March 14, 2023
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
1,611 puntos de vista

A fin de desplazar la influencia de aquellas fuerzas prehist贸ricas que dificultan el surgimiento del mundo del futuro, es preciso ir todav铆a m谩s all谩 y abrazar la no violencia como actitud de vida cotidiana y permanente.

Mientras el mundo parece encaminarse hacia una fuerte desaceleraci贸n econ贸mica, cercana a indicadores de recesi贸n, la industria armamentista no aminora su crecimiento. Seg煤n el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigaci贸n de la Paz, el gasto militar mundial estableci贸 un nuevo r茅cord de 2,1 billones (mill贸n de millones o trill贸n en notaci贸n inglesa) de d贸lares en 2021.

Esta cifra supuso el aumento de las ventas mundiales de armas por s茅ptimo a帽o consecutivo y represent贸 el 2.2% del PIB mundial, destinando cada pa铆s una media del 6% del gasto p煤blico total a sus ej茅rcitos, inform贸 en Diciembre 2022 el SIPRI.

Esto ocurr铆a ya antes de la guerra en el Este europeo, que ha llevado a un gasto militar significativamente mayor en 2022 por parte de la mayor铆a de los pa铆ses occidentales.

Con anterioridad al inicio de la 鈥渙peraci贸n militar especial鈥 de Rusia en Ucrania (Febrero 2022), el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, informaba en Junio de 2021 que ocho aliados (sobre 30 que conforman la alianza militarista) cumplieron la directriz de gastar el 2% de su PIB en defensa, cinco m谩s que en 2014. Se calculaba entonces que el gasto militar total de la OTAN en 2021 superar铆a el bill贸n de d贸lares.

Alemania proyecta ahora aumentar su presupuesto militar (mal llamado de 鈥渄efensa鈥) en casi un 50%, pasando de un 1.4% de su PBI a un 2%, similar al incremento anunciado por otros pa铆ses de la OTAN como Espa帽a y Polonia. Lo cual indica el alineamiento con los requerimientos de los Estados Unidos de Am茅rica, mandam谩s extracontinental de la alianza, de repartir m谩s el gasto con los pa铆ses europeos, reduciendo su participaci贸n cercana al 70% de la erogaci贸n total.

Lejos de pensar en c贸mo acercar la paz y desmilitarizar la convivencia humana en el planeta, la mentaci贸n de los estrategas contin煤a siendo la de 鈥渄isuasi贸n鈥, lo que implica una nueva ronda de 鈥渕odernizaci贸n鈥 armamentista, incorporando la digitalizaci贸n y la inteligencia artificial a nuevos sistemas de armas.

As铆, las principales empresas aeroespaciales y de armamento est谩n acelerando el desarrollo de sistemas integrados y aut贸nomos, misiles guiados de precisi贸n y defensa antimisiles, capacidades cibern茅ticas y digitales, y armas hipers贸nicas.

Esta ofensiva armamentista combinada con el aumento previsto de la desocupaci贸n y el mal empleo, la desmejora de las condiciones medioambientales y la cruel y desmedida concentraci贸n de riqueza, sumadas a la despiadada competencia por el poder geopol铆tico, auguran un horizonte de conflicto global generalizado.

驴Qui茅nes aumentan sus ganancias con los conflictos b茅licos?

De las diez primeras empresas en el ranking mundial de ventas de armas, cinco son estadounidenses: Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon y General Dynamics. Le sigue BAE Systems, con asiento en el Reino Unido y luego ya aparecen 4 corporaciones chinas, con nombres menos conocidos pero ascendentes en la escala destructiva: NORINCO, AVIC, CASC y CETC.

Seg煤n las cifras disponibles, estos conglomerados facturaron montos casi equivalentes (46%) a las restantes 90 firmas listadas en el 鈥渢op 100鈥 del SIPRI.

Bien vale entonces mirar con detenimiento, quienes obtienen su ganancia monetaria con tama帽a destrucci贸n.

En el caso norteamericano, como era previsible, hay pocas sorpresas. Los principales accionistas de Lockheed Martin son tres grandes fondos de inversi贸n, State Street Corp., Vanguard Group y Black Rock Inc. totalizando entre ellos casi un 30% de las acciones. Otro 45% es detentado por inversores institucionales menores, estando el resto repartido en paquetes accionarios privados.

Boeing, por su parte, es controlada en un 57% por fondos de inversi贸n, estando entre los tres m谩s prominentes, adem谩s de los ya mencionados Vanguard y Black Rock, el Newport Trust Co.

El tercero en la lista de productores de muerte es Northrop Grumman Corp, cuyo paquete accionario es controlado en un 85% por fondos de inversi贸n, estando entre los primeros SSgAFunds Management, Inc., Capital Research & Management Co y, una vez m谩s, el Vanguard Group.

Algo similar sucede con Raytheon, en la que 4 de 5 acciones est谩 en poder de los fondos, siendo los primeros tres accionistas, nuevamente el grupo Vanguard, State Street Corp. y Black Rock.

El mismo esquema propietario muestra General Dynamics, con 86% en manos de inversores institucionales, entre los cuales destacan Longview Asset Management LLC, Vanguard y Newport Trust Co.

El resto de las acciones de estas compa帽铆as est谩 compuesto por inversiones de particulares en la bolsa, mediados en general por consejo y acci贸n de los bancos. Una parte peque帽a (alrededor del 1%) queda en poder de los 鈥渋nsiders鈥 鈥 individuos que trabajan en las mismas empresas, por lo general, en posiciones de direcci贸n.

Tambi茅n la mayor parte de las acciones de BAE Systems, con asiento en Londres, est谩n en manos de grandes fondos mutuales, siendo los principales el Income Fund of America Inc., el Capital World Growth and Income Fund y el Capital Income Builder, Inc.

En el caso chino, la estructura propietaria es diferente y las principales compa帽铆as, consideradas estrat茅gicas, pertenecen por completo al Estado.

Norinco (China North Industries Group Corporation Limited), entr贸 en 2022 en el n煤cleo de las primeras cinco vendedoras mundiales de armamento. Produce desde tanques y aviones, armamento pesado y ligero, drones, artiller铆a y un largo etc茅teras de m谩quinas de muerte.

La Corporaci贸n Industrial de Aviaci贸n de China (Avic, por sus siglas en ingl茅s) es una de las diez principales empresas del pa铆s. Su producci贸n es muy diversificada, pero tiene fuerte incidencia en la fabricaci贸n de tecnolog铆a electr贸nica. En 2022, AVIC fue la segunda contratista mundial de armamento, con ingresos equivalentes a 79 mil millones de d贸lares.

La Corporaci贸n de Ciencia y Tecnolog铆a Aeroespacial de China (CASC) se dedica principalmente a la investigaci贸n, dise帽o, fabricaci贸n, pruebas y lanzamiento de productos espaciales como veh铆culos de lanzamiento, sat茅lites, naves espaciales tripuladas, naves espaciales de carga, exploradores del espacio profundo y estaciones espaciales, as铆 como sistemas de misiles estrat茅gicos y t谩cticos. Al igual que las anteriores, pertenece al Estado.

Por 煤ltimo, la d茅cima en el r谩nking del SIPRI es CETC (China Electronics Technology Group Corporation), que se dedica mayormente a la tecnolog铆a de inteligencia, incluyendo procesamiento de datos, reconocimiento facial, enjambre de drones, piezas y sistemas electr贸nicos para radares, misiles, componentes clave para sat茅lites, entre otros.

Por su parte, las principales compa帽铆as productoras de armas en Rusia est谩n agrupadas en el megaconglomerado estatal Rostec, oficialmente Corporaci贸n Estatal de Asistencia al Desarrollo, Producci贸n y Exportaci贸n de Productos Industriales de Tecnolog铆a Avanzada Rostec, fundada en 2007. La organizaci贸n comprende unas 700 empresas, que juntas forman 14 holdings: once en el complejo de la industria de armamento y tres en sectores civiles.

驴Qu茅 impulsa el conflicto? 驴Qu茅 cabe esperar a futuro?

El informe consultado[1] se帽ala que en 2021 hubo conflictos armados activos en al menos 46 estados (uno menos que en 2020): 8 en Am茅rica, 9 en Asia y Ocean铆a, 3 en Europa, 8 en Oriente Medio y norte de 脕frica y 18 en el 脕frica subsahariana.

A lo que se agrega el actual conflicto en Ucrania, que por momentos amenaza con escalar, al igual que las fuertes tensiones en el Mar de China.

Uno de los principales factores que impulsa la proliferaci贸n de armas es la exigencia de mercados y ganancias de las compa帽铆as productoras. Es muy conocida la captura del Estado por parte del conglomerado de empresas ligadas al armamentismo en los Estados Unidos de Am茅rica 鈥 principal exportador y consumidor a la vez con un presupuesto superior a los 800 mil millones (38% del total mundial).

Por otra parte, el declive relativo de la otrora potencia dominante ha desatado una renovada carrera armamentista, intentando frenar el avance de competidores econ贸micos mediante la amenaza, lo que lleva a 茅stos a su vez a incrementar sus arsenales.

A lo que se agregan el irracionalismo religioso, los separatismos, la exclusi贸n social de vastos sectores, la criminalidad, el odio como bandera ideol贸gica y las distintas variantes represivas neo-oscurantistas que van en aumento en muchos pa铆ses, generando violencia y m谩s violencia.

Hay tambi茅n destellos de luz en varios lugares, con avances en acuerdos de paz como en Colombia, Yemen, Libia, Siria o Etiop铆a. Alentadoras son tambi茅n las resoluciones de bloques como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os (CELAC) con su declaraci贸n de Zona de Paz en 2014.

Del mismo modo, el aumento de adhesi贸n formal al Tratado vinculante de prohibici贸n de Armas nucleares ratificado ya por 68 pa铆ses, la permanencia de zonas libres de armas nucleares, los esfuerzos de mediaci贸n de la Uni贸n Africana, el retiro de tropas de Afganist谩n, los esfuerzos de pacificaci贸n en Burundi, Congo, Somal铆a, Rep煤blica Centroafricana y Sud谩n del Sur son algunos logros significativos.

Asimismo, existen numerosas iniciativas de desarme en Naciones Unidas, cuya lentitud, junto al bloqueo o la falta de adhesi贸n o cumplimiento por parte de los principales actores involucrados, disminuye su eficacia.

El panorama actual no deja espacio para la duda. No cabe esperar, hay que actuar decididamente, convirtiendo el clamor de paz existente en los pueblos, el rechazo a la guerra, en una onda global.

En ese sentido, siguen vigentes los puntos que proclamara la Primera Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia, que recorri贸 el mundo entre el 2 de Octubre de 2009 y el 2 de Enero de 2010, impulsada por el Movimiento Humanista y su fundador Silo.

鈥淧ara evitar la cat谩strofe nuclear futura debemos superar la violencia hoy, exigiendo el retiro inmediato de las tropas invasoras de los territorios ocupados, la reducci贸n progresiva y proporcional del armamento convencional, la firma de tratados de no agresi贸n entre pa铆ses y la renuncia de los gobiernos a utilizar las guerras como medio para resolver conflictos.鈥

A fin de desplazar la influencia de aquellas fuerzas prehist贸ricas que dificultan el surgimiento del mundo del futuro, es preciso ir todav铆a m谩s all谩 y abrazar la no violencia como actitud de vida cotidiana y permanente.

Ese mundo, esa actitud puede y debe nacer en cada ser humano y expandirse mediante la acci贸n colectiva. Su tiempo es hoy.

(*) Javier Tolcachier es investigador del Centro Mundial de Estudios Humanistas y comunicador en agencia internacional de noticias con enfoque de paz y no violencia Pressenza

[1] SIPRI Yearbook 2022, Resumen en espa帽ol. https://sipri.org/sites/default/fil…

Fuente: https://rebelion.org/ante-el-aument…




Fuente: Grupotortuga.com