April 19, 2022
De parte de Contra Todo Nocividad
187 puntos de vista
  • Los sistemas de datos sobre las tierras son financiados por la cooperaci贸n internacional con la promesa de promover una gobernanza sustentable de los territorios.
  • La extracci贸n y la disponibilidad de datos sobre las tierras permite una mejor 鈥済obernanza鈥, sobre todo para ser utilizada por quienes est谩n fuera de los territorios.
  • Para corporaciones e inversionistas, el acceso a informaciones actualizadas de un 鈥減erfil digital de tierras鈥 permite localizar, cuantificar la oferta y la demanda y fijar precios sobre las tierras, la producci贸n y los recursos naturales, as铆 como los cr茅ditos de carbono.
  • Se trata de una sustituci贸n tecnol贸gica y de infraestructura que permite traspasar el control de las tierras y de su estructura de gobernanza, facilitando su introducci贸n en los flujos financieros, principalmente a favor de las 茅lites transnacionales.

 

Muchos pa铆ses est谩n implementando, por lo menos desde mediados de la d茅cada de 1990, la digitalizaci贸n de sus catastros y registros de tierras a fin de estandarizar e integrar las informaciones sobre las tierras y los recursos naturales existentes en ellas para optimizar su gobernanza hacia una exploraci贸n sustentable del suelo urbano y rural.

Seg煤n sus principales proponentes, como el Banco Mundial, la llamada 鈥済obernanza de la tierra鈥 posibilita la formalizaci贸n de los derechos de propiedad individual sobre la tierra mediante una regularizaci贸n agraria simplificada, barata y r谩pida, que permite su comercializaci贸n en el mercado de tierras y el aumento de las inversiones.[1] Introducir la tierra en el mercado como propiedad privada individual es, por lo tanto, seg煤n estos proponentes, la clave para aumentar la productividad agr铆cola y la generaci贸n de empleos, lo que, dicen, conducir铆a al desarrollo rural y a la reducci贸n de la pobreza en los pa铆ses del Sur global.

De acuerdo con esta l贸gica, la recolecci贸n estandarizada de datos georreferenciados por sat茅lite, la cartograf铆a y la detecci贸n de cambios en el uso del suelo de forma automatizada, la digitalizaci贸n de documentos de tierras y el poner a disposici贸n estos datos entre pa铆ses de un modo integrado, crean un 鈥減erfil digital de tierras鈥 capaz de maximizar los negocios y las inversiones en los pa铆ses emergentes, con base a estos datos.

Como revel贸 GRAIN en el informe Cercas Digitales, de septiembre de 2020, aunque estas tecnolog铆as puedan usarse para identificar tierras 鈥済riladas鈥 (acaparadas con falsos t铆tulos de propiedad), recuperar el patrimonio p煤blico apropiado ilegalmente y asignar tierras para una reforma agraria, la estructura de estos catastros 鈥渕odernos鈥 favorece la legalizaci贸n del 鈥済rilaje鈥 de tierras hist贸rico por parte de las 茅lites locales, adem谩s de fomentar un nuevo ciclo de acaparamiento, ahora digital, de tierras en las llamadas 煤ltimas fronteras agr铆colas de Am茅rica Latina, sobre todo por parte de agentes financieros transnacionales.

Registros de la propiedad: una historia contada por los acaparadores de tierras

Estos catastros no son nuevos, muchos de ellos datan de la 茅poca colonial, fueron utilizados como instrumentos para delimitar el ejercicio de un poder central sobre un territorio y sobre todo para establecer par谩metros de precios sobre cada zona de caracter铆sticas semejantes. Su objetivo era recaudar impuestos sobre la posesi贸n y propiedad de la tierra urbana o rural por parte de los estados. M谩s tarde, con la reglamentaci贸n de la propiedad privada y la enorme transferencia de tierras para la explotaci贸n de particulares, estos catastros comenzaron a incorporar criterios legales y f铆sicos (cartogr谩ficos) para definir mejor la ubicaci贸n y los l铆mites de cada propiedad individualmente y, luego, servir de base para la definici贸n de los derechos de propiedad privada sobre la tierra, con su inscripci贸n en el registro de bienes inmuebles en las notar铆as.[2]

En el contexto latinoamericano, instituir derechos de propiedad a favor de quienes pose铆an t铆tulos otorgados por la Corona o quienes pod铆an comprar tierras signific贸 la exclusi贸n de todas las personas no europeas y sin poder econ贸mico 鈥攊nd铆genas, esclavos negros, mestizos, mujeres鈥 del acceso a la tierra y a los medios de producci贸n fundamentales para la reproducci贸n de la vida. Los catastros y registros han funcionado hist贸ricamente como instrumentos de clasificaci贸n de las tierras, entre p煤blicas y privadas, que ayudan a instituir los derechos de propiedad sustituyendo las complejas relaciones socioculturales que establecen colectivamente los pueblos ind铆genas y campesinos. Este juego de clasificaciones realizado por catastros y registros est谩 en el centro de las disputas m谩s violentas de Am茅rica Latina e implica a pueblos ind铆genas, campesinos, afrodescendientes, estados, 茅lites locales y transnacionales.

La principal forma de recabar informaci贸n para estos registros se ha basado en la autodeclaraci贸n 鈥攍a informaci贸n y los documentos aportados por los propios posesionarios/propietarios, sin generar derechos de propiedad, pero que sirven de base para despu茅s formalizarlos en los registros de inmuebles. Estos catastros 鈥搎ue implican altos costos y profesionales especializados para la recopilaci贸n de informaciones f铆sicas y cartogr谩ficas de las 谩reas鈥, sumados a la poca informaci贸n estatal sobre la ubicaci贸n y cantidad de tierras p煤blicas y 鈥渄evueltas鈥 (bald铆as o vacantes), favorecen hist贸ricamente los procesos de acaparamiento de tierras por parte de las 茅lites nacionales. Con m谩s recursos econ贸micos y conexiones pol铆ticas, estas 茅lites locales pueden formalizar la apropiaci贸n 鈥攁 menudo violenta鈥 de grandes extensiones de tierras p煤blicas tradicionalmente ocupadas por pueblos y comunidades locales, efectuando el conocido proceso de grilaje de tierras.

As铆, quienes cuentan la historia de la recopilaci贸n y del manejo de las informaciones sobre la tierra en los catastros y registros inmobiliarios son en su mayor铆a 鈥済rileiros鈥 de tierras, convertidos en grandes terratenientes y 茅lites econ贸micas y pol铆ticas, al dominar el uso de la fuerza, pero tambi茅n la estructura de 鈥済obernanza鈥 de la tierra a lo largo del tiempo. No por nada es fragmentada, precaria e inexacta la naturaleza de las informaciones en los sistemas catastrales, pues hasta el d铆a de hoy las agencias de tierras y las notar铆as est谩n dominadas por las 茅lites agrarias locales.

Argentina, Gran Chaco, Salta, comunidad Wichi en peligro de un acaparamiento de tierras. Foto : WestEnd61

AgTechs: digitalizaci贸n, microcr茅dito y endeudamiento en el campo

La democratizaci贸n del acceso a los smartphones ha llevado la tecnolog铆a geoespacial a las manos de cada persona, lo que ha abaratado y ampliado la digitalizaci贸n de la tierra y los recursos naturales. Seg煤n el Banco Mundial, la agricultura de precisi贸n es el principal sector que en el mundo utiliza servicios detallados de geoposicionamiento por sat茅lite (GPS). Sin embargo, el Banco constata la necesidad de revertir la brecha digital y geoespacial entre los pa铆ses de la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸micos (OCDE) y los pa铆ses emergentes, que deben pasar a una econom铆a digital y financiarizada.
Con la falta cr贸nica de inversi贸n de los sistemas p煤blicos de cr茅dito, la gente dedicada a la agricultura familiar ha sido empujada, cada vez m谩s, al sistema financiero, y, por lo tanto, adem谩s de los grandes productores, la inclusi贸n digital de un 70% u 80% de la agricultura familiar en el mundo (FAO/2021) es fundamental para ampliar la escala de los servicios financieros en la agricultura. La regularizaci贸n de la tierra como propiedad privada es crucial para que pueda funcionar como garant铆a de deuda de los cr茅ditos. En Camboya, un programa de titulaci贸n de tierras a gran escala y la adquisici贸n de microcr茅ditos por parte de corporaciones financieras globales durante los 煤ltimos 15 a帽os se han combinado para hacer de la poblaci贸n rural del pa铆s una de las m谩s endeudadas del mundo. La explosi贸n del microcr茅dito, respaldado por t铆tulos de tierra como garant铆a, ha aumentado la pobreza y est谩 contribuyendo a una p茅rdida masiva de tierras entre la poblaci贸n rural pobre del pa铆s.[3]
En los 煤ltimos a帽os, las llamadas Agtechs 鈥斺渓as empresas de innovaci贸n en el agro鈥濃 est谩n acelerando la instrumentaci贸n de la llamada Agricultura 4.0. Junto al asesoramiento agr铆cola basado en datos, las empresas ofrecen alternativas de conectividad (como bluetooth o canales de TV gratuitos) y concesi贸n de microcr茅ditos, con an谩lisis de riesgo que se basan precisamente en los datos recolectados y en el paquete tecnol贸gico adoptado.[4] Cada vez m谩s, la concesi贸n de pr茅stamos y seguros rurales est谩n condicionados a la adopci贸n de un paquete tecnol贸gico 4.0 y a la trazabilidad de las cadenas de suministro para demostrar que cumplen con las condiciones sociales, ambientales y de gobernanza (criterios ESG), requeridas por los nuevos acuerdos verdes (Green Deals). La empresa argentina Agrofy, la m谩s grande AgTech de Am茅rica Latina, ya cuenta con su propia moneda digital, la AgroPay, y un sistema de cr茅dito. Sus accionistas son fondos de capital de riesgo de grandes corporaciones de la cadena, como Yara Growth Ventures, Bunge VenturesSyngenta VenturesCresud y Brasil Agro.

Grilaje digital

Las tierras p煤blicas y colectivas no se pueden comprar, vender o dar como garant铆a de pr茅stamos. Reclasificarlas es la funci贸n principal de la integraci贸n digital de catastros con los registros de tierra. Mediante los catastros, los inmuebles rurales tienen m谩s f谩cil acceso a pol铆ticas p煤blicas y financiamiento y fundamentan la posterior emisi贸n de t铆tulos individuales de propiedad, lo que posibilita el acaparamiento de las tierras de los pueblos ind铆genas, tradicionales y campesinos por parte de los grandes hacendados, y de ellos se las apropie una 茅lite cada vez m谩s transnacionalizada.

La extracci贸n y disposici贸n de datos sobre las tierras realmente permiten una mejor 鈥済obernanza鈥, pero sobre todo por parte de quienes no est谩n en los territorios y no cuentan con estas informaciones. El acceso actualizado a los datos geoespaciales sobre los usos de la tierra es crucial para que las corporaciones y los inversionistas financieros puedan ubicar, cuantificar la oferta y la demanda, y configurar los precios sobre las tierras, los recursos de inter茅s y la producci贸n. Eso tambi茅n permite la valoraci贸n econ贸mica y la negociaci贸n de bienes comunes hasta entonces fuera del comercio 鈥攃omo el aire limpio, la vegetaci贸n nativa y otros servicios ecosist茅micos鈥 y que no incorporan precio como cualquier otra mercanc铆a. La medici贸n y cuantificaci贸n de toneladas de carbono capturadas por bases naturales, como la vegetaci贸n nativa y el suelo, para la emisi贸n de cr茅ditos de carbono, por ejemplo, depende fundamentalmente de esta digitalizaci贸n de la tierra.[5]

Por tanto, se trata de una sustituci贸n tecnol贸gica que ingresa la informaci贸n de la tierra y sus documentos al entorno digital, pero tambi茅n de una infraestructura que permite que las tierras cambien de manos una vez m谩s. La digitalizaci贸n favorece la transferencia del control sobre las tierras y de la estructura de gobernanza sobre ellas, principalmente a los agentes transnacionales y financieros. Por otro lado, el riesgo de exponer los esquemas de fraudes y grilaje es la raz贸n de la fuerte resistencia de las 茅lites locales a adherir a estos programas, puesto que se benefician de la precariedad de los sistemas de informaci贸n de los Estados. Se intenta superar esta barrera a la digitalizaci贸n con una mayor flexibilidad de los requisitos para regularizar bienes inmuebles, principalmente a trav茅s de la captura remota de informaci贸n mediante im谩genes satelitales, subcontratando o tercerizando su ejecuci贸n a empresas privadas (muchas veces controladas por grandes empresarios locales), adem谩s de imponer sigilo, sobre la informaci贸n generada, en su relaci贸n con el p煤blico.

En Colombia, el gobierno del presidente Iv谩n Duque ha reemplazado la verificaci贸n presencial por la captura de informaciones fundamentadas en fotos a茅reas y satelitales de alta precisi贸n para realizar su catastro multiprop贸sito. Adem谩s, empez贸 a autorizar la ejecuci贸n del catastro por parte de los municipios y a trav茅s de empresas privadas, extinguiendo la supervisi贸n estatal. Estos cambios abren el camino para que las 茅lites locales y el capital extranjero influyan en la nueva gesti贸n digital de los catastros, llevando a la inclusi贸n en el mapa y a la legalizaci贸n de un 48% de los t铆tulos irregulares en el pa铆s.[6]
En Paraguay, con la pol铆tica del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y Territorial (Indert) de validaci贸n de los catastros digitales del Sistema de Informaci贸n de Recursos de la Tierra (SIRT) que ya cuentan con t铆tulos de registros inmuebles pagados, sin verificar si se los forjaron en los procesos hist贸ricos de grilaje y corrupci贸n, las colonias campesinas corren el riesgo de desaparecer en un proceso de contrarreforma agraria.[7] El mayor n煤mero de colonias catastradas en el SIRT para la emisi贸n de t铆tulos hasta 2021 se encuentra en los departamentos con mayor presencia de capital extranjero, como Alto Paran谩. Despu茅s de que se se帽alaran varias inconsistencias, los datos del SIRT son ahora confidenciales. Se alega que la cuesti贸n de la propiedad involucra informaci贸n personal que no es p煤blica.
En Brasil, cerca de un 30% de los bosques p煤blicos (14 millones de hect谩reas) estaban registrados ilegalmente como propiedad particular en el Sistema Nacional de Catastro Ambiental Rural (CAR) hasta fines de 2020. Como el CAR es un sistema autodeclarativo, los grileiros de tierras dibujan en el mapa supuestas propiedades rurales dentro de los bosques p煤blicos en una nueva embestida de robo de tierras p煤blicas. La facilidad del grilaje digital ha estimulado los ciclos siguientes de deforestaci贸n e incendios, necesarios para la apropiaci贸n e introducci贸n de las tierras en el mercado.

La pol铆tica de regularizaci贸n agraria basada en catastros digitales que fundamenten la masiva titulaci贸n individual de tierras en los pa铆ses en desarrollo 鈥攃aracterizados por una fuerte concentraci贸n de tierras e informaciones precarias sobre sus tierras p煤blicas y colectivas鈥 representa un alto riesgo de consolidaci贸n del grilaje hist贸rico de tierras p煤blicas. El proceso de digitalizaci贸n de catastros y registros ha acelerado la privatizaci贸n de tierras p煤blicas y bald铆as y la incorporaci贸n de mayores existencias de tierras y recursos de inter茅s en el mercado y en los flujos financieros globales.

Digitalizaci贸n de la tierra y la agricultura al servicio de la financiarizaci贸n

Desde mediados del siglo XX, a partir de la integraci贸n t茅cnica de la industria y la agricultura, y de que la producci贸n agr铆cola se especializ贸 cada vez m谩s en productos b谩sicos de exportaci贸n, se configur贸 lo que se denomina agroindustria, agronegocio. Esta producci贸n, aunque parte de la extracci贸n de recursos naturales en escala, integra cada vez m谩s a los sectores industrial, de servicios y financiero. La producci贸n agr铆cola no resulta s贸lo en alimentos. Es tambi茅n de piensos para animales, fibras, energ铆a, medicinas, cosm茅ticos y productos financieros derivados de la tierra y las materias primas agr铆colas 鈥揹esde t铆tulos o bonos de deuda hasta los cr茅ditos de carbono鈥, que son cada vez m谩s demandados con el nuevo pacto social y ecol贸gico que se teje a nivel internacional. Esto va transformando m谩s y m谩s el negocio 鈥渁limentario鈥, la tierra y los recursos naturales, y abre nuevas fronteras de acumulaci贸n para diversas cadenas de producci贸n y en favor de agentes ajenos al agronegocio, sobre todo el sistema financiero y las inversiones institucionales, como los fondos de inversi贸n y de pensiones.

La 鈥済obernanza de la tierra鈥, por tanto, ya no implica s贸lo a la tierra, a los grandes terratenientes y a los Estados nacionales, sino que engloba a diversos sectores de la econom铆a que dependen del acceso a grandes extensiones de tierra en varios pa铆ses simult谩neamente, con tal de atender las diferentes demandas de las cadenas de producci贸n mundial de commodities. Est谩n tambi茅n las inversiones cuyo inter茅s se centra en productos financieros derivados la tierra. Se trata, pues, de una gobernanza de la tierra, la agricultura, la energ铆a, el medio ambiente y el clima, que ser谩 posible gracias a la digitalizaci贸n de la informaci贸n sobre la tierra y el territorio.

En la d茅cada de 1990, bajo el nuevo paradigma de la liberalizaci贸n de los mercados, La cooperaci贸n internacional, como el Banco Mundialel Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la Organizaci贸n de los Estados Americanos (OEA), comenzaron a desplazar, cada vez m谩s el financiamiento de las pol铆ticas de redistribuci贸n de tierras (proyectos de colonizaci贸n, asentamientos de reforma agraria para la pacificaci贸n de los conflictos rurales) hacia la construcci贸n de Sistemas de Informaciones de Tierras (SIT).[8],[9] El financiamiento se destin贸 a modernizar y estandarizar las tecnolog铆as y el modo de acopio de datos 鈥攄esde los formatos manuales a los digitales. Se ampli贸 y se actualiz贸 constantemente la informaci贸n recogida con m煤ltiples fines. Los pr茅stamos para construir estos SIT, no s贸lo sirven para que los pa铆ses adopten un sistema estandarizado de captura, almacenamiento e intercambio de informaci贸n (como a trav茅s del Sistema LADAM SOLA/FAO), sino que tambi茅n ampl铆an y actualizan los tipos de informaci贸n recopilada sobre la tierra y otras cuestiones territoriales, para m煤ltiples prop贸sitos. Tambi茅n abarcan la digitalizaci贸n de documentos en los registros p煤blicos, transformando las escrituras y los t铆tulos de propiedad en registros magn茅ticos integrados a los catastros. [10]
En Colombia, la USAID, a trav茅s de la empresa Tetra Tech, con sede en California, empez贸 a subcontratar empresas para la ejecuci贸n del catastro multiprop贸sito de la Agencia Nacional de Tierras (ANT) en 11 municipios, con el fin de agilizar y abaratar el proceso de digitalizaci贸n y formalizaci贸n de derechos de propiedad sobre terrenos p煤blicos (bald铆os). La plataforma Land Node, lanzada por la empresa para recolectar, procesar e integrar la informaci贸n catastral y de los registros, ya digitaliz贸 1.5 millones de registros de propiedad, que con la migraci贸n del formato impreso al digital 鈥ya no generan dudas en cuanto a su validez鈥. La plataforma es uno de los casos piloto de la iniciativa 鈥淓nabling Satellite-based Crop Analytics at Scale (ECAAS)鈥 Permitiendo el an谩lisis a escala de cultivos basado en sat茅lites鈥, de la Fundaci贸n Bill y Melinda Gates, cuyo objetivo es crear una infraestructura de recolecci贸n estandarizada de alta calidad, el almacenamiento y la actualizaci贸n constante de la informaci贸n y su intercambio en la cadena de datos.

El acceso a la informaci贸n digitalizada m谩s o menos estandarizada, de los catastros y de las notar铆as de registros inmobiliarios, permite una consulta r谩pida y actualizada, desde cualquier parte del mundo, de la situaci贸n legal, el tama帽o, las condiciones ambientales, la productividad y sobre todo la situaci贸n de endeudamiento de un determinado inmueble (hipotecas, garant铆as de deudas a partir de la producci贸n, etc茅tera) para que pueda analizarse su caso respecto a la concesi贸n de cr茅dito rural y pr茅stamos por parte del sistema financiero bancario o del mercado de capitales.

En Brasil, asociaciones de cr茅dito inmobiliario y de las 鈥渢ecnolog铆as financieras o Fintechs鈥, entidades del mercado financiero y de los bancos presentaron un proyecto de ley (Medida Provisional n潞 1.085/2021) que tiene como objetivo implementar un sistema electr贸nico centralizado que integre la informaci贸n de registros p煤blicos que reduzca costos y plazos para la consulta sobre 鈥garant铆as (de deudas) sobre bienes muebles e inmueblesbrindando mayor eficiencia en la contrataci贸n de cr茅dito y transacciones financierasCon los recientes cambios en los marcos legales agrario, ambiental y del sistema de cr茅dito rural se crean nuevos mecanismos para aumentar la participaci贸n de inversionistas financieros internacionales en tierras en el pa铆s. As铆, la digitalizaci贸n del sistema de garant铆a de deudas es el pr贸ximo paso en la agenda del mercado financiero.

Evidentemente, se trata de una sustituci贸n tecnol贸gica que estructura una 鈥済obernanza鈥 digital que busca consolidar y ampliar los mecanismos de captura y transferencia de tierras, y los recursos de inter茅s que favorecen las cadenas globales de valor y del sistema financiero.

Aviso en las afueras de Entebbe 鈥 Uganda, 2012. Wikimedia Commons- Adam Jones, Ph.D.

Perfil digital: transformar la tierra en un producto financiero.

Con informaci贸n m煤ltiple sobre la tierra, la infraestructura digital pretende aportar una mayor estandarizaci贸n, para la composici贸n internacional de los precios de los productos agr铆colas, energ茅ticos y ambientales, y proporcionar una mayor movilidad y comercialibilidad internacional a las tierras y sus valores. Aunque el valor de las materias primas agr铆colas influye en el valor de la tierra, sobre todo en las zonas de inversi贸n de las cadenas globales, su precio est谩 ligado a su ubicaci贸n y sus caracter铆sticas, dependiendo de condiciones locales como la calidad del suelo, la topograf铆a, la presencia de agua, la infraestructura, si se encuentra deforestada, y lista para la siembra, o cubierta de vegetaci贸n nativa. Es crucial tambi茅n la definici贸n de los derechos de propiedad sobre ella y sus recursos naturales.

La digitalizaci贸n de la gobernanza de la tierra ser铆a una condici贸n estructurante para crear una mayor abstracci贸n del valor de la tierra respecto de su realidad f铆sica, facilitando la creaci贸n de productos financieros independientes basados en un mercado de datos sobre la tierra, creado y gestionado por agentes financieros, como ya ocurre con los cr茅ditos de carbono, los t铆tulos de deuda del agronegocio (bonds) o los servicios ambientales.[11]

Al igual que en las redes sociales en las que personas 鈥渞eales鈥 crean 鈥減erfiles de usuario鈥 m谩s o menos conectados con la realidad, seg煤n la calidad y frecuencia de las informaciones y fotos compartidas, los catastros digitales de tierras pretenden crear un 鈥減erfil de la tierra鈥. La construcci贸n de este 鈥減erfil digital de la tierra鈥 depender谩 de la calidad y de la cantidad de la extracci贸n y del intercambio de informaciones sobre la ubicaci贸n, el tama帽o, la calidad de los suelos, el historial de la productividad, la vegetaci贸n nativa, la cuantificaci贸n de reservas de carbono, la disponibilidad de agua, los pron贸sticos sobre el clima (el potencial de precipitaciones y sequ铆as en la regi贸n por ejemplo), as铆 como la situaci贸n legal de la tierra.

Este perfil permitir铆a la creaci贸n de productos financieros derivados de la tierra, la configuraci贸n de precios que, aunque pueden 鈥渁compa帽ar鈥 el valor de la tierra como medio de producci贸n, son independientes. La propiedad sobre estos nuevos productos y valores sobre la tierra ser铆a diferente de la propiedad de la tierra, as铆 como la propiedad sobre los cr茅ditos de carbono, la extracci贸n de minerales o las concesiones de agua pueden diferir de la propiedad del due帽o del suelo. Dichos productos financieros, a partir de los datos de la tierra, respaldar铆an el exceso de liquidez financiera y multiplicar铆an los negocios con tierras, ampliando el potencial de transacciones al crear nuevas mercanc铆as/activos/derivados basados en ellas, y acercando la tierra misma a un producto financiero.

Conclusi贸n

La captura de tierras y recursos naturales por parte de los flujos financieros globales sufre una obstinada resistencia debido a su propia naturaleza 鈥攜a sea por el fuerte v铆nculo entre la tierra y su contexto f铆sico, que dificulta la estandarizaci贸n de los precios necesaria para su conversi贸n en commodity鈥, o por la naturaleza incorp贸rea y de uso com煤n de las cualidades ambientales, que impone obst谩culos a su apropiaci贸n y comercializaci贸n como cualquier otra mercanc铆a. Adem谩s, el cambio en la propiedad de la tierra y su 鈥済obernanza鈥 est谩 marcado por contradicciones hist贸ricas que involucran un proceso violento de disputas entre comunidades, 茅lites locales y transnacionales.

La digitalizaci贸n de la informaci贸n sobre la tierra y los recursos naturales puede parecer que facilita la gobernanza de los territorios y posibilitar una gesti贸n sustentable del planeta. Sin embargo, bajo la hegemon铆a del capital financiero, puede conducir a un nuevo proceso de robo de tierras, aumentando la concentraci贸n agraria en manos de los due帽os de los datos y de las finanzas globales, en un proceso renovado de cercamientos y de generaci贸n de escasez de los medios esenciales a la reproducci贸n de la vida para la mayor铆a de las poblaciones.

El hecho es que la disponibilidad de variedades alimentarias y nutricias, y de la base medicinal para todas las sociedades, proviene de territorios biodiversos del mundo que son el resultado de una 鈥済obernanza鈥 comunitaria ya existente y resistente, que involucra un cuidadoso trabajo intergeneracional de construcci贸n de saberes, conocimientos, t茅cnicas y tecnolog铆as que provienen de los pueblos y de comunidades tradicionales. El fortalecimiento del libre uso de la biodiversidad por parte de estos modos de vida y redes de conocimiento, fuera de los cercamientos de la propiedad privada y de la captura financiera, es lo que puede viabilizar, efectivamente, posibilidades de futuro para la humanidad.


[2] El registro de tierras es un proceso oficial de documentaci贸n de los derechos sobre la tierra por medio de t铆tulos de propiedad. Esto se puede hacer mediante el registro de transacciones de tierras, que en principio no prueban el derecho de propiedad, o por medio del registro de t铆tulos de propiedad (folio real o registro de bienes inmuebles), que asigna los derechos legales de propiedad sobre la tierra.
[4] Las AgTechs ofrecen productos, servicios e informaci贸n en tiempo real para toda la cadena del agronegocio, conectando productores, proveedores de insumos, sistema de cr茅dito y seguro rural, procesadoras, industria alimentaria e incluso minoristas. Las AgTechs tambi茅n inician la intermediaci贸n entre productores y mercado de capitales mediante la prestaci贸n de servicios para la emisi贸n y el registro de t铆tulos de deuda sobre las tierras y la producci贸n, as铆 como para la emisi贸n de activos del agronegocio, como cr茅ditos de carbono y otros servicios ambientales.
[5] El concepto de catastros modernos de tierras surge para estandarizar el modelo de administraci贸n de tierras mediante la integraci贸n de la documentaci贸n completa de los derechos de propiedad en un sistema m谩s amplio de informaciones territoriales, totalmente coordinado y automatizado. La Federaci贸n Internacional de Agrimensores (FIG) lo desarroll贸 entre 1994 y 1998 con el apoyo de la FAO. Christiaan Lemmen et al. The Land Administration Domain Model. Diciembre de 2015. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0264837715000174
[6] Land Matrix reporta 25 acuerdos de adquisici贸n de tierras a gran escala por parte de empresas internacionales, especialmente en la regi贸n de la Orinoquia, como las 25 mil hect谩reas capturadas por Cargill y las 50 mil hect谩reas de Ingienio Riopaila Castilla S.A, con sede en Luxemburgo (famoso para铆so fiscal), sobrepasando en mucho el m谩ximo legal permitido de 1300 hect谩reas en promedio para la regi贸n. Deal #3107 in Colombia. Junio de 2019. Disponible en: https://landmatrix.org/deal/3107/#general.
[7] Alrededor de 1 mill贸n de hect谩reas 鈥攐 el 40% de las colonias campesinas del pa铆s鈥 est谩n ocupadas por monocultivos de soja o pastos ganaderos, dominados ilegalmente por cerca del 3% de grandes propietarios de tierras que no son beneficiarios de la reforma agraria. Luis Rojas Villagra y Abel Areco. Las colonias campesinas en el Paraguay. Base-IS, 2017. https://www.baseis.org.py/wp-content/uploads/2018/03/2017Dic_Las-Colonias-del-Indert.pdf
[10] El Sistema Land Administration Domain Model (LADAM), certificado por el ISO 19152 de 2012 y adoptado como est谩ndar para la digitalizaci贸n a nivel global, cre贸 una infraestructura estandarizada para integrar datos f铆sicos, espaciales y administrativos sobre la tierra dentro de un pa铆s y entre diferentes jurisdicciones que faciliten la administraci贸n internacional de los negocios con tierras y recursos, as铆 como de los registros para la contabilidad de cr茅ditos de carbono. Posteriormente, la Organizaci贸n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci贸n (FAO) present贸 el software Solutions for Open Land Administration (SOLA), basado en el sistema LADAM, para el registro y catastro computadorizado de c贸digo abierto y que se puede personalizar de acuerdo con las leyes y pol铆ticas de cada pa铆s. Actualmente, SOLA es un registro de derecho sobre las tierras y un catastro automatizado para la recogida de diversas informaciones territoriales para la gesti贸n de tierras.
[11] Larry Lohmann, 鈥淔inancialization, Commodification and Carbon: The Contradictions of Neoliberal Climate Policy鈥. Socialist Register, 2012. 85-107. 2012.



Fuente: Contratodanocividad.espivblogs.net