January 19, 2021
De parte de Nodo50
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Pocas presentaciones necesita la fil贸sofa y escritora Amelia Valc谩rcel (Madrid, 1950) a estas alturas. Se form贸 y ejerci贸 su labor docente en la Universidad de Oviedo. En Asturias fue durante dos a帽os (1993-1995) consejera de Educaci贸n y Cultura. Es catedr谩tica de Filosof铆a Moral y Pol铆tica de la UNED y ejerce como asesora en el Consejo de Estado desde 2006. Valc谩rcel es, adem谩s, uno de los principales referentes del feminismo contempor谩neo en Espa帽a.

La publicaci贸n de 鈥Sexo y filosof铆a. Sobre mujer y poder鈥 en 1991 marc贸 un hito 鈥揺mpezando porque usar la palabra sexo en un libro de filosof铆a entonces no era muy com煤n鈥 al sentar las bases te贸ricas del feminismo. Ahora, 30 a帽os despu茅s, lo reedita la editorial Almud (la portada es de la pintora asturiana Miren Manterola), con un nuevo pr贸logo de su autora. La fil贸sofa asturiana habla con LA NUEVA ESPA脩A de su obra pionera, del movimiento feminista y de la ajetreada y cambiante actualidad que toca vivir.

Han pasado 30 a帽os de la publicaci贸n de 鈥淪exo y filosof铆a. Sobre mujer y poder鈥, que se convirti贸 en una de las obras fundamentales del movimiento feminista espa帽ol. Y vuelve de nuevo.

鈥 Hay dos libros fundadores del feminismo filos贸fico en espa帽ol, 鈥Hacia una cr铆tica de la raz贸n patriarcal鈥, de Celia Amor贸s, y este. Cuando sali贸, en 1991, hace ya treinta a帽os, se hicieron de 茅l decenas de ediciones en diversos formatos. Nunca llegu茅 a saber, ni aproximadamente, cu谩ntas. Pero otro tanto le sucedi贸 a un libro de mi mentor, Carlos Castilla del Pino, que nunca supo cu谩ntas ediciones se hab铆an realizado de su 鈥La alienaci贸n de la mujer鈥. Esas primeras ediciones me las han presentado para firmarlas o dedicarlas en Am茅rica infinitas veces y tambi茅n en Espa帽a, por supuesto. Ha sido un libro le铆do, estudiado y subrayado. Los libros se editaban entonces para leerlos, no para citarlos en las bibliograf铆as. El feminismo espa帽ol contaba ya adem谩s con una fuerte tradici贸n vindicativa, la encarnada en Lidia Falc贸n y Aurelia Campmany, por citar solo a un par de referentes indiscutibles. La novedad era incardinarlo dentro de la historia general del pensamiento pol铆tico. Para ello el estudio de la Ilustraci贸n result贸 decisivo. El Seminario Feminismo e Ilustraci贸n que se desarroll贸 durante a帽os en la Universidad Complutense fue fundamental.

驴Qu茅 sigue vigente y qu茅 no de las ideas que usted recogi贸 entonces?

鈥 Este libro aborda ante todo dos asuntos: la naturaleza del poder y el uso impropio del t茅rmino 鈥渕ujer鈥. El feminismo de la tercera ola, el que habitamos, es el primero en plantearse a fondo el tema del poder, y, por tanto, de la paridad en el poder. Despeja el campo para permitir aflorar una agenda nueva de presencia p煤blica relevante. El feminismo no es solamente una lucha por la igualdad y el reconocimiento. Es un trabajo constante en teor铆a de las 茅lites, as铆 como la exigencia de 茅lites meritocr谩ticamente establecidas. El lenguaje necesario para asentar la nueva din谩mica pol铆tica tiene que ser creado. Algunas de las distinciones que aparecen en 鈥Sexo y filosof铆a鈥 se han vuelto fundamentales. Feminismo de la igualdad vs feminismo de la diferencia, por ejemplo. Este libro decant贸 bastantes pol茅micas que pretend铆an copar el horizonte. Las volatiliz贸. Abri贸 un nuevo campo de estudio.

鈥 驴Cu谩nto ha cambiado desde entonces el movimiento?

鈥 Se ha hecho m谩s extenso, m谩s conocido, m谩s presente. Y eso, que es deseable, lo ha puesto en la mi- ra de todo el mundo. Me tuve que acostumbrar hace d茅cadas a que, cuando me presentaban a alguien de cierta entidad, siempre apostillaran 鈥渓e presento a fulanita, persona valiosa… pero que es feminista鈥. Dicho eso con pena real o si- mulada. Ser feminista no te ase- guraba nada bueno. Cuando te quer铆an alabar, imagine, te dec铆an cosas como 鈥減ara qu茅 eres feminista si t煤 no lo necesitas鈥. Sin embargo, eran los mejores tiempos. Se heredaba una gran tradici贸n pol铆tica llena de fuerza y legitimidad. Hab铆a que seguir d谩ndole aliento. Fue el feminismo espa帽ol quien gan贸 la batalla de la ley de plazos al ministro Gallard贸n… y saliendo de Asturias. El movimiento nos ha dado maravillosos beneficios de la amistad. Pienso en Comadres y veo toda nuestra trayectoria. Sin embargo, el feminismo no es fundamentalmente algarada o calle: es el d铆a a d铆a en que cada mujer gana un espacio de libertad o respeto del que antes no dispon铆a. Se hace con tales infinit茅simos. El 8 de marzo no es un D铆a del Orgullo. En fin, la vieja polaridad entre intensi贸n y extensi贸n: la cantidad no implica profundidad.

驴Cu谩l es la naturaleza del verdadero feminismo?

鈥 Es un conjunto coherente de ideas modernas, de la Modernidad, imbricadas profundamente con lo que llamamos Occidente y que nos distingue como civilizaci贸n: racionalismo, que en filosof铆a pol铆tica se traduce en las ideas de igualdad, libertad, dignidad, derechos individuales, m茅rito. Todas se aplican al an谩lisis de la situaci贸n social y pol铆tica de las mujeres, tanto en las sociedades tradicionales como en aquellas que han evolucionado hacia formas abiertas. El feminismo, aplicadas esas ideas, se transforma en una agenda de cambio social.

驴Qu茅 es ser feminista hoy en d铆a? 驴Y por qu茅?

鈥 La agenda feminista ya cumplida y alcanzada ha transformado profundamente nuestras sociedades, nuestros comportamientos y nuestras ideas. Ha conseguido para todas las mujeres los derechos educativos plenos, los derechos pol铆ticos y la equidad en derechos civiles. Tambi茅n nos ha cambiado, tanto que ni lo vemos. A todos. Ha transformado nuestra manera de ocupar el espacio y vivir el tiempo. Es responsable hasta de nuestros h谩bitos posturales y prox茅micos. En realidad, habitamos en el feminismo. Se ha vuelto tanto parte de nuestro ambiente que dejamos de percibirlo. Por ello mismo ha afinado nuestra visi贸n de lo injusto y grotesco del patriarcalismo en bruto. El feminismo es un maestro moral. La democracia no viene de serie; el feminismo tampoco.

Si alguien le dice 鈥渟oy mujer, pero no soy feminista鈥, 驴qu茅 le responder铆a?

鈥 Nada. No me gusta responder tonter铆as. Y casi siempre a las tonter铆as se corre el riesgo de responderlas con nuevas tonter铆as. Antes he se帽alado la parte del feminismo que tiene que ver con la formaci贸n de 茅lites. Ahora toca hacerlo con el fondo social: algunos de los agravios que todav铆a sufren las mujeres en su conjunto tienen que ver con su historia de subordinaci贸n y envilecimiento. Pues bien, aunque muchas mujeres puedan vivir su vida en la tranquilidad de que la violencia masculina no las tocar谩 personalmente, todas padecen una enorme masa inercial de violencia del sistema, sin percibirlo. Por eso la lucha contra la violencia, la de fondo y la espor谩dica, o el paralizar lacras como la prostituci贸n son luchas obligadas. En el coraz贸n del abusivo poder patriarcal est谩 y permanece la tentaci贸n de deshumanizar a las mujeres. Hay que vigilar sin descanso porque consolidar es complejo. Por ejemplo, embrutecimientos morales como los vientres de alquiler se presentar谩n ataviados de innovaciones. El feminismo, ya lo dej贸 escrito Clara Campoamor, es un humanismo.

Usted es una de las ocho firmantes de la Carta abierta al presidente de Espa帽a en la que alertan de que las propuestas incluidas en la futura ley Trans, ahora en tramitaci贸n, 鈥渧ulneran鈥 los derechos de las mujeres al reconocer el g茅nero como identidad. 驴Por qu茅? Es un debate, quiz谩s, dif铆cil de abordar y entender en la calle. 驴Qu茅 peligros se esconden detr谩s de tal planteamiento? 驴Tienen esperanza de que les hagan caso?

鈥揟engo la completa seguridad de que nos hacen caso. Mucho m谩s del que suponemos. Nos siguen, nos leen y por supuesto nos vigilan. Otro asunto es que quieran rectificar. Tal ley es un empe帽o de Podemos, que la intenta por segunda vez. Si se lee un articulito publicado por la 茅lite de Podemos, por el propio (Pablo) Iglesias hace unos a帽os, se encontrar谩n apoyadas en 茅l, con la mayor adhesi贸n y vehemencia, todas las marcianadas queer. No es de hoy. Pero tampoco es algo que solamente pase en Espa帽a. Es un fen贸meno de corrupci贸n en las ideas a la que todas las democracias terminan por enfrentarse. Adem谩s, tal desprop贸sito de ley cuenta con apoyos puntuales en el PSOE, puntuales, de escaso rango y menos formaci贸n, pero activos y adictos al tel茅fono. De hecho, el PSOE hubo de sacar hace meses un argumentario sobre el asunto por ver si se consegu铆a ponerlo en perspectiva, pero los cuatro cabecillas de este delirio no se han dado por aludidos. Me enfada un poco, porque de las mismas manos salieron ya iniciativas, otras y terribles, que hubo que parar: los vientres de alquiler o la reglamentaci贸n de la prostituci贸n. Digo que me enfada, aunque me consta que ellos est谩n mucho m谩s enfadados conmigo. Lo que no lamento. La ministra (Irene) Montero, por otra parte, lleva camino de hacer falsa una expresi贸n que se ha tenido por muy cierta: 鈥淎lguien vendr谩 que bueno me har谩鈥. Va a ser dif铆cil.

Hace dos a帽os, en Gij贸n, usted y otras compa帽eras del movi- miento tuvieron que aguantar insultos del colectivo queer, que las acus贸 (y acusa) de transfobia y las tachan de TERF, transexcluyentes. 驴C贸mo se mastica esto?

鈥 Es el insulto de moda. Feminazi estaba un poco gastado por su mucho uso en lugares poco recomendables. Ahora, los nost谩lgicos de toda la vida se estrujan las meninges y acu帽an 鈥渢erfa鈥. Se pasar谩 como otros anteriores. 鈥淢ujer ten铆as que ser鈥, ese s铆 que era un insulto radical porque supon铆a el desprecio completo al sexo femenino. Pero la secta queer, cuando ya decididamente delira y pontifica que el sexo se elige, no puede usarlo. Prefieren okuparlo. Mujer es… lo que tengan a bien representar o encapricharse por fingir. La turbulencia de g茅nero, de este g茅nero sentido en particular, est谩 siendo tan intensa que me he visto en la necesidad de dedicarle una larga introducci贸n en esta actual salida a la luz de 鈥Sexo y filosof铆a鈥.

驴Son esas 鈥渢urbulencias de g茅nero鈥 uno de los peligros que acechan al movimiento?

鈥揈n ellas estamos viviendo. Como agenda, el revoltijo al que se intenta se帽alar llam谩ndolo trans, que es una manera poco digna de simplificarlo, carece casi de trascendencia; sin embargo, hay que afrontarlo. El enemigo principal tiene otro nombre que comienza igual: el transhumanismo. El asunto del antihumanismo, que ahora se quiere introducir de modo fraudulento llam谩ndole tambi茅n trans, es un nuevo y peligroso caballo de Troya. Y existen personajes que corren con las dos camisetas. Es necesario mucho tino para no emborracharse con las posibilidades t茅cnicas y seguir manteniendo los valores consolidados en el mismo proceso de hominizaci贸n. Alg煤n que otro aprendiz de brujo hay y con poder que disfrutar铆a haciendo dinero a base de promesas imposibles: se puede cambiar el sexo, se puede modificar el genoma, se puede… Pero no todo aquello que se puede se debe. Eso es elemental. Dos severos peligros corre nuestro mundo: la ruina ecol贸gica 鈥搉o hay segundo planeta al que escapar si este colapsa鈥 y la corrupci贸n de la inteligencia que quiere hacer pasar por ideas asuntos cuyo nivel no llega ni a ocurrencias. Peligros铆simos adem谩s. Necesitamos ahora mucho temple puesto que la humanidad se ha hecho due帽a de su destino. No sea que acabemos como 脥caro y Faet贸n. Los caballos del Sol son bestias poderosas. Necesitamos gente en pol铆tica que d茅 la talla de los desaf铆os presentes. El feminismo siempre apoya lo correcto; est谩 en su historia: no tiene nada de qu茅 avergonzarse y ha conseguido, pac铆ficamente, enormes territorios de bienestar y sentido com煤n.

En Wikipedia, en su biograf铆a, se recoge esta an茅cdota personal: la expulsaron del colegio mayor en Oviedo por tener colgado un p贸ster con el art铆culo 19 de la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos (sobre la libertad de expresi贸n), se lo quitaban pero usted volv铆a a ponerlo. Toda una vida en lucha…

鈥揈ra el Colegio Mayor Santa Catalina, que estaba en la avenida de Galicia. Un lugar confortable del que fui solemnemente expulsada, en plenos ex谩menes, para que la medida provocara mayor da帽o. Claro que yo fui la primera de una docena de expulsiones que siguieron. Las personas que llevaban entonces la instituci贸n eran muy adictas al franquismo e imaginaban una revoluci贸n tras cada esquina. No sab铆an cuidar a las colegialas. Cuidar no es solo dar de co- mer, que lo hac铆an bien, sino aquello de que 鈥渘o solo de pan vive el hombre鈥… o la mujer. Nos quer铆an fuera y con el fracaso asegurado. Pero esto ha sido lo normal en lugares femeninos: no se concede entidad a las mujeres, consecuentemente, no se las cuida. No se cuida su talento ni se aprecian sus habilidades. No hay previsi贸n. No tienen futuro, ergo no se les presume. Todo transcurre en la obediencia como 煤nica virtud. Ninguna otra tiene valor. A todo este contexto (Simone de) Beauvoir, como lo recuerdo en este libro, lo llam贸 el fondo de lodo del que hay que escapar.

鈥揗uchos recuerdan otra an茅cdota m谩s reciente, de cuando ejerc铆a de Consejera y se plant贸 en el teatro Campoamor, en la temporada de 贸pera, vestida de asturiana y fumando un puro. Pura provocaci贸n hoy impensable entre tanta correcci贸n pol铆tica.

鈥揤er谩, he fumado habanos y he ido a la 贸pera; ambas cosas me gustan. No recuerdo haberlas hecho juntas. A una ya he renunciado. La otra espero que podamos defenderla entre todos porque es un rasgo importante de nuestra cultura musical asturiana. Igual que mi precioso traje llanisco, que me he puesto es ocasiones solemnes m谩s de una y de dos veces. Lo merece.




Fuente: Mujeresenred.net