June 20, 2021
De parte de CNT
170 puntos de vista


DOSIER Anarcofeminismo | Velez (M谩laga) | Ilustraci贸n de Lolomotion | Extra铆do del cnt n潞 426

Hablar de anarcofeminismo es apelar a la nostalgia, a fotograf铆as en sepia y a olor a papel y p贸lvora. De manera inconsciente, nuestra mente vuela a la inconfundible tipograf铆a del colectivo 芦Mujeres Libres禄, breve pero reconfortante como precedente, y a nombres que nunca debieran haberse borrado de la imaginer铆a en la lucha feminista. La utop铆a, sustantivo femenino singular, resulta hasta m谩s et茅rea y difusa cuando excluimos de ella el ejercicio y esfuerzo de la mitad de la poblaci贸n.

芦Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones禄, dijo 茅l. Luc铆a S谩nchez Saornil, una de las fundadoras de Mujeres Libres, a帽ade: 芦Hay que edificar la vida nueva por procedimientos nuevos禄. Porque aqu铆 es cuando empezamos a abundar en la realidad de la lucha feminista dentro del colectivo libertario, y de forma m谩s espec铆fica, en el sindicato adalid de esos valores y principios, el 煤nico que ha contado a lo largo de su historia con una ecretaria General al frente. Qu茅 gran hito, UNA mujer en ciento diez a帽os de historia. Al menos ya podemos vanagloriarnos de algo y cubrir el expediente, y mirar por encima del hombro a quienes ni siquiera pueden contar con ese logro, y pasar por encima del hecho de que no es hasta el a帽o 2015, en el congreso de Zaragoza, cuando la CNT incluye de forma estatutaria el hecho de considerarse un sindicato feminista en sus principios, t谩cticas y finalidades.

Eliminemos los problemas por orden de antig眉edad, si se quiere enfocar desde ese punto de vista. Porque el patriarcado es el r茅gimen de poder m谩s longevo de nuestra historia, disfrazado con diferentes tintes ideol贸gicos, pero siempre ah铆. El capitalismo usa el colch贸n patriarcal como trampol铆n para construir un sistema de desigualdades econ贸micas cimentado en la humillaci贸n de una mitad.

Y ahora comencemos a hablar de realidades. En el mismo comunicado emitido por el Secretariado Permanente del Comit茅 Confederal para este 25N, d铆a de lucha contra las violencias machistas, se cita la triple jornada laboral de las mujeres (empresa, casa, y cuidados); tres dimensiones claramente reconocibles pero que dejan en el aire el subtexto del tiempo excedente para la lucha social y el compromiso sindical. Porque realmente de lo que adolece el sindicato es de una cr铆tica interna honesta respecto al papel de nuestros compa帽eros y compa帽eras en la lucha feminista, y si el sesgo de g茅nero es una variable que se incluye o no en nuestras pr谩cticas habituales no s贸lo en el sindicato, sino en nuestro d铆a a d铆a, en la forma en la que afrontamos nuestras relaciones personales, en los cuidados, e incluso en nuestro concepto del amor como sentimiento igualitario y no denigrante. Compartir en redes art铆culos identificando el amor rom谩ntico como fuente de todos los males no basta. El mundo virtual no basta.

Y ha llegado el momento de destapar la caja de Pandora. 驴Cu谩ntas de vosotras hab茅is sido sometidas a una relaci贸n de abuso por parte de alguien que se autoproclama libertario? 驴Cu谩ntas veces hab茅is sentido que vuestro lugar en la pancarta de cabecera en una manifestaci贸n s贸lo tiene sentido si el lema va te帽ido de morado? 驴Cu谩ntos de vosotros hab茅is participado en un almuerzo en vuestras sedes con comida pertinentemente empaquetada y preparada por vuestras compa帽eras, madres, hermanas? 驴Cu谩ntas veces os hab茅is preguntado por qu茅 ten茅is que seguir insistiendo en el uso de lenguaje inclusivo en el transcurso de las asambleas? Y por favor, quien lea estas l铆neas que se abstenga de apelar al sentimiento ofendidito y al #notallmen con el que se pavonea la caspa derechosa. S铆, las cosas han evolucionado, pero en nuestro caso, 驴nos estamos sumando al cambio por inercia o estamos haciendo un ejercicio voluntario y consciente de cambio? 驴Reconocemos en nuestro sindicato el empuje de la lucha feminista como lucha contra toda clase de opresi贸n o seguimos disgregando las causas? 驴Hemos interiorizado que la lucha contra el patriarcado lo es hacia un sistema de opresi贸n, igual que lo es la lucha anticapitalista? 驴Sabemos identificar las similitudes y la causa鈥揺fecto entre modelos econ贸micos y patriarcado? 驴Cu谩ntas de nuestras federaciones dejan en manos de las compa帽eras cualquier actividad o efem茅ride relacionada con lucha feminista?

En su art铆culo 芦Construyamos el anarcofeminismo del siglo XXI禄, publicado por el portal Kaos en la red en junio de este a帽o, Laura Vicente aduce: 芦(鈥) Resulta evidente, no obstante, que hoy no existe un movimiento social anarco-feminista, siendo fundamental que los esfuerzos de las feministas anarquistas o libertarias se centren en construirlo. Un movimiento social constituido por redes de personas, grupos y colectivos de afinidad que se comuniquen y coordinen para llevar a cabo acciones, reflexiones, debates y proyectos. Redes constituidas como movimientos descentralizados que desarrollen sus actividades sin necesidad de estar vinculadas a una afiliaci贸n oficial o a l铆mites organizativos fijos禄. Pero no puedo m谩s que discrepar con esto. La CNT debe aprender a construirse y erigirse como adalid de la lucha feminista integrada dentro de la confrontaci贸n con un sistema de opresi贸n que nos convierte a las mujeres en obreras de segunda. Y esto no tiene por qu茅 estar re帽ido con la colaboraci贸n con otras entidades, colectivos, por el mismo fin. Pero si la CNT no entiende e interioriza al patriarcado como sistema de opresi贸n no s贸lo hacia nosotras, sino como un agente que perpet煤a roles y desigualdades a todos los niveles, no creo que organizarnos de forma paralela ayude a convertir a nuestro sindicato en un grupo biselado, parcializado, con una perspectiva bic茅fala sobre lo que implica el compromiso por la igualdad.

La CNT debe aprender a construirse y erigirse como adalid de la lucha feminista integrada dentro de la confrontaci贸n con un sistema de opresi贸n que nos convierte a las mujeres en obreras de segunda. Y esto no tiene por qu茅 estar re帽ido con la colaboraci贸n con otras entidades, colectivos, por el mismo fin.

Porque esa es la realidad de la lucha anarcofeminista; por un lado, la actividad sindical contra un sistema que todo el mundo identifica, un ente corp贸reo, el estado y el capital, y por otro, el doble trabajo de hacer entender que muchas de esas causas est谩n enmascaradas bajo la imposici贸n de la opresi贸n a las mujeres. Y esa reflexi贸n no se est谩 llevando a cabo, en la mayor铆a de los casos. Y es as铆 porque uno de los grandes trabajos que implica la destrucci贸n del patriarcado es el reconocimiento de los privilegios que este sistema arroja sobre nuestros compa帽eros. Y desvestirse de ellos es un trabajo duro. Nadie quiere partir de una situaci贸n de desventaja. Eliminemos los problemas por orden de antig眉edad, si se quiere enfocar desde ese punto de vista. Porque el patriarcado es el r茅gimen de poder m谩s longevo de nuestra historia, disfrazado con diferentes tintes ideol贸gicos, pero siempre ah铆. El capitalismo usa el colch贸n patriarcal como trampol铆n para construir un sistema de desigualdades econ贸micas cimentado en la humillaci贸n de una mitad.

Vanesa G贸mez Bernal, antrop贸loga, cita a este respecto: 芦Obviar la dominaci贸n de g茅nero es un error flagrante y escandaloso para entender el capitalismo de nuestros d铆as y las desigualdades estructurales que genera. (鈥) Esto tambi茅n ha llevado a que en diferentes movimientos sociales y corrientes pol铆ticas supuestamente 鈥渋gualitarias鈥 se haya reproducido muchas veces el androcentrismo y el machismo m谩s cl谩sico禄. Porque es as铆. Somos un colectivo antisistema enmarcado dentro del sistema, reproduciendo patrones y peleando con nuestras incongruencias, aunque con unas m谩s que con otras. Porque hay incoherencias que, al enfrentarlas, nos producen malestar y tapamos con m谩s lucha y m谩s fuerza, evitando disonancias cognitivas que, en todo caso, nos llevan m谩s a encerrarnos en el papel y en el hecho indiscutible de que somos una organizaci贸n feminista en sus principios, t谩cticas y finalidades. Y as铆, si lo repetimos muchas veces, quiz谩 lleguemos a creernos que lo somos.

La naturaleza siempre aporta las mejores analog铆as. El anarcofeminismo, consistente como teor铆a, sigue bebiendo de fuentes del pasado, enorgulleci茅ndose de lo que un d铆a fue, organizando exposiciones y asemej谩ndose de forma cada vez m谩s peligrosa a la 芦flor cad谩ver禄, (amorphophallus titanium en su denominaci贸n cient铆fica, curioso que el nombre tenga tanto que ver con el tema que nos ocupa). Dejemos de existir de forma puntual, dejemos de ser anecd贸ticas. 芦Organ铆zate y lucha禄 es un imperativo sin g茅neros. Y sigamos mirando atr谩s porque, lamentablemente, las reivindicaciones del ayer siguen siendo las nuestras. Y es por eso que, para cerrar, sea necesario citar una vez m谩s a las que nos precedieron: 芦rechazamos en茅rgicamente toda responsabilidad en el devenir hist贸rico, en el que la mujer no ha sido nunca actora, sino testigo obligado e inerme禄. Nunca m谩s.




Fuente: Cnt.es