April 3, 2021
De parte de Contrainformacion Anarquista
161 puntos de vista


  • Extra铆do de Il Rovescio.
  • Traducido por Contramadriz
  • Vuestra condena no nos derrota
    Escrito el 1 de abril de 2021

    Todo empez贸 en defensa de la tierra, en defensa de una campa帽a centenaria, en defensa de los recuerdos que la tierra provocaba en el coraz贸n de muchos lugare帽os. Una lucha contra el TAP, contra el SNAM, contra esas empresas que a trav茅s de sus grandes obras se convierten en due帽os de la tierra, en usurpadores legalizados.

    Todo lo que queda de una lucha sin pausa durante casi dos a帽os, en la que, d铆a tras d铆a y noche tras noche, pusimos todo de nuestra parte para impedir o frenar la continuaci贸n de una devastaci贸n anunciada por la llegada del TAP, son 77 a帽os de sentencias dictadas al final de un juicio farsa, en el que parece que dos a帽os de luchas contra el TAP se han convertido en luchas contra la jefatura de polic铆a de Lecce, contra los digos.

    Que la tendencia general de la justicia italiana es criminalizar cada vez m谩s cualquier simple acto de protesta es evidente, elevando as铆 las penas a los niveles m谩s altos para quienes siguen luchando contra una u otra injusticia.

    La estructura del caso planteado contra el 禄NO TAP禄 fue decidida en la mesa por el tribunal y la polic铆a incluso antes de que comenzara este juicio-rel谩mpago, de 6 meses para llegar a una sentencia de primer grado.

    Desde la primera audiencia la percepci贸n de los acusados presentes fue la de una farsa.

    Nos encontramos ante un sinf铆n de testimonios falsos, cuando no contradictorios con las mismas pruebas presentadas por Digos, frente a un juez que se encargaba de decir las cosas a cucharadas cuando percib铆a el error en el que estaba cayendo el testigo de la acusaci贸n. En todo el juicio de TAP se nombr贸 muy poco, salvo por los da帽os reclamados.

    La farsa era clara, tanto que en la primera vista, los abogados de la defensa se帽alaron al juez que el testigo, uno de los muchos digos, hac铆a varias acusaciones sin pruebas materiales, pero por el 煤nico y personal relato de los hechos, la respuesta del juez fue premonitoria de lo que luego fueron las condenas: 芦Las palabras del testigo valen m谩s que las pruebas鈥β. Dicho esto, en lo que a nosotros respecta, el proceso podr铆a cerrarse ah铆, la opci贸n de condenarnos a priori como manifestantes molestos ya estaba escrita.

    Evidentemente no creemos en la justicia, en sus mecanismos retorcidos y clasistas, las sentencias dictadas son evidentemente desproporcionadas a los hechos, son una venganza contra los que se opusieron, una advertencia para cualquiera que se atreva a hacerlo en el futuro. Este es un proceso pol铆tico y as铆 es como lo afrontaron nuestros torturadores, y as铆 es como deber铆amos haberlo afrontado nosotros.

    El no poder mantener la lucha y la tensi贸n social, por la en茅sima usurpaci贸n capitalista en el territorio salentino, a un nivel constante, incluso una vez iniciados los procesos, ha dejado las manos libres a la represi贸n, una m谩quina que funciona cuando quienes la reciben deciden sufrirla y no enfrentarla, deciden bajar la cabeza por miedo a las consecuencias econ贸micas, penales y por tanto carcelarias, mientras es cada vez m谩s evidente que este mundo no nos ofrece un futuro y de ah铆 la necesidad de combatirlo.

    Mientras tanto, la TAP sigue con su propaganda dominante, hablando de ecolog铆a y de 芦verde禄, de cuidar mejor la tierra, una tierra devastada por su propia mano, y es desde aqu铆 que hay que volver a empezar, las frases no pueden marcar el final de una lucha. Una vez colocada la tuber铆a, no todo est谩 perdido. El TAP sigue ah铆, en los mismos lugares donde fuimos a buscarlo, noche y d铆a, hace unos a帽os, y est谩 ah铆 gracias a quienes lo permiten.

    Algunos enemigos de la nocividad




    Fuente: Contramadriz.espivblogs.net