May 3, 2021
De parte de Todo Por Hacer
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Se cumplen diez a帽os de la irrupci贸n en la escena pol铆tica y social del Estado espa帽ol de un movimiento que ocup贸 las plazas de ciudades, barrios y pueblos; una oleada de indignados con el sistema econ贸mico y el r茅gimen pol铆tico que est谩 estrechamente vinculada al nacimiento pocos meses antes y consolidaci贸n de nuestro peri贸dico. En este texto queremos reivindicar que ha de reconocerse al pueblo lo que es del pueblo. Es nuestra historia de esta d茅cada, pero tambi茅n queremos y debemos contribuir a una cr铆tica y desromantizar necesariamente el movimiento 15M.

El escenario en el que irrumpe el 15M no parte de la nada, es decir, antes del movimiento indignado hab铆a un enorme trabajo de hormiguita de much铆simos movimientos pol铆ticos y sociales profundamente infravalorados. Sin embargo, la enorme crisis econ贸mica de 2008 conllev贸 millones de personas en situaci贸n de paro laboral, desahucios continuados de sus viviendas a familias, y salarios en plena ca铆da en picado. Este sentir generalizado de malestar, de enfado y sobre todo de estar siendo estafado por los poderes financieros, junto con la desidealizaci贸n del sobrevalorad铆simo Estado del Bienestar, fueron el caldo de cultivo del movimiento 15M.

Eclosion贸 en un espacio donde la pol铆tica de base se puso en el centro de la vida para much铆simas personas y en muchos rincones, se propici贸 un ciclo de ferviente actividad de los movimientos sociales entre los a帽os 2011 y 2014. Es evidente que bastantes de sus reclamaciones carec铆an de profundidad ideol贸gica, pero fue un punto de partida que hizo crecer a muchos movimientos sociales y propuestas de lucha de largo recorrido de la que a d铆a de hoy muchas somos herederas.

Romantizar el movimiento 15M decididamente no parece la mejor de las ideas, y menos dejar que siga cre谩ndose una narrativa favorable que lo vincule con exclusividad a los intereses institucionales de Podemos y la infinidad de marcas bajo ese paraguas partidista. Tambi茅n nos parece que despreciarlo porque no derivase en un asalto al Palacio de la Zarzuela ni tuviese sus particulares tesis revolucionarias se queda en un discurso demasiado vac铆o.

Habr铆a muchas preguntas que poder plantear acerca de por qu茅 ese potencial no enraiz贸 con un movimiento verdaderamente transformador, si lo ha hecho o ha influido de manera parcial y minoritaria en algunos proyectos concretos, o si ya part铆a de unas propuestas que implicaban su institucionalizaci贸n fundamentalmente. En esta sociedad que todo parece que pueda ser integrado, digerido e incluso propiciado por el sistema para que todo siga igual y nada cambie, cabe preguntarse d贸nde podr铆amos encontrar la brecha en el muro para agrandarla desde la autonom铆a que propicia la organizaci贸n social de base e independiente.

Todo tiene un comienzo鈥

Los or铆genes y antecedentes del Movimiento 15M en el Estado espa帽ol hay que buscarlos en los movimientos sociales que se dan tras la oleada de luchas antiglobalizaci贸n de finales de la 煤ltima d茅cada del siglo pasado. En los a帽os 2000 se hab铆a venido revalorizando el t茅rmino de revoluci贸n ciudadana, un movimiento de indefinici贸n pol铆tica y ciertamente ambiguo en su din谩mica, que serv铆a para resumir la amalgama de protestas canalizadas habitualmente mediante expresiones de organizaci贸n ciudadana y pac铆fica, y en unos c贸digos pol铆ticos de regeneracionismo desde la izquierda liberal. Tendr谩 una notable influencia el movimiento island茅s de rechazo al pago de la deuda en la crisis econ贸mica, y por otro lado, tambi茅n la Revuelta Griega del 2008. En el escenario espa帽ol, en concreto, la Huelga General de septiembre del a帽o 2010 contra la Reforma Laboral y la Reforma del sistema p煤blico de pensiones, propuestas ambas bajo el gobierno de Jos茅 Luis Rodr铆guez Zapatero. Adem谩s, en oto帽o de ese mismo a帽o sale a la luz el ensayo 鈥樎ndignaos!鈥 del escritor y excombatiente de la Resistencia Francesa, St茅phane Hessel, un manifiesto pol铆tico contra la indiferencia y para que la ciudadan铆a, y especialmente los j贸venes, tomasen conciencia de las injusticias sociales en el mundo.

Nada m谩s comenzar el a帽o 2011 estalla la conocida como Primavera 脕rabe, o las manifestaciones populares organizadas por la poblaci贸n isl谩mica en distintos pa铆ses contra los reg铆menes pol铆ticos y exigiendo mayores derechos sociales con alta inferencia occidental y que han derivado en graves conflictos b茅licos esta d茅cada pasada. En los primeros meses del 2011, numerosos blogs de ciberactivistas y p谩ginas de Facebook como Democracia Real Ya, articulan reivindicaciones conjuntas y se convoca para la fecha del 15 de mayo una manifestaci贸n unitaria en diversas ciudades bajo el lema: 鈥楴o somos mercanc铆as en manos de pol铆ticos y banqueros鈥. Esta manifestaci贸n de varias decenas de miles de personas finaliza en Madrid con 19 detenciones tras la violencia policial desatada, y una acampada improvisada en la Puerta del Sol a tan solo una semana de las elecciones municipales en todo el pa铆s.

Las acampadas como manera de conseguir una revuelta permanente

En la madrugada del lunes 17 de mayo, esta acampada improvisada era desalojada, y esa misma tarde se moviliz贸 en las redes sociales una nueva concentraci贸n en la Puerta del Sol, en la que pese a la enorme presencia policial, la marea humana consigui贸 tomar la plaza e instalar nuevamente una acampada, esta vez con el montaje de estructuras y de lonas improvisadamente para dar vida a un campamento permanente. A la ma帽ana siguiente, el 18 de mayo, se organiz贸 el espacio de la acampada y se crearon distintas comisiones de trabajo. Otras ciudades como Barcelona, Sevilla, Granada o Valencia segu铆an este ejemplo y surg铆an espont谩neamente otras acampadas en numerosos lugares, incluso en algunas ciudades europeas donde se encontraban grupos de migrantes espa帽oles. La Junta Electoral Provincial desautoriz贸 la acampada, y esa misma tarde miles de personas tomaron la Puerta del Sol en apoyo del campamento instalado. Medio millar de personas ocupaban ya por las noches la c茅ntrica plaza madrile帽a, donde se realizaban asambleas diarias a las ocho de la tarde. Se decidi贸 desobedecer el mandato del Junta Electoral y se mantuvo la concentraci贸n con una masiva presencia de miles de personas en la jornada de reflexi贸n de las elecciones municipales.

A trav茅s de las redes sociales y los famosos hashtags de Twitter como #AcampadaSol #NoTenemosMiedo o #SpanishRevolution la realidad y el debate pol铆tico de las calles tambi茅n pas贸 a lo digital. El objetivo de la Acampada de la Puerta del Sol tras las elecciones del domingo 22 de junio fue asegurarse que este movimiento continuara vivo y se extendiera a los barrios y pueblos. Con ese motivo se coordinaron reuniones preparatorias que eclosionaron en grandes asambleas de barrio en el domingo 28 de mayo en los barrios y pueblos de Madrid, dando nacimiento a decenas de asambleas populares. Un d铆a antes, cientos de im谩genes dieron la vuelta al mundo por el violento desalojo policial de la Pla莽a Catalunya en Barcelona, donde los Mossos agredieron delante de decenas de c谩maras en directo a los manifestantes.

De las marchas indignadas a la Movilizaci贸n Internacional del 15 de octubre

A principios de junio se decide reestructurar la acampada en la Puerta del Sol y en otras ciudades, que finalizar谩 con el levantamiento de la misma el d铆a despu茅s de concentraciones descentralizadas en la toma de posesi贸n de los cargos p煤blicos en los ayuntamientos de todo el pa铆s el 11 de junio. En este contexto se hizo una convocatoria para rodear el Parlament de Catalunya el 14 de junio, acci贸n que impidi贸 que muchos parlamentarios pudieran acceder al Parque de la Ciutadella para votar medidas de recortes en gasto social. El 19 de junio seis columnas de indignados confluyen en la Plaza de Neptuno de Madrid en marchas organizadas desde los distintos barrios y pueblos que congregan a unas 100.000 personas. Durante esa semana miles de personas iniciaron una marcha popular estatal donde ocho rutas partieron a pie o bicicleta desde distintos puntos geogr谩ficos, pasando por los diversos pueblos hacia Madrid para sumarse al I Foro Social del 15M. En estas marchas se recogieron muchas reivindicaciones de territorios rurales, y se activaron proyectos e iniciativas en peque帽os municipios al paso de las marchas populares. Esta fue seguida de la Marcha Internacional a Bruselas, que se organiz贸 desde distintos pa铆ses para finalizar en oto帽o de 2011 en esa ciudad en una movilizaci贸n social europea coordinada contra el Pacto del Euro, denunciando al sistema financiero y poniendo en el punto de mira los desahucios que estaban extendi茅ndose.

Las asambleas de los barrios de Madrid mantuvieron una intensa actividad ese verano de 2011. En agosto la polic铆a desaloj贸 el punto de informaci贸n permanente en la Puerta del Sol, con motivo de dar una buena imagen ante la llegada del Papa por la celebraci贸n de las Jornadas Mundiales de la Juventud en Madrid. Durante tres d铆as la polic铆a mantuvo cerrada completamente al paso la Puerta del Sol, convoc谩ndose numerosas convocatorias cada d铆a por la tarde para lograr tomar nuevamente la plaza. Durante el final del verano y principios del oto帽o todas las fuerzas se centraron en la Movilizaci贸n Internacional del 15 de octubre, a la que se sumaron 82 pa铆ses bajo el lema: 鈥楶or un cambio global鈥. Millones de personas se reunieron a lo largo del mundo en movilizaciones sociales masivas y que reivindicaban una transformaci贸n de ra铆z de los reg铆menes pol铆ticos y econ贸micos.

La lucha es el 煤nico camino

Tras el punto 谩lgido de la globalizaci贸n del Movimiento 15M en oto帽o de 2011, esa extensa red que se hab铆a tejido deriv贸 de maneras muy diversas y muchos sentidos. Internacionalmente hab铆a tenido influencia en el movimiento Occupy Wall Street, surgido en septiembre de 2011; pero tambi茅n en movimientos posteriores, y a煤n con caracter铆sticas y contextos propios, como YoSoy132 en M茅xico, Nuit Debout en Francia, las protestas de la Plaza Taksim en Turqu铆a, o las movilizaciones en Rio de Janeiro y otras ciudades brasile帽as en 2013.
Uno de los principales rasgos del movimiento 15M fue su interseccionalidad en muchos sentidos, pero sobre todo en el generacional. Para los m谩s j贸venes fue una escuela pol铆tica en la calle, para algunas personas mayores y jubiladas una manera de volver a encontrar ilusi贸n en las luchas que hab铆an vivido de siempre, y para personas de edades medias desenga帽adas de luchas a finales de los 90, una reactivaci贸n o nuevo impulso en muchos casos en los movimientos pol铆ticos populares. Esa din谩mica intergeneracional nos reencontraba con otras realidades y maneras de sentir la pol铆tica, hac铆a falta y sigue haci茅ndola salir del gueto est茅tico-ideol贸gico, pero tambi茅n del gueto generacional. Los aprendizajes no vendr谩n en un 煤nico sentido, sino que son multidireccionales, y eso lo demuestra la cultura asamblearia del consenso como una nueva idea, y no el simple sumatorio de individualidades.

Las mareas en defensa de servicios p煤blicos b谩sicos o movimientos estudiantiles como la conocida Primavera Valenciana, fomentaron un escenario de cultura pol铆tica y lucha en torno a cuestiones como los desahucios o la visibilidad de la PAH, las plataformas por el cierre de los CIEs o la defensa de una educaci贸n y una sanidad para todas. Tambi茅n el antifascismo, el feminismo, las nuevas formas de resistencia laboral, huelgas sociales, sindicatos de barrio y de inquilinas, o el antiespecismo; son movimientos que durante la pasada d茅cada han conseguido fraguar mejores espacios de debate, expandirse socialmente y alcanzar notables metas de conciencia social y pol铆tica.
Vamos lento porque vamos lejos dec铆an las marchas indignadas en el verano del a帽o 2011. Diez a帽os de recorrido quincemayista y a煤n sigue todo por hacer, sin embargo, con algunas semillas sembradas por el camino. Nosotras al menos seguiremos redactando y colaborando en ese sentido, plasmando en l铆neas de tinta y siendo eco de lo que suceda, que no ser谩 ni m谩s ni menos que lo que decidamos y la historia que escribimos d铆a tras d铆as, d茅cada a d茅cada.

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Fuente: Todoporhacer.org