July 10, 2021
De parte de Contrainformacion Anarquista
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A CONTRACORRIENTE

鈥擫os dilemas del 芦movimiento anarquista禄 contempor谩neo frente al car谩cter instituyente de los 芦movimientos sociales禄.1

芦Vulgarmente se sostiene que la 鈥済ran masa鈥 no podr铆a quedarse sin religi贸n; los comunistas extienden esa afirmaci贸n禄.
Max Stirner, Mi goce de M铆, en El 脷nico y su propiedad.

芦Ver lo que tenemos delante de nuestras  narices requiere una lucha constante禄.
George Orwell, In front of your nose.

Contrario a lo que afirma toda la diarrea verbal del neoleninismo posmoderno en torno a los llamados 芦movimientos sociales禄, la novedad de 茅stos no radica en el remplazo de los sindicatos y los partidos pol铆ticos tradicionales, sino reside en la estructura motivacional de los sujetos implicados; es decir, en la convergencia de percepciones alrededor de m煤ltiples factores (econ贸mico-socio-culturales) que nutren la a帽oranza colectiva del Estado benefactor y la sociedad del trabajo y, constituyen, a trav茅s de procesos de movilizaci贸n social, una nueva fuerza instituyente que sirve de plataforma a los diferentes fascismos 鈥攜a sean negros, pardos, rojos o, cu谩l sea el color que se den con el fin de persuadir a las 芦masas禄鈥 y allana el camino a los l铆deres populistas.

Mientras, los cientistas sociales (neomarxianos y/o proto populistas) hacen mil y un malabares para acomodar sem谩nticamente la 芦institucionalizaci贸n禄, d谩ndole un giro de ciento ochenta grados al concepto para que gramaticalmente les sea instrumental; o sea, ocultando las intenciones de cooptaci贸n de las luchas e integraci贸n forzada a la 芦nueva禄 dominaci贸n.

De tal suerte, reconceptualizan la 芦institucionalizaci贸n禄 y la definen como una 芦mediaci贸n禄 (entre la llamada sociedad civil y el r茅gimen) que redise帽a las formas de participaci贸n, los mecanismos de representaci贸n y los dispositivos de legitimizaci贸n, potenciando el car谩cter 芦transformador禄 de la movilizaci贸n social en total 芦recreaci贸n de la tradici贸n movimientista禄2. En palabras del merolico mayor Boaventura de Souza Santos: mostrando los horizontes emancipatorios que recrean como agentes de cambio social, al participar de la construcci贸n de ideas hegem贸nicas que impulsan la politizaci贸n de la realidad.3

Pese a esta evidencia, la cr铆tica a la maniobra instituyente de los 芦movimientos sociales禄 ha sido muda en nuestras tiendas. Los silencios desvergonzados frente a estos recipientes instituyentes 鈥攓ue asfixian la respiraci贸n individual en los forzados jadeos del ritual movimientista鈥, han contribuido a la confusi贸n te贸rico-pr谩ctica que hoy asecha en nuestros c铆rculos, facilitando la imposici贸n de programas ajenos y la adopci贸n de la l贸gica del enemigo (diametralmente opuesta a nuestros deseos de emancipaci贸n total). En lugar de trazar una l铆nea divisoria crucial, que establezca la separaci贸n definitiva de las luchas instituyentes y puntualice el accionar consecuente de la gram谩tica an谩rquica contempor谩nea, se ha incentivado el discurso ambiguo, cargado de exposiciones vagas y exceso de positividad.

LA ESPECIFICIDAD DE LA GRAM脕TICA AN脕RQUICA

Durante la transici贸n de siglo, los 芦movimientos sociales禄 irrumpieron en la escena como un 芦acontecimiento sociopol铆tico禄. Este advenimiento se enmarc贸 en el contexto de reafirmaci贸n de las 芦identidades excluidas禄 y la heterogeneizaci贸n (en el sentido de gran 芦diversidad禄) de las demandas; asumi茅ndose como una forma activa de contestaci贸n que cobraba cuerpo ante contextos espec铆ficos de dominaci贸n a trav茅s de la 芦vinculaci贸n transversal禄 de las luchas, delimitando sus m谩rgenes de acci贸n mediante la asamblea y el consenso.

Fue en ese per铆odo de 芦irrupci贸n movimientista禄 que esta estrategia instituyente lleg贸 a influir de forma dr谩stica en sectores de nuestras tiendas m谩s pr贸ximos a las teorizaciones aut贸nomas que a la praxis an谩rquica pero, tambi茅n en probados compa帽eros que resultaron obnubilados por la 芦gram谩tica de la movilizaci贸n禄4. Estas influencias sobre el anarquismo, aunque comenzaron a registrarse algunas d茅cadas antes bajo el influjo del marxismo sesentayochero (l茅ase situacionismo, marcuseanismo, dauv茅ismo, etc.), ser铆an m谩s palpables a partir de la movilizaci贸n contra la 芦globalizaci贸n禄 en Seattle (1999), la contracumbre de G茅nova (2001) y, la subsecuente reproducci贸n ad infinitum de los 芦foros sociales altermundistas禄, manipulados por el leninismo (que a penas ejecutaba la metamorfosis necesaria para situarse camale贸nicamente en el nuevo escenario) y, la socialdemocracia, mediante tapaderas como la Asociaci贸n Internacional para la Tasaci贸n de las Transacciones Financieras para la Ayuda al Ciudadano (ATTAC), Global Exchange, etc.

Por esas fechas, los camuflajes del leninismo posmoderno asumieron las tonalidades que exig铆a el 芦clima禄 pol铆tico de cada regi贸n, dise帽ando uniformes a la medida acordes al teatro de operaciones e, imponiendo nuevas 芦gram谩ticas pol铆ticas禄 (altermundistas, neozapatistas, autonomistas, antifascistas, comunacionistas y, otros tantos 芦istas禄 que van apareciendo seg煤n requiera la ocasi贸n) que renovaban sus repertorios de acci贸n y activaban dispositivos de legitimidad; introduciendo un giro pragm谩tico a la saz贸n que les permit铆a 芦acumular fuerzas禄 hacia la concreci贸n de su objetivo: la toma del poder mediante la institucionalizaci贸n de los movimientos sociales.

La gram谩tica de la movilizaci贸n va a articular un conjunto variopinto de actuaciones antagonistas 鈥攃ada una con su propio lenguaje鈥, conformando un ramillete de discursos y modalidades de confrontaci贸n que, en realidad, responden a las motivaciones de los implicados (芦trabajo para todxs禄, 芦vivienda digna禄, 芦educaci贸n gratuita禄 o, en el caso de los m谩s 芦politizadxs禄, 芦socializaci贸n de la econom铆a禄, 芦fin del neoliberalismo禄, por citar algunos ejemplos aglutinadores); quedando subsumidos en un sustrato destituyente gen茅rico (芦Movimiento piquetero禄 en Argentina, 芦Movimiento de los indignados禄 en el Estado espa帽ol, 芦Movimiento de Regeneraci贸n Nacional禄 en M茅xico, 芦Black Lives Matter Movement禄 en Am茅rikkka o, 芦Mouvement des gilets jaunes禄 en Francia, B茅lgica y los Pa铆ses Bajos) que les atrapa en la din谩mica cotidiana de la construcci贸n interna de la movilizaci贸n y les impide establecer diferencias entre las diversas gram谩ticas y, profundizar en la incompatibilidad de estilos organizativos, m茅todos de lucha y, a la postre, de objetivos. Con esta perspectiva pragm谩tica, el melting pot movimientista queda apresado 鈥攅n las formas de construcci贸n pol铆tica y los modos de distribuci贸n del poder鈥 en tres gram谩ticas: clasista, populista y autonomista. Todas ajenas a la gram谩tica an谩rquica contempor谩nea, indisolublemente vinculada al implacable ejercicio de nuestros deseos de liberaci贸n total y destrucci贸n de lo existente.

La especificidad de la gram谩tica an谩rquica excede con creces la gram谩tica movimientista 鈥攜 por ende, a las gram谩ticas clasista, populista y autonomista鈥 al no reducirse a las formas de construcci贸n pol铆tica ni ce帽irse a las intervenciones p煤blicas orientadas a 芦transformar禄 o 芦ratificar禄 (seg煤n el caso5) la dominaci贸n.

La gram谩tica an谩rquica contempor谩nea 鈥攃on sus emulsiones espont谩neas鈥, debe concebirse como la praxis que nos constituye como anarquistas y nos confiere nuestra personalidad distintiva e intransferible en el enfrentamiento radical e inclaudicable del sistema de dominaci贸n, dotando de inteligibilidad nuestro accionar cotidiano; poniendo de manifiesto la tensi贸n que encarna la concreci贸n de la praxis en los procesos de elaboraci贸n de un supuesto cr铆tico que ratifique las l铆neas de fuga y las rupturas necesarias con los discursos sociales hegem贸nicos que intentan delimitar la especificidad de nuestra lucha.

Pese a que algunas tendencias trasnochadas al interior de nuestras tiendas (anarcosindicalistas y anarco-comunistas), comparten la 贸ptica economicista de la gram谩tica clasista y, le apuestan a la concreci贸n de una Revoluci贸n Social que reorganice las relaciones entre las clases y trasforme 鈥攎ediante la 芦gesti贸n directa de los medios de producci贸n禄6鈥 al r茅gimen de acumulaci贸n capitalista en un sistema productivo al servicio de los despose铆dos, esta gram谩tica carece de puntos de encuentro con la gram谩tica an谩rquica contempor谩nea que ha roto definitivamente con la visi贸n ut贸pica del anarquismo y ha asumido la Anarqu铆a como tensi贸n dis-ut贸pica, poniendo en pr谩ctica su voluntad destructora.

La gram谩tica clasista, parte del estructuralismo determinista y asume el dogma del desarrollo inexorable de la 芦lucha de clases禄, posicion谩ndose como 芦vanguardia revolucionaria de la clase explotada禄, a la que asegura estar llamada a conducir hacia la victoria. Su obsesi贸n con la 芦conciencia clasista禄, la ha llevado a subsumir, sin miramientos, al resto de las luchas, obstinada en demostrar la veracidad del programa comunista.

Por su parte, la gram谩tica populista 鈥攓ue inexplicablemente tambi茅n tiene fans en los sectores m谩s retr贸gradas de nuestras tiendas鈥 ha cobrado un papel protag贸nico en las 煤ltimas d茅cadas como 芦gram谩tica de articulaci贸n禄 o 芦integraci贸n禄 al interior de la gram谩tica de la movilizaci贸n, impulsando la (re)construcci贸n del 芦sujeto pol铆tico popular禄 bajo la premisa de 芦la inclusi贸n de lo excluido en el orden social禄, la defensa de la 芦soberan铆a popular禄 y, la producci贸n de 芦esperanza禄. La gram谩tica populista, a su vez, se identifica con la ideolog铆a nacionalista y sus reivindicaciones culturales, 茅tnicas, clasistas y/o religiosas, encaminadas a la construcci贸n de 芦identidad禄; lo que propicia el desarrollo de liderazgos carism谩ticos que invocan la emotividad de las masas y promueven el fortalecimiento de dicha 芦identidad禄 como veh铆culo de transformaci贸n del orden social.

La gram谩tica autonomista, centrada en los mecanismos asamblearios como 芦espacio de deliberaci贸n y b煤squeda de consenso禄, igualmente resulta incompatible con la gram谩tica an谩rquica contempor谩nea; sin embargo, su apego al 芦trabajo territorial禄 vinculado a la construcci贸n del poder popular como 芦proceso de acumulaci贸n de fuerzas de abajo hacia arriba禄, resulta atractivo para algunos c铆rculos 芦anarquistas禄 muy peculiares (neoplataformistas, anarcozapatistas y autonomistas libertarios), que hacen hincapi茅 en la necesaria reconstrucci贸n de un 芦proyecto social禄, enaltecimiento la 芦miseria禄 y la fe en 芦los de abajo禄 como ingredientes cardinales de esa gram谩tica de integraci贸n con vocaci贸n instituyente 鈥攐puesta a la Anarqu铆a鈥, obviando que ambas variables han constituido hist贸ricamente la esencia del fascismo.

Nada m谩s ajeno a la gram谩tica an谩rquica contempor谩nea que las gram谩ticas clasista, populista y autonomista. Empero, no podemos soslayar el peligro inminente que significa que aquellos elementos simbi贸ticos (residuales) que habitan nuestras tiendas bajo r贸tulos gen茅ricos (芦subversivos禄, 芦rebeldes禄, 芦revolucionarios禄, 芦anticapitalistas禄, 芦antagonistas禄 y/o 芦contestatarios禄)7 , terminen al servicio de la cultura del Poder, seducidos por estas gram谩ticas instituyentes.

TENSIONES Y PENDIENTES EN LA GRAM脕TICA AN脕RQUICA CONTEMPOR脕NEA

Miradas en conjunto, y ahora en perspectiva, las tensiones rupturistas que se concretaron a comienzos del siglo XXI en el seno de la guerra an谩rquica contempor谩nea, fueron demasiadas y demasiado profundas como para permanecer atrapadas en las gram谩ticas instituyentes. Una nueva potencia, decididamente antisocial y anticivilizatoria, reclam贸 por esos a帽os la proyecci贸n te贸rico-pr谩ctica de su esencia negadora y su caos primigenio, rompiendo definitivamente con una concepci贸n ut贸pica de la sociedad, de la historia y del 芦cambio revolucionario禄 excesivamente atada a las nociones economicistas del siglo XIX y, a la constelaci贸n de entendimientos, metodolog铆as, proyectos, organizaciones y pr谩cticas propios del anarco-comunismo.

Fue ah铆 que dejamos de vivir obcecados en la defensa conservadora de nuestro pasado para pasar a la conquista transgresora de nuestro presente, abandonando el ordenamiento te贸rico-ideol贸gico del anarquismo cl谩sico para emprender la necesaria reorientaci贸n de la guerra an谩rquica en el contexto que nos ha tocado actuar, conscientes de la necesidad de empezar de cero (abandonando el 芦linaje禄 y el lastre de la tradici贸n), emancipados de pasado y, ajenos a los intentos resucitadores que anhelan repetir hasta el cansancio las trasnochadas revoluciones.

Esa fue la propuesta original de la Conspiraci贸n de las C茅lulas de Fuego (CCF) en Grecia8. Resisti茅ndose a ser subsumidos en los moldes tradicionales, no solo pon铆an punto final a la inacci贸n en nuestras tiendas, sino destinaban tres balas al anarco-comunismo: le daban un tiro de gracia a toda la verborrea economicista, otro a la exaltaci贸n populista y, el tercero, a la organizacionitis aguda con sus m茅todos asamblearios y su correcci贸n pol铆tica. De esa guisa, se abr铆a la posibilidad de construir un paradigma an谩rquico renovado, que hac铆a posible reunir fluida y arm贸nicamente nuevos desarrollos te贸rico-pr谩cticos que comenzaban a tonificar su m煤sculo e invitaban a replicarse a lo largo y ancho del planeta.

Pero, en medio de esta trama rupturista, reaparecieron los recuperadores de ocasi贸n empu帽ando la UNIDAD de las luchas y esgrimiendo cierto milenarismo ut贸pico que 鈥攑roducto de una mala digesti贸n de los planteamientos de Furth9 y la anacr贸nica lectura de las teor铆as de Joachim de Fiore y/o, las disquisiciones apocal铆pticas del predicador Thomas M眉ntzer,10 le apostaba (y apuesta) a la fusi贸n del mito y la utop铆a, a estas alturas del partido.

En esta urdimbre recuperadora, reanud贸 fuerzas la gram谩tica unitaria y volvimos a llamarle 芦compa帽eros禄 a los comunistas y, nuevamente le dimos cabida a esos discursos trasnochados que todav铆a observan el mundo desde la proa del acorazado Potemkin e incitan a la repetici贸n, solo que ahora se promueve la ortodoxia y el dogma en nombre de lo 芦nuevo禄. De tal modo, se ha ido abandonando la impronta rupturista que animaba 芦la nada creadora禄 y aquellos grupos de afinidad (m铆nimos y ef铆meros) y, esas individualidades anarco-nihilistas (furtivas y fugaces), se fueron apagando o quedaron subsumidas en una gram谩tica ajena que impone estrategias de la guerrilla urbana y propone pomposos Frentes Revolucionarios, con cierta reminiscencia estalinista.11

Esta lamentable regresi贸n a estrechado el di谩metro de nuestras arterias en el campo de la reflexi贸n an谩rquica, lo que impide afrontar la propia vastedad de nuestra praxis. Es ostensible que, de nueva cuenta, no hay claridad alguna en la gram谩tica y, por ello se posponen los intercambios 芦ideol贸gicos禄 o, en su defecto, se reemplazan por la descalificaci贸n, la sospecha y el agravio, en apego al viejo manual del buen bolchevique.

Por eso urge el debate reflexivo al interior del informalismo insurreccional an谩rquico. Apremia impulsar un sustrato m铆nimo que reafirme nuestra especificidad distintiva e intransferible; rompa definitivamente con gram谩ticas ajenas y; nos ayude a emprender un viaje de confirmaci贸n 谩crata, reorientando los pasos de nuestra guerra. En el marco de este itinerario, tenemos que plantearnos nuevas preguntas generadoras pero, sobre todo, trataremos de darnos nuevas respuestas que contesten 鈥攄esde la praxis鈥 las necesidades del anarquismo contempor谩neo.

Hoy, no solo es preocupante sino obsceno, encontrar en tiendas 芦anarquistas禄 convocatorias que demandan la excarcelaci贸n del entra帽able guerrero Gabriel Pombo Da Silva y, la del estalinista Abdullah 脰calan. Con id茅ntica desfachatez, aqu铆 en Norteam茅rikkka, se exige en portales 芦谩cratas禄 la liberaci贸n de l铆deres fundamentalistas religiosos, esp铆as y, nacionalistas furibundos, en detrimento de nuestrxs presxs. O, desde Chile, nos venden la moto 鈥攃omo nos informan lxs compa帽eros de la web Anarqu铆a Info12鈥 con una lista de presos que todos estos a帽os hemos dado por 芦afines禄 y, en realidad, entre lxs enlistadxs solo se asumen orgullosamente 谩cratas, lxs compa帽erxs M贸nica Caballero, Javier Solar y, Joaqu铆n Garc铆a; los dem谩s, se camuflan con trajes gen茅ricos (芦subversivos禄, 芦rebeldes禄 y 芦antiautoritarios禄), pero nunca han roto con los principios marxianos-leninistas de las org谩nicas paramilitares en las que militaron.

Desde luego, cada vez que hacemos estos se帽alamientos y se critican tales desvirtuaciones, no faltan los sermones disciplinadores. Siempre se nos tilda de 芦puristas禄 y 芦sectarios禄 e, inmediatamente, se nos apunta con el dedo flam铆gero. Dec铆a el Negro Fiorito 鈥攜 dec铆a bien鈥, que cada vez que se nos acusa de 芦puristas禄 o 芦sectarios禄 es porque estamos reafirmando en palabras y actos nuestra esencia an谩rquica, nuestra exigencia de libertad absoluta y, el reclamo del espacio donde el individuo pueda optar por lo que determina su voluntad. Adem谩s afirmaba 鈥攕in el menor temor a las palabras鈥, que realmente somos 芦sectarios禄, 芦puristas禄, 芦intransigentes禄 y hasta 芦totalitarios禄, porque la Anarqu铆a sostiene en principios totalitarios (la totalidad de los atributos y las partes de algo) su raz贸n de ser: el rechazo y la negaci贸n absoluta del Estado y de cualquier autoridad (desde la m谩s evidente a la m谩s tenue). Y esto, lo declaraba en los a帽os sesenta, setenta y, ochenta del siglo pasado, en el contexto de lo que hemos denominado 芦anarquismo de transici贸n禄; es decir, en esos a帽os de confusi贸n te贸rica y retroceso de la praxis an谩rquica, feraz en desvar铆os socialdem贸cratas y/o guevaristas, donde algunos presuntos 芦anarquistas禄 (en realidad, liberales saturados de esteroides), besaban el dogma de la 芦lucha de clases禄 abrazando el foquismo guevarista como 芦senda luminosa禄 al Comunismo libertario y, otros, influenciados por Arendt, se asum铆an 芦antitotalitarios禄.

Hoy, tenemos que cuidar los riesgos de repetici贸n. Es inaceptable retroceder a la ignominia. Por eso la urgida necesidad de puntualizar un sustrato m铆nimo e imprescindible, que potencie nuestra gram谩tica y fomente el ensanchamiento de la Anarqu铆a negra en estos d铆as; un objetivo, un deseo o, tal vez, un anhelo esencial que, en alg煤n momento impreciso pero, preferiblemente pr贸ximo, nos gustar铆a compartir con todas aquellas individualidades an谩rquicas que muestran una inocultable proximidad te贸rico-pr谩ctica que les convierte en compa帽erxs de ruta de una conspiraci贸n internacional que base su causa en Nada. De no ser as铆, ya no nos quedar铆a hoy ni nos quedar谩 ma帽ana, nada de lo que alguna vez fuimos. Nada de lo aut茅nticamente substancial y definitorio que nos constituye como an谩rquicxs: el enfrentamiento radical a toda Autoridad y, a todas y cada una de las formas y estrategias de Poder (incluidos los movimientos instituyentes).

Gustavo Rodr铆guez,
Planeta Tierra, 3 de julio de 2021.

1. Para sustentar esta contribuci贸n, echo mano de la Latinoam茅rica contempor谩nea como referente, a pesar de que los temas que intento explorar tambi茅n afectan actualmente a varias regiones del mundo. Sin embargo, no profundizar茅 en las particularidades de la situaci贸n actual de los territorios latinoamericanos 芦sacudidos禄 recientemente por la movilizaci贸n social; en cambio, s铆 abordar茅 algunas de sus caracter铆sticas desde la perspectiva de los componentes definicionales de las gram谩ticas pol铆ticas que dominan el movimientismo social y le imponen (invariablemente) un sello informalmente instituyente, orientado hacia la toma del poder.

2. Tales son las maromas que implementa el Grupo de Acci贸n Colectiva y Protesta Social del Instituto de Investigaciones Gino Germani en la Universidad de Buenos Aires, liderado por Germ谩n P茅rez y Ana Natalucci, al servicio del neoperonismo kirchnerista. A efectos ampliatorios, debe consultarse el libro Vamos las bandas. Organizaciones y militancia kirchnerista, Nueva Trilce, Buenos Aires, 2012, coeditado por Germ谩n P茅rez y Ana Natalucci.

3. Santos, B. De Souza, De la mano de Alicia. Lo social y lo pol铆tico en la posmodernidad, Ediciones Uniandes, Bogot谩, 2006.

4. El empleo de la noci贸n de 芦gram谩ticas禄, evidentemente apunta a la obra del ling眉ista y matem谩tico Ludwing Wittgenstein, en torno a la filosof铆a del lenguaje; mientras que el concepto de 芦gram谩ticas de la movilizaci贸n禄, ha sido desarrollado por el soci贸logo Danny Trom, a partir de los aportes de la 芦pragm谩tica de la acci贸n禄 de Charles Wrigh Mills y su aplicaci贸n en el estudio del dominio de la movilizaci贸n. La teor铆a millsiana, inspirada en los fil贸sofos pragmatistas norteamericanos 芦sit煤a la motivaci贸n en el centro de la articulaci贸n entre el presente de la acci贸n y la situaci贸n禄. Vid., Trom, Danny, Grammaire de la mobilisation et vocabulaires de motifs (Gram谩tica de la movilizaci贸n y vocabularios de motivos). Disponible en: https://books.openedition.org/editionsehess/10888?lang=es (Consultado 1/7/2021).

5. En el contexto latinoamericano vale se帽alar a Chile, Colombia y Per煤, por citar tres ejemplos de impulso instituyente 芦transformador禄 y, al kirchnerismo, el evismo y, el obradorismo, como ejemplos de 芦ratificaci贸n禄 en Argentina, Bolivia y M茅xico, respectivamente.

6. Sin dudas, se contin煤a confundiendo el 芦modo de producci贸n禄 con la 芦forma de gesti贸n禄. El capitalismo es un modo de producci贸n y esto no cambia en funci贸n de qui茅n o qui茅nes lo administren. Que 茅ste modo de producci贸n se gestione (cogestione o autogestione) por capitalistas, tecn贸cratas, bur贸cratas, militares, sindicalistas o cooperativistas, es completamente intrascendente: no interrumpe el movimiento de la ley del valor.

7. Aqu铆 quiero dejar constancia que considero conceptualmente imperfectas y poco definitorias todas estas 芦categor铆as clasificatorias禄, motivo por lo que las he denominado 芦r贸tulos gen茅ricos禄, ya que son asumidas tanto por el nacionalsocialismo, como por el fascismo rojo, indistintamente.

8. Y la de sus hom贸logos en tierras mexicanas y en la regi贸n chilena.

9. Vid., Furth, Ren茅, Formas y tendencias del anarquismo, Campo Abierto Editores, Madrid, mayo 1977.

10. Vid., Cohn, Norman, En pos del milenio. Revolucionarios milenaristas y anarquistas m铆sticos de la Edad Media, Pepitas de calabaza Ed., Logro帽o, 2015.

11. Como muestra de esta ofensiva estalinista, no deja de ser preocupante el crecimiento del 芦Frente Obrero禄, tal como lo han informado compa帽erxs del Estado espa帽ol. No nos sorprender铆a que bajo este llamado a la unidad obrero-popular, se aglutinen sectores del denominado 芦antifascismo禄 e incluso del 芦sindicalismo revolucionario禄. Vid., Frente estalinista, en https://acracia.org/frente-estalinista/

12. Disponible en: https://anarquia.info/danzando-al-borde-del-abismo/ (Consultado 1/7/2021). Recomiendo tambi茅n la lectura del texto intitulado 隆Con la Anarqu铆a, m谩s all谩 de los l铆mites! en el mismo portal y sobre el mismo tema; disponible en: https://anarquia.info/con-la-anarquia-mas-alla-de-los-limites/(Consultado 1/7/2021).

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Fuente: Contramadriz.espivblogs.net