April 28, 2022
De parte de Nodo50
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Con los proyectiles rusos lloviendo sobre las ciudades ucranianas, un inc贸modo alto el fuego en Yemen, el ataque a los palestinos durante la oraci贸n en Jerusal茅n y muchos otros conflictos en todo el mundo, a algunos les puede parecer inapropiado hablar de paz.

Sin embargo, cuando hay una guerra, es absolutamente el momento de hablar de paz. 驴De qu茅 otra manera podemos evitar que se pierdan m谩s vidas o que m谩s millones de personas se vean obligadas a refugiarse en otro lugar del mundo? Es de agradecer que, por fin, las Naciones Unidas hayan tomado una iniciativa con la grata petici贸n del Secretario General, Ant贸nio Guterres, de celebrar reuniones cara a cara con el Presidente ruso Vladimir Putin y el Presidente ucraniano Vlodymyr Zelensky.

Debe haber un alto el fuego inmediato en Ucrania, seguido de una retirada de las tropas rusas y un acuerdo entre Rusia y Ucrania sobre los futuros acuerdos de seguridad.

Todas las guerras terminan con alg煤n tipo de negociaci贸n, as铆 que 驴por qu茅 no ahora?

Todo el mundo sabe que esto es lo que ocurrir谩 en alg煤n momento. No hay ninguna raz贸n para retrasarlo para que se produzcan bombardeos y matanzas, m谩s refugiados, m谩s muertos y m谩s familias en duelo en Ucrania y Rusia. Pero en lugar de instar a la paz, la mayor铆a de las naciones europeas han aprovechado la oportunidad para aumentar el suministro de armas, alimentar la maquinaria de guerra y aumentar el precio de las acciones de los fabricantes de armas.

Tambi茅n es el momento de hablar de nuestra humanidad, o de la falta de ella, hacia las personas que se encuentran en una situaci贸n de profunda angustia como consecuencia de un conflicto armado, del abuso de sus derechos o de la pobreza extrema a la que muchos se enfrentan como consecuencia del sistema econ贸mico mundial.

No se pueden externalizar los refugiados de nuestras guerras

Casi el 10% de la poblaci贸n de Ucrania est谩 ahora en el exilio, sufriendo traumas, p茅rdidas y miedo. La mayor铆a de los pa铆ses de Europa han apoyado a los refugiados ucranianos. El gobierno brit谩nico pretende hacerlo tambi茅n, pero luego atrapa a los ucranianos en la burocracia deliberadamente laber铆ntica y de pesadilla del Ministerio del Interior para disuadirlos. En cambio, los refugiados ucranianos deber铆an ser apoyados y acogidos. Eso es lo que quiere el pueblo brit谩nico en general; la enorme generosidad de la gente de a pie est谩 mostrando lo mejor de nuestra humanidad.

Sin embargo, en el tratamiento de los refugiados desesperados procedentes de guerras en las que Gran Breta帽a tiene una responsabilidad directa, como Afganist谩n, Irak, Libia y Yemen, la historia es dolorosamente diferente.

Si alguien est谩 tan desesperado que lo arriesga todo para intentar cruzar el Canal de la Mancha en un peligroso y endeble bote, merece empat铆a y apoyo. En cambio, el plan del Ministerio del Interior es trasladarlos a Ruanda. Si creemos en la humanidad, y en los derechos de los refugiados, entonces todos ellos deber铆an ser tratados de forma equitativa y decente y se les deber铆a permitir hacer su contribuci贸n a nuestra sociedad, no criminalizarlos y encarcelarlos. Si el Partido Conservador se sale con la suya en esta externalizaci贸n, otros pa铆ses europeos har谩n lo mismo. El gobierno dan茅s ya se ha pronunciado sobre la cruel e inviable propuesta.

Los efectos de esta guerra en la pol铆tica y las esperanzas de nuestra sociedad van a ser enormes, sobre todo para las instituciones del mundo. Las Naciones Unidas se crearon tras la Segunda Guerra Mundial para “salvar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”. Desde entonces, podemos enumerar la larga y extensa lista de conflictos y guerras por delegaci贸n que el mundo ha soportado y que se han cobrado la vida de millones de personas. Corea, Vietnam, Ir谩n-Irak, Yugoslavia, Afganist谩n, Irak, Libia, Siria, India-Pakist谩n, la Rep煤blica Democr谩tica del Congo y muchos otros conflictos apenas han sido rese帽ados por los medios de comunicaci贸n convencionales, quiz谩 porque eran conflictos contra la ocupaci贸n colonial, como el de Kenia.

La ONU actu贸 con demasiada lentitud, necesitamos que las instituciones internacionales sean m谩s proactivas

Hay que hacer una gran pregunta a la ONU en el conflicto de Ucrania. Cuando Rusia invadi贸 brutal e ilegalmente Ucrania, 驴no era ese el momento para que la ONU enviara a su secretario general a Mosc煤 para exigir un alto el fuego? La ONU ha actuado con demasiada lentitud, y gran parte del sistema interestatal ha impulsado la escalada, no la negociaci贸n.

El llamamiento a unas instituciones internacionales m谩s eficaces y proactivas para apoyar la paz se hizo con fuerza en abril de 2022 en Madrid en una conferencia organizada por el partido de izquierda espa帽ol Podemos, tras un di谩logo iniciado por la organizaci贸n Internacional Progresista. Cada uno de los 17 oradores conden贸 la guerra y la ocupaci贸n y pidi贸 un alto el fuego y un futuro de paz para los pueblos de Ucrania y Rusia. Los participantes conoc铆an los peligros de la escalada de este conflicto y de las nuevas guerras calientes y la violencia que traer铆a una nueva guerra fr铆a. Hay 1.800 cabezas nucleares en el mundo preparadas y listas para ser utilizadas. Un arma “t谩ctica” matar铆a a cientos de miles de personas; una bomba nuclear matar铆a a millones. No se puede contener, ni limitar sus efectos.

En junio, Viena acoger谩 una importante serie de actos por la paz en torno al Tratado sobre la Prohibici贸n de las Armas Nucleares. Este tratado, apoyado por la Asamblea General de la ONU y con la oposici贸n de los estados declarados poseedores de armas nucleares, ofrece la mejor esperanza y oportunidad para un futuro sin armas nucleares. La oportunidad debe ser aprovechada con ambas manos.

Hay quien dice que hablar de paz en tiempos de guerra es un signo de debilidad; lo cierto es lo contrario. Es la valent铆a de los manifestantes por la paz en todo el mundo la que impidi贸 que algunos gobiernos se involucraran en Afganist谩n, Irak, Libia, Siria, Yemen o cualquiera de las docenas de otros conflictos en curso.

Menos armas, m谩s recursos para la paz, la educaci贸n, la protecci贸n del medio ambiente

La paz no es s贸lo la ausencia de guerra; es la seguridad real. La seguridad de saber que podr谩s comer, que tus hijos ser谩n educados y cuidados y que un servicio sanitario estar谩 ah铆 cuando lo necesites. Para millones de personas, esto no es una realidad ahora; las consecuencias de la guerra en Ucrania se lo quitar谩n a millones m谩s.

Mientras tanto, muchos pa铆ses est谩n aumentando el gasto en armamento e invirtiendo recursos en armas cada vez m谩s peligrosas. Estados Unidos acaba de aprobar el mayor presupuesto de defensa de su historia. Estos recursos utilizados para las armas son todos recursos que no se utilizan para la salud, la educaci贸n, la vivienda o la protecci贸n del medio ambiente.

Este es un momento peligroso y arriesgado. Contemplar el horror y prepararse para m谩s conflictos en el futuro no garantizar谩 que se aborde la crisis clim谩tica, la crisis de la pobreza o el suministro de alimentos. Depende de todos nosotros construir y apoyar movimientos que puedan trazar otro rumbo hacia la paz, la seguridad y la justicia para todos.

Este art铆culo ha sido publicado originalmente por Morning Star y traducido por Mundo Obrero

(*) Jeremy Corbyn es miembro del Parlamento del Reino Unido, ex l铆der del Partido Laborista del Reino Unido y fundador del Proyecto de Paz y Justicia.




Fuente: Mundoobrero.es