September 26, 2021
De parte de La Haine
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26/09/2021 :: Nacionales E.Herria
x Mait茅 Campillo
Lo desaparecieron de la 鈥渃ultura鈥 oficial durante la dictadura y (en democracia) cuantos mas gobiernos ‘progresistas’ cuantos mas gobiernos ‘izquierdistas’

 Autoentrevista: -驴Que quiere decir 鈥渁hola no es de le铆l鈥?-. Es la traducci贸n al chino de la frase castellana 鈥淎hora no es (el momento) de re铆r鈥. -驴Realmente ahora no es (el momento) de re铆r?-. Casi siempre es el momento de re铆r pero, a veces, es una canallada re铆rse, digo yo. -驴Como por ejemplo?-. Como por ejemplo ahola. -驴Ahora? 驴Cuando? 驴En el momento pol铆tico actual?-. El momento pol铆tico actual es de le铆l y de llolal al mismo tiempo y por las mismas lazones.

 驴Alfonso Sastre el escritor desaparecido?

Lo desaparecieron de la 鈥渃ultura鈥 oficial durante la dictadura y (en democracia) cuantos mas gobiernos ‘progresistas’ cuantos mas gobiernos ‘izquierdistas’. 驴Ser谩 porque nunca conocieron su obra ni sus barbas ni su talento ni siquiera su mirada ni de lejos su sonrisa? 驴Quiz谩 nunca supieron de que existiera? 驴Ni siquiera el Ministerio de la contracultura en dictablanda como en dictadura?

 (Ahola no es de le铆l se estrena en la Sala Gayo Vallecano de Madrid, el 18 de octubre de 1979; m煤sica a cargo de Lu铆s Pastor y Luis Mendo). Esta obra teatral no es de re铆r, y, al mismo tiempo, si el p煤blico no se r铆e habremos fracasado 驴Usted entiende algo?. -No-. Yo se lo explicar茅. Es que se trata de una obra (pretendidamente) c贸mica. -驴Una obra c贸mica que no es para re铆r?-. Ese es el problema: que su comicidad depende de nuestro envilecimiento: del envilecimiento del p煤blico, quiere decir: del grado de interiorizaci贸n de la mentalidad blanca y colonial que se haya producido en nosotros; polque a vel si le铆lse de las desgracias de un chino no es una canallada, lo miles como lo miles. -Clalo, clalo; digo, claro, claro-. 驴Se va dando cuenta?. -Me voy dando cuenta lentamente-. La paradoja reside en que si el p煤blico no se r铆e con esta obra mi alegr铆a ser铆a enorme pero mi fracaso ser铆a extraordinario: 鈥淵 es que sus presuntos efectos c贸micos est谩n basados en mi pensamiento social, en mi idea de que la sociedad en la que vivo est谩 impregnada de conscientes o inconscientes sentimientos racistas; de sentimientos como el que a los militares del Pent谩gono les hac铆an llamar enanos rojos a los guerrilleros del Frente de Liberaci贸n Nacional en Viet Nam o decir, sin m谩s que el mejor vietnamita era el vietnamita muerto. Ponga eso en c贸mo y ver谩 lo que sale. Una tragedia china es, para nosotros, una comedia, algo de risa: de le铆l鈥.

-Habr谩 que ver ese espect谩culo-. S铆, y por favor cu茅ntemelo despu茅s. La mejor cr铆tica que hasta ahora he recibido se produjo en la primera lectura que hice de esta obra. Fue (por cierto un uno de mayo) en la prisi贸n de Carabanchel ante unos compa帽eros de infortunio (que as铆 se suele decir); y hubo un compa帽ero, preso social, que se ri贸 much铆simo durante la lectura y que al final me dijo: Me he re铆do y ahora siento verg眉enza. Ahora que la obra se representa por primera vez en el ‘territorio espa帽ol’ no me atrevo a esperar tanto, pero ah铆 van las cosas; no s茅 si me explico… -Que s铆, que s铆-. Dejamos al dramaturgo en su lujoso palacete, en el cual disfruta a su modo de su dorado exilio y emprendemos el camino de regreso a Vallecas. [Vaya por delante mi m谩s sincero cari帽o y recuerdo, en esta nota, a lo que para mi represent贸 toda su familia como 茅l (y su compa帽era), Juan Margallo y Petra mart铆nez, como Ferm铆n Cabal] Con los que tantxs del entorno hemos trabajado y colaborado incondicionalmente (en voz de la poeta afrocubana Excilia Salda帽a) 鈥orque la vida no puede vivirse con la incertidumbre clavada a la ra铆z de los huesos como espina emponzo帽ada.

Un coro de voces se dispara al instante mismo que se conoce la noticia (de su 煤ltimo adi贸s) aterrizando sobre mi tel茅fono. Sus voces llegan ininterrumpidamente a mis o铆dos como cinco clavos, que mi mente, como huyendo del atroz golpe inesperado, les convierte en parte de una escena rel谩mpago improvisada que comienza rompiendo el silencio inaudito en el que fue arrinconado el autor. Cinco pesadas campanadas, cinco voces de alerta entronc谩ndose en contraste de expresi贸n y ritmo, reacci贸n y respuesta que sigui贸 brotando palabras atropelladas. Fueron fraccion谩ndose tras el te帽ir de campanas en mi, esparci茅ndolas a lo lejos sobre una escena imaginaria clavada en mi mente y sus voces disparadas al mundo. Sobre el imaginario escenario entre las pausas del silencio del coro de voces tras las ondas llegan los suspiros y lamentos. Sin dejar de o铆rles concentrada en la noticia cierro los ojos como alej谩ndome, y una hermosa gaviota aterriza de s煤bito en escena, me mira con esa mirada enmarcada en la foto ya tan lejos y tan cerca de los d铆as compartidos en que conoc铆 a su hija y a la muchacha nika que en sus ausencias y paseos por Hondarribia se responsabilizaba en la entrega de alg煤n material. Cruza con una mueca de sonrisa en la mira el escenario elevando sus alas como si de una batuta se tratara, tom谩ndonos como referencia actoral interpretativa nos convierte en burbuja de ox铆geno irrompible rotando por el mundo vientos a favor, fusionando espacios comunes, y la distancia que sobrepasa miles de kil贸metros va transformando las voces en pu帽os unidos en su memoria. Voces evolucionistas, vientos encuadrando ciencia y t茅cnica sobre escena en cinco campanadas recogen la evoluci贸n del significado de las palabras <<Ahola no es de le铆l>> Y el coro de ellas que a mis o铆dos sonaban alejadas y extra帽as, pasan a formar parte de la escena rel谩mpago c贸mplices del mismo sentimiento, expandido entre alas por la batuta maestra al son literario de Jos茅 Mart铆:

Por todas partes hierve

el mundo y padece el hombre (y la mujer)

por asegurar la libertad de

su albedr铆o.

 Alfonso Sastre es el 煤ltimo de una generaci贸n que se forj贸 durante la dictadura, como los poetas vascos lugar donde vivi贸 hasta apenitas unos d铆as, ellos son Blas de Otero, Gabriel Zelaya y Gabriel Aresti (este 煤ltimo con su obra literaria en euskera) de 茅l se dice que conoci贸 a Blas de Otero con el que comparti贸 inquietudes art铆sticas y sociales en la tertulia del caf茅 que conoc铆 (desaparecido) La Concordia, en Bilbo, tambi茅n que este hecho, pudo influir en un giro hacia pensamientos de izquierda, marcando as铆 su trayectoria po茅tica y, es que la buena gente, se reconoce cuando hay por medio mucho que ganar y poco o nada que perder (por ello es que insisto). 驴Desaparece a Alfonso Sastre la democracia, tan constitucional, tan culta, en la que tanto influy贸 la ‘izquierda’, como su antiguo partido el tan oficialista, carrillista PCE, en la precoz desaparici贸n del dramaturgo como lo desparecieron de la ense帽anza tan oficial como primordial entre la que se encuentran las universidades, academias y dem谩s end茅micos de la ense帽anza tan culta y democr谩tica? 驴Alfonso Sastre entonces no existe (oficialmente) lo dejaron solo entre las tempestades los izquierdistas de nueva ola dem贸crata, progre, los dramaturgos e intelectuales todos los que pari贸 la transici贸n? 驴All谩 pues 茅l, entonces, con su dramaturgia, su reconocida obra en otras partes del mundo y su Ahola no es de le铆l… tal es la implicaci贸n gubernamental capaz de resucitarlo cuando sus intereses se lo exijan como a Garc铆a Lorca o Miguel Hern谩ndez y algunos m谩s fusilados, muertos y asesinados en mazmorras, campos de concentraci贸n y exilio? Es obvio el largo y doloroso rechazo sufrido por Alfonso Sastre (a su obra), lo que muestra los amplios conocimientos y hambre de cultura que tiene la democracia, evidencia que vanguardia, es un termino perdido en sus mentes medi谩ticas; a las que responder铆a con ah铆nco el P谩jaro con voz de Jos茅 Mart铆 (Tomado del ensayo <<Nuestra Am茅rica>>):

No hay proa que taje una nube de ideas.

Una idea en茅rgica, flameada a tiempo

ante el mundo, para, como la bandera m铆stica

del juicio final, a un escuadr贸n de acorazados.

隆Los pueblos que no se conocen han de darse prisa

por conocerse, como quienes van a pelear juntos!

 La vida y obra de Alfonso Sastre se encuadra entre la resistencia y lucha permanente, entre la firmeza ideol贸gica y el combate pol铆tico surge su rebeli贸n contra la injusticia: 鈥淐ombatir el mal, pero el mal encarnado en la injusticia, ha sido siempre un motor en m铆鈥. Postura nada extra帽a ni ajena a una amplia 茅poca en alza desarroll谩ndose fundamentalmente (aunque hubo otros conatos de dura resistencia e independencia) en este caso contra las tropas de Napole贸n donde el contestatario pol铆tico fue el m谩s miserable, pueblo rural principalmente, abandonado a su suerte por monarcas y caciques sin olvidar la ‘invasi贸n inglesa’ con su explotaci贸n esclavista y su despotismo en las Minas de R铆o Tinto). Fue sobre todo en ese antes y despu茅s de la I Rep煤blica hasta expandirse como reguero de p贸lvora y llegar a la II Rep煤blica -m谩s all谩 de la peque帽a burgues铆a y mediocre intelectualidad titubeante que la adornaba- en la clase amplia campesina sin tierra y obrera que ven铆a desarroll谩ndose en las zonas mineras con su revoluci贸n de octubre en Asturies, consolid谩ndose en las ciudades industriales todav铆a embrionarias de la gran industria. Clase, causa y t茅cnica guerrillera, postura radical contra el opresor que desarroll贸 en lo m谩s avanzado del pueblo, una vanguardia y basta conciencia contra la esclavitud, forzando la alfabetizaci贸n y cultura propia al comp谩s de la amplia intelectualidad revolucionaria que iban surgiendo prestos a la revoluci贸n. La militancia de principios fue, como en el caso de nuestro dramaturgo, puntal en el desarrollo y resistencia contra la opresi贸n. En Escuadra hacia la muerte no se dan respuestas pero se bucea en las ra铆ces de las tr谩gicas preguntas: 鈥淓mpec茅 a escribirla en diciembre de 1951. El 煤ltimo d铆a de mayo de 1952 he terminado el drama. Durante este mismo tiempo, la pol铆tica internacional ha mantenido su tensi贸n. La guerra -en sus modalidades fr铆as y de nervios- contin煤a. Vivimos en la amenaza de una nueva cat谩strofe. Europa, en este panorama, no es m谩s que una tierra de confusi贸n y un probable campo de batalla鈥. Se estrena en 1953 -a帽o que termina Filosof铆a y Letras- por el Teatro Popular Universitario, en el Mar铆a Guerrero de Madrid; protagonizada por un gran elenco de actores: Adolfo Marsillac, Juanjo Man茅ndez, Agust铆n Gonz谩lez, Fernando Guill茅n, F茅lix Navarro y Miguel 脕ngel Gil de Avalle; dirigida por Gustavo P茅rez Puig (A la tercera funci贸n fue censurada, los militares dieron la orden de parar, la luz que alumbraba sobre escena era peligrosa). Contexto hist贸rico vivido desde el interior, no desde el exilio, por lo que su postura fue muy arriesgada, valiente, plausible e innovadora. El teatro que se hacia entonces en el Estado espa帽ol de la posguerraeterna, encajado en la sumisi贸n, era un teatro mediocre como su cultura golpista, precario, de un gran vac铆o y baja calidad en todos los conceptos, basado en comedias destinadas a distraer de manera vulgar y degradante (especialmente para la mujer), de un humor insultante inflando el machismo al trono de la cultura servil a las grandes potencias y un turismo que se iba sumando por igual de mediocre. En definitiva una cultura de poder hacia un p煤blico alejado de la intelectualidad consecuente, y sobretodo, ajeno al pueblo.

 Su evoluci贸n como dramaturgo es notable y de rasgos atrevidos, fomenta en su trayectoria profesional principios y actos de conciencia enriqueci茅ndose de una ideolog铆a de clase propia, dando el port贸n al catolicismo y el existencialismo abrazado al marxismo. Esa evoluci贸n hizo y marc贸 al revolucionario militante. Reflej贸 en su vida diaria personal y literaria gran madurez 谩lgida a partir de 1959. Una profundidad de estilo destaca al dramaturgo que lleva dentro insert谩ndolo m谩s all谩 de la Espa帽a franquista, experimentando una transformaci贸n dejando atr谩s la tragedia basada en los postulados de Arist贸teles, transport谩ndolo al campo evolutivo de las innovaciones, ya aportadas a nivel internacional por Bertolt Brecht (teatro 茅pico) reflejado en Madre Coraje, o El c铆rculo de tiza caucasiano y Galileo Galilei entre otras obras; y del no menos genial Valle-Incl谩n en 1920 con el (esperpento) t茅rmino utilizado por primera vez en su inmortal obra Luces de Bohemia en boca de Max Estrella y don Latino, en 1921, irrumpe con Los cuernos de Don Friolera sucedi茅ndose obra tras obra en Las Galas del Difunto, La Hija del Capit谩n… entre su impresionante repertorio van desfilando, en clave tragif谩rsica, por las p谩ginas de sus textos lo que Valle denomin贸 ‘esperpentos’; t茅rmino que adquiere con 茅l, una categor铆a est茅tica, de la que hasta entonces carec铆a. Sastre se convierte en uno de los grandes nombres de la temporada madrile帽a con La Taberna Fant谩stica (de qui茅n fuera un autor pol茅mico y destacado), un 茅xito en cr铆tica y p煤blico donde nuestro dramaturgo tuvo que salir a escena ante los atronadores aplausos. La sociedad teatral madrile帽a dio un paso para entender mejor a Alfonso Sastre, para comprender su papel e importancia en el teatro contempor谩neo, 驴lo dieron las instituciones al respecto?. Su obra teatral ha sido traducida a m谩s de una docena de lenguas y estrenada por los mejores directores del mundo. S贸lo la censura franquista y democr谩tica mon谩rquica evadi茅ndose con sus ap贸stoles por caminos m谩s sutiles, explica el hecho de que su basta obra se haya conocido y representado mucho m谩s fuera y muy poco dentro del Estado espa帽ol. Obra que contiene un largo listado de t铆tulos (tambi茅n escribi贸 para ni帽os) Historia de la mu帽eca abandonada es traducida en varios idiomas del mundo, entre ellos, al euskera.

 Aunque ya colaboraba con el PCE, fue en 1964, cuando ingresa como militante cr铆tico con las posturas claudicantes de la direcci贸n. Las contradicciones se agudizan y en 1974, rompe con el partido; sin dejar de sentirse un militante cr铆tico, opta finalmente por ir a vivir a Hondarribia apoyando e implic谩ndose sin fisuras en la lucha del pueblo vasco. Nace en 1926. A los diez a帽os descubre los tambores de las balas del horror; el Madrid de la cruzada fascistas despertando el crimen, represi贸n y hambruna ci帽endo sus cinturas, diezmando sus vidas. Muy joven comenz贸 su actividad teatral, en 1945, funda el grupo Arte Nuevo con un grupo de dramaturgos realistas, muy cr铆ticos con la situaci贸n del pa铆s y por tanto v铆ctimas de la censura franquista. Sastre sufri贸 directamente censura con la dictadura y tambi茅n con la dictademocracia al son de la monarqu铆a y mismos estamentos represivos (Dej贸 de ser representado hasta llegar a interminables periodos de tiempo, sin que una obra suya se presentara, incluso en Euskal Herria, donde ha vivido desde 1977 apenitas ha sido representado ni considerado por las instituciones culturales y pol铆ticas. En 1950 se propone un nuevo objetivo y firma junto a Jos茅 Mar铆a de Quinto, el Manifiesto, del Teatro de Agitaci贸n Social (TAS), generando pol茅micas en peri贸dicos, libros y coloquios defendiendo la modificaci贸n activa de la sociedad por medio del teatro. Les impusieron desaparecer de escena, machacando su existencia, prohibi茅ndoles representar obras propias y ajenas. Al acabar la carrera estrena Escuadra hacia la muerte, su primera obra, con cierto 茅xito. Obra que llegu茅 a ver en Cuba por 鈥淓l P煤blico鈥, uno de los mejores grupos de la isla bajo la direcci贸n de Carlos D铆az, con actores como Carlos Acosta, Jorge Perugorria y mi m谩s apreciable colega de entonces Roberto Beltran. Pa铆s (Cuba) donde a Alfonso Sastre, doy fe de ello, ha sido valorado y representado m谩s que en el propio Estado espa帽ol donde la gran mayor铆a de j贸venes estudiantes ni le conocen, y, eso es (adem谩s de escalofriante) cuanto menos una verg眉enza. Es su teatro de empaque intelectual revolucionario contestatario de esp铆ritu burl贸n y alma inquieta. Lo prosigui贸 entero y firme sin desfallecer, sin un paso atr谩s, con t铆tulos como La mordaza (cr铆tica encubierta a la dictadura) Tierra roja, La sangre de dios… Apost贸 por un teatro de literatura. Donde la risa hueca no tuvo espacio ni trono ni silla; fue impulsando el teatro del imposible (no fue el 煤nico).

As铆 fueron desapareci茅ndole paso a paso sin intermitencias los poderosos ocultos sujetos a mantener intacto el sistema. La taberna fant谩stica de 1966, se estrena en el C铆rculo de Bellas Artes de Madrid en 1985 隆隆20 a帽os despu茅s!! Cualquier autor se hubiera desmoralizado. Obra magistral entorno a las penurias de migrantes de las provincias que constituye, o deber铆a, un documento en estos d铆as valioso entorno al contexto hist贸rico precario donde miles de familias se vieron involucradas (lo que provoca un debate intelectual con Buero Vallejo en 茅poca franquista). Sin olvidar que en los escenarios europeos castrados por socialdemocracias fascistas en su mayor铆a, ya se representaba en los a帽os cuarenta y cincuenta del pasado siglo, un teatro innovador apostando fuerte Bertolt Brecht como el irland茅s Samuel Barclay Beckett y alg煤n otro. En el Estado espa帽ol, por el contrario, la escena oficial estaba invadida por la decadencia absoluta y la censura, asfixiando e impidiendo que asomara nada nuevo y mucho menos Alfonso Sastre con obras tan valiosas como cultas, entre otros cultos que ocultaban sus obras ya asesinados o exiliados (era peligroso). Por todo y m谩s llega a mi memoria lo que otros conscientemente dejan al olvido. Me espanta la indiferencia. Me espanta su mediocridad, su atroz conservadurismo, su oscurantismo al m谩s puro deg眉ello ajustando cinto y cartuchera. 驴Qu茅 es la institucionalidad? (me pregunto como antes otrxs se han preguntado) 驴La pr谩ctica organizada de los poderosos para arremeter contra los no poderosos?. Quien de verdad lucha por empujar la historia topa con estos truhanes guardianes del orden, es por ello, que no dejo de preguntarme. 驴Qu茅 es la civilizaci贸n? 驴Hambre? 驴Analfabetismo? 驴Miseria? 驴Despojo?… Para la existencia de los poderosos la farsa pol铆tica alimenta sus aliados. Me empujan mil sinsabores a la lucha. Me empujan mil fuegos, mil remolinos y mil vientos prestos a encarrilar la historia. Es un peligro indudable (han dicho muchos lideres que en verdad lo fueron), para tal existencia poderosa, que nosotros, que no tenemos 鈥渘ing煤n predominio pol铆tico鈥, nos organicemos, recurramos a la fuerza culta contra la institucionalidad. Alfonso Sastre fue consciente de ello; sigui贸 luchando implacable sobre el c铆rculo de tiza donde se disputa la inteligencia contra el oscurantismo, inteligencia, que le fue reconocida por la propia inteligencia, consciente de tal fen贸meno literario galardon谩ndolo con el Premio Nacional de Teatro. Tanto Buero, como Sastre, se rebelaron y trataron de denunciar (de forma muy diferente en sus textos) la violencia e injusticia social en que se encuadr贸 de forma esperp茅ntica, la posguerra que dur贸 riada de a帽os brincando a la transici贸n sin cambio. Mientras Buero Vallejo propugnaba un teatro ‘posibilista’ que pudiera ser asimilado por toda la sociedad y tolerado por la censura evitando el ataque directo al poder; Alfonso Sastre abogaba por un arte rupturista y cr铆tico con el r茅gimen lo que le llev贸 a un profundo enfrentamiento. Luch贸 dentro y fuera de los escenarios implic谩ndose como activista contra la dictadura, con su vida y sus textos, por ello fue encarcelado y prohibidas sus obras. Su utop铆a est谩 por llegar en obra de todxs, hacen falta para ello muchos actores, actrices y m谩s escritores como 茅l, pues en palabras de Jos茅 Mart铆:

El verdadero hombre (o mujer)

no mira de qu茅 lado se vive mejor;

y 茅se es el 煤nico hombre (y mujer)

pr谩ctico cuyo sue帽o de hoy

ser谩 la ley de ma帽ana.

Creo recordar que fue en la primavera avanzada de 1993 (aunque ya yo conoc铆 a Eva en circunstancias distintas), que tomaron contacto conmigo poco antes del estreno de una de las obras del uruguayo Rosencof, que les hab铆a facilitado el tel茅fono. Sastre y Eva se encontraban cerca y quer铆an ver el ensayo, sab铆an que est谩bamos en una de las adaptaciones sobre un manuscrito que nos hab铆a facilitado el propio autor uruguayo lo que luego se resumi贸 en un libro como Memorias de Calabozo, dando paso a El combate del establo y El Bataraz, obras, entre otras que durante un tiempo recorrimos juntas distintos puntos del mundo y Pen铆nsula Ib茅rica, sobre todo Euskadi, Teatro (Antzoki) Barakaldo fue el lugar piloto de representaciones y ensayos por sus medios t茅cnicos, Sala BilboRock, Teatro Gurutzeta… El Bataraz lleg贸 m谩s lejos; a nivel de islas su estreno fue en Cuba, luego pas贸 directo a las Islas Canarias bien acogido en la universidad de La Laguna, en el Ateneo, en el Cine Teatro Los Realejos, Teatro Adeje… En el Festival internacional de Mon贸logos de La Habana, la obra se encontr贸 en su mejor guarida no solo por sus salas y teatros, sino que el p煤blico fue el m谩s implicado, gran conocedor del autor y sus obras querido y valorado. Sastre y Eva a trav茅s de la editorial Iru editaron El Bataraz del dramaturgo y periodista exdirigente tupamaro Mauricio Rosencof. De aqu茅l encuentro Sastre escribi贸 una excelente cr铆tica, que la Casa de Las Am茅ricas de Cuba resalt贸 en el estreno conocedora de la val铆a intelectual y profesional de ambos dramaturgos en lo profesional, intelectual y humano. Adem谩s de Bohemia, Cartelera y Granma, de ello dijo la TV Cubana (sintetizo)… Originalmente ”El Bataraz” fue concebida como una novela-relato, lo que la compa帽铆a Hatuey hubo de realizar una versi贸n para teatro. Su autor, el uruguayo Mauricio Rosencof, es uno de los m谩s importantes dramaturgos del continente, y en opini贸n de Alfonso Sastre, en esta pieza: 鈥淗ace una escritura llana, rica y compleja, sobre una 谩spera, dif铆cil, insoportable experiencia y all谩 penas si lo que sale parece una novela y es testimonio, o sea, si es documento y parece una fantas铆a鈥.

 NOTA

Alfonso Sastre. Hablar de Cuba…

Yo estuve en el Festival de Teatro Latinoamericano de 1964 y solamente un mes (隆Turista en una revoluci贸n!). Es poca cosa la que se ve en tan poco tiempo por muchos ojos que uno abra. Al llegar, me preguntaron para Bohemia qu茅 pensaba de aquello. Yo dije, no recuerdo con qu茅 palabras, que la revoluci贸n cubana hab铆a conseguido que pol铆tica y moral fueran una misma cosa. La 鈥測 de pol铆tica y moral鈥 hab铆a desaparecido, y esta cosa, 隆grande!, hab铆a sucedido en Cuba. Pero con qu茅 problemas…

Voy a contarles un recuerdo.

Una noche fuimos a un cuartel para asistir a una representaci贸n de las Brigadas de Teatro ‘Diego Covarubias’. Se daba un drama brasile帽o actual en el que se produc铆a un enfrentamiento entre un padre objetivamente contrarrevolucionario y su hijo, que en el curso de la obra va tomando conciencia de la revoluci贸n y se inscribe en sus filas resueltamente… La cosa termina a tiros (y hubo una ensalada de ellos -de fogueo, naturalmente- en el improvisado escenario del cuartel. La vigilancia lleg贸 por si pasaba algo, pero fue r谩pidamente tranquilizada: era todo teatro…). Al final hubo un coloquio entre los actores y los soldados. 隆Qu茅 maravilla de coloquio! Entre los muchos temas que surgieron, hubo el de la violencia moral del enfrentamiento padre hijo por una raz贸n pol铆tica. 驴Era correcta la conducta del hijo? 驴La revoluci贸n lo exim铆a del amor filial, del respeto a su padre? A esto, pidi贸 la palabra un soldado, negro, y dijo que a 茅l le parec铆a muy bien la conducta del hijo. 鈥溌縐sted se enfrentar铆a de tal modo con su padre鈥?, le pregunt贸 alguien. A lo que el soldado contest贸 r谩pida y escuetamente: 鈥淓n un caso as铆, la revoluci贸n es mi padre, compa帽ero鈥. Se produjo un aplauso entre los soldados y sigui贸 el coloquio.

Una revoluci贸n es tambi茅n una tragedia.

La lecci贸n es, pues, un verdadero y riguroso dilema: se trata de elegir entre la tragedia sorda y cerrada que es una sociedad capitalista y la tragedia aguda y abierta -la tragedia verdaderamente optimista- que es un proceso revolucionario. <<La revoluci贸n es mi padre, compa帽ero>>, hab铆a dicho el soldado. Y no se trataba, claro, de la 鈥渓iquidaci贸n鈥 gratuita de un 鈥減adre鈥 abstracto a favor de un proceso -la 鈥渞evoluci贸n鈥- exterior al conflicto; sino de un conflicto encarnado en el contexto de una revoluci贸n concreta. No se trata de la 鈥渓iquidaci贸n鈥 pol铆tica de la 鈥渇amilia鈥 como instituci贸n moral, sino de una familia concretamente fracturada por las distintas tomas de posici贸n en un proceso determinado: la revoluci贸n. 驴Saben que yo tambi茅n hab铆a aplaudido a aquel soldado? 驴C贸mo no hacerlo?.

 Mait茅 Campillo (actriz y directora d` Teatro Indoamericano Hatuey)




Fuente: Eh.lahaine.org