May 16, 2022
De parte de Nodo50
292 puntos de vista

Desde hace varias semanas la situaci贸n econ贸mica y social se ha vuelto muy tensa en Sri Lanka, pero en los 煤ltimos d铆as ha dado un nuevo giro con acciones radicales por parte de la poblaci贸n, enfrentamientos que han causado varios muertos y heridos y una huelga general masiva. La poblaci贸n exige la salida del presidente, Gotabhaya Rajapaksa. Bajo la presi贸n de la movilizaci贸n obrera y popular, el primer ministro, Mahinda Rajapaksa (hermano del presidente), as铆 como varios ministros tuvieron que dimitir. En un intento por calmar la ira popular, el presidente nombr贸 a un nuevo primer ministro de la oposici贸n, Ranil Wickremesinghe, quien ya ha ocupado este cargo鈥 隆cinco veces desde 1993!

Pero nada puede garantizar que esta maniobra funcione. La crisis econ贸mica es muy profunda en el pa铆s y afecta profundamente a los trabajadores y sectores populares. La inflaci贸n est谩 explotando y las materias primas est谩n agotadas. Esta grave situaci贸n no surge de la nada. Es el resultado de una combinaci贸n de factores externos e internos.

La pandemia de covid-19 golpe贸 duramente al pa铆s, limitando gravemente las exportaciones, el turismo (que representa el 5% del PIB de Sri Lanka) y las remesas. Esto provoc贸 la explosi贸n de la deuda del pa铆s y el colapso de las reservas de divisas. Una serie de decisiones internas para hacer frente a la situaci贸n agravaron la crisis: para evitar el uso de divisas, el gobierno prohibi贸 la compra de fertilizantes en la creencia de que fomentar铆a el desarrollo de la agricultura ecol贸gica. El resultado fue una ca铆da de la producci贸n agr铆cola que agrav贸 considerablemente la actual crisis alimentaria. Pero el verdadero golpe de gracia fue la guerra de Ucrania, que hizo que el precio del combustible y de productos como el trigo se disparara, afectando directamente a la poblaci贸n. Como resultado, el 12 de abril de este a帽o el gobierno tuvo que declararse en incumplimiento de su deuda.

Aunque algunos analistas y l铆deres de instituciones imperialistas como el FMI creen que el default de la deuda de Sri Lanka era necesario, la situaci贸n no parece tan sencilla de resolver. De hecho, Sri Lanka se ha visto presionada en los 煤ltimos a帽os porque no pod铆a pedir prestado en los mercados financieros internacionales a precios asequibles, lo que empuj贸 al gobierno a pedir prestado a acreedores privados y a hacer acuerdos bilaterales con pa铆ses como India y especialmente China. Este tiene una parte significativa de la deuda de Sri Lanka. Por lo tanto, cualquier reestructuraci贸n de la deuda debe negociarse con estos actores muy diversos.

Pero en un contexto de rivalidades y fricciones geopol铆ticas a nivel internacional, la ecuaci贸n se vuelve muy delicada. Como dice Foreign Affairs: 鈥淟as rivalidades regionales y globales tambi茅n complican la forma en que Sri Lanka puede hacer frente a su deuda. Los bonos de Sri Lanka est谩n en manos principalmente de acreedores privados en los Estados Unidos. China querr谩 asegurarse de que cualquier alivio de la deuda que [el FMI] ofrezca a Sri Lanka no se utilice principalmente para pagar a estos tenedores de bonos. Estas preocupaciones invariablemente har谩n que un futuro proceso de reestructuraci贸n de la deuda sea m谩s dif铆cil鈥.

La situaci贸n es a煤n m谩s delicada, las condiciones de la “ayuda” propuesta por el FMI y los organismos financieros internacionales muy probablemente resultar谩n en la acentuaci贸n de la exasperaci贸n popular: aumento de precios, privatizaci贸n de empresas estatales, congelamiento de salarios de funcionarios, abolici贸n de ayuda, entre otros.

Por eso, muchos analistas est谩n preocupados por la situaci贸n social y la profundizaci贸n de la lucha de clases en el pa铆s. Y tanto m谩s cuanto que Sri Lanka vive d铆as que recuerdan a un profundo levantamiento popular, dirigido contra todo el personal pol铆tico del r茅gimen y, m谩s en general, contra las clases dominantes ultra ricas y corruptas. The Economist describe la situaci贸n con alarma: 鈥渓os habitantes de Sri Lanka est谩n furiosos. El 9 de mayo, los manifestantes quemaron decenas de casas, en su mayor铆a pertenecientes a pol铆ticos, lo que provoc贸 la renuncia de Mahinda Rajapaksa, el otrora amado primer ministro. Las fuerzas de seguridad lo evacuaron a 茅l y a su familia a una base naval mientras una multitud intentaba asaltar su residencia oficial. Las milicias populares han instalado puestos de control fuera de los aeropuertos del pa铆s para evitar que 茅l y otros funcionarios huyan. El estado de emergencia est谩 en vigor. Se orden贸 al ej茅rcito disparar a los alborotadores y saqueadores en cuanto los vieran鈥.

El principal temor de los l铆deres internacionales, incluidos los del FMI, es que estos levantamientos populares se repitan en otros pa铆ses, comenzando por los estados m谩s pobres pero sin descartar la posibilidad de que estas revueltas tambi茅n se den en pa铆ses imperialistas. Sin embargo, el sudeste asi谩tico es una de las regiones de mayor preocupaci贸n. De hecho, se trata de pa铆ses muy sensibles a las variaciones de los precios de los alimentos, que actualmente se encuentran bajo una fuerte presi贸n inflacionaria. 鈥淓n 2021, los hogares filipinos gastaron casi el 40 % de su gasto total en alimentos y bebidas no alcoh贸licas, seg煤n la Autoridad de Estad铆sticas de Filipinas. En comparaci贸n, los hogares estadounidenses gastaron el 8,6 % de sus ingresos disponibles en alimentos, seg煤n el Servicio de Investigaci贸n Econ贸mica鈥, podemos leer en el sitio del canal norteamericano CNBC.

Si la situaci贸n econ贸mica a nivel internacional se ha visto fuertemente impactada por la pandemia iniciada en 2020 y ya se presentaban tendencias inflacionarias, es innegable que la agresi贸n rusa en Ucrania est谩 acentuando estas tendencias econ贸micas y preparando el terreno para posibles levantamientos populares. As铆 escribe la analista Frida Ghttis sobre los 煤ltimos acontecimientos a nivel internacional: Desde Per煤 hasta Sri Lanka, el ataque de Rusia a Ucrania est谩 enviando una onda de choque econ贸mica que tendr谩 importantes repercusiones pol铆ticas, especialmente porque se produce despu茅s de dos a帽os de una pandemia mundial econ贸micamente perjudicial. El presidente ruso, Vladimir Putin, puede haber apuntado a Ucrania, pero est谩 creando inestabilidad en todo el planeta. El da帽o ya es visible en algunos casos, pero los impactos m谩s graves y duraderos de esta guerra salvaje a煤n est谩n ante nosotros. Cada regi贸n y cada pa铆s encontrar谩 nuevos problemas en su propio contexto, pero los contornos del problema ya est谩n emergiendo. El principal vector de inestabilidad es la inflaci贸n, cuya contribuci贸n a las convulsiones sociales y pol铆ticas est谩 bien establecida. Es bien sabido que el aumento de los precios del trigo, y por lo tanto del pan, ayud贸 a impulsar los levantamientos de la Primavera 脕rabe hace una d茅cada, lo que desencaden贸 m煤ltiples guerras y revoluciones en el Medio Oriente y el norte de 脕frica. La situaci贸n actual es a煤n m谩s preocupante”.

Estamos lejos de pensar que mec谩nica y autom谩ticamente las crisis econ贸micas generan levantamientos o incluso revoluciones. No podemos saber de antemano cu谩les pueden ser las reacciones obreras y populares ante una situaci贸n desesperada. A veces el asombro y la par谩lisis prevalecen sobre la ira. E incluso en caso de revuelta, levantamiento o incluso revoluci贸n, sigue existiendo la posibilidad de que la energ铆a de los trabajadores y la juventud sea canalizada o desviada por fuerzas pol铆ticas conciliadoras o francamente reaccionarias. Es por esto que enfatizamos la importancia estrat茅gica para la clase obrera y los sectores populares de la construcci贸n de organizaciones pol铆ticas revolucionarias completamente independientes de la clase capitalista nacional y de los imperialistas.

Sin embargo, el punto de inflexi贸n en la situaci贸n mundial tras la pandemia y en particular la guerra en Ucrania es hoy actualizar la definici贸n que hab铆a hecho Lenin a principios del siglo XX de nuestro tiempo como la de 鈥済uerras, crisis y revoluciones鈥. Para evitar que las fuerzas reaccionarias salgan victoriosas, la clase obrera y las clases populares deben comenzar a organizarse y pensar en un proyecto de sociedad que supere los horizontes del capitalismo y que derrumbe este sistema de ra铆z.


<!– –

  • 0=> 14
    –>




    Fuente: Laizquierdadiario.com