September 5, 2021
De parte de Acracia
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No cabe ninguna duda de que el anarquismo moderno, con alguna excepci贸n, se muestra contrario a la creencia religiosa, aunque matizaremos m谩s adelante. El pensamiento anarquista es eminentemente naturalista (un t茅rmino que, tal vez, gustar谩 m谩s que 芦materialista禄 si lo utilizamos en un sentido amplio); es decir, se esfuerza en buscar causas naturales en los fen贸menos, sin incidir en las fantas铆as religiosas, y en transformar la realidad social desarrollando en un plano terrenal la acci贸n y el pensamiento humanos (en lugar de trasladarlos a un plano sobrenatural).

En origen, el anarquismo radicaliz贸 la idea de que la religi贸n hac铆a m谩s soportable a las personas los males de este mundo vendi茅ndoles la idea de una realidad ultraterrena en forma de para铆so; Marx, l煤cidamente, consider贸 que se trataba de un alivio para el sufrimiento de las personas, pero caben pocas dudas de que se trata tambi茅n de algo que ha servido a los poderes instituidos para mantener d贸cil a los humildes. Aunque la realidad es ahora mucho m谩s compleja que este an谩lisis, la gran pregunta de cara a una transformaci贸n revolucionaria de la sociedad es si la actitud religiosa ayuda en ese sentido. Volvamos al anarquismo cl谩sico. No cabe duda de que la visi贸n 谩crata dirige sus furibundos ataques, sobre todo, al te铆smo; a un Dios personal, omnisciente y todopoderoso, creador y legislador de los asuntos humanos (es la l铆nea seguida por Feuerbach y Bakunin, aunque est谩 impl铆cito el rechazo a toda visi贸n sobrenatural). Una excepci贸n a este antite铆smo anarquista la constituye otro autor prestigioso, Le贸n Tolst贸i, que trat贸 de conciliar el cristianismo con las ideas libertarias; su visi贸n anarquista sobre la propiedad y el Estado quieren verse, tal y como se帽al贸 Kropotkin en su conocida entrada de la Enciclopedia Brit谩nica, tanto en los dictados de la raz贸n como en las ense帽anzas de Cristo. Las ideas anarcocristianas tolstoianas, como hemos dicho, pueden verse como la excepci贸n de un anarquismo fundamentalmente antite铆sta; resulta l贸gico expresarlo as铆, ya que el anarquismo moderno nace en Occidente, por lo que su visi贸n contraria a la religi贸n se centra principalmente en el monote铆smo.

No obstante, Carlos Malato, en su Filosof铆a del anarquismo, arremete sin ambages tambi茅n contra el budismo y lo identifica con un deseo de humillaci贸n (el nirvana); la visi贸n general en este texto es que la religiosidad acaba pronto suponiendo una actitud conservadora, aunque en origen se muestre como algo nuevo. Malato no parece realizar una cr铆tica superficial, ya que reconoce que el budismo supone cierta concepci贸n pante铆sta y materialista, aunque no le falta raz贸n cuando se帽ala su alteraci贸n posterior en base a elementos netamente religiosos. Malato, en su sencilla obra escrita a finales del siglo XIX, y que puede considerarse un breve compendio de la visi贸n anarquista cl谩sica, la fe religiosa deber谩 ser reemplazada por la libertad de pensamiento. An铆bal D鈥橝uria, en 芦Introducci贸n al ideario anarquista禄 (en Anarquismo frente al derecho, Libros de Anarres 2007), realiza un concienzudo an谩lisis de la condici贸n 谩crata contraria a la religi贸n, que puede resumirse en dos puntos sobre los que se dirige la m谩s feroz cr铆tica: la idea de un fundamento primero no material del mundo (dios, mundo de las ideas, divinidad鈥), y la idea de la perennidad de las almas (que pertenecer铆an a ese mundo ultraterreno y ser铆an s煤bditas de una instancia trascendente). La concepci贸n de la autoridad en Bakunin tiene su origen en esta visi贸n religiosa, que luego supondr铆a la aceptaci贸n, consciente o no, del poder pol铆tico del Estado. El anarquismo cl谩sico, volvemos a insistir, considera la historia de la humanidad como un despliegue de la raz贸n (conteniendo esta la verdad, la justicia y la libertad) en la que se va apartando la religi贸n, por necesaria que fuera en origen.

Las preguntas sobre la relaci贸n entre anarquismo y religi贸n, bien entrado el complejo siglo XXI, y a pesar de ese c贸digo gen茅tico a tener en cuenta, siguen pendientes. Herbert Read, en Anarqu铆a y orden. Ensayos sobre pol铆tica, considera que la moral antecede a la religi贸n y a la pol铆tica, y estas intentar谩n determinar la conducta natural de la comunidad; es otra visi贸n, para nada simple si leemos la obra mencionada, claramente naturalista. El anarquista Read, no obstante, critica una r铆gida visi贸n del materialismo y apelar谩 a cierto idealismo; piensa este autor que la sociedad necesita de algo parecido a la religi贸n (el racionalismo y el escepticismo, por s铆 solos, no podr铆an para 茅l ocupar su lugar), aunque dejando a un lado todo creencia sobrenatural, y que el anarquismo pod铆a cubrir esa necesidad dando lugar a un nuevo tipo de comunidad humana. As铆, el despliegue de la raz贸n en la historia de la humanidad deber铆a ir paralelo a un desenvolvimiento espiritual desprendido ya de toda connotaci贸n sobrenatural en el que el anarquismo, netamente humanista y naturalista a nuestro modo de ver, tiene mucho que aportar.

El anarquismo, necesariamente, mira hacia adelante, no puede mostrarse inmovilista, ni mucho menos reaccionario (otra gran pregunta es si hay alguna religi贸n que no lo sea, directamente relacionada con una actitud conservadora ante la vida). Ha habido ciertos intentos de vincular las ideas anarquistas con ciertas religiones; m谩s adelante hablaremos de otras, pero recientemente se ha publicado un libro llamado El islam como anarquismo m铆stico; la tesis presente no est谩 lejos de la mantenida por Tolst贸i en su momento sobre el cristianismo: se niegan las jerarqu铆as terrenales, as铆 como a la clase sacerdotal, pero se traslada la autoridad a Dios realizando una lectura libertaria de los textos sagrados. Son muchas las vueltas que se ha dado sobre la interpretaci贸n de la Biblia o del Cor谩n y, aceptando que puedan existir ense帽anzas valiosas en esos libros, tambi茅n est谩n plagados de contradicciones y hechos terribles; lo verdaderamente pernicioso es su visi贸n acr铆tica como una verdad revelada, por lo que retornamos a una critica radical de la religi贸n en uno de sus principales rasgos. Por otra parte, no es posible negar, en la historia de la humanidad y en sus manifestaciones culturales, que se han producido en todo tipo de comunidades, incluyendo las religiosas, algunos rasgos anarquistas como el apoyo mutuo, la horizontalidad, la justicia social o el cuestionamiento de la autoridad. Algunos autores anarquistas, como no pod铆a ser de otra manera, se han ocupado de ello de forma rigurosa, como es el caso de Kropotkin.

No podemos estar m谩s de acuerdo con Heleno Sa帽a, aunque no compartamos su visi贸n sobre la Iglesia Cat贸lica, ni tampoco del todo su idea del anarquismo moderno (no consideramos tan circunstancial su ate铆smo), cuando considera que los anarquistas deben respetar la fe religiosa y, no solo jam谩s coaccionar a nadie, sino defender a los creyentes cuando est茅n amenazados. No obstante, no hay que confundir jam谩s la cr铆tica a las ideas y creencias de las personas con una persecuci贸n a la persona ni una ataque a sus derechos. Una persona puede estar inspirada en las doctrinas hist贸ricas m谩s diversas, incluidas las religiosas, y perfectamente tener una sensibilidad libertaria; no obstante, insistimos en la identificaci贸n del anarquismo con un radical esp铆ritu cr铆tico, con el libre examen, con la heterodoxia y con la consecuente imposibilidad de asentar verdades definitivas, por lo que tal vez de forma necesaria apuesta por una espiritualidad tan profunda como naturalista fundamentada en s贸lidos valores sociales. Alfredo D. Vallota, en 芦Reflexiones anarquistas禄, incide en esa espiritualidad profunda dentro del anarquismo, que le lleva, a pesar de su c贸digo gen茅tico ateo, a no observar la religi贸n ni la idea de Dios de manera simplista.

Conclusiones

Claro que han existido personas y corrientes que han tratado, desde posturas religiosas de todo tipo, conciliarlas con el anarquismo. A pesar de ello, seguimos pensando que son muy dif铆ciles de conciliar los c贸digos religiosos, especialmente sus dogmas y su culto al pasado. El misticismo es probablemente una tendencia muy humana, por supuesto, susceptible de ser criticada como creemos que realiza el anarquismo de forma radical; liberados de toda instituci贸n coercitiva, las personas son muy libres de pensar y desarrollarse como consideren m谩s adecuado. No obstante, consideramos que el anarquismo, dentro de la sociedad plural en la que cree, y lejos de simplificaciones y de certezas, apuesta por una espiritualidad humanista y naturalista (ajena a lo sobrenatural) capaz de ocupar a nivel social el lugar de la religi贸n y de convertir en realidad los m谩s nobles valores humanos.

Capi Vidal

http://libreexamen.blogspot.com.es/2014/12/anarquismo-y-religion-otra-vuelta-de.html




Fuente: Acracia.org