October 13, 2020
De parte de Red Antimilitarista De America Latina
2,144 puntos de vista

NOTAS DE LA CLASE MAGISTRAL DEL 22 de septiembre de 20201

El anarquismo est谩 contra las clases magistrales

鈥 por eso mismo la hago. Trump ha hecho la difusi贸n de esta actividad al declarar 鈥渁narquistas鈥 a tres importantes ciudades de EEUU1. No pod铆amos tener m谩s prensa que esa y deja claro uno de los puntos a desarrollar. Para empezar, que entenderemos por punkdemia, anarquismo, poder (sistema). a) Pandemia: esa enfermedad masiva inesperada pero no sorpresiva que ataca a la humanidad de una manera escandalosa. Esta punkdemia es capitalista, extractivista, estatista, neoliberal, militarista y patriarcal porque esos son los pilares del sistema. Capitalista porque es una oportunidad de negocios, extractivista porque su origen se puede rastrear a la expansi贸n de la frontera agr铆cola y urbana en China. Estatista porque tensiona al Estado (y los gobiernos) a ejercer toda su autoridad al l铆mite, al l铆mite que cada Estado tiene o/y puede o/y quiere. Neoliberal porque es una punkdemia que cotiza en bolsa, en forma de farmac茅uticas y apps (tiktok, zoom, cornershop,amazon, marketplace) militarista porque del modo que sea (grosero, sutil) las pr谩cticas militares han inundado el escenario mundial (como toque de queda, aduanas internas, cierre de fronteras2, como campos de concentraci贸n cuarenteneros3, como hospitales de campa帽a en medio de las ciudades, como batallones de emergencia, como personal obligado a probar vacunas, como personal cient铆fico de disposici贸n obligatoria, como fabricantes de mascarillas, etc.), patriarcal porque se ha encerrado a las mujeres en lugares bajo el odio de los hombres4, a las ni帽as, a las adolescentes, se les ha cortado el acceso a la autonom铆a econ贸mica al mismo tiempo que se les ha aumentado la responsabilidad de los cuidados

Alcance del anarquismo.

El anarquismo es ese movimiento pol铆tico que lucha contra el poder desde la libertad entendida como una realidad social en permanente construcci贸n5. Esta lucha se hace desde procesos y pr谩cticas libertarias como la acci贸n directa, la autogesti贸n, la ayuda mutua todas ellas entendidas como pedagog铆as de s铆 mismas y, en algunos casos, es tambi茅n una cultura y/o una identidad. Nunca en la historia del mundo, incluso en la 茅poca cl谩sica del anarquismo mundial (desde 1880 a 1920) el anarquismo ha estado tan presente en tantos lugares a la vez y con tanta fuerza6. Se puede rastrear el anarquismo en todos los continentes y en todos los territorios de esos continentes que tengan una poblaci贸n relativamente densa. Su alcance es multidimensional y sobre esa multidimiensionalidad esto es todo lo que dir茅 porque es mucho lo que habr铆a que hablar del tema: est谩 en la academia (Graeber QEPD), en las artes, en la acci贸n pol铆tica, en las reflexiones de todo tipo. Esta presencia no implica un conocimiento o contacto mutuo entre todas las experiencias incluso si estas se consideran sectorialmente, lo que implica una reiteraci贸n tanto de las pr谩cticas como de las frustraciones. Implica tambi茅n una responsabilidad colectiva global: las desgracias de unos anarquistas en Zimbabue alcanzan a unas anarquistas en Quito, por ejemplo. Este alcance mundial implica adem谩s un rompimiento en la geopol铆tica hist贸rica del anarquismo mundial que, de su alcance y producci贸n conocida, repartidas entre Europa, el norte anglosaj贸n y el cono sur rioplatense ahora ve asomar experiencias en casi todas partes, haciendo realidad geogr谩fica la descentralidad que el anarquismo propone (M茅xico, siria, India, Hong Kong, Fiji, Nigeria, Caribe, T煤nez, Sud谩frica, etc.)7. Esa presencia es una presencia rebelde que inunda y abre espacios frente a todo autoritarismo. Por suerte todas las culturas tienen un contenido antiautoritario con el cual enlazar desde el anarquismo con un enfoque respetuoso pero cr铆tico y sin concesiones, porque al mismo tiempo que las culturas tienen ese contenido autoritario y resistente, forman parte del paradigma en todos sus componentes. Por ello el aspecto de pedagog铆a que tienen los procesos de lucha libertaria deben ser visibilizados para hacerlos autoconscientes y vividos como una experiencia satisfactoria, de logro, imbricada en la lucha. La Educaci贸n Popular Libertaria8 es una muestra de esto: no ha sido nunca un proceso aparte sino parte integral de las luchas libertarias.

La pankdemia es sist茅mica.

Lo que llamamos popularmente 鈥渟istema鈥 es el paradigma violencia/dominaci贸n,9 el cual se est谩 tratando de imponer desde milenios y cuyos pilares, en el transcurso del tiempo, han tenido distintos formatos (y nombres). Estos pilares son la explotaci贸n econ贸mica de unos pocos sobre unas muchas, la explotaci贸n e imposici贸n cultural de unos pocos sobre unas muchas y la explotaci贸n e imposici贸n reproductiva de unos pocos sobre unas muchas. Estas explotaciones e imposiciones son posibles porque se imponen con y en la violencia que extendida en el tiempo es la dominaci贸n. La violencia es el uso del da帽o para el logro de objetivos en otras personas y en la naturaleza. La dominaci贸n es la persistencia de ese logro mediante el recuerdo del da帽o, como memoria y como epigen茅tica. A este paradigma de dominaci贸n/violencia que vivimos com煤nmente y acertadamente se le llama 鈥減oder鈥10 y contra ese poder (violencia/dominaci贸n) es que se alza el anarquismo como un antipoder o un nopoder mediante acciones y usos que se esfuerzan en salir de la triada de explotaciones: autonom铆as econ贸micas, culturales y reproductivas. Ciertamente el poder, como sostiene la actualizaci贸n foucultiana11 es una relaci贸n, una relaci贸n de dominaci贸n y violencia que tiene un aparato de marketing y prensa de milenios que lo actualiza y hace cool cada cierto vendi茅ndonos el poder como soluci贸n a los problemas que nos trae el poder, la dominaci贸n y la violencia como las salidas inteligentes a la dominaci贸n y a la violencia. Byung-Chul Han es otro que actualiza el poder mediante el secuestro de los contenidos del concepto y la pr谩ctica de la libertad para dotar al Poder de ellos12. En ese sentido quien diga que el poder es la v铆a para tal o cual liberaci贸n es otro publicista m谩s del poder, pues en lo que m谩s ha invertido el poder (es decir los interesados en mantener este paradigma) es en te贸ricos, publicistas y violentistas (hoy polic铆as, militares, narcos y mafiosos) que lo hagan realidad te贸rica, comunicacional y vivencial. Por eso a quienes detentan cargos en la jerarqu铆a del poder no les est谩 permitido ir m谩s all谩 de sus costumbres, sus convicciones y su cultura, en ese orden. No habr谩 nadie, en el poder, que vaya a tener una epifan铆a, una visi贸n, una iluminaci贸n que les haga enfrentar la pandemia de otra forma o de forma revolucionaria. Por eso mismo es que la pankdemia no puede ser m谩s que sist茅mica: toda la forma de producirla como de enfrentarla, tanto desde los especialistas sanitarios como de los gobiernos est谩 en el abanico de posibilidades que el paradigma ofrece, incluidas las formas basadas en derechos humanos y estas posibilidades son: represi贸n, mercantilizaci贸n, judicializaci贸n, espect谩culo y hero铆smo. Recorriendo la historia de las pandemias ninguna ha producido ning煤n cambio revolucionario, lo m谩ximo que los pueblos han logrado mejorar producto de una pandemia son las condiciones de negociaci贸n que tienen las muchas respecto a los pocos, por la ca铆da en la poblaci贸n explotable. El sistema provocar谩 m谩s de estas pandemias como consecuencia del objetivo que tiene de extraer todo de toda la Tierra para su consumo comercial. En ello el sistema no ofrece concesiones ni treguas. Por ello va por los 煤ltimos ind铆genas no contactados13, aunque en realidad no va por ellos, va por el territorio en el que viven, del cual espera hacer negocio, producto, consumo, poder. Y si alg煤n impedimento legal detiene por un tiempo al extractivismo es porque el negocio est谩 siendo rentable de otro modo. Para el anarquismo detener el extractivismo es un asunto de vida o muerte para la humanidad. Porque la Tierra, como conjunto, podr谩 sobrevivir a todo lo que le hagamos, pero la humanidad no. El problema para la humanidad es que todo el paradigma es extractivista: de los cuerpos, de las mentes, de las comunidades, de las capacidades creativas y reproductivas.

El sistema entrega soluciones a la punkdemia.

Pero solo aquellas que puede y le sirven. Por eso las soluciones militarizadas son parte de su arsenal (valga la redundancia). La industria farmac茅utica, tanto en los imperios (China, EEUU, Rusia, UE) como en otros Estados, tiene expl铆cita o impl铆citamente un componente de la industria militar, o establecen r谩pidas alianzas para usar a los soldados como conejillos de indias y a los cient铆ficos militares (vaya ox铆moron) como parte del personal para prueba y desarrollo de las vacunas14. Las vacunas ser谩n la soluci贸n r谩pida, el parche curita, de un problema regalado por el componente extractivista del capital ecocida mundial. Por ello tiene importancia ahora el 鈥渘acionalismo de la vacuna鈥 porque es el campo de batalla que eligieron para actualizar su presencia. El hero铆smo forma parte de estas soluciones en tanto el relato de lo que pasa es tambi茅n una soluci贸n y si ese relato es coincidente con lo que el sistema construye y necesita, con el show que permanentemente hace, pues mejor y por ello el relato heroico, desprendido o no de su matriz patriarcal, pero no de su impronta militarista, es fundamental a la hora de contarnos la punkdemia, as铆 como casi cualquier cosa, Por ello se cuenta que hay hero铆smo en el gremio de la salud y no que hay trabajo y explotaci贸n. El hero铆smo es una trampa cultural central del poder y debemos sospechar de cualquier relato de lo que hacemos (en tanto anarquistas) que est茅 te帽ido de hero铆smo. Todo el sistema intenta convencernos de que es la soluci贸n o tiene la soluci贸n al problema que crea, en este caso la punkdemia. El principal problema por cierto se oculta, porque el sistema es negacionista por defecto. Niega, por ejemplo, que la 煤nica producci贸n realmente global, lo 煤nico que no ha parado, sino que ha aumentado su producci贸n es la basura. Basura. Porque sin basura no hay espacio para nuevas soluciones, nuevas futuras basuras que solucionen los problemas de las basuras pasadas y actuales: un ejemplo, miles, miles de miles de aviones de todos los tama帽os est谩n yendo r谩pidamente a la basura, esa basura por toneladas se est谩 produciendo en este mismo momento鈥 para solucionar el problema de esa basura Airbus anuncia nuevos aviones 鈥渃ero emisiones鈥 de co2, para unos a帽os m谩s15. Las crisis del sistema las aprovecha el sistema, ya sea como negocio, como futuro, como medicamento, como producci贸n. Por ello es que el relato sobre la punkdemia que hace el poder no es m谩s que sobre cosas ya instaladas, simples reiteraciones y actualizaciones del mismo hero铆smo de siempre, de las mismas v铆ctimas de siempre, de las mismas expectativas y esperanzas de siempre, de los mismos villanos de siempre, claro con otras ropas, con otros motivos, pero lo de siempre siempre porque el relato es reproductivo si viene del sistema o trabaja para 茅l. Por ello que la prensa nunca da noticias, solo da repeticiones. El relato anarquista de la pankdemia ha de ser disruptivo o no ser谩 un relato anarquista.

El anarquismo en esta pandemia

Trata de convertirla en pankdemia, mediante una acci贸n de equilibrio entre la autonom铆a del cuidado y la resistencia a la militarizaci贸n/ policializaci贸n/estatizaci贸n16 de los espacios y las vidas por un lado y el encuentro virtual de esas mismas acciones de equilibrio y procesos/proyectos de m谩s largo aliento. Esos encuentros mayormente tem谩ticos, locales e interregionales van dando aliento a la consciencia de esa presencia mundial actualmente existente, de sus posibilidades, alcances y limitaciones. La urdimbre de enfoques 鈥渁nti鈥 hace a la firmeza de esa red global de resistencias que, en el reposo forzoso que la pandemia significa, se est谩 construyendo r谩pidamente con la urgencia de saber que lo que la pandemia tiene de recreo escolar se agota r谩pidamente y que las resistencias cotidianas ante una nueva normalidad de hambre para las muchas y especulaci贸n para los pocos requerir谩n energ铆as y capacidades que esas redes deben fortalecer, especialmente teniendo en cuenta que la migraci贸n como respuesta social est谩 ya definitivamente instalada como delito para el Poder. Esa red de resistencias es ante todo una red de comunidades, comunidades preexistentes y comunidades en construcci贸n que hacen parte, cr铆tica y dialogante con la cultura en la que est谩n inmersas, y acompa帽a todas las luchas que hace esa comunidad como parte de la transici贸n que ofrece el anarquismo. La salida que ofrece el anarquismo a esta pandemia es una transici贸n: de este paradigma a otro que no ser谩 este y que se define en dos luchas fundantes: contra el hambre y el control de la comida17 y contra la reproducci贸n forzosa de lo mismo. Finalmente, el paradigma se sostiene para que unos pocos coman mejor y m谩s y vayan ganando epigen茅ticamente y muchas coman menos y mal, hasta el hambre o/y la enfermedad. En la historia de la humanidad sometida cada actualizaci贸n de las 茅lites ha implicado el secuestro de la comida de las comunidades18 para alimentar a esas 茅lites, con el objeto de asegurar la reproductividad de las mismas y su alejamiento de la enfermedad, porque la enfermedad humana siempre tiene que ver con lo que se come o se deja de comer. Las 茅lites son depredadoras alimentarias y reproductivas19 y el paradigma dominaci贸n/violencia que vivimos forma parte de esa depredaci贸n activa y permanente a la que resistimos. Resistimos como las comunidades ind铆genas antiestados que est谩n siendo acorraladas por la expansi贸n de la frontera extractivista y urbana. No solo resistimos, sino que construimos, en la calle, donde sucede la pol铆tica real. La calle es el trabajo, la comunidad, el barrio, la aldea, el pueblo, la vereda, todo espacio de convivencia en disputa con el paradigma.

Dif铆cilmente la gente abandona lo conocido por lo desconocido.

Por
ello el anarquismo debe insistir en ofrecer una transici贸n,
revolucionaria, de este mal conocido a un bien por conocer. Esa
transici贸n es social, comunitaria y personal todo junto y al mismo
tiempo. Por ello es que el anarquismo debe salir de la cr铆tica
t铆mida, del no querer ofender a los aliados (隆que no tenemos!)
Porque 驴qu茅 aliado va a tener una convicci贸n antiautoritaria en
medios autoritarios? Ninguno, salvo en momentos circunstanciales,
m铆nimos y moment谩neos: por ello el antifascismo es una trampa del
autoritarismo hacia el anarquismo. Caer en esa vieja trampa
autoritaria habla no solo de ingenuidad pol铆tica entre anarquistas,
sino que habla de la incapacidad de ofrecer resistencias a las
actualizaciones que el paradigma tiene para los sectores rebeldes.
Por otra parte, pecamos tambi茅n de historicismo y colonialismo. Como
quienes piden Asamblea Constituyentes en el siglo XXI (cuando ya
fueron domesticadas en su origen en el siglo XVIII) o como quienes
forman milicias para Rojava invitadxs por un partido pol铆tico que
gobierna un protoestado que molesta a Turqu铆a y Siria, a quienes
molesta eso: que sea un protoestado, no s铆 es revolucionario o no,
lo mismo que les molestaba el Estado Isl谩mico, no por sus
fundamentos antiderechos humanos, sino porque era un protoEstado en
competencia. Colonialismo en ir a un lugar sin ser invitados por las
comunidades que hacen su propia lucha que seguir谩n haciendo incluso
y principalmente sin invitados. El relato antifascista es otra
reiteraci贸n, otro relato domesticado y funcional al poder, con sus
componentes de hero铆smo, tragedia y turismo de guerra. No es
necesaria tanta ingenuidad, es m谩s, es inconducente desde un punto
de vista revolucionario, tanto en este tema como en otros. Debemos
construir desde la cr铆tica profunda, fuerte y jugosa, incluso si
erramos en ella. Porque el peligro est谩 en sostener el estatismo que
criticamos, el ego铆smo que despreciamos, las identidades impuestas,
el machismo subyacente. El temor de quedar solos es un temor
infundado, en tanto desde el reconocimiento del punto de partida de
nuestras luchas (lo que somos y en lo que estamos cuando tomamos
conciencia de nuestra lucha) es el punto de partida para formar no
alianzas, sino redes, compa帽erismos, con los cuales construir
comunidades en resistencia. Nuestro punto de partida siempre ser谩 lo
que somos y queremos ser: trabajadorxs (y hacemos sindicatos), hijxs
(y construimos comunidad con mapadres y hermanxs, o si no nos
exiliamos a construir otras familias comunitarias), migrantes (y nos
organizamos como tales), privilegiados (y hacemos una vida que nos
vaya destruyendo esos privilegios), pobres (y nos organizamos contra
los ricos), hombres, mujeres, etc. Lo que no hacemos es volvernos
profesionales de la revoluci贸n que va buscando la lucha perfecta
para sacar el rom谩ntico fusil de la libertad. Estamos contra toda
reproducci贸n del sistema, sobre todo contra los mitos que el poder
nos regala para domesticarnos. Estamos pues, contra el Poder que se
llama padre, madre, jefe, l铆der, empresa, alcalde, intendente,
gobernador, presidenta, reina, rey, y tambi茅n compa帽ero, compa帽era,
amistad, amor. Somos, como dicen en Primera Siembra20,
antiadultoc茅ntricos de estos adultos que somos. Como anarquistas
tenemos una gran ventaja respecto a la izquierda del poder que se
cree revolucionaria: el anarquismo posibilita como costumbre, cultura
y convicci贸n que luchemos socialmente (eso es personalmente tambi茅n)
por librarnos del machismo, el autoritarismo, el elitismo, el
adultocentrismo, y todo aquello que el poder quiere que reproduzcamos
para ir reproduci茅ndose el mismo. Eso forma parte de la transici贸n
que ofrece el anarquismo como salida y que se basa en dos
alternativas de acci贸n: la deserci贸n y la autonomizaci贸n.
Llamamos a desertar de reproducir el sistema, desertar de reproducir
la explotaci贸n y la imposici贸n. Llamamos a desertar porque es la
parte de la lucha m谩s f谩cil y m谩s dif铆cil de todas, porque el
poder cuenta con que est茅s. Autonomizaci贸n porque hemos de
construir o fortalecer lo que ya est谩 en construcci贸n contra el
poder. Y como nadie va de lo conocido, por malo que sea, a lo
desconocido, es necesario dar fuerza, imagen y relato al anarquismo
en tanto impulsor de esa transici贸n, tal vez con una organizaci贸n
paraguas, informal, de hecho, inexistente, que dote de sentido de
horizonte y pertenencia a quien necesite eso para desertar y
autonomizar21.
Un paraguas de acuerdos m铆nimos, quiz谩s acci贸n directa y
noviolencia y un nombre de fantas铆a a la que referir, talvez La
Mundial Anarquista. 鈥 驴oye quien hizo esa acci贸n tan bonita? -Ah,
La Mundial anarquista. Porque de la infelicidad no se saca nada, de
la derrota no se saca nada, solo sometimiento y rabia, que es otro
sometimiento. Por eso el llamado a la deserci贸n y a la
autonomizaci贸n debe ser desde el humor, el triunfo y la alegr铆a.
Debemos ver el triunfo, el logro, en lo que hacen los pueblos,
incluso si ese triunfo nos contradice, porque queremos y respetamos
al pueblo en su sabidur铆a y en su error, y eso nos hace acompa帽arles
cr铆ticamente en todas sus experiencias y estar all铆 para festejar y
recordarles que todo triunfo social es resultado de su lucha,
aut贸noma y desertora, con alegr铆a, porque la alegr铆a comienza con
A de anarqu铆a y termina en ia de empat铆a. Con los pueblos
construimos esa noviolencia y nopoder, cosas sin nombres que nos
hacen como revolucionarias sin concesiones.

Pelao
Carvallo

22
de septiembre de 2020

1
https://www.lavanguardia.com/internacional/20200921/483612160179/nueva-york-anarquista-calificacion-trump-estados-unidos.html

2
En este punto describ铆 todas las aduanas que deber铆a pasar yendo
por tierra de Paraguay a Chile, la mayor铆a de ellas inexistentes en
diciembre de 2019: aduanas sanitarias municipales, distritales,
departamentales en Paraguay, municipales y provinciales en
Argentina, comunales, provinciales, regionales y hasta barriales en
Chile, sin contar las fronteras entre los Estados

3
https://elsurti.com/coronavirus/reportaje/2020/05/21/confinados/

4
https://www.france24.com/es/20200509-repunte-feminicidios-durante-pandemia-aislamiento-covid19

5
Todos los datos son rastreables f谩cilmente porque est谩n sacados de
la prensa. Las definiciones, opiniones e inferencias son de mi
responsabilidad, citando la fuente de la idea cuando exista.

6
Rastrear por ejemplo el alcance de la AIT (Asociaci贸n Internacional
de Trabajadores) y sus escisiones

7
El libro Repensar la Anarqu铆a, colaboraci贸n de distintas
experiencias centroamericanas da cuenta de ello, hace diez a帽os
atr谩s el anarquismo en esa regi贸n era invisible e invisibilizado
https://archive.org/details/repensar-94xx

8
http://ramalc.org/2020/06/20/evolucion-de-la-educacion-popular-libertaria-en-latinoamerica-y-el-caribe/

9
Idea original en: Pol铆tica noviolenta y lucha social. Alternativa
noviolenta a la defensa militar. Colectivo Utop铆a Contagiosa.
Libros en Acci贸n. Madrid, 2012. P谩gina 141. La s铆ntesis en
鈥減oder鈥 es m铆a.

10
https://www.youtube.com/watch?v=vc-ECPkivJY

11
Michel Foucault

12
https://www.abc.es/cultura/cultural/abci-byung-chul-han-reflexiona-sobre-poder-201611071117_noticia.html

13
https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-54171643

14
https://aristeguinoticias.com/2008/opinion/rusia-y-china-ganan-la-carrera-mundial-por-la-vacuna-contra-el-covid-19-articulo/

15
https://okdiario.com/video/asi-son-aviones-cero-emisiones-del-futuro-airbus-video-6181710

16
http://ramalc.org/2020/05/23/boletin-no2-covid19-y-militarizacion-de-las-sociedades-en-america-latina-y-el-caribe/

17
Incluso y sobre todo en estos tiempos de abundancia y
sobreproducci贸n alimentaria

18
https://www.ciperchile.cl/2019/05/06/por-que-los-pobres-se-achican-y-la-elite-no-tres-siglos-de-variacion-en-la-estatura-de-los-chilenos/

19
https://www.abc.es/ciencia/abci-invasores-erradicaron-hombres-peninsula-iberica-hace-4000-anos-201903141900_noticia.html

20
https://www.facebook.com/primera.siembra

21
Ac谩 mencionamos tambi茅n la idea de enjambre que lanza Rafael
Uzcategui, pero enjambre anarquista en nuestro caso
https://www.derechos.org.ve/opinion/enjambre-democratico

1 Clase magistral dada por Pelao Carvallo, trasmitida por jitsi, y elaborada a partir de las discusiones en Caracolito G.A y en Ramalc (Red antimilitarista de Am茅rica Latina y el Caribe).




Fuente: Ramalc.org