October 20, 2021
De parte de Avispa Midia
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En portada: Mujeres recorren monocultivos de palma de aceite en la costa de Chiapas, M茅xico. Este cultivo se caracteriza por la alta demanda de agua, la erosi贸n de los suelos y la vulneraci贸n de la soberan铆a alimentaria de las comunidades. Pese a ello, se ha expandido a escala global con apoyo de la agroindustria y financiamiento de organismos como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Foto: Aldo Santiago

Este mi茅rcoles (20) finaliza la segunda cumbre anual de Bancos P煤blicos de Desarrollo (PDBs, por sus siglas en ingl茅s) realizada en Roma, Italia, la cual re煤ne a m谩s de 500 representantes de entidades financieras de alrededor del mundo y cuya prioridad es el fortalecimiento de la inversi贸n en el sector agr铆cola.

鈥淟os bancos p煤blicos de desarrollo son parte de la soluci贸n para acabar con el hambre y transformar los sistemas agroalimentarios鈥, afirm贸 Qu Dongyu, director general de la Organizaci贸n de las Naciones Unidas para la Alimentaci贸n y la Agricultura (FAO, por sus siglas en ingl茅s), durante su participaci贸n en la reuni贸n denominada Finanzas en com煤n.

En contraste, una revisi贸n de los proyectos financiados por los PDBs demuestra que lejos de contribuir a un sistema sustentable para la producci贸n y distribuci贸n de alimentos, las inversiones se han dirigido a fortalecer a las grandes corporaciones mundiales de la agroindustria.

De acuerdo a la organizaci贸n Amigos de la Tierra, s贸lo entre los a帽os 2015 y 2020, empresas trasnacionales del sector recibieron m谩s de 478,000 millones de d贸lares por parte de 2,500 entidades de inversi贸n, fondos de pensiones y bancos, la mayor铆a de EEUU y Europa. Con ello, se fortaleci贸 un sector que por s铆 solo es responsable de la emisi贸n de m谩s de una quinta parte de los gases contaminantes que producen el calentamiento global.

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Datos del Instituto de Nueva Econom铆a Estructural y la Agencia Francesa de Desarrollo calculan que anualmente se destinan 1.4 billones de d贸lares de financiamiento al sector alimentario, cantidad que se avizora en aumento. Ante esta situaci贸n, 280 grupos y organizaciones de 70 pa铆ses emitieron una carta para criticar este financiamiento, el cual conlleva la destrucci贸n ambiental y el control corporativo del sistema alimentario mundial a expensas de campesinos, pastores, pescadores, trabajadores del sector alimentario y pueblos ind铆genas, lo cual socava la soberan铆a alimentaria, devasta ecosistemas y violenta derechos humanos alrededor del mundo.

Para las organizaciones, es preocupante que los Bancos P煤blicos de Desarrollo est茅n adquiriendo un papel m谩s coordinado y central en el sector alimentario y de la agricultura, pues los consideran parte de la arquitectura financiera global que produce despojo y devastaci贸n ambiental, sobre todo ocasionado por las empresas de la agroindustria.

鈥淒urante a帽os, su inversi贸n en agricultura se ha destinado casi exclusivamente a compa帽铆as implicadas en plantaciones de monocultivos, sistemas de agricultura por contrato, granjas fabriles de animales, venta de semillas h铆bridas y modificadas gen茅ticamente m谩s pesticidas y plataformas digitales dominadas por los Gigantes Tecnol贸gicos. Han mostrado cero inter茅s o capacidad para invertir en comunidades campesinas, de pescadores y de silvicultores, los que, actualmente, producen la mayor parte de los alimentos del mundo. En cambio, financian a acaparadores de tierra y a agronegocios corporativos destruyendo los sistemas alimentarios locales鈥, enfatizan las organizaciones en el documento publicado por la ONG Grain.

Inversiones para el despojo

Ceremonia a cuatro a帽os del asesinato de Berta C谩ceres por su organizaci贸n contra el proyecto hidroel茅ctrico Agua Zarca, financiado por PDBs europeos. Foto: Valentina Valle

Los PDBs son instituciones creadas por los estados-naci贸n y por agencias multilaterales cuyo objetivo es financiar programas de gobierno, as铆 como compa帽铆as privadas, las cuales afirman que son 鈥渟ustentables鈥, 鈥渞esponsables鈥 y contribuyen al 鈥渄esarrollo鈥. No obstante, los financiamientos de los PDBs registran un historial que evidencia su participaci贸n en compa帽铆as involucradas en acaparamiento de tierras, corrupci贸n, violencia y destrucci贸n ambiental.

Han desempe帽ado un rol cr铆tico en facilitar la expansi贸n de empresas trasnacionales hacia mercados y territorios alrededor del mundo (desde la extracci贸n de minas de oro en Armenia, la construcci贸n de proyectos hidroel茅ctricos en Colombia y la extracci贸n de gas natural en Mozambique), lo cual no podr铆an realizar sin la ayuda de la inversi贸n p煤blica.

Tambi茅n, realizan trabajos de asesor铆a t茅cnica y pol铆tica a los gobiernos con la intenci贸n de modificar marcos jur铆dicos para la atracci贸n de inversi贸n extranjera. 鈥淟as pol铆ticas que respaldan sectores claves 鈥攊ncluida la salud, el agua, la educaci贸n, la energ铆a, la seguridad alimentaria y la agricultura鈥tienden a fortalecer el papel de las grandes corporaciones y las 茅lites. Y cuando protestan las comunidades locales afectadas, incluidos los pueblos ind铆genas y los peque帽os agricultores, es frecuente que no se les escuche o que enfrentan represalias. Por ejemplo, en India, el Banco Mundial recomend贸 al gobierno desregular el sistema de comercializaci贸n agr铆cola y cuando el gobierno implement贸 esta recomendaci贸n, sin consultar a los agricultores y campesinos y sus organizaciones, provoc贸 masivas protestas鈥, denuncian en el documento difundido a la v铆spera de la cumbre mundial.

Por si fuera poco, se destaca el creciente uso por los PDBs de fondos de capital privado mediante para铆sos fiscales, con lo cual eluden la responsabilidad por las consecuencias negativas de sus inversiones, adem谩s de beneficiar a una peque帽a 茅lite financiera.

Para las organizaciones cr铆ticas a la cumbre de PDBs, dicha reuni贸n es un espacio para las 茅lites y representantes de las corporaciones para dise帽ar estrategias sobre c贸mo mantener circulando el flujo de dinero en un modelo alimentario y agr铆cola que conduce al trastorno clim谩tico, al aumento de la pobreza y al agravamiento de todas las formas de malnutrici贸n.

鈥淢uy pocos o ning煤n representante de las comunidades afectadas por las inversiones de los bancos de desarrollo, personas que est谩n en la primera l铆nea tratando de producir alimentos para sus comunidades, ser谩n invitadas o escuchadas. Los PDBs no est谩n interesados. Buscan financiar a los agronegocios, a los que producen materias primas para comercializar y a sistemas financieros para obtener ganancias m谩s que producir alimentos para mejorar la nutrici贸n鈥, denuncian.

Casos

Mujeres en resistencia contra la imposici贸n de una megaplanta fotovoltaica, financiada por empresas y bancos noruegos en Choluteca, Honduras. Foto: Renata Bessi.

Como hemos documentado en Avispa Midia, existen m煤ltiples casos de despojo, violencia y devastaci贸n ambiental, no limitados en el sector agroindustrial, donde los PDBs juegan un papel fundamental, algunos de los cuales enunciamos a continuaci贸n:

  • El caso del asesinato de Berta C谩ceres, coordinadora del Consejo C铆vico de Organizaciones Populares e Ind铆genas de Honduras (Copinh), quien particip贸 en la resistencia contra el proyecto hidroel茅ctrico Agua Zarca. Este proyecto fue financiado por el Fondo Finland茅s de Cooperaci贸n Industrial (Finnfund) y el Banco Holand茅s del Desarrollo (FMO), acusados por el Copinh por 鈥渘egligencia y corresponsabilidad鈥 en el asesinato de C谩ceres, as铆 como por su colusi贸n en actos de corrupci贸n y la ausencia de control de sus inversiones.
  • En Nicaragua, los mismos bancos europeos, FMO y Finnfund financiaron MLR Forestal, compa帽铆a que administra plantaciones de cacao y teca, controlada por intereses de la miner铆a de oro, responsable del desplazamiento de comunidades afrodescendientes e ind铆genas, as铆 como se帽alada por degradaci贸n ambiental.
  • La expansi贸n de plantaciones industriales de palma aceitera en 脕frica, a cargo de SOCFIN,  antigua compa帽铆a colonial europea de agronegocios. Con sede en Luxemburgo, SOCFIN posee m谩s de 90 mil hect谩reas de cultivo de palma y junto con SIAT de B茅lgica, controla un cuarto de todas las grandes plantaciones en el continente africano. 脡stas empresas han recibido numerosos pr茅stamos por parte de PDBs a煤n a pesar de estar involucradas en en acaparamientos de tierras, esc谩ndalos de corrupci贸n y violaciones a los derechos humanos.
  • La imposici贸n de una megaplanta fotovoltaica en Choluteca, Honduras, por parte de la empresa noruega Scatec Solar con financiamiento del banco de desarrollo Norfund del mismo pa铆s europeo. En 2016, comunidades organizadas levantaron un campamento permanente para evitar el ingreso de la maquinaria que devastar铆a varias hect谩reas de 谩rboles. La empresa respondi贸 con la criminalizaci贸n de once de los l铆deres comunitarios y para el a帽o 2018, con apoyo del poder judicial hondure帽o, consigui贸 el desalojo del bloqueo comunitario.
  • El desplazamiento forzado de la comunidad de Laguna Larga, en el departamento del Pet茅n, Guatemala, justificado con el discurso de la conservaci贸n de la naturaleza enarbolado bajo el proyecto Guatecarbon. Este esquema es financiado por un conglomerado de ONGs internacionales, empresas y entidades como la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en ingl茅s) y el Banco Interamericano de Desarrollo para comercializar permisos de contaminaci贸n generados mediante la conservaci贸n de 700 mil hect谩reas en la Reserva de la Bi贸sfera Maya, donde est谩n asentadas comunidades consideradas 鈥渋legales鈥, pese a habitar la regi贸n antes de la creaci贸n del 谩rea natural protegida.



Fuente: Avispa.org