October 26, 2020
De parte de Reflexiones Desde Anarres
320 puntos de vista



Los
amigos
de

LaMalatesta
,
como
otros
a帽os,
tienen
un
puesto
en
la
Feria
del
Libro
reci茅n
inaugurada
en
Madrid
en
el
Parque
del
Retiro;
su
caseta
es
la
n煤mero
88;
para
este
evento,
han
editado
un
bolet铆n
llamado

Cultura
Libertari
a,
donde
se
hacen
una
serie
de
recomendaciones
de
libros,
en
el
que
se
publica
el
art铆culo
que
reproducimos
en
esta
entrada.

Desde
sus
inicios,
y
como
una
indudable
se帽a
de
identidad,
el
anarquismo
ha
tenido
una
indudable
preocupaci贸n
por
el
librepensamiento.
Y
lo
ha
hecho
desde
diversos
puntos
de
vista,
todos
con
el
objetivo
de
la
emancipaci贸n
humana.
As铆,
en
primer
lugar,
y
de
un
modo
tan
honesto
como
simple,
para
el
librepensador
anarquista
cl谩sico
no
tienen
cabida
los
dogmas
religiosos
en
una
concepci贸n
amplia
del
progreso
donde,
por
supuesto,
cuentan
unos
valores
humanos
que
no
tienen
ning煤n
origen
sobrenatural.
Para
un
espacio
m谩s
amplio,
dejaremos
un
an谩lisis
m谩s
exhaustivo
de
c贸mo
el
fervor
religioso
se
seculariza
en
la
modernidad
llegando
al
terreno
de
la
adoraci贸n
al
Estado-naci贸n;
por
supuesto,
los
anarquistas
supieron
ver
desde
el
principio
la
estrecha
relaci贸n
que
existe
entre
todo
forma
de
poder
religioso
y
poder
pol铆tico
denunciando
lo
que
consideraban
la
alienaci贸n
de
las
personas,
s煤bditos
y
feligreses,
en
nombre
de
los
valores
m谩s
amplios:
cosmopolitismo
y
fraternidad
universal.
Raz贸n,
conocimiento
y
progreso,
valores
que
algunos
cr铆ticos
de
la
modernidad
se
empe帽an
en
devaluar,
observados
de
manera
amplia,
fueron
adoptados
por
un
movimiento
anarquista
hermanado
con
el
librepensador.

En
nombre
del
librepensamiento,
las
ideas
anarquistas
realizan
una
devastadora
cr铆tica
a
la
religi贸n,
y
por
extensi贸n
a
toda
forma
de
autoridad,
desde
muchos
puntos
de
vista.
Para
huir
de
una
c贸moda
tranquilidad
existencial,
que
suelen
aportar
las
religiones,
pero
tambi茅n
otros
tipos
de
ideolog铆a,
nada
mejor
que
el
deseo
de
conocer
el
mundo
a
trav茅s
del
saber
cient铆fico.
Enfrent谩ndose
a
todo
dogma,
el
mejor
ant铆doto
es
el
pensamiento
cr铆tico,
el
deseo
constante
de
hacerse
preguntas
para
mejorar
la
existencia
humana;
es
tal
vez
esta
la
mejor
forma
de
describir
al
librepensador.
En
la
actualidad,
al
igual
que
en
el
pasado
a
pesar
de
que
el
茅nfasis
contra
la
religi贸n
era
mayor
por
el
poder
que
ten铆a
en
la
sociedad,
el
librepensador
es
aquel
que
pone
en
cuesti贸n
un
discurso
establecido,
mediante
el
escepticismo
y
el
pensamiento
cr铆tico,
y
tratando
de
establecer
una
base
s贸lida
para
el
conocimiento.
Hoy,
adem谩s
de
contra
la
religi贸n,
la
cr铆tica
hay
que
establecerla
en
otros
谩mbitos,
y
por
eso
seguimos
considerando
el
anarquismo
como
el
mejor
garante
para
el
librepensamiento.
En
cuanto
al
ate铆smo,
de
nuevo
hay
que
hablar
de
un
concepto
clave
para
el
desarrollo
de
la
modernidad,
y
de
nuevo
observamos
que
los
anarquistas
supieron
ver
la
vinculaci贸n
sociopol铆tica
que
se
encuentra
detr谩s
de
esta
creencia
sobrenatural.

Muy
probablemente,
el
ate铆smo
tal
y
como
lo
conoceremos
en
la
modernidad,
y
con
una
buena
carga
ya
de
posiciones
antiautoritarias,
tiene
su
punto
de
partida
en
la
impresionante
obra
del
p谩rroco
Jean
Meslier,


Memoria
contra
la
religi贸n
.
En
dicho
libro,
encontrado
tras
la
muerte
del
autor
en
1729,
se
plasma
un
ate铆smo
radical,
una
cosmovisi贸n
materialista
y
una
denuncia
de
la
falsedad
del
cristianismo
junto
al
resto
de
religiones.
No
deja
de
ser
una
obra
muy
reinvindicable,
especialmente
por
haber
sido
difundida
de
manera
sesgada
tras
la
desaparici贸n
de
Meslier;
existe
una
edici贸n
reciente
muy
completa
de
la
editorial
Laeoli
que
es
francamente
recomendable.

En
uno
de
los
grandes
pensadores
anarquistas,
Mija铆l
Bakunin,
encontramos
el
motivo
por
el
que
a
la
emancipaci贸n
humana
que
promueve
el
anarquismo
le
es
ajeno
el
concepto
de
un
ser
supremo,
la
deidad
objeto
de
culto
en
las
religiones,
ya
que
esa
abstracci贸n
producto
de
la
imaginaci贸n
humana
ha
supuesto
el
empobrecimento
de
la
vida
terrenal
y
la
aceptaci贸n
de
una
subordinaci贸n
cercana
a
la
esclavitud.
La
huella
en
Bakunin
de
otro
gran
fil贸sofo,
Ludwig
Feuerbach,
es
indudable.
Como
muestra
de
la
originalidad
de
Bakunin,
no
hay
que
dejar
de
recordar
la
relaci贸n
que
establece
entre
la
autoridad
metaf铆sico-trascendental
(Dios)
y
la
autoridad
pol铆tica
(Estado),
que
plasma
en
una
de
sus
obras
m谩s
conocidas:


Dios
y
el
Estado
;
para
profundizar
en
esta
asociaci贸n,
de
gran
influencia
en
el
jurismo
del
siglo
XX,
resulta
fundamental
la
reciente
obra
de
An铆bal
D鈥橝uria


El
hombre,
Dios
y
el
Estado
.

Contribuci贸n
en
torno 
la
cuesti贸n
de
la
teolog铆a-pol铆tica
,
en
la
que
el
autor
se
atreve
a
radicalizar
el
legado
de
la
modernidad
y
elegir,
de
una
vez
por
todas,
entre
el
ser
humano
y
los
fantasmas
que
茅l
mismo
genera.

En
otro
anarquista,
S茅bastien
Faure,
encontramos
una
obra
de
capital
importancia
para
el
ate铆smo
moderno,


Doce
pruebas
de
la
inexistencia
de
Dios
.
Para
tan
llamativa
conclusi贸n
plasmada
en
el
t铆tulo,
Faure
realiza
tres
grupos
en
sus
argumentos
recogiendo
rasgos
que
se
atribuyen
a
la
divinidad:
Contra
el
Dios
creador,
Contra
el
Dios
gobernador
o
Providencia
y
Contra
el
Dios
justiciero.
Bertrand
Russell
asegur贸
que
la
ciencia
nada
ten铆a
que
decir
sobre
la
existencia
de
Dios,
ya
que
al
igual
que
cualquier
otra
fantas铆a
del
ser
humano
no
puede
ser
confirmada
ni
rechazada;
no
obstante,
los
argumentos
l贸gicos
de
Faure
no
tienen
precio
y
se
trata
de
una
obra
con
la
que
el
pensamiento
religioso
a煤n
se
est谩
recuperando.

En
los
煤ltimos
a帽os,
son
muchas
las
obras
editadas
que
se
ocupan
de
deidades
y
religiones
de
modo
cr铆tico;
afortunadamente,
la
libertad
de
expresi贸n
y
de
debate
tienen
una
mayor
cabida
en
un
mundo
en
el
que
el
fundamentalismo
religioso
es
un
peligro
permanente,
Michel
Onfray,
uno
de
los
autores
m谩s
prol铆ficos
en
cuanto
a
ate铆smo
y
librepensamiento,
con
obras
como


Tratado
de
ateolog铆a
,
desde
una
perspectiva
libertaria
y
confiando
en
una
realizaci贸n
radical
de
los
valores
de
la
Ilustraci贸n,
apuesta
por
una
raz贸n
materialista
y
hedonista,
que
ayude
a
los
seres
humanos
a
escapar
de
lo
que
considera
son
creencias
infantiles
y
a
potenciar
su
vida
al
m谩ximo.

La
literatura
anarquista,
de
ayer
y
de
hoy,
es
abundante
en
preocupaciones
sobre
una
aut茅ntica
libertad
de
pensamiento.
Si
desea
ser
consecuente
consigo
mismo,
el
anarquismo
debe
combatir
siempre
cualquier
forma
de
principio
trascendente,
adquiera
la
forma
de
Dios
o
del
Estado,
o
de
cualquier
otra
instancia
que
acaba
enajenando
a
las
personas.
La
modernidad
supuso
el
esfuerzo
por
apartar
a
la
divinidad
de
los
asuntos
humanos,
pero
cuidado
con
no
destruir
tambi茅n
el
lugar
trascendente
que
ha
ocupado;
si
dejamos
el
trono
vac铆o,
es
posible
que
su
lugar
sea
ocupado
por
alguna
otra
instancia.
Se
trata
de
no
buscar
nuevas
formas
de
sumisi贸n,
de
no
entregar
nuestra
libertad,
y
de
fundar
la
sociedad
libertaria
donde
se
apuesta
decididamente
por
el
ser
humano.




Fuente: Reflexionesdesdeanarres.blogspot.com