April 4, 2022
De parte de Todo Por Hacer
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El pasado mes de marzo, un paro de transportistas se extendi贸 por todo el pa铆s. Lo que comenz贸 sin demasiado eco medi谩tico (sobre todo desde ciertos medios de comunicaci贸n cercanos a la izquierda parlamentaria) y siendo convocado por una plataforma sin muchas referencias previas, ha terminado generando el en茅simo dolor de cabeza al gobierno y conatos de desabastecimiento en muchos lugares. Marchas lentas, paros forzados en algunas empresas por falta de materias primas o incapacidad para sacar pedidos fuera la f谩brica, o supermercados sin leche, son algunas de las im谩genes m谩s visibles que ha dejado este conflicto. Si bien el paro fue desconvocado a primeros de abril, el mel贸n puede volver a abrirse a la m铆nima, por lo que entendemos que merece una peque帽a reflexi贸n.

D铆as antes de que comenzase el paro, ya hab铆a rumores sobre c贸mo ser铆a. La mayor铆a de los transportistas con los que hemos tenido contacto estaban m谩s bien expectantes, y si bien entend铆an que algunas de las reclamaciones eran v谩lidas, no se sent铆an recogidos en 鈥淟a Plataforma鈥. En las empresas cuya actividad depende del tr谩fico de mercanc铆as la situaci贸n era de calma tensa; pocos meses antes, el Comit茅 Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) hab铆a convocado una huelga sin mucho 茅xito, y si bien esperaban lo mismo de esta, muchas cayeron en hacer acopio por adelantado de los suministros que pudieran necesitar.

Frente a esta situaci贸n las ganas de debatir crec铆an porque una sent铆a la necesidad de posicionarse. Aqu铆 van algunos esbozos de las conversaciones sobre este tema que han ido surgiendo en distintos c铆rculos. Lejos de sentar c谩tedra solo pretendemos hacer pensar y exponer tanto las contradicciones como algunas conclusiones a las que hemos podido llegar. All谩 van.

Los primeros rumores: Huelga por el precio de los combustibles

Cuando un transportista te cuenta lo que paga por llenar el dep贸sito te caes de culo. Est谩 claro que en algunos desplazamientos el beneficio est谩 mermando y mucho. Mi primer pensamiento era, salvando las distancias, que esta problem谩tica nos afecta a un porcentaje muy grande de trabajadores/as, de los cuales un 30% aproximadamente se desplaza a su lugar de trabajo en su propio veh铆culo.

La subida generalizada de precios (ya no s贸lo del combustible) es un asunto extra帽o, nos pone con el agua al cuello, pero al mismo tiempo, quiz谩 se siente algo tan et茅reo que no consigue impulsar las movilizaciones. Es posible que uno de los motivos sea el gobierno m谩s progresista de la historia (n贸tese la iron铆a) que mantiene a sindicatos y simpatizantes de izquierdas paralizados y aparentemente conformes. Desde luego el nivel de paralizaci贸n al que hemos llegado da miedo, pensar 鈥樎縞贸mo encender la chispa?鈥 y no tener ni idea nos hace asomarnos al abismo. Esta inacci贸n que literalmente nos mata evidencia, a nivel de clase trabajador, la atomizaci贸n y falta de conciencia que nos acompa帽a. Somos c谩scaras vac铆as que madrugan, curran y desconectan, quiz谩 demasiado literalmente, entre f煤tbol y reels de Instagram.

Una vocecita nos susurra al o铆do que cada coche que no circula son kilos de contaminaci贸n que dejan de emitirse. Pero intentamos acallarla. No usar el coche es, en ocasiones, un privilegio de clase mientras otros transportes menos da帽inos mantengan tarifas prohibitivas. Por no hablar de las carencias del transporte p煤blico.

Entonces, 驴qu茅 decir de este paro?

La huelga es la herramienta por excelencia de la clase trabajadora, pero 驴qu茅 pasa cuando el individuo es propietario de su propio medio de producci贸n? Muchos de los transportistas que han sostenido esta movilizaci贸n son aut贸nomos, miembros de cooperativas o directamente empresarios (principalmente, peque帽os empresarios). En general, la mayor铆a posee su propio cami贸n, de modo que m谩s bien estamos hablando de paros patronales. Sin embargo, 驴son esta mir铆ada de microempresas capaces de competir con los grandes grupos empresariales del transporte? 驴Por qu茅 no subir las tarifas de sus portes para compensar los aumentos del precio del combustible? As铆 funcionan las leyes del mercado, 驴no? 驴O es que esto les har铆a a煤n m谩s complicado competir con esas grandes empresas para las que adem谩s muchos de ellos est谩n subcontratados? Al final s贸lo les queda estirar m谩s y m谩s a sus trabajadores o aumentar sus niveles de autoexplotaci贸n al mismo tiempo que se reclaman ayudas estatales. Y a煤n as铆, no deja de ser un parche, pues si estas ayudas acaban llegando tambi茅n a las grandes empresas, volver谩n a decantar la balanza hacia las l贸gicas del mercado, hacia quien tiene mayores posibilidades de ofrecer servicios m谩s variados y baratos.

M谩s all谩 de esto, quiz谩s otro tema a poner sobre la mesa es c贸mo todas estas subidas de precios, ya sea el combustible, la luz o el gas, tienen que acabar siendo paliadas, o m谩s bien, suavizadas por las ayudas estatales. Nuestra precariedad aumenta, los precios suben, la compra sube, los alquileres suben, todo se desmadra, y s贸lo queda que el gobierno salga apaciguar fuegos, porque apagarlos nunca los apaga, mientras se pactan con sindicatos contenciones salariales, o subidas muy por debajo de la inflaci贸n. Nuestros salarios se estacan, pero los beneficios empresariales no paran de crecer a帽o tras a帽o. Sin embargo, nos son estos beneficios empresariales los que se invierten en paliar nuestra precariedad, sino nuestras cotizaciones. Quiz谩 tendr铆amos que pararnos a pensar qu茅 engranajes arrastran estos salvavidas que nos lanza el Estado. Los beneficios de las grandes empresas no dejan de crecer mientras el Estado no deja de endeudarse con pol铆ticas sociales: con su limosna alejan el fuego del capitalismo salvaje que gobierna el mundo, esas migajas logran que aguantemos un poco m谩s, que tengamos un poquito m谩s de paciencia con el sistema que estrangula, pero no ahoga.

Volviendo al tema que nos ata帽e aqu铆: si pensamos que la problem谩tica de los transportistas tambi茅n es, en parte, la nuestra, si asumimos la importancia de lo que est谩 en juego鈥 entonces, 驴c贸mo posicionarnos? Sabemos que si la huelga hubiese estado organizada por conductores asalariados la hubi茅ramos apoyado sin dudar; sin embargo, poco o nada deber铆a preocuparles el precio del carburante (no m谩s que a cualquiera de nosotras). En otras demandas menos sonadas podr谩n sentirse m谩s recogidos, pero la t贸nica general de las reclamaciones ha sido la incongruencia: seg煤n le铆amos noticias y entrevistas m谩s dif铆cil parec铆a que pudieran verse representados en los mismos objetivos.

Aqu铆 dejamos estas reflexiones, que si bien han sido algo inconexas y faltas de conclusiones tangibles, esperamos que sirvan de aporte al debate.

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Fuente: Todoporhacer.org