December 16, 2020
De parte de Portal Libertario OACA
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Este texto es una traducci贸n de del texto “Anarcha-Feminism and the Newer 鈥淲oman Question鈥 de la autora anarca-feminista Stacy aka sallydarity, publicado originalmente en Quiet Rumors: An Anarcha-Feminist Reader, 3rd Edition, AK Press, 2012. Traducci贸n del original por T铆a Akwa.

Atr谩s quedaron los d铆as en que las anarcafeministas alimentaban visiones de revoluci贸n provocadas por la unidad de las mujeres. Si bien la siguiente cita se puede encontrar en un cl谩sico de los a帽os setenta “El anarquismo y la conexi贸n feminista”, “El desarrollo de la sororidad es una amenaza 煤nica, ya que est谩 dirigida contra el modelo social y ps铆quico b谩sico de jerarqu铆a y dominaci贸n…”[1], se ha vuelto claro la sororidad por s铆 sola no es una amenaza a la jerarqu铆a y la dominaci贸n. La conclusi贸n l贸gica de cualquier tipo de feminismo no deber铆a ser simplemente buscar la igualdad entre cada mujer y su contraparte masculina de raza / clase, dejando otras desigualdades en su lugar. M谩s expl铆cito en el anarcafeminismo es que un enfoque en la opresi贸n de g茅nero no ocurre  a expensas de dedicar atenci贸n a otros sistemas de poder. Si bien parte de esto se aborda mediante la interseccionalidad, tambi茅n estoy interesada en cuestionar m谩s este concepto de sororidad, o m谩s espec铆ficamente, en expandir lo que llamar茅 la nuev铆sima [newer] “cuesti贸n de la mujer”: 驴debemos continuar orient谩ndonos en torno a una identidad llamada “mujer? 驴O deber铆amos oponernos a las estructuras de poder que han creado esta categor铆a para oprimirnos?   

Si bien muchos est谩n de acuerdo en que el anarquismo se opone a toda jerarqu铆a y opresi贸n y, por lo tanto, est谩 en contra del sexismo y dem谩s, sigue siendo necesaria una tendencia en la que las preocupaciones de g茅nero son centrales. Propongo que el anarcafeminismo tiene dos principios principales y relacionados espec铆ficos para su 茅nfasis en el feminismo: todos deben ser libres de todo lo que es coercitivo respecto del g茅nero (o estrato de g茅nero, ver m谩s abajo), y todos deben tener autonom铆a corporal, esto es, todos deben estar libres de da帽o corporal, y tener la libertad de hacer, o no hacer, lo que quieran con sus cuerpos.

En lugar de referirme al patriarcado, me refiero a la coerci贸n relacionada con el g茅nero porque la opresi贸n de g茅nero funciona de manera multidimensional y compleja. Las personas pueden tener una variedad de experiencias basadas en las partes y funciones de su cuerpo, el g茅nero que perciben (atribuci贸n de g茅nero), su presentaci贸n de g茅nero, su sexualidad y/  qu茅 tan bien se ajustan a su cuadro de g茅nero impuesto, ya sea en base sobre su asignaci贸n de g茅nero o su inclinaci贸n de g茅nero. Ahora, por supuesto, esta opresi贸n est谩 estructurada de esta manera principalmente debido al orden de g茅nero en el que los hombres se consideran superiores y las mujeres inferiores, mientras que la aplicaci贸n de este orden mantiene su fuerza.  

El principio relativo a la autonom铆a corporal tambi茅n es multidimensional. Se relaciona principalmente, aunque no siempre, con una manifestaci贸n de opresi贸n de g茅nero. No solo se refiere a la sexualidad, el consentimiento, la libertad reproductiva, etc., sino tambi茅n a una sociedad ideal en la que podemos tomar decisiones verdaderamente libres, por ejemplo, deber铆amos tener la libertad de hacernos una liposucci贸n, pero idealmente deber铆amos estar libres de cualquier presi贸n para hacerlo. Por supuesto, en un nivel pr谩ctico, este 煤ltimo principio es incre铆blemente complejo en lo que se refiere a la din谩mica de poder, c贸mo se ve la justicia y cuestiones relacionadas con la tecnolog铆a, etc. El principio de autonom铆a corporal requiere un poco m谩s de consideraci贸n de equilibrar la libertad individual con la libertad colectiva, como es importante en el contexto de debates acalorados sobre temas como el trabajo sexual, que no abordar茅 aqu铆. Este equilibrio tambi茅n deber铆a aplicarse al debate sobre las formas en que la definici贸n de 鈥渕ujer鈥 afecta la libertad de los dem谩s. Estos principios de trabajo deber铆an informar estos debates.     

Aunque no estoy argumentando que debamos abandonar conceptos que se refieren a los efectos reales de la opresi贸n de g茅nero, sostengo que los principios de trabajo anteriores son preferibles a las pol铆ticas de identidad. Las pol铆ticas de identidad tienden a priorizar un tipo particular de opresi贸n y endurecen los l铆mites alrededor de la identidad relacionada con esa opresi贸n[2], mayor铆a de las veces en aras de obtener una representaci贸n y participaci贸n iguales en el sistema[3]. Como muchos han argumentado, esto crea alianzas donde no deber铆an estar (por ejemplo, entre clases), margina las intersecciones y complejidades de las identidades, refuerza las identidades y quiz谩s por lo tanto la opresi贸n, y fortalece la lealtad al sistema cuando la asimilaci贸n es una estrategia. A menudo no se cuestiona el tipo de poder que se busca para equilibrar las desigualdades.

El anarcafeminismo, o tal vez es un anarcafeminismo queer, no es una pol铆tica de identidad siempre que su objetivo sea destruir las categor铆as de g茅nero en lugar de perpetuarlas. Sostengo que podemos centrar los principios anteriores y oponernos a la opresi贸n de g茅nero sin quedar atrapados en los l铆mites de la identidad. El punto es oponerse y reconocer las estructuras de poder y sus efectos muy reales, pero no crear ni reforzar nuestras identidades en torno a nuestras opresiones.  

Anarcafeminismo y g茅nero: nuevas ideas

A medida que se han discutido los espacios m谩s seguros y el separatismo como respuestas al sexismo y la violencia sexual, ha quedado claro que estos temas no son tan claros. Sabemos que el abuso puede ocurrir entre dos mujeres, por ejemplo. Sabemos que los grupos o espacios de mujeres no est谩n necesariamente libres de jerarqu铆a simplemente porque est谩n libres de hombres (como lo discutieron varias feministas de color, as铆 como 鈥淟a tiran铆a de la falta de estructura鈥 de Jo Freeman). Los espacios creados por las feministas para ser m谩s seguros o simplemente para permitir un mejor enfoque en la opresi贸n de g茅nero, se han enfrentado cada vez m谩s a la dificultad de d贸nde, si es que hay, trazar una l铆nea entre las categor铆as de g茅nero. M谩s importantes son las implicaciones de trazar esa l铆nea si eso significa excluir a las personas trans e ignorar nuestras luchas comunes. El Festival de M煤sica Femenina de Michigan ha sido un ejemplo cl谩sico contempor谩neo de la controversia en torno a los espacios solo para “mujeres identificadas como mujeres desde el nacimiento [Womyn-born womyn]”. Esto se convirti贸 en un tema en fanzines y foros en l铆nea, algo que encontr茅 en un servidor de entusiasmadas listas radicales alrededor de 2001. En este punto, ya sea por la mayor visibilidad y presencia de personas trans en espacios anarquistas y feministas, una influencia de la teor铆a queer, o por otras razones, es m谩s com煤n en estos espacios en los 煤ltimos a帽os en los Estados Unidos y en algunos otros pa铆ses que las personas trans sean incluidas ahora m谩s que nunca, a pesar de que se ha documentado cierta participaci贸n de las personas trans en el anarcafeminismo ya en la d茅cada de 1970[4]. Actualmente simplemente se asume en la mayor铆a de los casos, junto con la expectativa de respetar los pronombres de g茅nero, que los espacios de mujeres son para mujeres, en los que se incluyen mujeres trans, o hay espacios para mujeres y para todas las personas trans, aunque el proceso definirlos tambi茅n puede ser problem谩tico. 

En t茅rminos de teor铆a, las feministas anarquistas no han abordado hasta hace muy poco el g茅nero binario como tal. Han abordado los roles de g茅nero y el determinismo biol贸gico, pero no han criticado el concepto de los sexos como categor铆as pol铆ticas/sociales binarias, mutuamente excluyentes, cuyos significados se han hecho significativos a lo largo del tiempo. Esto est谩 cambiando[5].

No es necesario leer El G茅nero en disputa de Judith Butler para comprender las preocupaciones sobre la orientaci贸n pol铆tica en torno a la identidad de la mujer, aunque no se puede negar su influencia. Entre las preguntas planteadas por Butler, podr铆amos sacar provecho de preguntarnos: 鈥溌縇a construcci贸n de la categor铆a de mujer como sujeto coherente y estable es una regulaci贸n y una cosificaci贸n inconsciente de las relaciones de g茅nero? 驴Y no es tal cosificaci贸n precisamente contraria a los objetivos feministas? […] La identidad del sujeto feminista no deber铆a ser la base de la pol铆tica feminista, si la formaci贸n del sujeto tiene lugar dentro de un campo de poder regularmente enterrado a trav茅s de la afirmaci贸n de esa base”[6]

Dentro del feminismo, 鈥渕ujeres [women]鈥 a veces se refiere a aquellos cuyo sexo es femenino, aunque la confusi贸n puede aliviarse un poco usando el t茅rmino 鈥渕ujer鈥 para referirse al g茅nero, mientras que 鈥渉embra [female]鈥 se refiere al sexo. Sin embargo, distinguir el g茅nero del sexo tiende a establecer el sexo como una actualidad en la que se basa el constructo. Creo que ya es hora de que incorporemos a nuestro entendimiento las formas en las que el sexo tiene un g茅nero. En ausencia de una teor铆a anarcafeminista sobre los or铆genes de la opresi贸n de g茅nero, re煤no algunas ideas desde varias perspectivas. Aunque tengo reparos sobre el enfoque y no me interesa limitar el an谩lisis al materialismo, encuentro 煤til comprender la construcci贸n de categor铆as de g茅nero en cierta medida a partir de la de las feministas materialistas francesas Christine Delphy, Monique Wittig y Collette Guillaumin[7]. Aunque Delphy reconoce que hay mucho que podemos saber, escribe:  

鈥淧ara la mayor铆a de la gente […] el sexo anat贸mico (y sus implicaciones f铆sicas) crea, o al menos permite, el g茅nero: la divisi贸n t茅cnica del trabajo. Esto a su vez crea, o al menos permite, el dominio de un grupo sobre otro. Creemos, sin embargo, que es la opresi贸n la que crea el g茅nero; que l贸gicamente la jerarqu铆a de la divisi贸n del trabajo es anterior a la divisi贸n t茅cnica del trabajo y cre贸 esta 煤ltima, es decir, cre贸 roles sexuales, que llamamos g茅nero. El g茅nero, a su vez, cre贸 el sexo anat贸mico, en el sentido de que la divisi贸n jer谩rquica de la humanidad en dos transforma una diferencia anat贸mica (que en s铆 misma carece de implicaciones sociales) en una distinci贸n relevante para la pr谩ctica social. La pr谩ctica social, y la pr谩ctica social por s铆 sola, transforma un hecho f铆sico (que en s铆 mismo carece de significado, como todos los hechos f铆sicos) en una categor铆a de pensamiento”[8].

Delphy y otras sugirieron que el concepto de mujer solo existe dentro de una relaci贸n de poder. Las diferencias de sexo no son naturales sino naturalizadas. Esto difiere mucho de las teor铆as que mantienen el sexo como un hecho. Algunos teorizan que el sexo condujo a roles de g茅nero y/o que la opresi贸n de g茅nero/sexo fue la primera forma de jerarqu铆a. Pero si no tomamos el sexo como una categor铆a natural, como un hecho, sino como una categor铆a naturalizada, podemos entender la opresi贸n de g茅nero y todo lo que viene con ella bajo una luz diferente, y como algo mucho m谩s inestable.    

Las feministas entienden el g茅nero como una construcci贸n social. Pero percibir el sexo como g茅nero es un paso m谩s all谩 y tiene implicaciones sobre c贸mo debemos orientarnos pol铆ticamente en torno a una identidad como mujer o hembra. A algunos les puede resultar dif铆cil discutir con diferencias tangibles; el sexo se considera la diferencia biol贸gica/anat贸mica/hormonal/gen茅tica entre humanos, que generalmente corresponde principalmente a la reproducci贸n de la especie. Sin embargo, rara vez se reconoce que estos no siempre se alinean (por ejemplo, la gen茅tica y la anatom铆a pueden no “coincidir”) ni caen en una sola de dos categor铆as. El examen de las culturas no occidentales y el resto del reino animal tambi茅n revela muchas excepciones a los conceptos dualistas del pensamiento occidental[9]. Si bien se puede reconocer la realidad de una organizaci贸n general en dos categor铆as de cuerpos diferentes y su funci贸n reproductora, creo que la importancia y la polarizaci贸n de estas diferencias est谩 condicionada por el g茅nero; las categor铆as naturalizadas por intereses pol铆ticos. Por esta raz贸n, a menudo incluyo el sexo con g茅nero como una construcci贸n social, escribi茅ndolo como sexo/g茅nero, aunque veo que el g茅nero y el sexo se refieren a diferentes aspectos del g茅nero.   

Si la primera forma de jerarqu铆a tuvo algo que ver con el g茅nero, esa naturalizaci贸n de la jerarqu铆a de g茅nero ha tenido un efecto en cascada. Andrea Smith escribi贸: “[…] el heteropatriarcado[10] es esencial para la construcci贸n del imperio estadounidense. El patriarcado es la l贸gica que naturaliza la jerarqu铆a social. As铆 como se supone que los hombres dominan naturalmente a las mujeres sobre la base de la biolog铆a, tambi茅n las 茅lites sociales de una sociedad deber铆an gobernar naturalmente a todos los dem谩s a trav茅s de la forma de gobierno del estado-naci贸n que se construye a trav茅s de la dominaci贸n, la violencia y el control”.[11] En un discurso, dijo: 鈥淧or eso, en la historia del genocidio indio, la primera tarea que asumieron los colonizadores fue integrar el patriarcado en las comunidades nativas. La principal herramienta utilizada por los colonos es la violencia sexual. Lo que la violencia sexual hace por el colonialismo y la supremac铆a blanca es hacer que las mujeres de color sean inherentemente violables, nuestras tierras inherentemente invadibles y nuestros recursos inherentemente extra铆bles”[12].

En cierto sentido, podemos ver esta l贸gica de conquista en la historia de la construcci贸n de g茅nero que se estaba dando durante las cazas de brujas que esencialmente deletreaban la derrota de las mujeres (mujeres europeas, y luego casi todas las mujeres a trav茅s de la colonizaci贸n/imperialismo), como Silvia Federici describe en Calib谩n y la bruja. Para resumir lo que obtuve del libro: la caza de brujas jug贸 un papel importante en la naturalizaci贸n de la jerarqu铆a de g茅nero/sexo al reforzar las divisiones a lo largo de las l铆neas de sexo; funcion贸 como medidas de contrainsurgencia rompiendo la solidaridad en ese sentido entre siervos/proletarios (en la transici贸n al capitalismo); explotaci贸n justificada (trabajo no remunerado en el hogar); mayor dependencia de las mujeres de los hombres; y busc贸 controlar la reproducci贸n para aumentar la fuerza laboral mediante la aplicaci贸n de la monogamia/matrimonio, la heterosexualidad, el antiaborto y control de la natalidad (acusaciones de causar infertilidad, muerte infantil, impotencia, etc.) y la quema de personas queer (“maricones” [faggots][13]/le帽a [kindling]). Los cuerpos de las mujeres fueron hasta cierto punto los nuevos bienes comunes (para los hombres) a medida que aumentaban los recintos. Como tal, las mujeres continuaron perdiendo autonom铆a corporal, y en el proceso fueron coaccionadas a煤n m谩s a roles de g茅nero espec铆ficos (los roles variaban seg煤n la raza y la clase). Aunque no fue el comienzo ni el final del proceso de naturalizaci贸n de la opresi贸n de g茅nero, esto sirvi贸 como una especie de conquista sobre las mujeres, las personas trans, queer y el campesinado europeo en general (y luego mucho m谩s all谩) como parte de la transici贸n al capitalismo[14]. Es inseparable de la colonizaci贸n del “nuevo mundo”, as铆 como de la construcci贸n de la blancura.  

En este contexto, podemos ver la importancia de erradicar la opresi贸n de g茅nero. Si es el caso que sin jerarqu铆a las diferencias corporales no tendr铆an significado, entonces no querr铆amos reforzar estas categor铆as, sino destruirlas. Antes de discutir esto, quiero se帽alar las implicaciones de no especificar qu茅 entendemos por “g茅nero”. 

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Reflexionando, parece haber una contradicci贸n en buscar la destrucci贸n o abolici贸n del g茅nero, mientras se construye una cultura de respeto al g茅nero, pronombres, etc., de cada uno. De hecho, hay algunas feministas radicales que abogan por lo primero, pero no ven un lugar para la liberaci贸n de las personas trans (y de hecho, a menudo consider谩ndolas una amenaza), se oponen a estas 煤ltima. He determinado que el problema radica en las formas en que se define y se entiende el g茅nero. Para muchas feministas radicales y materialistas, el g茅nero es solo una relaci贸n de poder, por lo tanto, debe ser destruido. Sin embargo, las feministas tomaron prestado el concepto de g茅nero de una psic贸loga que, a fines de la d茅cada de 1960, escribi贸 sobre el fen贸meno de los transexuales que se sienten “atrapados en el cuerpo equivocado”[15]. No implica que un significado no est茅 relacionado con el otro, pero parecer铆a que “g茅nero” lleg贸 a referirse a conceptos diferentes sin hacerse notorio.

Percibir el g茅nero como algo relacionado 煤nicamente con el poder, como hacen las feministas materialistas francesas y otras feministas radicales, puede y ha llevado a cierto sesgo transf贸bico[16]. Por esta raz贸n, me gustar铆a proponer dos t茅rminos diferentes para el g茅nero como una forma de dar sentido a los conceptos enormemente diferentes de g茅nero. El estrato de g茅nero se refiere a las categor铆as binarias construidas socialmente definidas jer谩rquicamente, lo que es coercitivo y relacionado con el poder. El sexo, teniendo en cuenta el g茅nero, se incluir铆a en este t茅rmino, al igual que la asignaci贸n (o designaci贸n) de g茅nero, los roles de g茅nero y, hasta cierto punto, la atribuci贸n de g茅nero, algunos de los t茅rminos que Kate Bornstein ha utilizado para identificar los m煤ltiples aspectos del g茅nero[17]. La inclinaci贸n de g茅nero es otro t茅rmino para lo que generalmente se conoce como identidad de g茅nero, pero como la identidad est谩 en cuesti贸n, prefiero este t茅rmino diferente. Creo que la inclinaci贸n de g茅nero tendr铆a un significado diferente en ausencia de un estrato de g茅nero, pero creo que es algo lo suficientemente distinto como para no agruparlo con el otro concepto. Aunque el concepto de 鈥渁trapado en el cuerpo equivocado鈥 tiene sus problemas, muestra que desde su primer uso en relaci贸n con las personas (en oposici贸n al lenguaje), el t茅rmino 鈥済茅nero鈥 no necesariamente tuvo algo que ver con el poder m谩s que el hecho de que el concepto proviene de un orden de g茅nero en el que se ocult贸 el proceso de naturalizaci贸n basado en el poder. Despu茅s de todo, hay varias formas de definir el g茅nero de uno, que pueden ser de m煤ltiples capas, no binarias y/o cambiantes a trav茅s del tiempo. Esto sin mencionar, como expliqu茅 en otro lugar[18], que los conceptos 鈥渕asculinidad鈥 y 鈥渇eminidad鈥 tienen significados diferentes y pueden entenderse separados de las relaciones de poder[19].

Usando estos t茅rminos, podemos hablar sobre la destrucci贸n o abolici贸n del estrato de g茅nero y promover la libertad de las personas para vivir su inclinaci贸n de g茅nero y hacer que se respete. Esto es importante a la hora de determinar soluciones para el problema del estrato de g茅nero, siendo estas propuestas la androginia, la proliferaci贸n de g茅neros y / o la negaci贸n del g茅nero. Pero existe la posibilidad de que estos sean coercitivos si el objetivo de la destrucci贸n no es espec铆ficamente un estrato de g茅nero. Una posici贸n verdaderamente liberadora sobre g茅nero / sexo requiere autodeterminaci贸n de la inclinaci贸n de g茅nero[20]. Las experiencias y el sentido de identidad de todos deben incorporarse en una idea de lo que significa g茅nero. 

M谩s que teor铆a

El anarcafeminismo, al buscar el fin de toda dominaci贸n con 茅nfasis en la libertad de autonom铆a corporal y la libertad del estrato de g茅nero, exige una nuev铆sima “cuesti贸n de la mujer”. Si bien algo de esto puede parecer bastante te贸rico, puede y debe informar la forma en que abordamos la opresi贸n de g茅nero. Hay que luchar por cada persona para poder ser lo que son y sean capaces de participar por igual en la lucha, en la toma de decisiones, etc. El uso de los principios de funcionamiento de la autonom铆a corporal y la libertad del estrato de g茅nero es una forma de abordar la opresi贸n generizada (pero no siempre generizada) sin reforzar los l铆mites en torno a categor铆as impuestas y otros problemas de la pol铆tica de identidad.

Si bien no veo mucha utilidad en poner demasiado 茅nfasis en el lenguaje por s铆 solo, tiene m谩s sentido abordar los problemas dentro de cada contexto y usar un lenguaje que refleje la situaci贸n. Por ejemplo, cuando se hace referencia a un tema que se relaciona directamente con el embarazo, uno puede referirse a “personas que est谩n, estar谩n o pudieron quedar embarazadas” en lugar de “mujeres”, porque, por supuesto, no todas las mujeres pueden quedar embarazadas o lo hacen, y no solo las personas que se identifican como mujeres pueden quedar embarazadas o lo hacen. Por supuesto, como han comentado muchas mujeres de color y otras, asumir que algo como un embarazo o tener un 煤tero crea unidad o 鈥渟ororidad鈥 entre quienes comparten eso, es inexacto, esencialista, si no a veces racista en la pr谩ctica. En lugar del enfoque t铆pico del feminismo dominante centrado en la clase media blanca, los principios de trabajo que analizo tambi茅n permiten un enfoque de una amplia gama de factores relacionados con cosas como el embarazo: la edad, la raza o la posesi贸n de ciudadan铆a [citizenship]/estado migratorio, si uno vive o trabaja en 谩reas donde est谩 expuesto a sustancias qu铆micas t贸xicas (que es m谩s probable en comunidades pobres de color) que afecta la fertilidad y supervivencia del feto o del ni帽o, ya sea que viva en el contexto de la guerra, ya sea que se encuentre en asistencia social, ya sea que uno viva seg煤n su sexo asignado o designado, si est谩 asociado y con qui茅n y c贸mo. Todos estos factores determinan si se anima o desanima a alguien a tener un hijo, y si incluso se es capaz de elegir una forma u otra, sin mencionar las experiencias reales (a veces traumas) de nacimiento, esterilizaci贸n, aborto o tomando anticonceptivos, dependiendo del contexto. Frente a esto, la demanda feminista est谩ndar de acceso al control de la natalidad y al aborto fracasa. Por supuesto, a lo que me refiero no es a que la fertilidad, el embarazo y la reproducci贸n sean el mejor ejemplo en torno al cual gira la autonom铆a corporal, sino que podemos ver c贸mo aquellos que no se consideran autom谩ticamente problemas feministas, como los problemas de salud relacionados con la exposici贸n a toxinas, tambi茅n tienen que ver con la autonom铆a corporal, ya sea que afecten o no a la fertilidad. Si bien abordar los problemas de esta manera parece mucho m谩s dif铆cil que la simplicidad proporcionada por las pol铆ticas de identidad, el uso de los principios de trabajo discutidos anteriormente nos permite ver las formas en que el capitalismo, el Estado y los efectos muy reales de las construcciones sociales de raza y g茅nero se cruzan o compartir similitudes.     

M谩s all谩 de unir luchas similares basadas en estos principios de trabajo, es necesario reconocer el significado de este constructo llamado “mujer” que fue creado de muchas maneras como una jaula.

Claramente, siempre que entendamos el sexo como dos categor铆as naturales, queda poco o ning煤n espacio para los intersexuales, las personas transg茅nero y todas las dem谩s personas que no encajan perfectamente en esas categor铆as. Y si bien las feministas han encontrado 煤til llamar al g茅nero por lo que es, una construcci贸n social, se considera que el g茅nero se correlaciona generalmente con el sexo, y siempre que el sexo sea visto como una de dos categor铆as r铆gidas mutuamente excluyentes y la contraparte leg铆tima del g茅nero construir, es posible que nunca seamos liberados de los confines del g茅nero.

Ahora bien, 驴hasta qu茅 punto el aumento de la libertad en t茅rminos de transgresi贸n de g茅nero y sexualidad es acomodada debido al cambio de las necesidades del capitalismo y del Estado m谩s que por las luchas de feministas, queers y personas trans a lo largo de los a帽os? 驴Y en qu茅 medida los esfuerzos de estos 煤ltimos ser铆an por parte de personas predominantemente blancas y de clase media? Estas preguntas deben considerarse a medida que avanzamos.  

“驴Qu茅 hay de los onvres [teh menz]?”[21] es una pregunta relevante en el siguiente contexto. Los roles de g茅nero asignados a los hombres son importantes para mantener una cultura de dominaci贸n. Para que cualquier anarquista crea que podemos vivir libres de jerarqu铆as se requiere la creencia de que no hay nada intr铆nseco en los hombres que los convierta en el opresor natural. Esto difiere de algunos otros feminismos que se refieren a formas masculinas esencializadas de ser o pensar que son aparentemente incorregibles. Los anarquistas y otros, como los abolicionistas de las c谩rceles, creen que no hay nada natural en un grupo u otro (como los hombres de color) que los haga m谩s inclinados a la violencia, de lo contrario, las formas de “justicia” basadas en el Estado pueden parecer necesarias y justificadas. Sostiene bell hooks que podr铆a ser contraproducente referirse a que los hombres tienen privilegios: que no es liberador no poder estar en contacto con las propias emociones y no poder tener relaciones de igualdad (algo que se ha impuesto, no natural)[22], por lo tanto, los hombres tambi茅n deben ver la lucha contra la opresi贸n de g茅nero como suya. No es que no se beneficien, pero los beneficios vienen con costos, incluso cuando es significativo que sean capaces de ignorar los costos. Esto no quiere decir que debamos sentir simpat铆a por los hombres que eligen seguir desempe帽ando el papel de dominaci贸n. Sin embargo, el rechazo por parte de muchas mujeres de color al separatismo y la misandria (para no implicar que haya un consenso sobre esto) habla de la necesidad de otros entendimientos de la posibilidad.  

La creencia de que los hombres son opresores naturales tambi茅n legitima la participaci贸n de las mujeres en la dominaci贸n (por ejemplo, la supremac铆a blanca). Por otro lado, la resistencia militante al Estado y al capital se caracteriza en algunos casos como perteneciente al hombre opresor y, por lo tanto, condenada, incluso si una mujer participa en ella[23].  

El anarcafeminismo es un tipo espec铆fico de feminismo y un tipo espec铆fico de anarquismo que es cr铆tico de las relaciones de poder, particularmente aquellas que tienen un g茅nero. Tome o deje el t茅rmino 鈥渇eminismo鈥 con todo su bagaje y relaci贸n con las pol铆ticas de identidad. Sin embargo, parece 煤til usar un t茅rmino que apunta a la opresi贸n de g茅nero como algo que el anarquismo no tiende a abordar en la pr谩ctica. Estamos en una nueva posici贸n, en comparaci贸n con las anarca-feministas como Peggy Kornegger antes que nosotras, para ir m谩s all谩 de la idea de que el sexo es un hecho, que son mujeres contra hombres. Lo que es necesario ahora para el anarcafeminismo es la destrucci贸n del estrato de g茅nero reconociendo los efectos reales y complejos del constructo de g茅nero, junto con la oposici贸n al estado y al capitalismo. 

Notas

[1] Mary Daly quoted in Peggy Kornegger, 鈥淎narchism and the Feminist Connection.鈥 (1975)  En anarchalibrary.blogspot.com/2010/09/anarchism-feminist-connection-1975.html (accessed February 6, 2012).  De alguna manera, Daly no ve铆a la transfobia como incompatible con la jerarqu铆a y la dominaci贸n鈥, Carolyn escribe, 鈥淓n Gin/Ecolog铆a, Mary Daly razona que los transexuales quieren destruir la floreciente comunidad de mujeres, afirmando que ‘toda su presencia se convierte en un miembro que invade la presencia de las mujeres y nos divide una vez m谩s el uno del otro.鈥  Daly tambi茅n apoy贸 el libro anti-trans de Janice Raymond “Transsexual Empire” http://anarchalibrary.blogspot.com/2010/09/politicizing-gender-moving-toward.html  

[2] Me gustar铆a se帽alar que “bisexual” a menudo denota un binario y, por lo tanto, no necesariamente altera el g茅nero, pero se帽alando la naturaleza recuperativa de la estructura de poder, Paula Rust escribi贸: “Por lo tanto, el lesbianismo se construy贸 inicialmente como un desaf铆o al g茅nero. Pero una vez que se reconstruy贸 la palabra “mujer” para incluir a la “lesbiana”, las lesbianas se convirtieron en parte de la estructura de g茅nero predominante. En efecto, el lesbianismo se incorpor贸 al g茅nero y dej贸 de ser un desaf铆o para 茅l. Adem谩s, el surgimiento del feminismo cultural cosific贸 m谩s que desafi贸 el g茅nero, maximiz贸 en lugar de minimizar las diferencias entre mujeres y hombres, y cre贸 un concepto de lesbianismo que depend铆a de la preservaci贸n del g茅nero… Dado el desaf铆o inicial de las lesbianas al g茅nero, uno podr铆a esperar los esfuerzos de los bisexuales para romper el g茅nero sean bien recibidos entre las lesbianas. Pero debido al cambio en la relaci贸n del lesbianismo con el g茅nero…, el desaf铆o contempor谩neo de los bisexuales al g茅nero tambi茅n es una amenaza para el lesbianismo “. Paula Rust, “Bisexual Politics”, reimpreso en Judith Lorber, Gender Inequality, Feminist Theories and Politics, (Roxbury Publishing Co., 1998), 93-94.

[3] Ver tambi茅n los siguientes ensayos impresos en Pink and Black Attack: 鈥淚dentity, Politics, and Anti-politics: A critical perspective鈥 (2010 ) http://anarchalibrary.blogspot.com/2011/09/identity-politics- and-anti-policy.html , 鈥淣o Gods No Sponsors: Pride and the problem of assimilation鈥 (2009) http://anarchalibrary.blogspot.com/2011/09/no-gods-no-sponsors-pride-and- problem.html  

[4] 鈥淥n the Edge of All Dichotomies: Anarch@-Feminist Thought, Process and Action, 1970-1983鈥 (2009) http://wesscholar.wesleyan.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1355&context=etd_hon_theses 80-81. V茅ase tambi茅n  http://anarchalibrary.blogspot.com/2010/09/on-edge-of-all-dichotomies-anarch.html 

[5] V茅ase  鈥淧oliticizing Gender: Moving toward revolutionary gender politics鈥 (circa 1993) http://anarchalibrary.blogspot.com/2010/09/politicizing-gender-moving-toward.html, 鈥淭he Anarchy of Queer (2006)鈥 http://anarchalibrary.blogspot.com/2010/10/anarchy-of-queer-2006-zine.html, 鈥淪trengthening Anarchism’s Gender Analysis鈥 (2009) http://anarchalibrary.blogspot.com/2010/10/strengthening-anarchisms-gender.html, 鈥淭houghts on Developing Anarchist Queer Theory鈥 (2010) http://anarchalibrary.blogspot.com/2011/03/thoughts-on-developing-anarchist-queer.html, 鈥淭owards An Insurrectionary Transfeminism鈥 (2010) http://anarchalibrary.blogspot.com/2010/10/towards-insurrectionary-transfeminism.html

[6] Judith Butler. Gender Trouble. (1990): 6.

[7] V茅ase Namascar Shaktini, On Monique Wittig. (2005), Christine Delphy. Close to Home. (1984), Wittig, Monique. 鈥淥ne is Not Born a Woman鈥 (1981) printed in The Straight Mind (1992), 6.  http://zinelibrary.info/one-not-born-woman-monique-wittig, Delphy, Christine. 鈥淩ethinking Sex and Gender.鈥 (1993), Stevi Jackson. Christine Delphy. (1996), Guillaumin, Colette (1995). Racism, sexism, power, and ideology.

[8] Christine Delphy. Close to Home. (1984): 1.

[9] V茅ase Bruce Bagemihl. Biological Exuberance. (1999), y Joan Roughgarden. Evolution鈥檚 Rainbow. (2004)

[10] “Por heteropatriarcado, me refiero a la forma en que nuestra sociedad se basa fundamentalmente en el dominio masculino, el dominio construido inherentemente en un sistema binario de g茅nero que presume la heterosexualidad como una norma social”. Andrea Smith, 鈥淒ismantling Hierarchy, Queering Society鈥, Revista Tiqqun (julio / agosto de 2010). De www.tikkun.org/article.php/july2010smith (consultado el 6 de febrero de 2012)

[11] Andrea Smith, 鈥淚ndigenous Feminism without Apology.鈥 (2006)  http://www.awid.org/eng/Issues-and-Analysis/Library/Indigenous-feminism-without-apology-Decentering-white-feminism.

[12] US Social Forum 2007, Liberating Gender and Sexuality Plenary, (consultado en enero 28, 2012).

[13] 鈥淔aggot鈥 es un t茅rmino despectivo para denominar a una persona queer, gay o, en general, que rompe con c谩nones de presentaci贸n patriarcalmente admitidos. 鈥淔aggot鈥 tambi茅n significa un haz de peque帽os maderos para encender fuego.

[14] Silvia Federici. Caliban and the Witch. (2004).

[15] http://plato.stanford.edu/entries/feminism-gender

[16] Examino esto m谩s a fondo en 鈥淲hen Feminism is Revolting鈥 (2012) http://anarchalibrary.blogspot.com/2012/02/when-feminism-is-revolting-initial.html

[17] En su libro, My Gender Workbook, Kate Bornstein caracteriza los componentes del g茅nero como cuatro: asignaci贸n de g茅nero, rol de g茅nero, identidad de g茅nero y atribuci贸n de g茅nero. La asignaci贸n de g茅nero es lo que el m茅dico te llama al nacer, por lo que puede descartarse como una descripci贸n del sexo (Bornstein reserva la palabra sexo para los actos sexuales para eludir la argumentaci贸n esencialista). El rol de g茅nero se describe como lo que la cultura cree que deber铆a ser su nicho, mientras que la identidad de g茅nero es totalmente subjetiva. La atribuci贸n de g茅nero se refiere a c贸mo otra persona podr铆a interpretar tus se帽ales de g茅nero “. Stephe Feldmen, 鈥淐omponentes del g茅nero鈥, http://androgyne.0catch.com/components.htm (consultado el 28 de enero de 2012). Encuentro los t茅rminos de Bornstein 煤tiles, pero no adecuados para tratar cuestiones de poder.

[18]  鈥淲hen Feminism is Revolting鈥 (2012) http://anarchalibrary.blogspot.com/2012/02/when-feminism-is-revolting-initial.html.

[19] Por ejemplo, bell hooks distingue la 鈥渕asculinidad patriarcal鈥 de otras formas de masculinidad. Ver tambi茅n 鈥淲hen Feminism is Revolting鈥 (2012) http://anarchalibrary.blogspot.com/2012/02/when-feminism-is-revolting-initial.html.

[20] V茅ase Emi Koyama, “Transfeminist Manifesto”. (2000) En: eminism.org/readings/pdf-rdg/tfmanifesto.pdf (consultado el 6 de febrero de 2012); Michelle O’Brien, ” Trans Liberation and Feminism: Self-Determination, Healthcare, and Revolutionary Struggle “. (2003) De anarchalibrary.blogspot.com/2010/09/trans-liberation-and-feminism-self.html (consultado el 6 de febrero de 2012); y Carolyn, “oliticizing Gender: Moving toward Revolutionary Gender Politics”. De www.spunk.org/texts/pubs/lr/sp001714/gender.html (consultado el 6 de febrero de 2012).

[21] “驴Qu茅 hacer con los onvres [What about teh menz?]?” est谩 escrito en jerga de Internet popularizada por memes de lolcats que a menudo son gramaticalmente incorrectos. Esto se ha convertido en un tropo feminista utilizado para sacar a la luz las constantes intrusiones de los hombres que traen los problemas de los hombres cuando se habla de feminismo. Noah Brand y Ozy Frantz escriben: “Los descarriladores de conversaciones persistentes han logrado hacerse un mal nombre y han dado lugar al” 驴qu茅 pasa con los onvres?” tropo como un rechazo est谩ndar de estas distracciones cansadas de abordar los problemas de las mujeres que es la raz贸n de ser de la mayor铆a de las comunidades feministas”. http://goodmenproject.com/featured-content/what-about-the-men-chapter-1-introduction-and-principles/    

[22] bell hooks, Feminist Theory: From Margin to Center. (1984): 73-75.

[23] Profundizo esto en 鈥淕ender Sabotage.鈥 Queering Anarchism. Forthcoming from AK Press.




Fuente: Portaloaca.com