September 6, 2021
De parte de Contrainformacion Anarquista
187 puntos de vista


Recibido por correo electr贸nico

AI: 驴Hasta qu茅 punto la revoluci贸n de 1959 estaba dispuesta a destruir el sistema de dominaci贸n y sus protagonistas resueltos a impulsar una Revoluci贸n Social?

Ante todo, hay que examinar minuciosamente qui茅nes eran las fuerzas en conflicto en 1959; cu谩les eran las motivaciones y; sobre todo, las limitaciones ideol贸gicas de lxs involucradxs. Claro est谩, este es un ejercicio repleto de dificultades frente a quienes contin煤an fascinados con la mitolog铆a oficial e; igualmente arduo, ante quienes 鈥攄esde diferentes 贸pticas, incluso disidentes鈥 se aferran a las supuestas tendencias enarboladas por ciertos personajes protag贸nicxs (Camilo Cienfuegos, Hubert Matos, Ernesto 鈥淐he鈥 Guevara, Pastorita N煤帽ez, por ejemplo), como si se tratase de descifrar (a la distancia de seis d茅cadas) cu谩l hubiese sido la actitud de tal o cual personaje ante una situaci贸n espec铆fica o, si tuvo o no raz贸n en un momento determinado y cu谩l hubiese sido su actuaci贸n de tener un mayor peso pol铆tico en el proceso. En ese tenor, surgieron las leyendas de Camilo 鈥渁narquista鈥; Matos 鈥渟ocialista鈥; Che Guevara 鈥渢rotskista鈥 y; Pastorita 鈥渇eminista鈥. Todas especulaciones diletantes que en nada ayudan a comprender lo que representaban aquellas figuras hipot茅ticamente opuestas a la autocracia revolucionaria y la burocratizaci贸n. Lamentablemente, estas digresiones no logran escapar de las leyendas que hay que demoler. Ni Cienfuegos fue 鈥渁narquista鈥 ni Matos 鈥渟ocialista鈥 ni el Che 鈥渢rotskista鈥 y, Pastorita, mucho menos 鈥渇eminista鈥. Por cierto, esta 煤ltima ven铆a del viejo n煤cleo de la militancia nacionalista de Fidel Castro ; al igual que Huber Matos, 脩ico L贸pez, Hayd茅e Santamar铆a, entre otros miembros de la 鈥淛uventud Ortodoxa鈥 del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxos) que fundar铆an el Movimiento Revolucionario 26 de Julio (MR-26-7).

La oposici贸n a la dictadura de Batista estaba conformada por una coalici贸n de partidos tradicionales de corte nacionalista (antiimperialista) y; los llamados 鈥渕ovimientos revolucionarios鈥 que 鈥攄esde diversas perspectivas igualmente nacionalistas鈥 se articularon en el transcurso de la lucha. Entre los partidos tradicionales, destacaban el Partido Revolucionario Cubano (Aut茅ntico), surgido tras la revoluci贸n nacionalista del 1933; el Partido del Pueblo Cubano Ortodoxo, 鈥攃onstituido en 1947 por Eduardo Chib谩s, tras su ruptura con los 鈥渁ut茅nticos鈥濃; el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) de Jos茅 Pardo Llada (cofundador del Partido Ortodoxo) y; el Partido del Pueblo Libre, instituido por M谩rquez Sterling y un grupo de asaltantes del cuartel Moncada que hab铆an roto con Castro y precozmente advert铆an: 鈥淰enimos de la lucha armada, del exilio y del clandestinaje. Hemos derramado la sangre [鈥 y los invitamos a romper la odiosa conjura de silencio y temor. Contra Batista. Contra la Dictadura. Contra la sangre in煤til que sirve de pedestal a nuevos caudillos perniciosos鈥 . Entre los 鈥渕ovimientos revolucionarios鈥, sobresal铆an el Movimiento Revolucionario 26 de Julio (MR-26-J) liderado por Fidel Castro; el Directorio Revolucionario (DR), creado por Jos茅 Antonio Echeverr铆a 鈥攁sesinado durante el malogrado asalto a Palacio鈥 y dirigido por Faure Chaum贸n; la Federaci贸n de Estudiantes Universitarios (FEU) y; el Movimiento de Liberaci贸n Radical, fundado por Amalio Fiallo y varios 鈥渕oncadistas鈥 que tambi茅n tomaron distancia del caudillismo de Castro.

Cabe destacar que el nacionalismo fue la ideolog铆a hegem贸nica de TODA la oposici贸n pol铆tica (electorera y/o revolucionaria) a la dictadura batistiana; ostentando matices bien dis铆miles que oscilan entre el patrioterismo burgu茅s y el nacionalsocialismo . Dan cuenta de ello consignas tan deleznables como 鈥淐uba para los cubanos鈥, heredadas de la fallida Revoluci贸n del 33 y, las leyes xen贸fobas del mandato ultranacionalista de Grau-Guiteras. Tampoco se puede olvidar 鈥攑ara tener una visi贸n m谩s clara de la trama鈥 que Fidel en sus d铆as universitarios, se hac铆a acompa帽ar por 鈥淟a doctrina del fascismo鈥 de Mussolini y 鈥淩eflexiones sobre la violencia鈥 de Sorel, libros que siempre cargaba bajo el brazo. Ni que la primera vez que viaj贸 fuera de Cuba (1948), fue auspiciado por el general Juan Domingo Per贸n, para visitar Caracas, Ciudad Panam谩 y Bogot谩, como delegado a la Conferencia Interamericana de Estudiantes que se celebraba en la capital colombiana en oposici贸n a la IX Conferencia Panamericana que dar铆a origen a la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA), participando activamente en el llamado 鈥淏ogotazo鈥 . Sin embargo, es un hecho comprobado que la Revoluci贸n cubana fue una revoluci贸n democr谩tico burguesa, que ten铆a por objetivo 鈥渓a plena restituci贸n de la Constituci贸n de 1940鈥. Iguales prop贸sitos manten铆an los bolcheviques tropicales que reclamaban entonces 鈥渆lecciones limpias y democr谩ticas鈥 ; mientras los anarcosindicalistas invitaban a 鈥渄evolver al pa铆s, la libertad sojuzgada鈥 , dando por sentado que antes del 10 de marzo de 1952 se gozaba de ella a plenitud.

La clase media y las altas esferas de la oligarqu铆a fueron la cantera humana, econ贸mica e ideol贸gica de la Revoluci贸n; siendo la 鈥渃lase obrera鈥 鈥攕alvo contadas excepciones鈥 la gran ausente . De igual forma, est谩 probado que jam谩s se plantearon destruir el sistema capitalista (tal como lo demostr贸 la instauraci贸n del capitalismo de Estado desde 1961) y, mucho menos, impulsar una Revoluci贸n Social. De hecho, ni los remanentes del anarcosindicalismo que se hab铆an incorporado a la lucha armada contra Batista, promov铆an tal desenlace. Todo el discurso en torno a la pretendida 鈥渧ocaci贸n libertaria鈥 de la Revoluci贸n cubana, se enmarca en la mitolog铆a. Lamentablemente, algunxs 鈥渃ompa帽erxs鈥 a煤n se hacen eco del mito, enmascarando las m谩s vulgares desvirtuaciones.

AI: 驴 Qu茅 fuerzas enfrentaron lxs anarquistas cubanxs desde los primeros d铆as de la Revoluci贸n?

En 1959 no exist铆a un 鈥渕ovimiento anarquista鈥 sino una tensi贸n antiautoritaria, como he mencionado con anterioridad. Esa tensi贸n encarnaba en la Asociaci贸n Libertaria de Cuba que, seg煤n las actas del II Congreso Libertario, en febrero de 1948 registraba 153 delegadxs a lo largo y ancho del archipi茅lago. Para finales de la d茅cada de 1950, la merma era considerable. El nacionalismo revolucionario y el sindicalismo reformista, hab铆an hecho estragos en filas anarcosindicalistas. Empero, lxs compa帽erxs que sobrevivieron a todos esos embates, al triunfo de la revoluci贸n castrista, tuvieron que enfrentar m煤ltiples fuerzas adversas. Casi todos enemigos conocidos y algunos por conocer. En primer lugar, tuvieron que enfrentar a la burgues铆a. Particularmente, los sectores que se hab铆an vestido de verde olivo y eran 鈥済obierno revolucionario鈥 pero 鈥攃omo era de esperarse鈥, se opon铆an a las transformaciones radicales. Frente a la eventualidad del control obrero, lo que estaba en juego no era 煤nicamente la propiedad de los medios de producci贸n sino la probabilidad de conservar sus privilegios, ahora como 鈥渆specialistas鈥 y 鈥渢ecn贸cratas鈥, en puestos que les permitieran tener poder de decisi贸n. Es por todxs conocida, la felicidad que experiment贸 la burgues铆a criolla al constatar que las medidas m谩s radicales de la Revoluci贸n se limitaban a la nacionalizaci贸n de los medios de producci贸n; asegurando la continuidad de la dominaci贸n a trav茅s del capitalismo de Estado que dejaba intacto el andamiaje de sujeci贸n: dirigente-productor; gu铆a-seguidores; gobernantes-gobernados; celadores-vigilados. Claro est谩, tambi茅n hubo segmentos de esa burgues铆a expropiada que se sintieron traicionados y desataron una sangrienta lucha para reconquistar la propiedad y los privilegios perdidos. Naturalmente, la mayor铆a de la clase media, mantuvo fuertes v铆nculos con la nueva clase gobernante con la que compart铆an costumbres y cultura, lo que les facilit贸 el pase autom谩tico al nuevo edificio de la dominaci贸n a trav茅s de la 鈥渋ntegraci贸n鈥 (palabrita muy de moda por esos a帽os). As铆, recuperaban su rol de clase dirigente, asumiendo su lugar en la nueva 茅lite administrativa, no solo en el proceso de producci贸n sino en todos los 贸rdenes sociales. De tal suerte, se incorporaron masivamente al partido y ocuparon todos los puestos de direcci贸n pol铆tica del nuevo aparato estatal, glorificando los discursos del caudillo y 鈥渓a exitosa conducci贸n de un solo hombre鈥. Llegaron incluso a enfrentar los d茅biles intentos de gesti贸n obrera y las t铆midas propuestas de poner fin al trabajo asalariado mediante la creaci贸n de consejos obreros (trotskos) y colectividades (anarcosindicalistas); denunci谩ndolos por 鈥渜uintacolumnistas鈥, 鈥渄emagogos鈥 y 鈥渁narquistas鈥. El propio Castro, en uno de sus discursos, acus贸 de 鈥渁narcoloco鈥 a Manolo Fern谩ndez, su Ministro del Trabajo, por 鈥渋mpulsar estos experimentos demag贸gicos鈥, conden谩ndolo al exilio.

La segunda fuerza a enfrentar fue la Iglesia. Desde las p谩ginas de El Libertario y Solidaridad Gastron贸mica, lxs anarcosindicalistas se帽alaron sin tapujos la inminente penetraci贸n del clero en el 鈥済obierno revolucionario鈥. La participaci贸n en puestos pol铆tico-administrativos de cientos de prominentes 鈥渓aicos鈥 y militantes de Acci贸n Cat贸lica Universitaria (egresados del Real Colegio de Bel茅n, La Salle, Maristas y la Universidad de Villanueva); as铆 como los fuertes lazos de algunos cl茅rigos de la jerarqu铆a cat贸lica con la elite gobernante, daban prueba de ello. Si bien es cierto que est茅 maridaje tuvo corta duraci贸n, llegando a t茅rmino una vez que el gobierno declarara ilegales todos los cultos religiosos 鈥攍o que motiv贸 a algunos cristeros criollos a asumir una oposici贸n violenta (siendo brutalmente reprimidos)鈥; muy pronto tuvieron la oportunidad de volver a la 鈥渕orada revolucionaria鈥 por la puerta trasera. Con ese fin, dotaron de 鈥渋deolog铆a鈥 a la naciente Revoluci贸n, impulsando las tesis del 鈥淗umanismo鈥 en un intento de deslindarse del comunismo y del capitalismo dominante. As铆, ocuparon nuevamente puestos directivos e incluso se 鈥渋ntegraron鈥 a las filas del partido; demostrando una vez m谩s 鈥渓a inmortalidad de la Santa Madre鈥 y, su capacidad de jugar siempre con las bases llenas (para decirlo en l茅xico beisbolero).

La tercera fuerza a confrontar ser铆a un viejo conocido. El eterno archienemigo de la praxis an谩rquica: los bolcheviques. Con una incre铆ble sagacidad, los leninistas bananeros 鈥攁l igual que la Iglesia鈥 mostraron su capacidad para jugar siempre con las bases llenas y, demostraron 鈥渓a inmortalidad del Partido鈥. A帽os despu茅s, ser铆an a煤n m谩s expl铆citos, evidenciando su estrategia maquiav茅lica bajo la consigna 鈥渓os hombres mueren, el partido es inmortal鈥 (驴o inmoral?). En efecto, durante los primeros seis meses de 1959, hicieron malabares para salvar el pellejo. A comienzos de enero, el MR-26-7 toma la direcci贸n de la Confederaci贸n de Trabajadores de Cuba, a la que le agregaron el calificativo 鈥淩evolucionaria鈥 (CTC-R) e impone un 鈥淐omit茅 Coordinador Provisional鈥, dirigido por David Salvador. Para el 20 de ese mes, quedaba normada por el Consejo de Ministros, a trav茅s de la Ley No. 22, la 鈥渞estauraci贸n de la democracia sindical鈥 y se anuncia la 鈥渄epuraci贸n del movimiento obrero鈥 con la expulsi贸n de 鈥渢odas las corrientes escisioncitas鈥; en clara alusi贸n a los orientadores anarcosindicalistas, trotskistas-mujalistas y a los estalinistas-batistianos del PSP. Sin embrago, a pesar de su pasado borrascoso y su probada complicidad (y servilismo) con Batista, los estalinistas consiguieron sortear el anticomunismo de Fidel y, sobre todo, el pared贸n de fusilamiento. Castro hab铆a logrado realizar la revoluci贸n nacionalista (postergada), pero llegaba tarde. El fascismo y el nacionalsocialismo eran los grandes perdedores de la historia: los vencidos de la Segunda Guerra Mundial. Carec铆a de aliados para enfrentar al imperialismo yanqui desde una 鈥渢ercera posici贸n鈥, reafirmando su anticomunismo. Per贸n, hab铆a sido derrotado tres a帽os antes y viv铆a mendigando asilo entre las dictaduras afines (Paraguay, Nicaragua, Venezuela, Dominicana y Espa帽a). No le quedaba m谩s alternativa que voltear a la URSS. Si bien las hostilidades norteamericanas no le dejaban otra opci贸n a los castristas, los 帽谩ngaras ten铆an rato pavimentando el camino para sobrevivir la inminente ca铆da de Batista. Uno de los primeros acercamientos del Partido fue mediante las relaciones er贸tico-afectivas con su hermano Ra煤l pero, la visceral homofobia de Fidel fue el primer impedimento. Tan solo ocho meses antes de la huida de Batista, el PSP fund贸 el destacamento guerrillero 鈥淢谩ximo G贸mez鈥 bajo las 贸rdenes del 鈥渃omandante鈥 F茅lix Torres Gonz谩lez, en las monta帽as de Bamburanao y Gumuhaya, en la regi贸n de Yaguajay. Nunca dispararon un tiro y seg煤n testimonios, lo 煤nico que mataron fueron puercos y vacas, pero al paso de Camilo Cienfuegos por Las Villas, se unieron a la Columna n煤mero 2, vi茅ndose obligados a participar en algunos combates. Gracias a los contactos previos con Ra煤l, el l铆der comunista Carlos Rafael Rodr铆guez, en julio de 1958 subir铆a a la Sierra de San Luis a visitarlo y de ah铆, marchar铆a a la Sierra Maestra a entrevistarse con Fidel y ofrecerle el 鈥渁poyo incondicional del PSP鈥, jug谩ndose todas sus cartas.

Para noviembre de 1959, los bolcheviques tropicales lograron darle la vuelta a la tortilla e instalarse en la direcci贸n pol铆tica del r茅gimen. Del 18 al 21 de ese mes, tuvo lugar el X Congreso Nacional de la Confederaci贸n de Trabajadores de Cuba (Revolucionaria), bajo la direcci贸n de Fidel, quien se帽al贸 鈥攆rente al posicionamiento de las distintas corrientes鈥 que 鈥渓os peores son algunos que simulan defender la Revoluci贸n鈥; concluyendo que el 煤nico esp铆ritu que puede prevalecer es 鈥渆l partido de nosotros, el partido de la patria鈥14. Al finalizar el Congreso, ser铆a ratificado David Salvador en el secretariado general de la CTC-R (el hombre propuesto por Castro) pero en realidad retomaba el control L谩zaro Pe帽a, hist贸rico l铆der estalinista de la CTC (el hombre impuesto por Batista). En 1961, pese a haber quedado diluido en las llamadas 鈥淥rganizaciones Revolucionarias Integradas鈥 (ORI), junto a otras organizaciones; los estalinistas del PSP continuaron midiendo m煤sculo y tomando el control pol铆tico. En ese mismo a帽o, se celebrar铆a el XI Congreso de la CTC. La Confederaci贸n cambiar铆a su nombre por el de Central de Trabajadores de Cuba; abandonando las viejas influencias anarcosindicalistas en el movimiento obrero. Se eliminaba la filiaci贸n en federaciones e impon铆a la adscripci贸n a los sindicatos estatales, consolidando el corporativismo. De tal forma, se constitu铆a como la 煤nica representante de lxs trabajadores cubanxs bajo el mando de L谩zaro Pe帽a; siendo su principal objetivo 鈥渓a unificaci贸n de los intereses de la clase trabajadora鈥, en t茅rminos tanto sindicales como pol铆ticos, en torno al nuevo Partido y su secretario general, Fidel Castro; que exig铆a la inmediata 鈥渄epuraci贸n de sus miembros鈥 y la superaci贸n de 鈥渓os errores del sectarismo鈥. En esa tesitura, el 26 de marzo de 1962, quedar铆a conformado el Partido Unido de la Revoluci贸n Socialista de Cuba (PURSC), siendo elegido por unanimidad Fidel Castro, como Secretario General del Comit茅 Central. Finalmente, el 3 de octubre de 1965, se constituir铆a como 鈥淧artido Comunista de Cuba鈥 (PCC), ratificando a Fidel como su 鈥渕谩ximo l铆der鈥 vitalicio. Ya para entonces, los estalinistas no solo hab铆an exterminado cualquier vestigio de anarquismo o anarcosindicalismo, sino erradicado toda huella de su paso e influencia en el llamado 鈥渕ovimiento obrero鈥; cambiando de un plumazo la historia de sus luchas. As铆, connotados anarcosindicalistas criollos pasaron a ser, de la noche a la ma帽ana, 鈥渄irigentes de la clase obrera en tr谩nsito al marxismo鈥.

AI: 驴Qu茅 sigue despu茅s de las revueltas?

En realidad, nunca se me han dado las predicciones astrales. Empero, puedo anticiparles lo evidente; es decir, el recrudecimiento de la represi贸n, las prohibiciones, la censura, la vigilancia y, las condenas por 鈥渃onductas contrarias a la moral socialista鈥, 鈥渄esacato鈥, 鈥渄a帽o a la propiedad鈥 y 鈥渄esorden p煤blico鈥. Herramientas que la dictadura ha utilizado a lo largo de seis d茅cadas y a las que no va a renunciar a estas alturas del partido.

Seg煤n me informan lxs compa帽erxs en la Isla, las principales ciudades del pa铆s se encuentran militarizadas y las Avispas Negras (nuevo cuerpo represivo antimotines), realizan frecuentes rondines en los barrios marginados con la decidida intenci贸n de restablecer el miedo que hab铆a asegurado la tranquilidad de la clase dominante durante 62 a帽os. Con ese fin, han vuelto a poner en escena las 鈥渂rigadas de reacci贸n r谩pida del pueblo combatiente鈥 para evitar cualquier conato de protesta y; los atroces 鈥渕铆tines de repudio鈥, utilizando a J贸venes Comunistas y miembros del Partido para atacar con piedras y grafitiar con consignas gubernamentales las casas de las personas que el r茅gimen considera 鈥渄esafectas鈥.

Ante el retorno del control represivo 鈥攂ajo la consigna 鈥渓as calles para los revolucionarios鈥濃 y, a pesar de la imposici贸n del terror; miles de j贸venes permanecen decididxs a ejercer el 鈥渄erecho constitucional a manifestarse pac铆ficamente鈥. En ese sentido, defienden 鈥渓a legitimidad del activismo social鈥, con la intenci贸n de 鈥減romover el debate respetuoso鈥 e 鈥渋mpulsar la construcci贸n colectiva de un mejor pa铆s鈥. Propuestas que no solo se inscriben en el discurso democr谩tico de los 鈥渄erechos y deberes鈥 鈥攁jeno a nuestros objetivos an谩rquicos鈥, sino que adem谩s, se anotan con candidez en una carta a Santa Claus, dando por sentado que el zorro renunciar谩 a su naturaleza y compartir谩, en paz y armon铆a, el gallinero con las gallinas. En este contexto, considero que nuestro lugar, como anarquistas, no est谩 en las calles a cara descubierta y a plena luz del d铆a, sino en la oscuridad de la noche, tal como lo hacemos en todas las latitudes donde tenemos presencia. Las expropiaciones, el sabotaje, el ataque sin cuartel a las estructuras del capital y el Estado, las represalias contra la polic铆a, todos esos quehaceres caracterizan nuestro accionar an谩rquico y, en Cuba, no tiene porque ser diferente. El enemigo es el mismo en cualquier parte del planeta y, tambi茅n reprime, encarcela y dispara en todos los confines.

AI:Cu谩l es la situaci贸n de los presxs de la revuelta en particular y de los presxs en Cuba en general?

Hasta el momento se tiene poca informaci贸n de los procesos judiciales de lxs presxs de la revuelta. Como mencion茅 al comienzo de la entrevista, se sabe que contin煤an encarceladxs alrededor de 500 personas y, que muchxs de lxs que han sido liberadxs est谩n en reclusi贸n domiciliaria, lo que en Cuba est谩 tipificado como 鈥渢rabajo correccional sin internamiento鈥. Tambi茅n se conoce que han realizado juicios sumarios y que a la mayor铆a de lxs encausadxs se les acusa de 鈥渄esorden p煤blico鈥, 鈥渄esacato鈥 y 鈥渄a帽os a la propiedad鈥; pero a煤n se desconocen las condenas.

En cuanto a la situaci贸n de los presxs en general, para todxs lxs cubanxs es un secreto a voces que el archipi茅lago es una gran c谩rcel. 脡se, ha sido el verdadero r茅cord social del castrismo y no la cacareada educaci贸n ni los 鈥渓ogros鈥 en salud. Entre 1960 y 1980, la poblaci贸n carcelaria estaba conformada en su mayor铆a por 鈥減resxs pol铆ticxs鈥 (m谩s de 10 mil), acusadxs de contra-revoluci贸n aunque, parad贸jicamente, un alt铆simo porcentaje hab铆an sido 鈥渞evolucionarixs鈥. Sus condenas oscilaban entre 10 y 30 a帽os de prisi贸n. El ensa帽amiento contra los llamados 鈥渞evolucionarios cr铆ticos鈥 o 鈥渢raidores鈥濃攅x compa帽eros del dictador Fidel Castro en la lucha contra Batista鈥, fue de proporciones canallescas. Destacando las penas del comandante Hubert Matos (20 a帽os/1959-1979); Pedro Luis Boitiel (10 a帽os/1961-1972) ; Mario Chanes de Armas (30 a帽os/1961-1991) ; el comandante Eloy Guti茅rrez Menoyo (30 a帽os, cumpli贸 22/1964-1986) ; Gustavo Arcos Bergnes (10 y; 8 a帽os) ; entre otrxs. Tambi茅n mostraron gran inclemencia contra la disidencia revolucionaria de mi generaci贸n 鈥攍os llamadxs hijxs de la Revoluci贸n鈥, encarcelando a j贸venes anarquistas, trotskistas, comunistas, objetores de conciencia, artistas e intelectuales cr铆ticos y gays; sentenciadxs por 鈥渄ivisionismo ideol贸gico鈥, 鈥渃ontrarrevoluci贸n鈥, 鈥渃onducta impropia鈥, 鈥渘o tener v铆nculo laboral鈥, 鈥渋ntento de salida ilegal del pa铆s鈥 y, 鈥渘egarse a prestar el Servicio Militar Obligatorio鈥. Uno de los casos m谩s notorios fue el de Ariel Hidalgo, galardonado historiador y profesor preuniversitario de Filosof铆a Marxista; condenado a ocho a帽os de prisi贸n por escribir un manuscrito cr铆tico intitulado 鈥淐uba, el Estado marxista y la nueva clase.鈥

En una nota del diario oficial Granma (贸rgano propagand铆stico del PCC) del a帽o 2012, el gobierno reconoc铆a tener una poblaci贸n carcelaria de 57 mil personas. Con todo el maquillaje de las cifras, el Estado cubano se ubicaba entonces en el sexto lugar del ranking internacional de presxs per c谩pita. Pese al hermetismo de la direcci贸n General de Prisiones de Cuba que considera 鈥渟ecreto de Estado鈥 estos datos, as铆 como el n煤mero de c谩rceles y 鈥渃entros de rehabilitaci贸n鈥 (alrededor de 300); a mediados de enero del 2020, algunas ONG de Derechos Humanos reportaron 794 presxs por cada 100 mil habitantes; coloc谩ndose por encima de Estados Unidos y El Salvador. Seg煤n el mismo informe, la cantidad de convictxs y condenadxs anuales superaba las 127.000 personas; de ellas, 90mil se encontraban en prisi贸n (de las cuales 38 mil carec铆an de antecedentes penales); el resto se hallaba en 鈥渟ituaciones de control judicial y policial鈥. En el reporte destaca la categor铆a de 鈥減resxs por conducta antisocial鈥 o 鈥渃omportamiento contrario a la moral socialista鈥, entre lxs que se localizan mujeres trans (encarceladas en prisiones para hombres), trabajadoras sexuales, disidentes pol铆ticxs y j贸venes rebeldes, mayoritariamente afrocubanxs; que, por lo general, no han cometido delito alguno pero la dictadura les considera 鈥減otenciales criminales鈥 y son sentenciadxs a penas de 1 a 4 a帽os de prisi贸n.

Desde luego, los politiqueros de Black Live Matter, hacen caso omiso a estos datos y celebran la continuidad de la dictadura. De igual forma, ninguna secci贸n de la Anarchist Black Cross se ha interesado nunca por esta situaci贸n y, lo entiendo: 鈥渘o es pol铆ticamente correcto se帽alar a gobiernos progresistas鈥. En su lugar, han defendido a esp铆as de la dictadura castrista 鈥渟ecuestradxs en la panza del Imperio鈥. 隆La abolici贸n tiene prioridades!

AI: 驴C贸mo podemos apoyar la lucha de nuestrxs afines en Cuba lxs anarquistas insurreccionales del mundo?

En los 煤ltimos a帽os, lxs anarquistas informales e insurreccionales hemos acumulado una larga lista de compa帽erxs presxs alrededor del mundo; sin duda, el partido del orden se ha fortalecido en todos los confines. Sin embargo, no han podido controlar nuestra creatividad. Mucho menos, han podido sofocar nuestras pasiones ni aniquilar nuestros deseos insurreccionales. Apagan un fuego pero siempre queda una chispa que se vuelve a atizar, siempre hay un resquicio para la insurrecci贸n. La guerra an谩rquica es permanente y el conflicto est谩 presente en todo momento y en cualquier lugar.

Lxs anarquistas no podemos apuntalar reg铆menes autoritarios en nombre de una hipot茅tica unidad de las 鈥渓uchas revolucionarias鈥. Vincular nuestras aspiraciones a las perspectivas de un proyecto de Estado, asociando las pasiones an谩rquicas con sus pretensiones de dominaci贸n, es allanar el camino al pat铆bulo y cooperar con nuestros verdugos, poni茅ndonos la cuerda al cuello. Tenemos que construir nuestra propia ruta, avivando la ruptura y el conflicto cotidiano, enfrentando al poder y al Capital a escala mundial; conscientes que nuestra lucha no reconoce fronteras. Nuestro 煤nico compromiso es con la Anarqu铆a, no con otras corrientes, no con los que gobiernan o pretenden gobernar ma帽ana en nombre de la Revoluci贸n, del Socialismo o el Comunismo. Debemos ponernos en contacto con aquellxs compa帽erxs que est谩n experimentando formas de ataques al poder, para actuar en solidaridad con ellxs, sin distinciones con los reg铆menes que prevalecen hoy o los que puedan sucederles.

En este sentido, me viene a la memoria el ataque incendiario que realiz贸 recientemente (24-3-2021) un grupo de compa帽erxs en Malmo, Suecia, contra un centro comercial de la trasnacional IKEA, en solidaridad con nuestrxs compa帽erxs represaliadxs en Bielorrusia; considerando que esta empresa capitalista coopera con la dictadura de Lukashenko. Y me pregunto 驴cuantos trust capitalistas comercian impunemente con la dictadura cubana y, se hinchan de d贸lares haciendo negocio con los generales cubanos, aprovechando las ventajas que brinda el para铆so revolucionario que no permite sindicatos independientes y la huelga est谩 proscripta desde hace seis d茅cadas? 驴acaso no tienen sus sedes y/o sucursales en otras latitudes donde gozamos de amplia presencia? Justo por estos d铆as, le铆 en p谩ginas afines sobre un ataque incendiario contra la embajada de la dictadura en Par铆s. Definitivamente, la solidaridad es mucho m谩s que palabras y se expresa de mil maneras pr谩cticas.

AI: 驴Quisieras agregar algo m谩s?

Es inadmisible agregar algo despu茅s de esta telenovela historiogr谩fica, a la que adem谩s, he a帽adido amplias Notas. Fueron preguntas concisas pero exig铆an respuestas extensas. Por mucho que trat茅 de resumir, era imposible. Contestar estas preguntas requiere un an谩lisis mucho m谩s profundo que lo que se puede aportar en el marco de una entrevista. Sin embargo, cualquier cabo suelto facilitar铆a la distorsi贸n de mis palabras, alimentando la gram谩tica oficialista. De hecho, estoy convencido que no faltar谩n los sempiternos ataques y las calumnias de siempre, porque no es que los defensores de la dictadura desconozcan los hechos sino que no quieren que se divulgue su ignominia. Aspiran a seguir canalizando todas las energ铆as rebeldes e insurreccionales en torno a la hipot茅tica 鈥渦nidad de las luchas鈥, para imponernos por, en茅sima ocasi贸n, la 鈥淟ey y el Orden鈥 en nombre de la Revoluci贸n Social o el Estado Obrero, consolidando la dominaci贸n de la izquierda del Capital. Solo me resta agradecerle a Anarqu铆a Info por este espacio y felicitarles por el cuestionario.

Planeta Tierra, a 25 de julio de 2021.


Todo el acomodo hist贸rico que ha hecho la dictadura est谩 鈥渃ertificado鈥 desde 1987 por el Instituto de Historia de Cuba. Instituci贸n establecida tras la fusi贸n de diferentes organismos pol铆tico-ideol贸gicos que le antecedieron: el Departamento de Historia de Cuba del Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Cuba (1962); el Instituto de Historia del Movimiento Comunista y la Revoluci贸n Socialista (1972) y, el Centro de Estudios de Historia Militar.

鈥溾e militado en un solo Partido pol铆tico cubano, y es el que fund贸 Eduardo Chib谩s, 驴Qu茅 moral tiene, en cambio, el Se帽or Batista para hablar de comunismo si fue candidato Presidencial del Partido Comunista en las elecciones de 1940, si sus pasquines electorales se cobijaron bajo la hoz y el martillo, si por ah铆 andan sus fotos junto a Blas Roca y L谩zaro Pe帽a, si media docena de sus actuales Ministros y colaboradores de confianza fueron miembros destacados del Partido Comunista?鈥; Castro, Fidel, 鈥溌asta ya de mentiras!鈥, en Revista Bohemia, A帽o 48-N煤m. 29, julio 15 de 1956, La Habana, pp. 63-84 Disponible en https://dloc.com/UF00029010/02676 El Che Guevara, a帽os despu茅s describir铆a a Fidel en una carta a Ernesto S谩bato, como 鈥渦n aspirante a diputado por un partido burgu茅s, tan burgu茅s y tan respetable como pod铆a ser el partido Radical en la Argentina; que segu铆a las huellas de un l铆der desaparecido, Eduardo Chib谩s, de unas caracter铆sticas que pudi茅ramos hallar parecidas a las del mismo Yrigoyen [鈥 por sobre todas las cosas, es el aglutinante por excelencia, el conductor indiscutido que suprime todas las divergencias y destruye con su desaprobaci贸n. Utilizando muchas veces, desafiando otras, por dinero o ambici贸n, es temido siempre por sus adversarios.鈥 En: Constenla, Julia, S谩bato, el hombre. La biograf铆a definitiva, Editorial Sudam茅rica, Buenos Aires, 2011.

En el mes de junio de 1952, Fidel Castro contendi贸 como candidato a la C谩mara de Representantes del Congreso de Cuba, por una circunscripci贸n de la provincia de La Habana, pero el golpe de Estado de Batista derroc贸 al gobierno de Carlos Pr铆o Socarr谩s y anul贸 las elecciones. El golpe 鈥攔econocido por el gobierno estadounidense鈥 provoc贸 la desaz贸n de Castro, que utilizar铆a sus contactos con la Juventud del Partido Ortodoxo para aglutinar a un grupo de j贸venes para el asalto al Cuartel Moncada.

Haciendo gala de su talante oportunista, los leninistas del Partido Socialista Popular (PSP), celebraron la creaci贸n de lo que denominaron 鈥渇rente unido鈥 contra Batista 鈥攕u antiguo candidato presidencial y mecenas鈥 y dieron su 鈥渢otal respaldo鈥 a un 鈥済obierno de unidad nacional鈥, donde pretend铆an participar ante la debacle de la dictadura, a pesar de su triste pasado, al lado de la dictadura de Machado (el 鈥渆rror de agosto de 1933鈥) y su alianza con Batista (1934-1944). Justo en ese per铆odo, con apoyo de las porras paramilitares (de Machado primero y, Batista despu茅s) se dedicaron a asesinar anarquistas, anarcosindicalistas y trotskistas.

鈥淢anifiesto a la Opini贸n P煤blica鈥, Partido del Pueblo Libre, 30 de junio de 1958.

Despu茅s de la fallida revoluci贸n nacionalista de 1933 y la llegada al poder del gobierno ultra nacionalista de Grau-Guiteras (el 鈥済obierno de los cien d铆as鈥 en 1934), comenzaron a cobrar fuerza las ideas fascistas que llegaban de Europa. El arraigo de la ideolog铆a nazi-fascista ser铆a a煤n m谩s prominente durante la presidencia del coronel Federico Laredo Br煤 (1936-1940), con la implementaci贸n del corporativismo, la creaci贸n del Instituto C铆vico-Militar y, la imposici贸n del Decreto 55 (enero de 1939) y el Decreto 937 (mayo del mismo a帽o) que prohib铆an la entrada de inmigrantes. Laredo Br煤, se dar铆a a la tarea de la organizaci贸n de una asamblea constituyente para una nueva Carta Magna que defend铆a sin tapujos 鈥渦na Cuba para los cubanos鈥 (Constituci贸n de 1940), haciendo alarde de sus ideales xen贸fobos. A finales de la d茅cada de 1930, le otorgar铆a sin remordimientos la Orden al M茅rito a los ministros nazis Joaqu铆n von Ribbentrop y V. von Bulow Schwant. En ese contexto, se crear铆an varias organizaciones y partidos de filiaci贸n nacionalsocialista, destacando el Partido Nazi de Cuba (octubre de 1938) y el Partido Nacional Fascista (fundado ese mismo a帽o). Por esas fechas, quedar铆an registradas la Legi贸n Nacional Revolucionaria Sindicalista; la Legi贸n Estudiantil de Cuba; la Falange Cubana (Partido Falange Espa帽ola de Cuba, fundado en junio de 1936) y; el Fondo de la Campa帽a de Invierno. En este tenor, se editaron infinidad de panfletos y 鈥溍硆ganos de difusi贸n鈥. La propaganda nazi y las campa帽as antisemitas 鈥攑or la 鈥渃ubanizaci贸n鈥 y en 鈥渄efensa de los intereses nativos鈥 ante la invasi贸n de la 鈥渂asura humana鈥, los 鈥渕ercaderes echados del templo鈥 y de 鈥渓a entidad yanqui-jud铆a鈥, que anunciaba un futuro donde 鈥渟ufriremos entonces las consecuencias de un capitalismo de nuevo cu帽o que no habla nuestro idioma, ni cree en nuestro Dios, ni siente nuestras inquietudes鈥濃 lleg贸 a difundirse en programas radiales y diarios de amplia circulaci贸n (Diario de la Marina, Diario La Discusi贸n, el peri贸dico Alerta, diario El Avance criollo y la revista S铆). La Iglesia Cat贸lica tambi茅n jugar铆a un papel determinante en apoyo a los fascistas espa帽olistas, defendiendo la sublevaci贸n franquista desde el p煤lpito y a trav茅s de la ense帽anza en las escuelas cat贸licas, cuyos profesores eran mayormente monjas y sacerdotes espa帽oles de filiaci贸n franquista que hab铆an migrado a Cuba huyendo 鈥渄el terror anarquista鈥. Gran parte de la burgues铆a cubana y espa帽ola residente en la Isla, enviaba a sus hijxs a 鈥渇ormarse鈥 en esos centros de educaci贸n religiosa, raz贸n por la cual muchos de ellos se identificaron con esta vertiente ideol贸gica. Tal ser铆a la historia de Fidel Castro Ruz, a qui茅n su padre (un hacendado gallego simpatizante de Franco), matricular铆a en 1943, a la edad de 16 a帽os, en el Real Colegio de Bel茅n (instituci贸n jesuita, fundada en 1854 por la Reina Isabel II), tras haber cursado sus estudios primarios en La Salle (1935) y Dolores (1938). A pesar de tales coincidencias, quiz谩 fue producto de la causalidad que Fidel, en su alegato (鈥淟a historia me absolver谩鈥) tras el malogrado asalto al cuartel Moncada, pronunciara un discurso muy similar al que emitiera Hitler en su defensa, por el fallido golpe de Estado de noviembre de 1923 (Beer Putsch Hall): 鈥淧ron煤nciennos culpables mil veces, que la diosa de la corte eterna de la historia sonreir谩 y romper谩 en pedazos las decisiones del fiscal del estado y el veredicto de la corte, porque nos absolver谩.禄 Sin duda, tambi茅n fue el azar lo que lo motiv贸 a llamarle 鈥済usanos鈥 (w眉rmer) a sus opositores, tal como hiciera Hitler un par de d茅cadas antes. O contratar ex militares de las Waffen-SS y ex paracidistas nazis en 1962 (en plena 鈥淐risis de los misiles鈥), como asesores e instructores militares de sus reci茅n creadas Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Como fue casualidad que estuviera en contacto con una red de nazis traficantes de armas encabezada por Otto Ernst Remer, a quien le ordenara la compra de miles de fusiles-ametralladoras de fabricaci贸n belga. O, que acordara con Franco la compra de autobuses Pegaso para el transporte p煤blico en sustituci贸n de los General Motors yanquis. O usted qu茅 opina.

Claro est谩, hay quienes especulan de manera diletante que el nacionalsocialismo de Per贸n era (y es) de 鈥渋zquierda鈥. Desde luego, cada vez es m谩s evidente la necesidad de preguntarse qu茅 carajo es la 鈥渋zquierda鈥.

Manifiesto del Comit茅 Nacional del Partido Socialista Popular, 28 de junio de 1958; firmado por Juan Marinello y Blas Roca.

Informe de la Conferencia Nacional Libertaria, Consejo Nacional de la Asociaci贸n Libertaria de Cuba, Campo Florido, 24 de abril de 1955.

El estrepitoso fracaso de la 鈥渉uelga general鈥 de abril de 1958 emplazada por el MR-26-7, es una demostraci贸n fehaciente del distanciamiento de esta organizaci贸n pol铆tico-militar con el 鈥渕ovimiento obrero鈥. Los sindicatos hab铆an estado bajo control de los estalinistas desde agosto de 1933 (con el asalto a la CNOC en contubernio con Machado). Su poder se reforz贸 en 1939 con el obsequio del general Batista de la Confederaci贸n de Trabajadores de Cuba (CTC), imponiendo a L谩zaro Pe帽a como secretario general y, continuar铆a su injerencia en el 鈥渕ovimiento obrero鈥 hasta 1947. Fecha en que comenzar铆a el imparable declive del Partido Socialista Popular (PSP), perdiendo la direcci贸n de la mayor铆a de los sindicatos. Por esos a帽os tambi茅n perder铆an m谩s de la mitad de su militancia. Despu茅s, los trotskos tomar铆an la batuta a trav茅s de la Comisi贸n Obrera del Partido Revolucionario Cubano-Aut茅ntico, llegando a ocupar puestos en los principales sindicatos de la mano de Eusebio Mujal y, tras el nuevo golpe militar (el 10 de marzo de 1952) se pasar铆an con Batista. Vale destacar, que el PSP (estalinistas), en su Manifiesto del 12 de abril de 1958, conden贸 en茅rgicamente el 鈥渓lamamiento unilateral鈥 a huelga convocado por el MR-26-7 para el 6 de abril de 1958.

鈥淯n d铆a hice una cr铆tica 鈥攜 creo que fue una cr铆tica bien hecha鈥 contra aquel se帽or demagogo que califiqu茅 de anarcoloco, porque en realidad no era otra cosa, que un buen d铆a, por politiquer铆a, en aquellos d铆as en que hab铆a una serie de corrientes, que hab铆a gentes que adoptaban medidas de tipo puramente demag贸gicas, que impensadamente y sin consultar con nadie, decidi贸 un problema como fue el problema de la equiparaci贸n de salarios de la construcci贸n del interior con los de la capital, sin tener en cuenta la repercusi贸n tremenda que eso iba a tener en la agricultura y en el desplazamiento de la fuerza de trabajo de la agricultura a la construcci贸n. Y precisamente, aquellos d铆as en que la Revoluci贸n hab铆a iniciado una serie de obras para dar empleo, como uno de los tantos medios para acabar con el desempleo antes de que la agricultura adquiriera un desarrollo mayor.鈥 Discurso del dictador Fidel Castro, 30 de junio de 1963. Disponible en: http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1963/esp/f300663e.html

Cuando Fidel Castro promulg贸 el car谩cter marxista-leninista de su gobierno, fueron expulsados del pa铆s numerosos pastores, curas y monjas, de la misma manera que lo hab铆a hecho Franco con el sector de la Iglesia que consider贸 鈥渙positor鈥. En 1963, todos los colegios religiosos (cat贸licos, protestantes y jud铆os) fueron nacionalizados, quedando prohibida la educaci贸n religiosa. En 1965, se consolid贸 el Partido Comunista de Cuba como fuerza pol铆tica hegem贸nica, forzando la 鈥渋ntegraci贸n鈥 de todas las corrientes que hab铆an intervenido en la lucha insurreccional contra Batista en la 煤nica instituci贸n pol铆tica permitida, bajo la concepci贸n leninista de la construcci贸n del socialismo como objetivo central. De tal suerte, impuso en sus Estatutos la prioridad de erradicar 鈥渆l oscurantismo religioso鈥, lo que se tradujo inmediatamente como la excluci贸n de 鈥渃reyentes鈥 en todas las actividades pol铆tico-sociales. Tales medidas no solo impedian su militancia en el Partido sino exig铆an su expulsi贸n de ciertas funciones estatales (magisterio, por ejemplo) y el acceso a estudios universitarios, entre otras. Esta normativa institucional contra 鈥渓xs creyentes鈥, inclu铆a a todos los 鈥渃ultos鈥, lo que comprend铆a las religiones afrocubanas, las que fueron combatidas con particular sa帽a (destacando la persecuci贸n e infiltraci贸n en los plantes Abaku谩). Fue entonces que implementaron las Unidades Militares de Ayuda a la Producci贸n; m谩s conocidas por sus siglas UMAP(1965-1968), eufemismo que disfrazaba los campos de trabajo forzado, donde se reclu铆a a religiosos, lumpen proletarios y homosexuales, entre otros. En 1991, en medio de una severa crisis econ贸mica, que se denomin贸 鈥減er铆odo especial鈥 鈥攖ras el desplome de la Uni贸n Sovi茅tica鈥, la dictadura redujo la coerci贸n sobre las religiones y el Partido (煤nico) recul贸, aceptando la militancia de 鈥渃reyentes鈥 en sus filas. En un intento por apalear la crisis, impulsaron entonces la 鈥渞eactivaci贸n religiosa鈥, permitiendo una mayor presencia de las religiones en la sociedad cubana y la 鈥渁sistencia social鈥 a trav茅s de donaciones de ayuda humanitaria para escuelas, hospitales, asilos de ancianxs y obras sociales; adem谩s de participar en proyectos de desarrollo social y econ贸mico; haciendo gala del hist贸rico oportunismo bolchevique.

Calificativo despectivo con que denominaban a lxs bolcheviques 鈥攄esde comienzos del siglo XX鈥 los ekobios Abaku谩; como resultante de las influencias y cercan铆as con el anarquismo criollo.

Discurso pronunciado por el dictador en la apertura del X Congreso de la CTC, el 18 de noviembre de 1959. Disponible en: http://www.fidelcastro.cu/es/discursos/discurso-en-la-apertura-del-x-congreso-de-la-ctc

L铆der del movimiento estudiantil, militante del MR-26-7 y, responsable de la planta de radio clandestina de esta organizaci贸n. Detenido y torturado en dos ocasiones durante la lucha contra la dictadura batistiana, se vio obligado a exilarse en Venezuela hasta el triunfo de lxs revolucionarixs. En 1961, fue acusado por el nuevo r茅gimen de 鈥渃onspiraci贸n contra el Estado鈥 y condenado a 10 a帽os de prisi贸n; una vez preso, se le prolong贸 la sentencia con dos cargos adicionales. Muri贸 el 25 de mayo de 1972, a los 41 a帽os de edad, tras una prolongada huelga de hambre (53 d铆as) en la prisi贸n del castillo del Pr铆ncipe en La Habana.

Asaltante del cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, hecho prisionero junto a Fidel, con quien comparti贸 c谩rcel en la Prisi贸n Modelo de Isla de Pinos. Miembro fundador del MR-26-7 y, organizador y participante de la expedici贸n del yate Granma (junto a Fidel, Ra煤l y el Che). Al triunfo de la Revoluci贸n se encontraba preso en las c谩rceles de Batista, por ser el responsable de 鈥渁cci贸n y sabotaje鈥 en la provincia de La Habana. Una vez liberado colabora en el alto mando revolucionario. Es detenido a finales de 1960 por 贸rdenes directas de Fidel y condenado por el cargo de 鈥渃onspirar de palabra鈥 contra el dictador, siendo condenado a 30 a帽os de prisi贸n.

Hijo del doctor Carlos Guti茅rrez Zabaleta, mayor del Ej茅rcito Popular Republicano durante la Guerra Civil espa帽ola. Fue guerrillero urbano del Directorio Revolucionario (DR) desde los 21 a帽os de edad. Particip贸 junto a sus hermanos en el fallido asalto a Palacio presidencial el 13 de marzo de 1957, donde cay贸 en combate su hermano Carlos. Fue jefe de 鈥渁cci贸n y sabotaje鈥 por el DR en la provincia de La Habana. En noviembre de 1957, acepta la comandancia del Frente Nacional (Escambray) e inicia en Banao, provincia de Las Villas, la guerrilla rural contra Batista. Tras la huida de Batista, sus tropas son las primeras en llegar a La Habana, reconociendo el triunfo de Fidel. Al constatar el giro estalinista de la Revoluci贸n a finales de 1959, se enfrent贸 al Che y a Ra煤l e, inmediatamente despu茅s, intent贸 reorganizar su grupo guerrillero en el Escambray, esta vez para derrocar a Castro. En 1961 huy贸 a Estados Unidos, siendo detenido en Texas seis meses. Para 1963, estableci贸 una base en una de las islas de Bahamas desde donde comenz贸 a operar contra el gobierno cubano, siendo apresado nuevamente por las autoridades norteamericanas. En diciembre de 1964, encabez贸 un desembarco en Baracoa, Cuba; despu茅s de un mes de resistencia en la regi贸n, fue capturado por el ej茅rcito y condenado a muerte en un juicio sumar铆simo que dur贸 30 minutos. Le conmutaron la pena a 30 a帽os de prisi贸n a cambio de un 鈥渕ea culpa鈥 televisado. En 1970, recibi贸 una condena adicional de 25 a帽os por 鈥渃onspirar desde prisi贸n鈥. El 20 de diciembre de 1986, fue excarcelado por presiones internacionales, tras 22 a帽os de prisi贸n y deportado a Espa帽a. A mediados de 1995 viaj贸 a La Habana para reunirse con Fidel en busca de 鈥渓a reconciliaci贸n y una transici贸n pacifica del r茅gimen鈥; por lo que fue tildado de traidor por el exilio cubano. Muri贸 en La Habana, el 26 de octubre de 2012, despu茅s de su infructuoso intento de 鈥渁pertura pol铆tica鈥.

En julio de 1953, particip贸 en el asalto al cuartel Moncada junto a Fidel, con qui茅n cumpli贸 condena en la Isla de Pinos; despu茅s de caer gravemente herido en combate. Una vez excarcelado, march贸 al exilio en M茅xico, donde participar铆a en los preparativos del yate Granma. Era el n煤mero 83 de la lista de expedicionarios pero no pudo embarcarse debido a su precario estado de salud. A finales de 1957, regresar铆a clandestinamente a Cuba y se incorporar铆a a la lucha contra Batista. Despu茅s del triunfo revolucionario, fue designado embajador de Cuba en Bruselas hasta 1966. Sus posiciones cr铆ticas a la dictadura le costaron el cargo diplom谩tico, siendo enjuiciado y condenado a 10 a帽os de prisi贸n, de los cuales cumpli贸 3, tras una larga huelga de hambre que lo puso al borde de la muerte. A帽os despu茅s, volver铆a a ser encarcelado por intento de 鈥渟alida ilegal del pa铆s鈥 y condenado a 8 a帽os de prisi贸n. Cumpli贸 la condena completa a pesar de su deteriorada salud y de ser el preso de mayor edad en las c谩rceles cubanas. Falleci贸 en La Habana, el 8 de agosto de 2006, a la edad de 79 a帽os.

En una Adenda a su sentencia, se ordena 鈥渆n cuanto a su obra, destr煤yase por el fuego.鈥

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Fuente: Contramadriz.espivblogs.net