February 17, 2021
De parte de Contra Todo Nocividad
162 puntos de vista

Las teor铆as de la conspiraci贸n est谩n cogiendo fuerza. No de una forma anecd贸tica ni reducible a determinados c铆rculos sociales, sino a un nivel social m谩s amplio por medio de la actualidad medi谩tica. Los medios de comunicaci贸n oficiales recogen este acontecimiento y afianzan as铆 su discurso oficial a trav茅s del descr茅dito. Radio, televis铆on, redes 鈥渟ociales鈥, e incluso las calles son testigos de ello.

Una pandemia global de tal calibre es el contexto ideal para que los discursos dominantes y los conspiratorios, entren en una aparente disputa medi谩tica, reforz谩ndose a s铆 mismos. Pero una diferencia concreta que protagoniza el presente es que las teor铆as de la conspiraci貌n sobre el covid 19 est谩n encontrando un gran punto de convergencia con los discursos de la extrema derecha. La militancia fascista se est谩 encargando de instrumentalizar todo un descontento poblacional basado en la b煤squeda de certezas absolutas, f谩ciles e inmediatas en un coctel de consumo desenfrenado de videos de youtube y art铆culos en redes 鈥渟ociales鈥.

En este contexto no es dificil entender por qu茅 estas teor铆as tienen tantos seguidores que no necesariamente se corresponden con una simpat铆a por la extrema derecha. El aumento de la incertidumbre social puede tener distintas v铆as de escape y/o afrontamiento. Puede ser con la obediencia acr铆tica a las normativas oficiales (sanitarias-legales-sociales), con la convicci贸n pol铆tica en los movimientos de lucha contra el capitalismo y sus nocividades intr铆nsecas, o con el abrazo de teor铆as que necesitan desvelar planes ocultos y negar evidencias. Artificiales categor铆as las tres, que nos sirven para hacernos un esquema pero que no conviven en las personas de forma aislada e incompatible entre s铆.

Nuestra teor铆a es que la tercera categor铆a contribuye a reforzar la primera a trav茅s de deslegitimar la cr铆tica de la segunda. Esta situaci贸n es m谩s da帽ina de lo que a simple vista parece para los espacios aut贸nomos y de cr铆tica social al orden capitalista. Su papel no es tanto desmontar los discursos dominantes y hegem贸nicos de los organismos internacionales, sino todo lo contrario. No quiere decir por ello que las personas que sustentan teor铆as como estas tengan esa intenci贸n.

Anteriormente al Covid-19, el peligro desmovilizador de las conspiraciones ya se daba en las luchas sociales. Muchos movimientos podr谩n hablar de esto. Las luchas contra la fractura hidra煤lica en Reino Unido podr铆an ser un ejemplo.

Lo mismo se puede percibir en la actualidad en el entorno anarquista, donde existe una tendencia actual a aceptar ciertos postulados de las conspiraciones surgidas a ra铆z del coronavirus. Pensamos que no es dificil agarrarse a estos clavos ardiendo en la situaci贸n de shock en la que nos encontramos, y creemos que el hecho de hacerlo es para analizar y entender.

La primera de las razones puede ser la necesidad de blanco/negro todo/nada que tenemos en nuestra socializaci贸n occidentalizadora. Los matices quedan relegados a un segundo plano cuando no son posibles en los debates. Un aspecto que entronca directamente con la cr铆tica al izquierdismo y la necesidad identitaria del espacio anarquista de desvincularse de la izquierda. Cuando un gobierno de 鈥渋zquierdas鈥 -ni siquiera se puede hablar con criterio cuando se afirma esto 鈥 se encarga de gestionar una pandemia en el estado espa帽ol, lo que ocurre es que las movilizaciones de protesta son minoritarias por parte de la gente acostumbrada a salir a la calle e involucrarse en los movimientos sociales. El protagonismo de la derecha y su actividad callejera y movilizadora aumenta, ya que su principal objetivo es que Psoe-Podemos deje de gobernar la naci贸n. La necesidad libertaria de no dar cancha a la izquierda autoritaria, con su inherente apolog铆a de la cobertura institucional de nuestras vidas, genera una reacci贸n fuerte ante toda medida que sea impulsada por el gobierno y que pueda ser tolerada o incluso imitada por compa帽erxs con enfoques basados, por ejemplo, en prevenir el contagio del virus (reforzar la higiene, cuidar la distancia puntual de los cuerpos en determinados casos, e incluso aceptar un cierto confinamiento voluntario como forma de autodefensa colectiva ante los efectos del virus). En estos aspectos que invaden nuestra cotidianeidad es donde las cr铆ticas al izquierdismo o las cr铆ticas a la extrema derecha, pueden hacer perder los matices de una cr铆tica antiautoritaria y polarizar sus distintas tendencias.

Otra posible raz贸n puede ser la poca profundizaci贸n y el escaso debate que existe dentro del espacio libertario que desarrolla una cr铆tica al progreso y sus consecuencias, al desarrollo tecnol贸gico y a la cosmovisi贸n cientificista. Por supuesto, existe mucha profundizaci贸n a nivel te贸rico, pero con poco calado materializable en las din谩micas cotidianas de grupos y colectivos. Si parece que el antidesarrollismo a nivel te贸rico ya pas贸 de moda en el 谩mbito libertario ib茅rico, no se puede decir lo mismo, afortunadamente, de las luchas por la defensa de la tierra, que a nuestro parecer son el terreno pr谩ctico d贸nde es posible materializar estos enfoques. Sin embargo, en la actualidad, a nivel medi谩tico/social e incluso dentro de los movimientos sociales, llevar planteamientos anti-industriales y ponerlos sobre la mesa pueden ser facilmente percibidos como posicionamientos 鈥渕agufos鈥 o simplemente, no tener apenas inter茅s. Posiblemente el mismo adjetivo utilizado para ridiculizar las posturas conspirativas. Lo que queremos decir con esto no es que las perspectivas antidesarrollistas no sean necesarias por ello, sino que precisamente resultan vitales, pero a nivel social son metidas en el mismo caj贸n de sastre que cualquier conspiraci贸n internauta de turno. 驴Ser谩 que cu谩nto menos calado tiene la cr铆tica social al progreso, m谩s f谩cil es que quienes la sustenten caigan en respuestas f谩ciles del complot? 驴Ser谩 que cuanto m谩s caemos en estos an谩lisis conspirativos, menos posibilidades de extender la critica al progreso tenemos?

La tercera raz贸n es simple y llanamente que a lo mejor la gente de los movimientos sociales (por hablar de un entorno m谩s amplio que el libertario) no somos tan especiales como nuestras identidades grupales e individuales tienden a contruirse. No somos tan diferentes del resto de iguales y es por ello que, como todas las personas, somos susceptibles de caer en explicar la realidad y nuestra inquietud cr铆tica con el orden social bas谩ndonos en trampas 驴Qu茅 son las conspiraciones sino? Al fin y al cabo, 驴Cu谩ntas horas pasamos rastreando informaci贸n en este vac铆o infinito de datos que es internet?

No es lo mismo creer que la tierra es plana que defender el hecho de que las torres gemelas fueron dinamitadas. No es lo mismo creer en los reptilianos que negar las formas de transmisi贸n de ciertos virus como el VIH o el Covid 19. Los antivacunas no existen como ente homog茅neo. Existen posturas y argumentos muy diversos dentro de las madres y padres que se niegan a que sus criaturas se vacunen. La paranoia persecutoria que genera estar en tensi贸n e involucradxs en acciones de disidencia contra el sistema deber铆a hacernos entender que todxs tenemos una tendencia ideol贸gica a caer en respuestas f谩ciles a nuestras preguntas. Toda teor铆a conspirativa deber铆a ser revisada desde la cr铆tica social radical para descartarla o no, ya que una herramienta de dominaci贸n es catalogar toda disidencia de delirante o conspirativa para deslegitimarla. La historia nos dice que as铆 se ha constru铆do el orden social de nuestros d铆as. Por eso, a la hora de desarrollar una cr铆tica a las conspiraciones ser铆a interesante no caer en la ridiculizaci贸n tertuliana que d铆a a d铆a escuchamos, vemos y leemos en los mass Media.

Las teor铆as conspirativas invisibilizan lo realmente importante. Cumplen una funci贸n muy oportuna para apuntarlar el sistema. Un ejemplo es la cr铆tica al 5 G. Un asunto trascendental en la actualidad. Tanto conspiracionistas como anarquistas actualmente est谩n atacando sus infraestructuras. Sin embargo, es f谩cil que cualquier conversaci贸n con personas ajenas a la critica social acabe antes en el v铆nculo del 5g con el covid 19 y en su control omnipotente, que en sus implicaciones realmente serias y preocupantes. Esto es, ser puente del internet de las cosas, que junto a la inteligencia artificial y el Big Data, refuerzan y aceleran una sociedad opuesta a la libertad, la horizontalidad y el apoyo mutuo.

Algunas cosas que decir al respecto pasan por afirmar que, frente a lo que aparentan nuestros medios de contrainformaci贸n muchas veces, sabemos pocas cosas sobre lo que est谩 pasando. Una sola certeza; no toda la informaci貌n est谩 a nuestro alcance. Es una caracter铆stica b谩sica de un sistema de dominaci贸n.

Otra cuesti贸n relevante ser铆a la importancia que tenemos que dar a las fuentes de contrainformaci贸n. Si muchas veces nos manejamos por la confianza, la afinidad, la amistad, el compromiso pol铆tico, o la imitaci贸n, lo que nos aporta muchas cosas positivas por un lado, tambi茅n puede ser contraproducente por otro si no estamos atentxs a las fuentes en las que nos basamos. No por un af谩n period铆stico, sino porque la censura de nuestro tiempo es la saturaci贸n de informaci贸n y no podemos permitirnos el hecho de beber de fuentes que reproducen expl铆cita e intencionalmente valores opuestos a los mundos por los que luchamos, como la propaganda fascista.

La 煤ltima es que tenemos que dar cabida a los grises y romper la dicotom铆a del sistema de dominacion. Quienes hoy en d铆a no se niegan a llevar mascarillas no tienen por qu茅 ser dem贸cratas ciudadanos orgullosos de serlo. Quienes se niegan no tienen por qu茅 ser derechistas. Quienes rechazan las vacunas tampoco. Quienes no salen de casa no son necesariamente obedientes ciudadanos sino militantes anticapitalistas. Quienes critican el cientificismo no tienen por qu茅 abrazar las teor铆as negacionistas de los virus en la era moderna, ni rechazar el m茅todo cient铆fico como una fuente de saber v谩lida. Y sobre todo, a nadie se le cae la piel por intercambiar posiciones y dudas sin la arrogancia  en la que se ve envuelto el entorno radical. Se puede hacer sin renunciar por ello a las convicciones.

En definitiva, si queremos que las perspectivas antidesarrollistas y la critica al progreso tenga calado en las luchas que vienen, debemos esforzarnos por no alimentar ninguna de las dos caras de la misma moneda; La oficialidad y su reverso, el conspiracionismo.




Fuente: Contratodanocividad.espivblogs.net