May 24, 2021
De parte de Contra Todo Nocividad
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texto de negreiverd

Los «chips» de las bolsas y los cubos de la PaP de San Andrés del Palomar

Los «chips», de hecho etiquetas RFID (tags de radiofrecuencia) ( http://negreverd.blogspot.com/2013/11/smart-city-smart-merda.html http://negreverd.blogspot.com/2018/ 10 / smart-city-geolocalización-y-realitat.html ) no son algo nuevo en la recogida de residuos, diversas poblaciones catalanas la aplican (el barrio de Sarrià, Lleida, Berga, Riudecanyes … y más), y diversos entes de recogida están haciendo concursos para adquirir, el Consorcio de Residuos del Vallés oriental (1.098.000 €), Berga (59.727 €), el Consejo Comarcal de la Selva pone como condición para la compra de cubos que se pueda implantar una etiqueta RFID ( https://ca.wikipedia.org/wiki/RFID ).

Se trata de etiquetas pasivas (no disponen de alimentación de energía, la obtienen del campo que genera el lector), en su mayor parte del tipo UHF de 868 MHz, pueden leer a algunos metros de distancia (hasta 4 o 5m) y pueden hacer multilectura a alta velocidad y en algunos casos el código es reprogramable.

La único dato que tendrá la etiqueta será la vivienda al que corresponde la bolsa o el cubo (y las personales que haya facilitado quien haya recogido el kit de la PaP), el dato capturada adjunta al tipo de residuo, día, hora , y localización (con el GPS del vehículo de recogida o del lector).

En algunos países (aquí no) el vehículo incorpora un sistema de pesada, entonces el cálculo de la producción es preciso en comparación con lo que tendremos aquí, el número de recogidas … todo ello va dirigido al pago por generación (PxG) que es el objetivo real de estos sistemas, como bien dice el ayuntamiento en la página 14 del boletín de mayo y en la 12 del de enero ( https://ajuntament.barcelona.cat/ecologiaurbana/sites/default/files/ PaP_bulleti_santandreu-Maig2021.pdf , https://ajuntament.barcelona.cat/ecologiaurbana/sites/default/files/PaP_bulleti_santandreu-Gener2021.pdf ).

Los datos que recoge el Ayuntamiento con los chips de la PaP.

El ayuntamiento, o mejor dicho la empresa adjudicataria del servicio de recogida, dispondrá en unos cuantos meses de una base de datos de la que se puede extraer valiosa información sobre los hábitos de consumo y actividades de cada vivienda controlado.

Esto puede permitir evaluar el número de habitantes más allá de lo que diga el censo o el padrón, permite detectar la presencia o no de habitantes en un piso, puede servir para analizar las actividades y los períodos de mayor actividad, incluso ( según los datos de la bolsa amarilla el tipo de consumo).

Todos estos datos, en teoría, están sometidas a la LOPD ( https://www.boe.es/boe/dias/2018/12/06/pdfs/BOE-A-2018-16673.pdf ), vigilar por su «buen uso» es la función de la Autoridad Catalana de Protección de Datos ( https://apdcat.gencat.cat/ca/inici ) que no se distingue, precisamente, por su diligencia ni beligerancia por el cumplimiento de sus funciones.

Uno de los resultados de usar bolsas facilitadas por el municipio es que suelen ser transparentes o translúcidas, permitiendo inspeccionar la bolsa sin abrirla (y sancionar incumplimientos de separación y / o de calendario de recogida) ya que las inspecciones abriendo bolsas a generado resoluciones judiciales contradictorias, aunque parece que la mayoría consideran que al ser depositado en la calle deja de ser parte de la intimidad del productor de residuos ( https://canetdemar.cat/10179 ).

La PaP, durante muchos años a funcionado bastante bien sin tecnologías digitales su inclusión, más que para mejorar la eficiencia parece estar ligada a disciplinar a los vecinos ya sancionarlos.

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Fuente: Contratodanocividad.espivblogs.net