December 30, 2021
De parte de Amor Y Rabia
1,781 puntos de vista

Varias cr铆ticas bastante extra帽as me han llegado durante las 煤ltimas semanas.

Por el momento me voy a referir solo a una de ellos, la que me parece la mas importante.

Siempre tuve la grata impresi贸n de que la libertad era una piedra angular intocable de la cosmovisi贸n anarquista. 隆La palabra ciertamente aparece mucho en la literatura y la cultura anarquista!

Sin embargo, resulta que a veces la libertad no es nada bueno, seg煤n algunos camaradas con los que he estado intercambiando puntos de vista.

Su problema era el concepto de libertad individual, que incluso insistieron en escribir entre comillas para dejar bastante claro su disgusto por el t茅rmino.

La primera objeci贸n que se les ocurri贸 fue que la libertad individual era parte del lenguaje de Donald Trump y de los libertarianos armados en los Estados Unidos.

Esto significaba, seg煤n la habitual antil贸gica que se ha puesto de moda, que cualquiera que creyera en la libertad individual estaba, por tanto, peligrosamente contaminado con las ideolog铆as de la derecha capitalista estadounidense.

Dejando a un lado este absurdo, hay un tema importante que acecha aqu铆, ya que es cierto que los capitalistas invocan la libertad individual en defensa de su mundo de explotaci贸n y desigualdad.

El concepto anarquista de libertad implica necesariamente tambi茅n un aspecto colectivo, reconociendo que la libertad del individuo depende de la libertad de la sociedad de la que forma parte.

Tambi茅n est谩 la cuesti贸n de la responsabilidad, en el sentido de que los anarquistas no esperan que los individuos busquen su libertad a expensas de los dem谩s, sino que tengan en cuenta su responsabilidad hacia lo que les rodea.

Como ha dicho un escritor anarquista: 鈥淟a libertad real y la responsabilidad real est谩n tan entrelazadas y son tan interdependientes en su significado que son casi inseparables鈥.

El hecho de que ese anarquista fuera yo (en mi libro Forms of Freedom de 2015 ) deber铆a insinuar fuertemente que, de hecho, no estoy defendiendo el tipo de libertad del “yo primero” promocionado por los libertarianos capitalistas.

Pero esto es lo que aparentemente les pareci贸 a mis cr铆ticos, simplemente debido a mi oposici贸n al estado policial surgido del confinamiento global de nuestras libertades b谩sicas impuesto a ra铆z del p谩nico generado por el coronavirus.

Desde su punto de vista, es irresponsable quejarse de la p茅rdida de la libertad individual (perd贸n, 鈥渓ibertad individual鈥) cuando estaba en juego el bien com煤n de la comunidad, en este caso la necesidad de protegernos a nosotros mismos y a los dem谩s del contagio.

No estoy de acuerdo con esto en dos niveles.

1: En el contexto espec铆fico de lo que est谩 sucediendo hoy, no acepto que el virus sea una amenaza que justifique el despliegue actual de la represi贸n autoritaria contra nuestras vidas, como ya he dicho.

Por lo tanto, la libertad del individuo no est谩 subordinada a una responsabilidad social basada en aceptar lo que es de hecho una sociedad sometida a una ley marcial.

Desde mi punto de vista, la libertad del individuo de buscar una vida tranquila simplemente de acuerdo con todo esto, manteniendo la cabeza agachada, quesa anulada por la responsabilidad de denunciar, desafiar la propaganda, y alertar a la sociedad a lo que est谩 sucediendo e instar a la gente a resistir.
Obviamente, desde los puntos de vista de mis cr铆ticos, este no es un argumento v谩lido, porque parten del supuesto de que el virus es tan real y tan mortal como nos han dicho constantemente las autoridades y sus medios de comunicaci贸n.

Esto, en s铆 mismo, es profundamente problem谩tico. 驴Qu茅 pas贸 con eso de “cuestionarlo todo”? No es posible construir una cr铆tica de la opresi贸n sin estar preparado para desafiar las justificaciones utilizadas para justificar esa opresi贸n.

El argumento anarquista sobre la responsabilidad colectiva, si se trasplanta al suelo del enga帽o, crece al rev茅s.

La l贸gica que deber铆a exigir que las personas act煤en por el bien com煤n se invierte y, en cambio, sirve para condenar a quienes act煤an por el bien com煤n y tratan de exponer el fraude.

2: El segundo nivel de mi desacuerdo con estos cr铆ticos se refiere a su interpretaci贸n ideol贸gica de la responsabilidad y la libertad.

Aqu铆, me parece que su pensamiento se aleja mucho de la perspectiva anarquista.

De hecho, me ocup茅 de todo esto en Forms of Freedom. Ahora est谩 disponible como pdf gratuito en la web de Winter Oak (al igual que los dem谩s libros que he escrito) y para comprender mi posici贸n con m谩s profundidad, recomiendo echar un vistazo.

Este pasaje sobre la responsabilidad es particularmente relevante:

鈥淧arte de la confusi贸n que rodea al t茅rmino responsabilidad surge de la manera en que se abusa de 茅l para satisfacer ciertos prop贸sitos. A menudo se confunde con la idea de conformidad u obediencia, no a los intereses de la colectividad, sino algo que se hace pasar por representante de esos intereses鈥.

Con esto me refer铆a al Estado, por supuesto, como segu铆 explicando: la entidad que le dice a la gente que su responsabilidad de obedecer 贸rdenes es m谩s importante que su libertad individual.

Comose帽al茅 en el libro, esta responsabilidad de obedecer la ley nunca se imagina que pueda surgir del juicio de un individuo, por los que se percibe como irresponsabilidad el ‘tomar la ley en sus propias manos’, sino que se considera necesaria en inter茅s de un colectivo, claramente definido desde arriba en lugar de desde abajo.

Que esa ley sea buena o mala es irrelevante: 鈥淟o importante es que la responsabilidad en cuesti贸n se ve como algo que debe aceptarse independientemente de la libre conciencia de uno, y no como resultado de ella.

Aqu铆 hay un conflicto importante entre la responsabilidad falsa y la real, entre la responsabilidad impuesta y la libre, entre la responsabilidad dictada desde el exterior y la responsabilidad asumida desde el interior del individuo.

En definitiva, quienes proponen una responsabilidad impuesta lo hacen porque temen la responsabilidad real que surge de dentro.

Se puede invocar una responsabilidad impuesta para exigir obediencia a reglas arbitrarias construidas para defender los intereses ego铆stas de una minor铆a que mantiene el control de la riqueza robada mediante la violencia de la autoridad en todas sus formas.

Una responsabilidad real bien podr铆a llevar a individuos o comunidades a desafiar esas reglas arbitrarias y la falsa moralidad construida en torno a ellas鈥.

Quien defiende un deber de responsabilidad colectiva que implica la supresi贸n de la libertad individual no est谩 invocando una responsabilidad real, sino la impuesta.

鈥淓l individuo es parte de la colectividad y la colectividad est谩 formada por individuos. Son el mismo ser vivo con los mismos intereses en el fondo.

La libertad y la responsabilidad son dos aspectos de una misma cosa y tambi茅n lo son el individuo y la colectividad.

La colectividad necesita que los individuos sean libres, porque sin esa libertad el organismo social estar铆a muerto.

鈥淓s importante para la colectividad que los individuos sean libres de vivir de acuerdo con las demandas m谩s sutiles de su forma de ser, porque solo as铆 la colectividad tambi茅n puede vivir de acuerdo con las demandas m谩s sutiles de su forma de ser.

Una colectividad no puede ser libre a menos que los individuos que la integran sean todos libres. Un individuo no puede ser libre si no vive en una colectividad que es libre, es decir, en la que todos los individuos son libres鈥.

Dar la espalda a la relaci贸n simbi贸tica entre los intereses individuales y colectivos es darle la espalda al anarquismo.

Se trata, de hecho, de adoptar una forma de pensar compartida por el liberalismo y el fascismo, que no son en absoluto los polos opuestos que podr铆an parecer, como explica este art铆culo.
Ambos sistemas de control (el primero m谩s sutil que el segundo) se basan en mentiras. Retuercen la verdad, incluso invierten el significado de las palabras para imponer sus propios objetivos, como George Orwell nos mostr贸 tan perfectamente en 1984.

Tanto el liberalismo como el fascismo utilizan un lenguaje que sugiere la plena participaci贸n de la poblaci贸n en el funcionamiento de la sociedad, que incluso parece implicar una especie de simbiosis como la antes mencionada.

Los liberales etiquetan esta participaci贸n como 鈥渄emocracia鈥 y, al menos hasta ahora, se han esforzado mucho para mantener esta ilusi贸n, que es la principal justificaci贸n de la legitimidad de su sistema.

Pero es solo una farsa, por supuesto. Siempre lo ha sido. El juego est谩 manipulado de muchas maneras y en muchos niveles.

A los fascistas no les gusta el t茅rmino 鈥渄emocracia鈥 y prefieren hablar de 鈥渘aci贸n鈥, que supuestamente es la incorporaci贸n de los intereses colectivos del pueblo.

A veces incluso han robado el lenguaje del organismo social para dar la impresi贸n de que hay algo natural en su sistema.

Pero el organismo social, para los fascistas, nunca puede ser una entidad viva de individuos libres que act煤en seg煤n sus propias conciencias, como lo es para los anarquistas.

Su organismo imaginado es m谩s como un robot, bajo el control total del estado fascista.

La realidad detr谩s de la falsa democracia de los liberales y el falso organismo de los fascistas es la misma: una 茅lite gobernante que solo pretende actuar en inter茅s de todos.

El desprecio por las 鈥渕asas鈥, por la 鈥渢urba鈥, por los 鈥済ran masa de guarros鈥, el 鈥渋nfrahombre鈥 es compartido por ambos sistemas porque son elitistas y autoritarios.

Son sistemas que imponen el control de la clase dominante sobre el pueblo.

Desde la perspectiva de la clase dominante, la idea de que podr铆amos dirigir nuestras propias vidas y nuestras propias sociedades sin sus estructuras de control es peligrosa.

Por eso hablan con miedo de 鈥渃aer en la anarqu铆a鈥. Su peor pesadilla es que sus esclavos puedan liberarse.

Es por eso que a menudo describen la naturaleza humana como ego铆sta, codiciosa y violenta, por lo que necesitan la mano firme del estado liberal / fascista para mantenerla bajo control.

Es por eso que a veces prefieren decir que no existe la naturaleza humana en absoluto, rechazando as铆 la idea anarquista empoderadora de que todos nacemos con la capacidad o tendencia natural de vivir de manera cooperativa y m谩s o menos armoniosa.

Un pilar b谩sico del liberalismo / fascismo es que no se puede confiar en nosotros para tomar nuestras propias decisiones, que b谩sicamente somos unos irresponsables y que necesitamos el control y la 鈥減rotecci贸n鈥 de nuestros l铆deres sabios y benevolentes.

Para mantenernos a salvo. De nosotros mismos.

驴Por qu茅 vomitan la mentira liberal / fascista de que la libertad individual y el bien colectivo son incompatibles?

El problema, para m铆, es que demasiados anarquistas est谩n hoy completamente atrapados en lo que llam茅 “la restricci贸n de pensamiento inherente del sistema dominante”.

Este asfixiante nuevo pensamiento contempor谩neo niega por completo la sabidur铆a humana atemporal de la que surgi贸 la filosof铆a anarquista.
Es una forma de pensar que ve a los seres humanos como m谩quinas programables y maleables. La artificialidad triunfa sobre la autenticidad. Cualquier charla sobre el organismo social se considera reaccionario o pr贸ximo al fascismo (una inversi贸n t铆pica, como se se帽al贸 anteriormente; consulte tambi茅n este art铆culo).

La noci贸n de esencia se descarta de plano, la idea de lo innato puede provocar ataques de p谩nico, el significado se considera sin sentido, lo natural es algo reaccionario, la 茅tica una construcci贸n artificial, la calidad se considera una ilusi贸n.

No hay verdad ni realidad. Dos m谩s dos pueden ser cinco si se adapta a la ideolog铆a basada en mentiras (liedology).

Como escrib铆, 鈥渃ualquier forma de pensar fuera de este marco cada vez m谩s estrecho se vuelve imposible en un clima intelectual post-natural, post-humano, post-aut茅ntico que efectivamente constituye una completa par谩lisis de la mente humana colectiva鈥.

El nuevo pensamiento contempor谩neo es binario, unidimensional. No comprende el pensamiento multidimensional y no puede abrazar la paradoja creativa.

Solo puede ver la libertad individual y la responsabilidad colectiva como opuestos.

Es incapaz de escuchar siquiera, y mucho menos comprender, argumentos del viejo pensamiento que se elevan por encima de sus dogmas vac铆os y planos.

En resumen, se est谩 atribuyendo la etiqueta anarquista, y una especie de parodia superficial de la ideolog铆a anarquista, a algo que no es anarquismo en absoluto.

Este pensamiento pseudoanarquista no ha surgido de la filosof铆a anarquista y, por lo tanto, nunca puede ser otra cosa que una mala copia del anarquismo, un anarquismo zombi que parece real pero que carece de alma anarquista.

Este falso anarquismo es el enemigo jurado del verdadero anarquismo. Al robar el cuerpo del anarquismo, destierra el anarquismo real del mundo.

Siempre que surge el anarquismo real, este anarquismo zombi lo se帽ala con el dedo acusador y lo declara peligroso.

Esto es antianarquismo, anarquismo al rev茅s, anarquismo invertido.

He estado hablando de todo esto durante a帽os. A veces me he preguntado si es tan importante como todo eso, si no podr铆a simplemente aceptar algunas diferencias filos贸ficas con camaradas en aras de trabajar y hacer campa帽a juntos.

Pero ahora que los anarquistas se est谩n enfadando conmigo por creer en la libertad, puedo ver muy claramente aquello que me preocupaba todo el tiempo.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com