ciudadanos en b煤squeda de trabajo y de un bienestar que solo en muy contadas excepciones es posible alcanzar, por lo que cientos de miles de personas intentan cada a帽o saltar a Europa a riesgo de todo, mientras otros millones en el interior del continente se desplazan de una regi贸n a otra perseguidos por la violencia o las consecuencias del cambio clim谩tico.

Acosada por ese cambio clim谩tico, epidemias, el saqueo
constante de sus recursos naturales por las antiguas potencias coloniales,
responsables exclusivas de este marco de situaci贸n tras haber instalado la
corrupci贸n patol贸gica como sistema de gobierno, donde la democracia es una
entelequia, bueno鈥 como en el resto del mundo. Con aut贸cratas asociados a las
viejas metr贸polis, con guerras, golpes de Estado, violencia social, tribal,
茅tnica, pol铆tica y religiosa. Vertedero nuclear y tecnol贸gico de esas mismas
potencias que una vez utilizados los recursos escamoteados al continente, en
sus soledades des茅rticas los descartan a la suerte de Dios. Francia, por
ejemplo lo hace con sus desechos de uranio y Alemania 鈥渋mporta鈥 su basura
tecnol贸gica a pa铆ses de 脕frica Occidental.

Ya nadie sabe qu茅 sucede en Etiop铆a, a nadie le importa esa
p煤stula que es Darfur, el coraz贸n sangrante de Sud谩n donde entre el desastre
humanitario y el exterminio de sus pobladores, apunta a superar el r茅cord ya
establecido de los 300.000 muertos. 驴Qui茅n cuenta los muertos de la Rep煤blica
Democr谩tica del Congo? Nada contiene los avances de Marruecos sobre los
derechos del pueblo saharaui ni escucha a los tuaregs, que reclama su patria,
el Azawad. Qui茅n sabe algo sobre el desastre ambiental en el delta del r铆o
N铆ger, donde los constantes derrames de petr贸leo han provocada la desaparici贸n
de toda la fauna ict铆cola y han anegando los campos de producci贸n agr铆cola, lo
que ha condenado a miles de pobladores, frente al silencio del gobierno y las
petroleras occidentales responsables del desastre, a buscar otros modos de
vida, entre ellos la pirater铆a que se extiende ahora por todo el Golfo de
Guinea. O que se pierda entre los titulares de los grandes medios informativos
que en el Cuerno de 脕frica cada 48 segundos muere una persona de hambre.

As铆 podr铆amos seguir la interminable lista de inequidades
que se multiplican por miles, ya que 脕frica no tiene 54 pa铆ses, como dispuso el
trazado europeo, sino que son miles esas naciones que en lo rec贸ndito de su
cosmovisi贸n reclaman el derecho a existir de sus patrias ancestrales.

Solo tomar las 煤ltimas acciones de Occidente respecto a
脕frica sobra para justificar todo lo dicho m谩s arriba.

A 11 a帽os del desastre que Occidente perpetr贸 contra la
Libia del Coronel Gaddafi, la Uni贸n Europea (UE) y Estados Unidos ni siquiera
pueden ordenar las cenizas en que convirtieron al pa铆s, que ten铆a los mayores
铆ndices de bienestar del continente. Tras la larga guerra civil iniciada con la
muerte del Coronel y cuando parec铆a que por fin Europa lograba m铆nimamente
estructurar esa tragedia, habiendo alcanzado un muy modesto alto el fuego el
a帽o pasado que podr铆a desembocar en unas elecciones para conformar al menos
algo que se parezca un pa铆s, el martes 17 Fathi Bashagha, nombrado primer
ministro tres meses atr谩s por una fantasmal C谩mara de Representantes
creada por Europa, lleg贸 a Tr铆poli junto a los miembros del gabinete escoltados
por hombres de la Brigada Nawasi, una de las tantas milicias formadas al
calor de la guerra civil. Muchos analistas coinciden en que Bashagha, es aliado
del 鈥渕ariscal鈥 y exagente de la CIA Khalifa Hafther, gran animador desde el
principio de la tragedia libia. En 2019 Hafther, cuyo respaldo pol铆tico est谩 en
Tobruk, lanz贸 una ofensiva militar contra Tr铆poli, que se extendi贸 por m谩s de
un a帽o, a un alt铆simo costo de vidas  y
que finalmente fracasar铆a en el 煤ltimo momento, cuando estaba a punto de
conquistar la capital.

Bashagha fracas贸 en su tercer intento de instalarse en la
capital del pa铆s, por lo que el flamante 鈥渕andatario鈥 parece no haber sido del
agrado de sus mandados, ya que otras milicias tripolitanas r谩pidamente
reaccionaron atacando el cuartel general de la Brigada Nawasi, lo que en
primera instancia precipit贸 la huida del 鈥渏efe de Estado鈥, que parece haber
entendido el mensaje y anunci贸 que instalar铆a su gobierno en la ciudad de
Sirte, a poco m谩s de 450 kil贸metros al este de la capital.

El gobierno de Tobruk, uno de los centros de poder de la
balcanizada Libia, insiste en que Bashagha es quien deber铆a ser el primer
ministro, dado que ya se ha cumplido el mandato de Abdul Hamid Dbeibah, el
primer ministro del Gobierno de Unidad Nacional impuesto por las
Naciones Unidas (ONU) en 2021.

Al tiempo que Dbeibah, encari帽ado con el cargo, declar贸 que
鈥淏ashagha, con su intento de instalarse como Primer Ministro, s贸lo pretende
sembrar el terror y el caos鈥, como si el 鈥減a铆s鈥 no fuera exactamente eso,
terror y caos.

Las autoridades instaladas en Tr铆poli insisten en que solo
entregar谩n el poder a un gobierno elegido 鈥渄emocr谩ticamente鈥. En diciembre
pasado se hab铆an frustrado, una vez m谩s, las elecciones en las que iban a
competir entre varios candidatos el otrora el hombre fuerte del pa铆s, Khalifa
Hafther y Saif al Islam Gaddafi, hijo del Coronel. Las elecciones hab铆an sido
pautadas entre Tr铆poli y Tobruk, con la bendici贸n de la ONU, para el 24 de
diciembre, pero dada las precarias condiciones de seguridad y el atraso en la
confecci贸n de listas -entre otros temas burocr谩ticos- fueron suspendidas
mientras las cenizas siguen volando.

La clase pol铆tica libia sigue dispuesta a resolver las
cuestiones al ritmo de los kalashnikov mientras en El Cairo (Egipto) se
re煤ne la C谩mara de Representantes (Tobruk) con el Alto Consejo de
Estado
(Tr铆poli) a pedido de la enviada de la ONU, Stephanie Williams, para
consensuar un nuevo marco constitucional y un cronograma eleccionario que
adem谩s de elegir un nuevo primer ministro deber谩 desactivar los parlamentos de
ambas ciudades. Algo que, si bien es dif铆cil, se podr铆a lograr. Aunque lo que
nadie sabe es c贸mo disolver las docenas de milicias fuertemente armadas desperdigadas
en todo el pa铆s, con diferentes cuotas de poder, que deber谩n, por las buenas o
por las malas, ser desarmadas o incorporadas a un fortuito ej茅rcito nacional,
algo que en 11 a帽os nunca se ha logrado.

Volver sin memoria

Joe Biden, o quien finalmente dibuje la estrategia exterior
norteamericana, sin quitar un momento la cuesti贸n ucraniana de la mesa, apunta
a extender el conflicto a cada rinc贸n del mundo, por eso los Estados Unidos
acaban de anunciar que dando marcha atr谩s la decisi贸n de Donald Trump, quien
hab铆a retirado todos los efectivos norteamericanos de Somalia, ha ordenado el
regreso de por ahora solo 500 asesores con el objetivo de colaborar en la lucha
contra el grupo rigorista al-Shabbab, uno de los aliados m谩s importantes
con que al-Qaeda cuenta en el continente, un grupo que resiste hace m谩s
de una d茅cada los embates no solo del ej茅rcito somal铆, sino de la Misi贸n de
la Uni贸n Africana
en Somalia (AMISOM), patrocinada por Naciones Unidas,
e incluso el propio ej茅rcito de Kenia, pa铆s que ha sufrido grav铆simos ataques
en su propio territorio incluida Nairobi, su capital.

La rentr茅e norteamericana apunta a fortificar al nuevo
presidente somal铆 -elegido un d铆a antes del anuncio de Biden- Hassan Sheikh Mohamud, quien ya
ocup贸 el cargo entre 2012 y 2017 y llega en este momento tras un tortuoso
proceso pol铆tico y en medio de una pavorosa crisis alimentaria incrementada por
una extraordinaria sequ铆a y un desborde absoluto de al-Shabba, quien se
encuentra operado casi de manera cotidiana. Con la bendici贸n de Washington,
Sheikh Mohamud, ha recibido la 鈥済rata鈥 noticia de que el Fondo Monetario
Internacional ha decidido avanzar en la liberaci贸n de varias partidas de un
cr茅dito otorgado para descomprimir la cr铆tica situaci贸n del pa铆s, aunque nada
garantiza que dichas prebendas beneficien a sus 16 millones de habitantes.

Mientras en Mali, a 5.700 kil贸metros de la frontera somal铆,
Occidente sigue jugando con fuego. Francia, despechada y preocupada por la
reciente expulsi贸n de las tropas de la Operaci贸n Barkhane que, a lo
largo de 10 a帽os no lograron revertir la cr铆tica situaci贸n de la seguridad en
el norte y centro del pa铆s, comprometido por las cada vez m谩s intensas acciones
de las bandas fundamentalistas que operan en nombre del Daesh y al-Qaeda,
al tiempo que esa presencia francesa serv铆a como un fuerte factor de presi贸n al
gobierno de la junta gobernante encabezada por el Coronel Assimi Go茂ta, la que
no conforme con la expulsi贸n de los franceses ha pedido la colaboraci贸n del Grupo
Wagner,
una empresa de seguridad (mercenarios) rusa que ya se ha hecho
cargo de la estrategia de esa guerra.

En respuesta a este cambio de esquema por parte de los
coroneles mal铆es, Par铆s, con una largu铆sima experiencia en el pa铆s saheliano e
importantes contactos en todas las 谩reas, ha empezado a mover sus fichas.

El 16 de mayo se conoci贸 que entre el 11 y el 12 de ese
mismo mes se habr铆a frustrado un intento de golpe por parte de algunos
oficiales y suboficiales. La informaci贸n brindada por el portavoz del Gobierno,
el coronel Abdoulaye Ma茂ga, que adem谩s es uno de los 120 miembros del Consejo
Nacional de Transici贸n
(CNT), se refiri贸 en su comunicado a la implicancia
de 鈥渦na potencia extranjera鈥, sin especificar cual, aunque no hay que ser un
experto para saber que es Francia quien m谩s inter茅s tiene en la regi贸n para
generar un movimiento de esa trascendencia.

Desde que la junta dio el primer golpe en agosto del 2020,
que fue copado por amanuenses de Par铆s por lo que el rumbo debi贸 ser
rectificado en mayo del a帽o pasado y para entonces los coroneles tuvieron todas
las cartas a su disposici贸n, lo que provoc贸 fundamentalmente la huida de
Francia y la llegada de los rusos, quiz谩s preanunciando la actual crisis en
Ucrania, donde Mosc煤 y Par铆s, obviamente, se vuelven a encontrar en dos
trincheras enfrentadas.

Tras el anuncio del coronel Ma茂ga corri贸 una lista de siete
importantes jefes que hab铆an sido arrestados, lo que no fue confirmado por
ninguna fuente cierta y que podr铆a ser parte de la manipulaci贸n francesa para
provocar mayor inestabilidad dentro de las FAMa (Fuerzas Armadas de Mali), que
sin duda apuesta a un nuevo cambio de autoridades en Bamako o bien a
profundizar la crisis al punto de un enfrentamiento armado en el interior de
las FAMa, lo que permitir铆a al Eliseo hacerse cargo nuevamente del poder
en Mali o arrastrarlo junto al continente hacia el abismo.

Guadi Calvo es escritor y periodista
argentino. Analista Internacional especializado en 脕frica, Medio Oriente y Asia
Central.
En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.




Fuente: Rebelion.org