October 6, 2021
De parte de Algrano Sembrando La Duda
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Proponen alternativas para los ganaderos extremeños frente a los grandes mataderos, que no resultan sostenibles y encarecen los productos.

• La cría de animales en régimen de estabulación produce grandes cantidades de residuos contaminantes, debido a los piensos que se utilizan para su engorde, y que afectan al suelo, a los acuíferos e incluso a la atmósfera. El macromatadero de Zafra por ejemplo requerirá de un gran gasto de energía.

• Una de las carencias más importantes en el sector de la ganadería, especialmente de las pequeñas granjas, es la falta de mataderos ecológicos certificados que estén cerca del lugar de producción. Acudir a los grandes mataderos supone para los ganaderos un gasto extra y un encarecimiento del producto, explica Ecologistas en Acción.

• Una solución son los mataderos móviles, instalaciones portátiles que se desplazan al lugar de estas pequeñas producciones ganaderas. Junto a esto, la idea de recuperar los mataderos regionales y municipales para hacer frente a los grandes mataderos, y para trabajar cerca de los ganaderos.

Terminar con la situación “de dependencia” en la que se encuentra Extremadura pasa por evitar que el valor añadido de las materias primas, la energía, la mano de obra y el talento de la Comunidad se vayan fuera, según Ecologistas en Acción. En el sector cárnico, la solución al problema pasa por su transformación en Extremadura. Nuestra región es por ejemplo la máxima productora de cerdo ibérico, la producción se concentra en gran medida en la provincia de Badajoz y sobre todo en las dehesas del suroeste. Sin embargo, el 40% de esos animales se sacrifican fuera de la región, fundamentalmente en Guijuelo y también en la Sierra de Huelva, dos Denominaciones de Origen que son la competencia directa de la Denominación de Origen Protegida Dehesa de Extremadura.
Señalan que el modelo que se debería implantar para lograr una economía sostenible y de respeto al medio ambiente â€œentra en conflicto con el modelo de política neoliberal que la Junta está aplicando en todos los sectores de la sociedad”. En los años de gobierno del PP, debido a la interpretación tan restrictiva que el Real Decreto 640/2006 hacía de las disposiciones europeas en materia de higiene, producción y comercialización de productos alimentarios, se produjo el cierre de numerosos Mataderos Municipales y Regionales, alrededor de 24 sólo en Extremadura, algo que después ningún gobierno ha querido revertir, por lo cual han concentrado la producción en pocas manos.

La estabulación y los grandes mataderos contaminan demasiado.


La cría de animales en régimen de estabulación produce grandes cantidades de residuos contaminantes, explican desde la organización, debido a los piensos que se utilizan para su engorde, y que afectan al suelo, a los acuíferos e incluso a la atmósfera. Este modelo está en las antípodas a nivel ecológico de la ganadería del ibérico desarrollada tradicionalmente en la dehesa. España se ha especializado en la ganadería intensiva, rechazada en Europa por sus efectos contaminantes, y que tiene una capacidad de producción que, tal como está montado el modelo, necesita de enormes mataderos. Ecologistas en Acción apunta también que “no menos importante es el daño hecho al bienestar animal antes de su muerte al ser transportados largas distancias: hacinamiento, estrés… unido a la incongruencia de transportar unos animales, a veces más de cien kilómetros, para luego traer el producto de vuelta para venderlo en la comarca”.
 
Respecto al gasto de energía ponen un ejemplo: el macromatadero que se está creando en Zafra requerirá un gasto eléctrico de 2.177 kilovatios/hora y 1.285.500 metros cúbicos de gas natural por año, algo desproporcionado si tenemos en cuenta el pico del gas (el momento en el que se alcanza la máxima tasa global de producción de gas natural, tras lo cual la tasa de producción entra en su fase terminal). El gasto de agua para esta gran industria, según el estudio presentado ante la Consejería de Medio Ambiente, se realizará mediante la red pública de agua, con una estimación de 934 metros cúbicos al día, es decir, el equivalente a dos piscinas olímpicas (21 metros por 50 y 3 metros de profundidad) cada cinco días. También hay que tener en cuenta que la ganadería que funciona a ritmos industriales alimenta a los cerdos con pienso de soja, un tipo de cultivo causante de deforestación a nivel mundial.

El modelo económico y los ganaderos.


Ecologistas en Acción afirma que “la política neoliberal del Gobierno de Extremadura favorece claramente la concentración de capital, también de la producción y de tantos aspectos de la vida de la Comunidad” y  creen que la Junta no contempla un desarrollo basado en la explotación racional, sostenible y solidaria de los recursos de la región. Mantienen que esa carencia se suple favoreciendo la llegada de empresas que usan el territorio extremeño como base de extracción de recursos “escasamente remunerados” y como “sumidero de industrias contaminantes, a veces mero señuelo para inversores”.
 
Respecto al tema ganadero, la organización apunta que un matadero pequeño tendría dificultades para prosperar estando rodeado de otros más grandes. Y un macromatadero podría ir asfixiando a sus competidores, llegando incluso a crear un monopolio. Desde ciertos ámbitos hacen notar que el Complejo del Ibérico de Extremadura S.L. (CIBEX) no ha permitido la entrada en su accionariado de industriales de la zona, con conocimientos en el sector.
Una de las carencias más importantes en el sector de la ganadería, especialmente de las pequeñas granjas, es la falta de mataderos ecológicos certificados que estén cerca del lugar de producción. Esto supone para los ganaderos un encarecimiento del producto (por el alquiler de medios de transporte, combustible, tarifas de matadero, etc.). Esto repercute también en la rentabilidad de estos pequeños productores, afectando al valor diferenciador que tiene la carne producida de forma sostenible, ya que muchas veces los propietarios se ven obligados a venderla como “convencional”, con todas las pérdidas que ello comporta. Y a todo ello se suma la situación especial que se vive desde marzo de 2020 con la pandemia, que ha reducido aún más los márgenes de Acción de estos ganaderos, “no así los de los grandes productores de carne” según Ecologistas en Acción, “como ha ocurrido también en otros sectores, donde a los pequeños se les han puesto más trabas y con los grandes productores se ha mirado para otro lado, situación que en algunos casos continua a día de hoy ya sin motivo posible que pueda justificarlo”.

Propuestas.


En ese sentido, desde Ecologistas en Acción de Extremadura piden al Ministerio de Consumo que aplique el proyecto de Real Decreto ya probado para flexibilizar la cadena alimentaria, en el que en 2020 por primera vez aparece recogida la propuesta de “matadero móvil”, que ya existe en otros países europeos. Los mataderos móviles son instalaciones portátiles que se desplazan al lugar de estas pequeñas producciones ganaderas a lo largo del territorio para evitar que los ganaderos tengan que acudir a grandes mataderos con los inconvenientes ya mencionados. Este año las Cortes valencianas aprobaron con la abstención de PP y Vox, una propuesta de Compromís para facilitar la implantación de mataderos de baja capacidad, la reactivación de este tipo de instalaciones en pueblos y comarcas y la creación de una red de mataderos móviles con certificación ecológica. “Esta solución es una pequeña válvula de escape necesaria frente al desproporcionado modelo industrial de ganadería que tenemos en estos momentos”.

Actualmente, la población reclama cada vez más, productos de proximidad. Esta medida, opina la organización, resultaría complementaria a la normativa recientemente aprobada que permite la venta directa de productos procedentes de pequeñas instalaciones cuando son de proximidad. Junto a esto, también está la idea de recuperar los Mataderos Regionales y Municipales para hacer frente a los grandes mataderos y trabajar cerca de los ganaderos, “resulta una necesidad en Extremadura” apuntan desde diferentes ámbitos ganaderos. Hay que apoyar a los pequeños productores, y medidas como estas, junto a otras como la agroecología, van en esa dirección y nos ayudan a conseguir una producción más sostenible, un reparto de la riqueza, y una alimentación más sana y de cercanía.

Ecologistas en Acción es una confederación de más de 300 grupos ecologistas distribuidos por pueblos y ciudades. Forma parte del llamado ecologismo social, que entiende que los problemas medioambientales tienen su origen en un modelo de producción y consumo cada vez más globalizado, del que derivan también otros problemas sociales, y que hay que transformar si se quiere evitar la crisis ecológica.




Fuente: Algranoextremadura.org