September 26, 2021
De parte de La Haine
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Deja una obra pol铆tica derechista y parad贸jica y una imagen resumida en el sobrenombre con el que se la conoce en Europa: 鈥淢utti鈥 (Mam谩)

 La era de la canciller alemana 脕ngela Merkel llega a su fin este domingo 26 de septiembre luego de cuatro mandatos sucesivos (2005-2021) a lo largo de los cuales la dirigente pol铆tica alemana agit贸 a su pa铆s y a Europa con decisiones que recorrieron el arco de las pol铆ticas de estricto corte liberal y desembocaron en los 煤ltimos a帽os en una asombrosa renuncia a lo que hab铆a sido el credo de su partido. Merkel aplic贸 el realismo de la racionalidad con la misma eficacia con que el realismo m谩gico recorre ciertas 茅pocas de la literatura latinoamericana. 脕ngela Merkel no deja un balance sino una obra pol铆tica derechista y parad贸jica y una imagen resumida en el sobrenombre con el que se la conoce en Europa: 鈥淢utti鈥 (Mam谩)

Pandemia

Quienes la idolatran o la repudian van a extra帽ar la fuerza que se esconde en su aparente modestia y la inteligencia y el oportunismo pol铆tico de sus cambios de orientaci贸n. Ning煤n otro l铆der europeo ha estado tanto tiempo en el poder y a ninguno lo han tocado tantas crisis como a ella. La dirigente de la primera potencia econ贸mica de Europa (la cuarta del mundo) ha tenido una trayectoria mutante. Desde adelante hacia atr谩s, 脕ngela Merkel trastorn贸 los destinos de Europa. 

Su 煤ltimo latigazo remonta al 18 de marzo de 2020 cuando, en medio de la tempestad provocada por la pandemia, el presidente franc茅s Emmanuel Macron, y Merkel presentaron juntos un plan de reactivaci贸n econ贸mica por un monto de 500 mil millones de euros para 鈥渁yudar a los sectores y a las regiones m谩s afectadas鈥. All铆 estaba la semilla de la mutualizaci贸n de la deuda: socializar las p茅rdidas y privatizar los beneficios. Aunque la canciller dijo que dicho principio debe ser una herramienta 鈥渆xcepcional鈥, con ese plan se rompi贸 uno de los pilares de la filosof铆a alemana ante la deuda. Berl铆n acept贸 que se pusiera de lado su sacrosanta disciplina presupuestaria y que, por consiguiente, las ayudas sean financiadas por deuda emitida por la Comisi贸n Europea.

Matrimonio igualitario

Todas las luces y las sombras de su mandato vuelven al primer plano en 2017, cuando se adopt贸 en Alemania el matrimonio entre personas del mismo sexo. Sin ella no hubiese sido posible, y con ella lo fue aunque la misma canciller vot贸 en contra. Merkel sac贸 el candado que bloqueaba la adopci贸n del matrimonio para todos cuando opt贸 por no pedir la disciplina partidaria y dejar que cada diputado votara en el Bundestag 鈥渟eg煤n su conciencia鈥. 

Merkel, durante 12 a帽os, se neg贸 a legislar sobre ese tema, pero en 2017, ya con las elecciones federales en la puerta de su tercer mandato, cedi贸 ante la imparable racionalidad de la conveniencia pol铆tica. En un acto celebrado en un teatro de Berl铆n Merkel admiti贸 que se hab铆a visto obligada 鈥渁 reflexionar鈥 sobre su rechazo a la uni贸n entre personas del mismo sexo. Su decisi贸n repondr铆a de hecho a una 鈥渃alibraci贸n鈥 electoral. Tres partidos candidatos a formar un futuro Gobierno hab铆an advertido que solo negociar铆an una posible alianza si la legalizaci贸n del matrimonio igualitario se inclu铆a en el futuro programa de gobierno.

Libia

Sin lugar a dudas, su gesto m谩s espectacular, aquel que dejar谩 huellas en la historia alemana y europea, remonta a los a帽os 2013, 2014 y 2015. Esas tres fechas convergen hacia una sola noche: la del cuatro de septiembre de 2015. Europa viv铆a por ese entonces la crisis de los refugiados provocada por la irresponsabilidad del ex presidente franc茅s Nicolas Sarkozy, a qui茅n se le ocurri贸 promover, con el respaldo de EEUU, Gran Breta帽a, la ONU y la OTAN, el derrocamiento del ex presidente libio Muhammar Gaddafi, por su intento de crear un banco africano de cr茅ditos que no dependiera de Occidente, agresi贸n que Merkel apoy贸.

La ca铆da del jefe de Estado libio desencaden贸 el mayor desplazamiento forzoso de personas que Europa vivi贸 desde la II Guerra Mundial. Ese cuatro de septiembre de 2015 Merkel dijo que 鈥渢odo individuo que huye de su pa铆s porque est谩 perseguido o corre peligro tiene derecho a pedir el asilo. Nos guste o no tenemos el deber de responder porque es el art铆culo n煤mero uno de nuestra ley fundamental鈥. 

Entre 2014 y 2017 Alemania recibi贸 a m谩s de un mill贸n y medio de solicitantes de asilo, de los cuales un mill贸n permaneci贸 en el pa铆s. Esa pol铆tica de apertura se inscribi贸 en un movimiento totalmente contrario a la mezquindad europea de esos a帽os. Merkel oblig贸 a sus socios a fijar posiciones y a abrir sus fronteras. 驴Bondad, compasi贸n, oportunismo, c谩lculo generacional (pago de las jubilaciones)? Todas las interpretaciones son posibles. Lo cierto es que cuando toda Europa se escond铆a de sus responsabilidades ante un drama humanitario provocado por Occidente, Merkel asumi贸 una postura tan arriesgada y humana como inaudita.

La contraparte vendr铆a despu茅s, no s贸lo con el empuje electoral de la ultraderecha alemana y los neonazis, ambos opuestos a los extranjeros. La Alemania de Merkel fue m谩s tarde uno de los pa铆ses que dise帽贸 los acuerdos de externalizaci贸n de las fronteras por culpa de los cuales Turqu铆a, Libia e incluso Marruecos se convirtieron en pat铆bulos carcelarios a donde van a parar los migrantes que Europa rechaza.

Econom铆a verde

En 2029, Merkel tambi茅n impuls贸 una ambiciosa transici贸n hacia la econom铆a “verde”. El plan de unos 40 mil millones de euros qued贸 a mitad de camino pero le vali贸 el apodo de 鈥渓a canciller verde鈥 o 鈥渓a canciller del clima鈥 por su supuesto perfil ecol贸gico: la canciller alemana decret贸 el cierre de las nucleares, activ贸 una hist贸rica transici贸n energ茅tica y jam谩s se achic贸 ante el negacionismo clim谩tico del ex presidente de EEUU Donald Trump. 

Crisis del euro en 2010, tragedia de los migrantes en 2015 y pandemia han puesto a 脕ngela Merkel ante desaf铆os mastod贸nticos a los cuales no siempre respondi贸 seg煤n la l铆nea liberal conservadora de su partido. 脕ngela Merkel no cambi贸 Europa como se dijo tantas veces, ni tampoco equilibr贸 los contrastes entre el Este y el Oeste de Alemania. Las regiones de la antigua RDA (Rep煤blica Democr谩tica Alemana) no participan a煤n de la pujanza econ贸mica y la igualdad en materia salarial (siempre hacia abajo) que impera en Alemania del Oeste. Merkel, durante la crisis del euro (2010), tampoco se mostr贸 tan humana como se la describe. Le impuso a Grecia y a los pa铆ses del Sur de Europa draconianos sacrificios presupuestarios que resultaron desastrosos para esas sociedades.

M茅todo Merkel

Con todo, su metodolog铆a ya ha ingresado a las universidades como el “m茅todo Merkel” cuya espina dorsal consiste en pactar consensos por medio del pragmatismo y el conservadurismo, y salir a escena de forma inesperada. Es as铆 como surgi贸 de las sombras. En 1999 Merkel era una joven dirigente pol铆tica sin influencia ni prestigio mayor en el seno de la derechista Uni贸n Cristiano Dem贸crata (CDU). El partido estaba en plena crisis luego de haber perdido las elecciones el a帽o anterior. A su vez, el ex canciller Helmut Kohl estaba inmerso en un gigantesco esc谩ndalo derivado de la financiaci贸n irregular de la CDU. Kohl era el gran pap谩, el art铆fice de la reunificaci贸n de las dos alemanias, y Merkel una sobrina lejana a la que hab铆a nombrado antes ministra de la Mujer y la Juventud y luego de Medio Ambiente y Seguridad Nuclear. 

Sin embargo, la joven dirigente llev贸 a cabo un verdadero parricidio pol铆tico cuando, ese a帽o, public贸 un art铆culo en el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAE) donde aseguraba que Kohl le “hab铆a hecho da帽o al partido” y ped铆a su relevo. All铆 naci贸 como estrella y sigui贸 brillando hasta hoy. 脕ngela Merkel ha tenido una virtud constante: apartar cuando es necesario los credos ideol贸gicos, sobre todo si estos conducen a la destrucci贸n de la sociedad (esto es, si son a煤n ligeramente progresistas). No ha dejado de ser una conservadora liberal, pero supo poner en el caj贸n los grandes preceptos ideol贸gicos cada vez que la historia aceler贸 su curso.

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Fuente: Lahaine.org