July 31, 2021
De parte de ANRed
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Foto: Mariana Escobar @marianaerfoto

En paralelo pero en sentido opuesto a la voracidad citadina surgi贸 Alba帽ilas, un colectivo transfeminista que busca cuestionar -y derruir- el paradigma de construcci贸n tradicional. Por Dalia Cybel (El Grito del Sur).


En las 煤ltimas d茅cadas, la gentrificaci贸n de las ciudades llen贸 de cemento los pocos espacios verdes que resist铆an al loteo. La necesidad de migrar en busca de trabajo sobrepobl贸 las metr贸polis, multiplicando torres y condominios y acelerando el pulso taquic谩rdico de las ciudades. Esto deriv贸 en un aumento de la cantidad de viviendas en detrimento de la calidad, cuya reducci贸n de metraje, llev谩ndose puesto hasta el bidet, lleg贸 al l铆mite de autorizar monoambientes de hasta 18 metros cuadrados en la Ciudad de Buenos Aires.

En paralelo, pero en el sentido opuesto a la voracidad citadina surgi贸 Alba帽ilas Deconstrucci贸n, creado a fines del 2017 cuando Eva Iglesias y Daniela Borini comenzaron, de manera espont谩nea, a realizar trabajos de pintura y alba帽iler铆a en casas de amigues y conocides. Si bien ven铆an de diferentes disciplinas y tra铆an otros recorridos -Eva era arquitecta y ya hab铆a incursionado en la alba帽iler铆a; Daniela ven铆a de estudiar Sociolog铆a en Puan y desconoc铆a el mundo de las herramientas-, ambas decidieron ponerlas a jugar con un objetivo com煤n: generar un colectivo que pueda cuestionar -y derruir- desde m煤ltiples aristas el paradigma de construcci贸n tradicional.

A partir de esos cimientos el proyecto fue tomando altura, teorizando y expandi茅ndose, llegando a nuclear actualmente ocho personas, adem谩s de la red externa que colabora de diferentes maneras. 鈥淪i bien lo que nos re煤ne es la alba帽iler铆a, cada une pone su parte identitaria en el proyecto. Esto genera un grupo muy diverso respecto a sus motivaciones, porque el urbanismo y el propio habitar tiene muchas perspectivas鈥, asegura Daniela. 鈥淵o vivo la colectiva de manera muy identitaria鈥, cuenta Eva en palabras que reproducen la carga afectiva del trabajo: 鈥淢e atraviesa porque es la profesi贸n que eleg铆 pero tambi茅n porque decido transitarla como militancia, entendiendo que repercute en las formas de habitar, de organizarse y trabajar de les dem谩s鈥.

Foto: Mariana Escobar @marianaerfoto

Con mirada cr铆tica, Alba帽ilas busca desmarcarse de las categor铆as identitarias y hace 茅nfasis en la importancia de que el feminismo tenga perspectiva de clase. En ese sentido, la precarizaci贸n laboral en el rubro se torna un t贸pico ineludible. 鈥淭ener una mirada transfeminista requiere tambi茅n identificar cu谩l es el sector de la sociedad al que nosotres abarcamos, es decir el que le pone el cuerpo en la mano de obra. Este rubro est谩 totalmente precarizado, porque si bien un trabajador de la construcci贸n puede llegar a cobrar bien no se compara con el desgaste laboral, las horas de trabajo, ni el riesgo. Por otro lado, si no ten茅s un t铆tulo de ingeniere o arquitecte dentro de la obra tu opini贸n no cuenta aunque seas quien la ejecuta. Esto en mujeres y disidencias genera una doble precarizaci贸n por la intersecci贸n de dos situaciones vulnerables鈥, explican las integrantes del colectivo que se mantiene apartidario, tomando las decisiones en asamblea y discutiendo los objetivos en grupo.

Eva explica que en los pueblos originarios no exist铆an roles de g茅nero asignados en la construcci贸n, ya que toda la comunidad colaboraba de diferentes maneras en la realizaci贸n de las viviendas. Con la llegada del sistema capitalista y patriarcal, que capitaliz贸 los derechos para convertirlos en privilegios, los hogares empezaron a entenderse como mercanc铆a, mediando el dinero. As铆, les constructores pasaron a ser trabajadores externos y las personas que habitaran posteriormente la construcci贸n se desligan, desasoci谩ndose del espacio que les rodea. 鈥淟a estigmatizaci贸n de g茅nero reduce la construcci贸n al uso de la fuerza y nos hace sentir que no podemos participar, cuando en verdad lo que no podemos es entrar en los espacios de los que se adue帽an los varones. Eso fomenta la precarizaci贸n porque las empresas contratan personas de sexo masculino (asignado al nacer) para levantar bolsas de cemento porque creen que van a rendir m谩s y tardar menos, mientras que, por como fueron criados, ni siquiera tienen la posibilidad de decir que se sienten mal o les duele. Todo eso es falso porque con una organizaci贸n comunitaria pod茅s lograr lo mismo o, a lo sumo, si tard谩s un poquito m谩s tampoco pasa nada鈥.

Adem谩s de cuestionar los roles de g茅nero, el proyecto busca fomentar una construcci贸n m谩s ecol贸gica, generando conciencia del da帽o que implica modificar el ambiente; para eso, les integrantes de Alba帽ilas involucran en la construcci贸n tradicional materiales reciclables y t茅cnicas de menor impacto para el ecosistema. 鈥淗ay una realidad que va m谩s all谩 del g茅nero y es que nadie tiene una vivienda armada conscientemente, la persona compra y alquila lo que puede. Por eso nosotras estamos en una b煤squeda constante para, con los recursos que tenemos, mejorar lo que nos rodea. Ah铆 aparece la bioconstrucci贸n, que es una t茅cnica en la que estamos trabajando de a poco para reciclar y reutilizar materiales con la intenci贸n de llegar a implementarla en la arquitectura tradicional鈥, afirman las j贸venes que este verano viajaron a Bariloche para aprender la t茅cnica. 鈥淟a bioconstrucci贸n es muy dif铆cil en las ciudades pero intentamos utilizar otros materiales como revoques con barro, ladrillos con botellas. Es nuestro horizonte, pero implica un proceso lento鈥.

Foto: Mariana Escobar @marianaerfoto

Frente a las jerarqu铆as de las empresas constructoras y la falta de derechos laborales, Alba帽ilas apunta a una salida colectiva y la autogesti贸n, rompiendo el falso estigma de la meritocracia. Para eso crearon el sistema de 鈥済esti贸n de obras colectivas鈥 a trav茅s del cual usan sus redes sociales para recibir donaciones, ya sea de mano de obra, dinero o materiales. Bajo ese formato se encuentran trabajando en la reparaci贸n del centro cultural Esquina Libertad en Valent铆n Alsina, donde conviven y dan talleres artistas callejeres. Ahora buscan recaudar $500.000 a partir de peque帽os aportes en la aplicaci贸n 鈥渃afecito鈥, lo que les permitir谩 ejecutar las reformas m谩s urgentes en el edificio de 400 metros cuadrados.

鈥淟a idea es retomar la noci贸n de que todes podemos participar en la construcci贸n. Que no es una actividad restrictiva, hay un mont贸n de cosas que se pueden hacer, desde juntar recursos, buscar los materiales, hasta levantar una pared, limpiar, cocinar para les dem谩s鈥. Si bien apelan al encuentro comunitario, en contexto de pandemia Daniela y Eva reconocen que las redes sociales les permitieron amplificar su llegada y concretar proyectos que resultaban impensados.

Foto: Mariana Escobar @marianaerfoto

En el 煤ltimo tiempo, las pol铆ticas p煤blicas del oficialismo lograron dar difusi贸n y visibilizar el rol de las mujeres en la construcci贸n. Sin embargo, tanto Eva como Daniela son cautas al respecto y advierten que no se trata solo de sumar mujeres sino de generar un cambio estructural. Asimismo acent煤an que la deuda es mayor con las disidencias, quienes sufren todo tipo de violencias en estos 谩mbitos. 鈥淢谩s que solamente nombrar, hay que pensar en las condiciones laborales de las personas que trabajan en la construcci贸n. Si vos a una cooperativa le exig铆s que haya un 50% de mujeres para reducir impuestos seguro las van a conseguir, porque gente que quiera aprender oficios hay mucha, el tema es qui茅nes son y c贸mo lo van a llevar a cabo鈥, resalta la soci贸loga, mientras Eva concluye tajante: 鈥淎ntes que nada, las obras p煤blicas deber铆an dejar de vulnerar fondos porque si las obras van a estar ejecutadas como hasta ahora incluir mujeres no tiene sentido. Se va a lograr que haya m谩s mujeres precarizadas solo que ahora en un nuevo 谩mbito donde antes no pod铆an acceder y nosotras vamos a estar festej谩ndolo. Es necesario pensar la construcci贸n de otra manera鈥.

Fuente: https://elgritodelsur.com.ar/2021/07/albanilas-deconstruccion-con-pico-pala-transfeminista.html





Fuente: Anred.org