June 5, 2022
De parte de Federacion Anarquista Uruguaya
247 puntos de vista

MAYO-JUNIO 2022

Nueva Etapa del Sistema Capitalista

Podemos decir que el sistema capitalista a escala planetaria ha entrado en una nueva etapa. Estamos en sus inicios, pero una nueva etapa al fin. Nueva etapa que se inicia claramente con la pandemia del COVID y las diferentes medidas impuestas por los Estados para controlar a las poblaciones m谩s que a la enfermedad: los confinamientos masivos y la militarizaci贸n de la vida social, las medidas represivas para imponer el confinamiento. Los Estados experimentaron con diversas medidas para controlar o conducir a sus poblaciones a su antojo, mientras se impon铆an medidas draconianas em t茅rminos econ贸micos y sociales. Se hablaban de grandes 鈥渁yudas鈥 e inversiones estatales, pero estas iban volcadas principalmente a las empresas multinacionales. Fue una reactivaci贸n del capital lo que impulsaron los diferentes gobiernos, pero jam谩s pusieron atenci贸n y contenci贸n social suficientes debido a las consecuencias de la pandemia y el gran freno econ贸mico que ella supuso.

Sin embargo, esta etapa ya se ven铆a gestando. Ya hace m谩s de diez a帽os, tal vez veinte, que se viene produciendo un giro a la derecha a nivel pol铆tico, pero tambi茅n a nivel ideol贸gico, en lo que respecta al pensamiento general de la sociedad y de c贸mo se percibe el mundo y las soluciones a adoptar. Ello repercute sin duda en el apoyo que reciben reg铆menes de extrema derecha en Europa, que han llegado al gobierno ganando elecciones. Pero tambi茅n en el crecimiento de apoyo a posibles soluciones autoritarias en todo el globo. 

Se suma a ello la guerra en Ucrania, que abre desembozadamente la puja interimperialista entre las potencias por el dominio mundial, una etapa de mayor agresividad y se preparan conflictos y zonas de tensi贸n en distintos puntos del planeta.

De este modo, en esta nueva etapa se combinan cierto avance autoritario y cierto descaecimiento de las formas liberales de gobierno, junto a una intensificaci贸n de paquetes de medidas neoliberales en el marco de la pandemia, justo cuando muchos pol铆ticos y economistas auguraban una especie de retorno al 鈥淓stado de Bienestar鈥 y a un rol mucho m谩s fuerte del Estado en la econom铆a como propietario e inversor. Lo que ocurre, y esa es la tendencia que se viene dando hace ya unas d茅cadas -por lo menos desde el fin de la 鈥淕uerra Fr铆a鈥-, es que para aplicar un modelo neoliberal puro y duro se necesitan gobiernos y formas de Estado autoritario. Claro, en todo esto no se puede hacer generalizaciones abstractas, hay que analizar cada caso en concreto. Pero sostenemos que estamos ante una nueva etapa del sistema capitalista, ya que sus instituciones refuerzan todos estos mecanismos y circulan toda una serie de discursos ideol贸gicos tendentes a su sostenimiento y reproducci贸n.

Un mundo en disputa entre potencias imperialistas

En estos momentos estamos ante un incremento de acciones amenazantes entre las diferentes potencias mundiales e incluso, algunas regionales. Varios focos de tensi贸n se est谩n desarrollando en el presente: la invasi贸n rusa a Ucrania y las hostilidades que all铆 se desencadenan, sum谩ndose Bielorrusia en respaldo de Rusia, pero Ucrania cuenta con respaldo de EEUU y de la OTAN; el Mar de China y el Pac铆fico y la situaci贸n en Oriente Medio con nuevos elementos, por ejemplo, el potencial b茅lico de Ir谩n. 

En el caso concreto del conflicto entre Ucrania y Rusia est谩 en juego el reparto de Europa: la OTAN y la Uni贸n Europea (UE) buscando su ampliaci贸n y crecimiento hacia las ex rep煤blicas sovi茅ticas y Rusia buscando recuperar influencia en su espacio ex sovi茅tico, reconstruyendo parte del hist贸rico imperio ruso y la ex URSS en un nuevo contexto. Rusia se ve como potencia mundial, aunque tiene varios puntos d茅biles.  

Es un momento de tensi贸n que recuerda a la 鈥淕uerra Fr铆a鈥, pero en el cual la disputa no es nada menor, ya que Rusia ha apoyado la independencia de las rep煤blicas de Donetsk y Lugansk en 2014, que eran parte del territorio ucraniano. La disputa es por las fronteras exteriores de Rusia, donde Ucrania juega un papel central, ya que es la articulaci贸n entre Rusia y Europa. Rusia pretende mantener a Ucrania bajo su influencia, en cambio los sectores que actualmente dominan en Ucrania son favorables a la Uni贸n Europea (UE) y EEUU. La alianza militar que lidera EEUU y que integra en gran parte la UE -es decir la OTAN- ha venido expandiendo sus fronteras desde finales de la 鈥淕uerra Fr铆a鈥. El capitalismo occidental no solo avanz贸 en Europa del Este en el terreno econ贸mico, pol铆tico e ideol贸gico, sino tambi茅n militar. Hoy la OTAN cuenta con bases y misiles apuntando hacia Rusia en toda Europa del Este y, de hecho, varios entrenamientos de sus tropas se han realizado en pa铆ses fronterizos a Rusia desde hace ya unos a帽os. T茅cnicamente, Rusia hoy est谩 rodeada por EEUU y la OTAN, pero tambi茅n mueve sus fichas: la guerra de Donbass para quedarse con el control de las rep煤blicas de Donetsk y Lugansk, sumado a la anexi贸n de Crimea, han sido las medidas defensivas, de control y bloqueo de puntos estrat茅gicos para la defensa de su territorio que ha tomado.

Por todo ello, se ha incrementado la inversi贸n en armamento de todo tipo y en el caso de Rusia su exhibici贸n es parte de la pol铆tica estatal. En estas semanas, tambi茅n son diarias las noticias de env铆o de armamento por parte de EEUU y algunos pa铆ses europeos a Ucrania, pero tambi茅n circulan noticias contradictorias: hay conversaciones para un alto al fuego, pero las hostilidades contin煤an abiertamente, la actitud vacilante y cambiante de varios pa铆ses europeos, especialmente Alemania, entre otros aspectos.

Otro aspecto de la guerra ha sido el realineamiento con la OTAN de estados hist贸ricamente neutrales como Finlandia o Suecia. Ciertamente pod铆amos considerarlos plenamente integrados en el bloque Occidental, pero es cierto que el detonante de su ingreso en la OTAN ha sido la invasi贸n ucraniana. Por cierto, que su petici贸n de ingresar en el tratado atl谩ntico ha sido bloqueado por el momento, por Turqu铆a, que exige que estos estados dejen de apoyar, ni que sea como refugio, el PKK y el movimiento revolucionario kurdo. Podemos ver aqu铆 los equilibrios complejos que conforman la realidad internacional. 

Las sanciones contra Rusia adem谩s de intentar da帽ar la econom铆a de dicho pa铆s tienen un efecto boomerang: recaen sobre Europa. El posible corte de suministro de gas natural ruso a Europa puede traer consecuencias impredecibles en lo econ贸mico y en lo social. Ya hemos visto la suba de precios, especialmente de materias primas en los mercados mundiales a partir del inicio de la guerra. Rusia tiene un aliado fundamental: China, al cual puede venderle los productos que no venda a Europa a partir de ahora.

China, la potencia emergente, ya ha desplazado a EEUU como primera econom铆a del mundo por segundo a帽o consecutivo. Viene desplegando la 鈥淩uta de la Seda鈥, su red comercial y de inversiones, tanto para sus exportaciones como importaciones de materias primas. En ese marco, la alianza comercial con Rusia es de vital importancia y son varios los contratos comerciales y de inversi贸n multimillonarios entre ambas potencias.

As铆 pues, China tambi茅n ha puesto al Sudeste Asi谩tico bajo su control, mayoritariamente. Ya son varios los pa铆ses de esa regi贸n que salen de la esfera de influencia estadounidense y se colocan bajo protecci贸n de China, tanto en lo econ贸mico como en el terreno militar. China ha ampliado su espacio econ贸mico enormemente y sigue concentrando gran parte de la producci贸n industrial del mundo y contin煤a siendo el motor del consumo y la econom铆a mundial. Es un gran comprador de materias primas y tiene la capacidad de fijar los precios internacionales de varias de ellas, por eso a煤n varios pa铆ses monoproductores mantienen cierto nivel de ingreso de divisas. Tambi茅n es cierto que una crisis econ贸mica en China puede ser de consecuencias graves para el mundo.

EEUU aqu铆 tambi茅n mueve sus piezas y si bien bajo el gobierno de Donald Trump se retir贸 de la 鈥淎lianza del Pac铆fico鈥 dejando un amplio espacio que China aprovech贸, mantuvo igualmente buenos lazos con potencias emergentes como India y otros pa铆ses de la regi贸n, incluso afianzando una alianza militar con varios pa铆ses de la regi贸n Asia- Pac铆fico, entre ellos Australia y Nueva Zelanda. Aqu铆 tambi茅n hay preocupaci贸n, ya que se coordinan ejercicios militares conjuntos en aguas del Pac铆fico, cercanas a las costas chinas.

A su vez China pretende al menos en sus declaraciones, retomar el control de Taiw谩n. Por su parte, Corea del Norte viene incrementando los ensayos de misiles, todo lo cual aumenta la tensi贸n en dicha zona.

El ascenso de los Talibanes en Afganist谩n tambi茅n ha tenido incidencias en esta disputa interimperialista. EEUU se retira -o al menos se retira de su control pol铆tico sobre el pa铆s, ya que deja algunas tropas- y China asume el respaldo al r茅gimen talib谩n, garantizando un punto estrat茅gico de la Ruta de la Seda. China aqu铆 tambi茅n gana espacio y aumenta su incidencia.

Para los que creen que Rusia y China son los 鈥渂uenos鈥 en esta disputa, el caso de Afganist谩n es un buen ejemplo. El r茅gimen chino liderado por el Partido Comunista Chino apoya a un r茅gimen de extrema derecha como los Talibanes, sin mayores miramientos. Y no es meramente una cuesti贸n de conveniencia para China: este pa铆s lejos est谩 de ser un pa铆s 鈥渟ocialista鈥 o en 鈥渢r谩nsito al socialismo鈥 -sea 茅ste cual sea-. Es un pa铆s capitalista de primer orden, potencia imperialista y con ninguna consideraci贸n pol铆tica de izquierda. L贸gicamente no es igual que EEUU, sus aspiraciones, sus m茅todos y su historia son otros, pero el largo proceso de lucha del pueblo chino que llev贸 al triunfo de Revoluci贸n ya es un oscuro recuerdo del pasado. Vaya si ha sido certera la cr铆tica del Anarquismo de que el Estado es productor y reproductor de las clases sociales y de las desigualdades y que por esa v铆a no hay revoluci贸n alguna que vaya al socialismo. Tiene plena vigencia la cr铆tica y propuesta desarrollada por nuestra corriente hace m谩s ya de 170 a帽os. 

Pero en la regi贸n de Asia central no todo est谩 bajo control. Las protestas en Kazajist谩n ante el alza del precio de los combustibles que llevaron a una verdadera revuelta popular, debieron ser aplacadas con la participaci贸n de la alianza militar rusa en Asia Central, Organizaci贸n del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). Aqu铆 tambi茅n Rusia se帽al贸 la injerencia extranjera con supuestos grupos armados entrenados y preparados, pero no aport贸 pruebas ni datos concretos. La 煤nica intervenci贸n imperialista fue la de Rusia de hecho. 

Por el lado de EEUU vemos cierta p茅rdida de incidencia y espacio en algunas zonas como en Asia central -con la p茅rdida de Afganist谩n-y todo el avance de China ya mencionado en esa regi贸n y en el Pac铆fico, lo mismo que su retirada de Irak -la cual a煤n no se ha concretado totalmente-, hablan a las claras de que EEUU pierde influencia en zonas del mudo vitales para su proyecto imperial. Oriente Medio ya no est谩 totalmente bajo control de EEUU: Ir谩n tiene gran incidencia sobe Irak (por ello el asesinato de Solemani hace dos a帽os realizado por EEUU sin tapujos), Turqu铆a ha invadido territorio de Irak y Siria (principalmente la zona de desarrollo del proyecto del pueblo kurdo, especialmente en Rojava) e Israel que contin煤a agrediendo al pueblo palestino, pero tambi茅n a Siria y al L铆bano. 

Tambi茅n el conflicto en Yemen tiene consecuencias en estos cambios en la regi贸n, ya que el gobierno surgido de la revuelta de 2015 y el movimiento popular que lo respalda est谩n en guerra contra Arabia Saudita y los Emiratos 脕rabes Unidos, aunque ello, no sea portada de los grandes medios de prensa. Todo parece indicar que en Oriente Medio las potencias regionales van a tener mayor protagonismo, lo mismo que Rusia. Israel ya no es solo un pe贸n de EEUU; tiene su respaldo, pero juega su propia pol铆tica. 

Todas estas situaciones b茅licas llevan a inmensas crisis de refugiados, tanto en Oriente Medio como en Europa, verdaderas cat谩strofes humanitarias. La poblaci贸n padece la guerra y su destrucci贸n, y en el caso de Yemen ha aumentado el hambre y la desnutrici贸n infantil. Crece el drama de los desplazados y 鈥渓as poblaciones sobrantes鈥 que el sistema genera constantemente.

Podemos estar viendo en los pr贸ximos a帽os un realineamiento de varios pa铆ses de Oriente Medio tras la potencia econ贸mica de China, hecho que cambiar铆a decisivamente el predominio pol铆tico mundial. Lo mismo puede estar ocurriendo en otras zonas del planeta.

Una de estas zonas es 脕frica, donde China ha estado operando de forma silenciosa durante a帽os hasta que la administraci贸n Trump decidi贸 contraatacar. Sin embargo, los avances en favor de la posici贸n de China han sido tales que casi todo el continente africano se decanta ya por el gigante asi谩tico. Y detr谩s de China han entrado otros grandes actores como Rusia, India o Turqu铆a. De hecho, Rusia a trav茅s de su industria armament铆stica se ha atrevido incluso a desplazar a Francia en algunos estados mediante poco disimulados golpes de estado (Chad, Mal铆, Burkina Fasso). De esta manera tambi茅n podemos observar lo poco que preocupaba irritar a Europa en Mosc煤.

El hecho de que EEUU pierda peso en varias regiones del mundo, lleva a que vuelva su mirada hacia Am茅rica Latina, su 鈥減atio trasero鈥, como siempre ha considerado a esta parte del mundo. Es su zona de influencia b谩sica y sobre la cual ha cimentado su predominio mundial post Segunda Guerra Mundial.

China, adem谩s de las materias primas que compra en Am茅rica Latina, ha invertido aqu铆 miles de millones de d贸lares en proyectos de infraestructura. Muchos de ellos, ante los cambios pol铆ticos en el continente han quedado parcialmente paralizados, otros se reactivan luego de la pandemia y la reafirmaci贸n de ciertos reg铆menes. Ha firmado recientemente una serie de acuerdos multimillonarios por los cuales Argentina queda incluida en la 鈥淩uta de la Seda鈥 y se convierte en pieza clave de la expansi贸n econ贸mica china y por su parte, Argentina buscaba de este modo equilibrar la balanza debido al predominio norteamericano sobre su pol铆tica. Sin embargo, el realineamiento argentino detr谩s de EEUU y el vot贸 contra Rusia en la ONU hablan a las claras de las presiones norteamericanas a trav茅s de distintos mecanismos, incluidos el Fondo Monetario Internacional.

En este sentido, Venezuela, Cuba y Nicaragua son los pa铆ses que se mantienen fuera del control directo de EEUU, aunque sufriendo un fuerte bloqueo econ贸mico y presiones internacionales variadas. Para estos pa铆ses la alianza estrat茅gica con China, Rusia e Ir谩n es vital. La nota novedosa es que EEUU vuelva a mantener relaciones diplom谩ticas y comerciales con Venezuela, ya que necesita petr贸leo.

Pero EEUU mantiene su fuerte injerencia en Am茅rica Latina. Cuenta con una gran cantidad de gobiernos adictos y otros que intentan mostrarse independientes, pero firman con el Fondo Monetario internacional, como ha ocurrido con Argentina, cuyo gobierno intenta decir que el pago de los intereses de la deuda al FMI ser谩 鈥渟in ajuste鈥. En aquellos pa铆ses donde han triunfado gobiernos 鈥減rogresistas鈥, EEUU apoya estrategias de desestabilizaci贸n como en Per煤 o en Honduras. Claro, la derecha latinoamericana hace su propio juego y tiene nuevos br铆os luego de un 鈥渃iclo progresista鈥 de 15 a帽os. 

Lo fundamental es que en Am茅rica Latina no hubo modificaciones estructurales en todo este per铆odo, solo algunas modificaciones muy parciales que no pon铆an en riesgo el poder de las clases dominantes ni del imperio norteamericano. Pero igualmente tanto EEUU, como la derecha y las clases dirigentes latinoamericanas no quieren perder el control de los gobiernos, ya que por esa v铆a garantizan ciertas pol铆ticas e intereses en forma directa. El 鈥減rogresismo鈥 por m谩s que sea buen administrador, no viene del coraz贸n de la burgues铆a y oligarqu铆a latinoamericana. Y en el contexto actual la derecha latinoamericana ataca fuertemente varios postulados 鈥減rogresistas鈥 y creen ver all铆 cierta reedici贸n del 鈥渇antasma comunista鈥 de la Guerra Fr铆a, por m谩s que ello est茅 muy lejos de la realidad.  Agitan ese 鈥渇antasma鈥 porque le da r茅ditos pol铆ticos y encuentran campo f茅rtil para ello en la lucha ideol贸gica. 

Ciertamente todo esto est谩 ocurriendo porque existe una fuerte crisis en el centro: Estados Unidos. El asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021 fue todo un acontecimiento que dio la vuelta al mundo y puso de manifiesto que la sociedad estadounidense est谩 seriamente dividida. Pero hay que poner de manifiesto que el origen real de todo este descontento se debe a las consecuencias del neoliberalismo en las vidas de las personas corrientes. Eso las convierte en blancos de la intensa propaganda medi谩tica de los medios reaccionarios que tienen todo el apoyo posible de los pol铆ticos. 

El cambio clim谩tico   

Sin lugar a dudas el 鈥渃ambio clim谩tico鈥 y sus efectos son tema de vital relevancia en el presente y en el futuro pr贸ximo. Los pron贸sticos son alarmantes y est谩 en riesgo la vida sobre el planeta, incluyendo la vida humana. El sistema capitalista produce da帽os sobre la naturaleza sin importarle la misma, solo interesan para las grandes multinacionales la maximizaci贸n de sus ganancias, sin importar el saqueo de los recursos y riquezas de zonas enteras del planeta, lo mismo que la vida. Los incendios producidos en zonas de bosques o selvas, como ha ocurrido en el Amazonas y en su entorno, son claros ejemplos de depredaci贸n para cultivar materias primas requeridas por los mercados internacionales. Y si bien, el cambio clim谩tico afecta a todo el planeta, sus efectos tienen una incidencia totalmente desigual. En este sentido, gran parte del continente africano es afectado por el calentamiento clim谩tico, a pesar que solo es responsable del 3% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial; profundizando a煤n m谩s la situaci贸n de pobreza y vulnerabilidad de sus pueblos.

Estamos llegando a una situaci贸n l铆mite: el calentamiento global producido por un sistema de producci贸n extractivista y saqueador de recursos y comunidades, est谩 generando fen贸menos clim谩ticos demasiado adversos y con una frecuencia inusitada, tales como incendios, inundaciones, cambios en las temperaturas y caracter铆sticas de las estaciones; todos fen贸menos que afectan a la vida y a su reproducci贸n. Acabar con el capitalismo es una necesidad y tambi茅n una urgencia para proteger la vida. 鈥淐apitalismo o vida鈥, o podr铆amos decir en una formulaci贸n un poco m谩s cl谩sica y general 鈥淪ocialismo o muerte鈥, son dir铆amos las alternativas que tenemos hoy por delante.

El capitalismo no va a cambiar sus par谩metros de producci贸n y destrucci贸n. Las pol铆ticas 鈥渧erdes鈥 que se lanzan desde EEUU y la UE no son m谩s que inversiones multimillonarias para beneficiar a grandes capitales, incluso podemos decir que son inversiones con destinatarios ya designados. Inversiones y cambios en el uso de energ铆as y transportes que no resuelve el problema de fondo, ya que puede disminuir el consumo de combustibles f贸siles, pero se utilizan otros recursos que tambi茅n generan contaminaci贸n a gran escala, saqueo y sometimiento sobre poblaciones enteras, profundizando el esquema de dependencia econ贸mica y pol铆tica. El capitalismo es muerte y destrucci贸n, este sistema ecocida no puede traernos la soluci贸n al problema ecol贸gico y de la vida en el planeta, porque su esencia es la rapi帽a y el saqueo. Se basa en la muerte y en el hambre de millones para que unos pocos vivan en el lujo. Esos mismos multimillonarios no van a salvar el planeta, sino que van a aprovechar esta oportunidad para sus negocios.   

Por lo tanto, en esta etapa las luchas en defensa de la ecolog铆a y el medio ambiente son de primer orden y las propuestas que como anarquistas organizados podamos proponer y desarrollar son relevantes para esta lucha, pero tambi茅n para ir construyendo en los hechos la sociedad que prefiguramos, que anhelamos. 

Podemos utilizar diferentes denominaciones para esa sociedad futura, pero lo cierto es que en ese proyecto de sociedad que el Anarquismo ha formulado ya hace casi 200 a帽os, est谩 incluida la vida en armon铆a con la naturaleza y el cuidado del planeta, ya que de ello depende la vida humana, y la producci贸n y distribuci贸n de bienes debe tomar en cuenta este elemento como de principal orden. Un mundo solidario, justo, con verdadera participaci贸n de la gente y desarrollo de la autogesti贸n, es tambi茅n, un mundo ecol贸gico.

Efectos sociales de esta nueva etapa

Adem谩s de los efectos que produce el cambio clim谩tico, esta nueva etapa del sistema capitalista que se est谩 iniciando tiene efectos sobre las poblaciones. Las pol铆ticas de control y vigilancia acentuadas y practicadas por la pandemia que intentan controlar y dirigir poblaciones a gran escala, de alguna manera, son parte de los intentos de las clases dominantes y de los Estados para aumentar la dominaci贸n pol铆tica e ideol贸gica sobre las clases populares, pero tambi茅n para evitar estallidos sociales o frenar el descontento de los oprimidos. 

Todo ello viene de la mano de gobiernos de extrema derecha, o con su participaci贸n y en el marco de una abierta lucha interimperialista. Mayor control social, incremento de la represi贸n, tecnificaci贸n de las pol铆ticas neoliberales y de saqueo de poblaciones y territorios, son las caracter铆sticas de esta etapa que imponen las clases dominantes.

Pero justamente, ese incremento desmedido del control y de la represi贸n es a ra铆z de que estas pol铆ticas y este giro, este ajuste econ贸mico, pol铆tico e ideol贸gico que el sistema realiza, es debido a que prev茅n resistencia. Estas pol铆ticas de hambre, saqueo y muerte generan luchas y resistencia en el abajo, entre las clases oprimidas.

En este aspecto queremos destacar que las debilidades estructurales del sistema ya han salido a relucir. Esto es, la fuerte dependencia del capitalismo de recursos que se est谩n acabando (o que no pueden producirse al ritmo que necesita el mercado). Ello produce peri贸dicos desabastecimientos, cuellos de botella o crisis de suministros que golpean las econom铆as m谩s d茅biles haci茅ndolas inviables. Cada bancarrota de un pa铆s (somos testigos de la de Sri Lanka en estos d铆as, o la de Sud谩n hace unos a帽os) supone un gran desastre humano. 

Ante el aumento del hambre o de la 鈥渋nseguridad alimentaria鈥 como ahora le llaman, el aumento del desempleo y la precarizaci贸n laboral y de la vida, ante el creciente aumento de las 鈥渧illas miserias鈥, favelas y barrios de las periferias urbanas, donde la poblaci贸n sobrevive, ante el desplazamiento de campesinos de la tierra, ante esos despojos, la gente dice 隆basta! Surgen por todas partes diversas luchas, algunas puntuales y en otros casos revueltas populares abiertas como las de Chile, Colombia, Kazajist谩n o en otros lugares del mundo, que movilizan a miles o a millones de personas hartas de esta forma de vida plagada de carencias.

El modelo neoliberal, que ahora intentan llevar a un extremo las clases dominantes -aunque hace ya d茅cadas varios organismos internacionales se帽alan que debe repartirse algo de esas ganancias para evitar estas revueltas-, solo genera pueblo en la calle y en las rutas. Es de esperar una mayor cantidad de revueltas y movilizaciones masivas a lo largo y ancho del planeta debido a este descontento e incremento de la opresi贸n. Este ajuste feroz va a tener seguramente, respuesta popular. 

Y all铆 se juega lo fundamental, y desde hoy: organizar al pueblo. Organizar ese descontento y la resistencia, generar las condiciones para que la lucha de los pueblos avance y se obtengan conquistas y se vaya avanzando sobre cambios de fondo. Es fundamental aumentar los niveles de participaci贸n en las organizaciones populares: sindicatos, organizaciones barriales, centros estudiantiles, organizaciones campesinas, ind铆genas o de grupos 茅tnicos oprimidos, grupos ecologistas, organizaciones feministas, Lgtb, y todo el amplio abanico de organizaciones y sectores sociales que pueden conformar un Frente de Clases Oprimidas que luche contra el sistema. 

En ese sentido, es fundamental nuestra presencia y participaci贸n como anarquistas organizados. Cabe a nuestras organizaciones pol铆ticas empujar e impulsar esos procesos organizativos y de lucha. Por ello es vital la Organizaci贸n Pol铆tica Anarquista, para brindar una perspectiva de lucha. Entendemos que la Organizaci贸n Pol铆tica no sustituye ni dirige la lucha ni a las organizaciones populares, no somos vanguardia, somos un motor que impulsa y brinda elementos para que las organizaciones populares puedan asumir en sus manos el destino de la sociedad. 

Por eso en estos momentos tambi茅n es fundamental fortalecer el Anarquismo Organizado. Incrementar los niveles organizativos y de incidencia social, irse preparando para los tiempos que se vienen, que sin lugar a dudas van a ser duros, pero tambi茅n creadores de nuevas posibilidades para el avance de los pueblos. 

Porque no hay soluciones por arriba, las clases dominantes solo proponen m谩s muerte e incrementar sus millonarias fortunas, porque al capitalismo no se lo derrota en las urnas sino de forma revolucionaria, porque creemos en la solidaridad y en la autogesti贸n, confiamos en los pueblos y en sus capacidades constructivas, son tiempos de pelea y pueblos en la calle.

ANTE ESTE SISTEMA DE MUERTE, 隆LUCHA POPULAR ORGANIZADA!

隆NO EST脕 MUERTO QUIEN PELEA!

A FORJAR EL PROTAGONISMO POPULAR

隆ARRIBA LOS Y LAS QUE LUCHAN!

AWSM ( Aetoeoa Workers Socialist Movement, (Nueva Zelanda)

FAU ( Federaci贸n Anarquista Uruguaya)

FAS ( Federaci贸n Anarquista Santiago, Chile)

EMBAT ( Organitzacio Llibertaria de Catalu帽a)

FAR (Federaci贸n Anarquista de Rosario)

OAC (Organizaci贸n Anarquista de C贸rdoba)

OAT (Organizaci贸n Anarquista de Tucum谩n)

OASC (Organizaci贸n Anarquista de Santa Cruz)

CAB (Coordena莽茫o Anarquista Brasileira)

Karala ( Turqu铆a)




Fuente: Federacionanarquistauruguaya.uy