September 30, 2021
De parte de La Haine
211 puntos de vista


Quiz谩 la discusi贸n sobre el futuro de la injerencista OEA haya quedado para otra ocasi贸n, pero lo importante es que la Celac resurgi贸 como actor contrahegem贸nico. En la cumbre mexicana qued贸 evidente una visi贸n diferente desde el Caribe: el primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, se帽al贸 la necesidad de avanzar en 鈥渓a unidad de dos civilizaciones: la caribe帽a y la latinoamericana鈥.

La reactivaci贸n de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os (CELAC) en M茅xico el 17 de septiembre quedar谩 marcada por el renovado planteo de algunos gobiernos de reemplazar a la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA) por un organismo regional sin la presencia de EEUU y Canad谩, y las presiones de Washington y Europa para evitarlo.

El presidente mexicano Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, hab铆a pedido sustituir la pol铆tica de bloqueos y de malos tratos por 芦la opci贸n de respetarnos, caminar juntos y asociarnos por el bien de Am茅rica sin vulnerar nuestras soberan铆as鈥, tratando de restablecer la acci贸n unitaria en la regi贸n a pesar de las diferencias ideol贸gicas. El primero que marc贸 su oposici贸n fue Brasil, que abandon贸 la Comunidad.

Quiz谩 la discusi贸n sobre el futuro de la injerencista OEA haya quedado para otra ocasi贸n, pero lo importante es que la Celac resurgi贸 como actor contrahegem贸nico. En la cumbre mexicana qued贸 evidente una visi贸n diferente desde el Caribe: el primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, se帽al贸 la necesidad de avanzar en 鈥渓a unidad de dos civilizaciones: la caribe帽a y la latinoamericana鈥. 

Y atrapado en el laberinto de la crisis interna de su pa铆s y el anuncio de su paternidad, tras perder elecciones internas, el presidente 鈥減rogresista鈥 argentino Alberto Fern谩ndez falt贸 a la cita, donde se esperaba que recibiera la presidencia de la CELAC de manos de L贸pez Obrador. El canciller Felipe Sol谩, quien viaj贸 a M茅xico, no particip贸 ya que fue notificado ‘in situ’ de su despido. 驴Mutis argentino o presiones para no garantizar la continuidad de los esfuerrzos mexicanos con la Celac?

Lo que propuso el representante argentino fue que 鈥渃onsolidar el bloque regional priorizando las acciones realizadas para hacer frente a la pandemia: la autosuficiencia sanitaria, la recuperaci贸n econ贸mica, la seguridad alimentaria, el cambio clim谩tico y la cooperaci贸n internacional, con el fin de posicionar a Am茅rica Latina y el Caribe como un actor clave en el escenario internacional鈥.

En el marco de una reconfiguraci贸n geopol铆tica dada por la irrupci贸n de China y Rusia como actores que desaf铆an a EEUU, el hegem贸n capitalista, nuevamente se opusieron visiones hist贸ricas antag贸nicas sobre la integraci贸n: la Doctrina Monroe de 1823, y su derivaci贸n, el panamericanismo de cu帽o estadounidense por un lado, y la que impulsa el bolivarismo, el unionismo y el multilateralismo con apego a los principios de las cartas fundacionales de la ONU e incluso de la OEA. 

Sin presencia de los mandatarios de los tres pa铆ses m谩s alineados con Washington: (Brasil, Colombia y Chile) fueron los presidentes neoliberales de Paraguay y Uruguay, Mario Abdo y Luis Lacalle, quienes reintrodujeron la ret贸rica de la guerra fr铆a impulsada por Washington, abortando as铆 un di谩logo entre mandatarios con posiciones pol铆ticas diversas, como lo acordaran los cancilleres de los 33 pa铆ses participantes.

Tras reunirse ambos con el presidente estadounidense del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Clavier Carone, Abdo descalific贸 la presencia en la cumbre del presidente constitucional de Venezuela, Nicol谩s Maduro, y Lacalle expres贸 su preocupaci贸n por lo que ocurre en Cuba, Nicaragua y Venezue颅la, en escaramuza grotesca y sobre todo descort茅s para con el anfitri贸n.

El hecho de las elecciones anunciadas en Venezuela con participaci贸n de la oposici贸n, fue dejando en el olvido el Grupo de Lima 鈥揻ormado en 2017 para desestabilizar el gobierno venezolano- , tras las salidas de Argentina y Santa Luc铆a y el anuncio de su desmantelamiento hecho por el presidente peruano Pedro Castillo.

Aun cuando Colombia logr贸 que el documento final, llamado la 芦Declaraci贸n de M茅xico鈥, no incluyera la petici贸n sobre el desmantelamiento de las sanciones de Estados y la Uni贸n Europea contra Venezuela, no cabe duda de que el esfuerzo de Washington de terminar de cualquier forma el gobierno bolivariano ha perdido el efecto deseado.

Y con las palabras de Abdo y Lacalle, la prensa hegem贸nica entierra lo acordado, como la reafirmaci贸n de que el proceso hist贸rico de consolidaci贸n, preservaci贸n y el ejercicio pleno de la democracia en la regi贸n es irreversible, no admite interrupciones ni retrocesos y seguir谩 estando marcado por el respeto a los valores esenciales de la democracia. 

La de颅claraci贸n final, sin embargo, resalta el papel de la Celac como mecanismo de concertaci贸n, unidad y di谩logo pol铆tico que incluye a los 33 pa铆ses de Am茅rica Latina y el Caribe, sobre la base de 鈥渓os lazos hist贸ricos, los principios y valores compartidos [鈥 la confianza rec铆proca, el respeto a las diferencias, la necesidad de afrontar los retos comunes y avanzar en la unidad en la diversidad a partir del consenso regional鈥.

El punto 3 de la declaraci贸n reitera el compromiso con la construcci贸n de un orden internacional m谩s justo, inclusivo, equitativo y arm贸nico, basado en el respeto al derecho internacional y los principios de la Carta de la ONU, entre ellos la igualdad soberana de los estados, la soluci贸n pac铆fica de controversias, la cooperaci贸n internacional para el desarrollo, el respeto a la integridad territorial y la no intervenci贸n en los asuntos internos de los estados. 

Y reafirma el compromiso con la defensa de la soberan铆a y del derecho de todo Estado a construir su propio sistema pol铆tico, libre de amenazas, agresiones y medidas coercitivas unilaterales. Pero eso no lo recoge la prensa hegem贸nica, que se queda con los discursitos ideologizados.

Y los puntos 20 y 41 de la declaraci贸n final tienen impl铆cita alusi贸n a EEUU. El punto 20 de la declaraci贸n final reitera el rechazo a la aplicaci贸n de medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional, y reafirma el compromiso con la plena vigencia del derecho internacional, la soluci贸n pac铆fica de controversias y el principio de no intervenci贸n en los asuntos internos de los estados. Y el 41 alude a las directrices de la guerra no convencional del Pent谩gono, al terrorismo de Estado y las acciones encubiertas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Asimismo, expresa el profundo rechazo a todo acto de terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, sin importar sus motivaciones, financiamiento, lugar y persona que lo haya cometido; reafirma la necesidad de negar cobijo, libertad de operaci贸n, circulaci贸n y reclutamiento y apoyo financiero, material o pol铆tico a grupos terroristas o a todo aquel que apoye o facilite la financiaci贸n, planificaci贸n o preparaci贸n de actos terroristas o participe o trate de participar en estas actividades.

Y en una alusi贸n a la Colombia de Iv谩n Duque y/o a un eventual dislate de Jair Bolsonaro, renueva el compromiso de adoptar las medidas pr谩cticas que sean necesarias para que 鈥渘uestros territorios no se utilicen para ubicar instalaciones terroristas o campamentos de adiestramiento ni para preparar u organizar actos terroristas contra otros Estados o sus ciudadanos o incitar a su comisi贸n鈥.

Asimismo, la declaraci贸n reitera el rechazo a la aplicaci贸n de medidas coercitivas unilaterales (sanciones) contrarias al derecho internacional, incluyendo las listas y certificaciones (de EEUU) que afectan pa铆ses de Am茅rica Latina y el Caribe.

El punto 42 reafirma el uso pac铆fico de las tecnolog铆as de la informaci贸n y la comunicaci贸n, e insta a la comunidad internacional (l茅ase EEUU) evitar y abstenerse de actos unilaterales al margen de la Carta de la ONU, como aquellos que tienen como objetivo subvertir sociedades o crear situaciones con el potencial de fomentar conflictos entre estados.

Y como si todo esto fuera poco, en una declaraci贸n especial, la Celac inst贸 al presidente Joe Biden a modificar sustancialmente la aplicaci贸n del bloqueo comercial, econ贸mico y financiero contra Cuba y al Congreso de EEUU a eliminarlo, y rechaz贸 la ejecuci贸n de leyes y medidas extraterritoriales (como la Ley Torricelli) que atentan contra la soberan铆a e intereses de terceros pa铆ses.

Es interesante ver las reacciones desde el Norte: M茅xico terminar谩 su mandato sin haber logrado construir un solo puente. Si bien pudo traer al evento a altos representantes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, no acert贸 para aproximar esas posiciones con las de Brasil, Chile, Colombia, Uruguay o Paraguay, dice The Washington Post, que habla de 鈥溍imos grandilocuentes que reventaron ante el muro de una realidad arrinconada. Los sistemas de creencias imperantes entre los gobiernos son hoy irreconciliables y de ah铆 viene la pesadilla鈥.

Para la prensa hegem贸nica europea, la Cumbre de M茅xico hizo evidente que el discurso de la defensa de la soberan铆a y el rechazo a la intromisi贸n en asuntos internos, como la realizaci贸n de elecciones, est谩n permitiendo que gobiernos 鈥渄e dudosa calidad democr谩tica, como el de Nicaragua o Venezuela鈥, puedan ser reconocidos como democr谩ticos.

Y no pod铆a faltar Don Quijote: Ladran, Sancho, se帽al que cabalgamos.

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Fuente: Lahaine.org