April 10, 2021
De parte de El Libertario
365 puntos de vista


José M. Oterino (Addenda, Madrid)
 
* Entrevistamos a Andrea Staid (Milán 1982), antropólogo y editor, profesor de antropología cultural y antropología visual en la Nuova Accademia di Belle Arti (NABA) de Milán. Sus investigaciones abarcan temas como los procesos de gentrificación, los fenómenos de autoorganización y modelado de la autorrepresentación, o el mundo de los migrantes y refugiados políticos. Hablamos con él sobre su último libro publicado en España por Bellaterra Edicions en 2021, Los condenados de la metrópolis: etnografía de migrantes en los márgenes de la legalidad.

– Empiezas en 2008 a investigar el tema de la inmigración y 13 años después continúas estudiándolo, ¿a qué se debe tu interés?

° Empecé a estudiar el fenómeno migratorio contemporáneo desde un punto de vista etnográfico y, en general, antropológico principalmente por dos razones. En primer lugar, porque me interesaba y me sigue interesando entender las complejidades culturales que se producen con el encuentro del otro. además, en segundo lugar, como  libertario  estaba  y  estoy convencido de que las fronteras estatales son una creación artificial, útil solo para la clase dominante,   y   que   la  verdadera diferencia no radica en de dónde vienes, sino en quién eres. Lo realmente  importante,  también dentro de esas fronteras, no es si eres o no “extranjero”, sino si te encuentras entre los explotados o entre los explotadores. por esto último, y finalmente, opino que en un periodo histórico como el que  estamos  viviendo sigue siendo fundamental deconstruir las narrativas dominantes, que no por nada, nos quieren hacer ver a los migrantes como enemigos; y sobre  todo,  creo  que  es  importante para ello apoyarse en la polifonía  antropológica,  que  construye junto a sus interlocutores la propia investigación. En mi caso, mis interlocutores eran muchas mujeres y hombres que no habían nacido dentro de la “Europa fortaleza”.

– Etnografía, Historia oral o Antropología de la migración, ¿qué es lo que encontraremos en Los condenados de la metrópolis?

° Este trabajo nace de la voluntad de analizar con un método antro-pológico las historias y decisionesde esas mujeres y hombres queviven en los márgenes de nues-tras ciudades; que cruzan nuestras metrópolis sin ser tenidos en cuenta  ni  escuchados,  a  no  ser que  acaben  en  los  titulares  de algún periódico, o como objeto de manipulación por parte del político o periodista de turno que utiliza  sus  nombres  –o  muy   amenudo, tan solo el nombre de sus países de origen– para alimentar la política del miedo. Esa política tras la cual se parapetan las leyes  liberticidas  y  se  justifican unas  técnicas  de  control  social cada vez más precisas e invasivas,con bases de datos capaces de rastrear a cualquiera, y un aumento constante del número de policías y militares; con la proliferación de la videovigilancia; ahogando el intercambio cultural y la vida social en general.

Estoy convencido de que la antropología constituye un instru-mento  demasiado  potente  y poliédrico como para permanecer encerrado  dentro  de  los  muros académicos. más bien creo que, hoy incluso más que antes, la antropología y el trabajo de campo se  encuentran  entre  las  herramientas más útiles para analizar y comprender las mutaciones, las contradicciones, los límites entre lo que consideramos sociedad legítima e ilegítima, los conflictos e hibridaciones  que  actúan  en nuestras sociedades contemporáneas. En Los condenados de la metrópolis  hablo  de  hombres  y mujeres  que  no  han  aceptado vivir acampados entre cadáveres de automóviles en la periferia, o en  cobertizos  abandonados;  y creen  que  no  es  justo  trabajar ocho horas al día en una plantación  de  tomates  por  apenas veinte  euros,  arriesgándose  en cualquier caso a terminar en la cárcel acusados de clandestinos. Que no aceptan que se les encierre en un ciE, las prisiones étnicas  de  nuestro  tiempo,  no  por haber cometido crimen alguno, sino simplemente por haber nacido en otro país. Hombres y mujeres que después de afrontar un viaje largo y trágico, creen que es injusto no tener ningún tipo de derecho, ni bienvenida humana; y  por  esta  razón  deciden  rebelarse.

– ¿Qué es el llamado “fortín de la droga” de Milán? ¿Por qué elegiste este lugar para incluirlo en tu análisis?

° Se  trata  de  un  bloque  de  220 apartamentos, casi todos iguales, de  entre  20  y  22  m2 cada  uno, donde viven probablemente más de  setecientas  personas.  Hay quien  dice  que,  calculando  el consumo de agua, podrían llegar a un millar. Un micro país; una comunidad que a día de hoy conforman  migrantes  venidos  de todo el mundo, pero también inquilinos  ancianos  que  llegaron del sur del país y otros italianos que buscan vivir en el centro de la ciudad por poco dinero, estudiantes y artistas. decidí contar las historias de este edificio porque resultan paradigmáticas a la hora de entender muchos de los temas centrales que quería abordar; para comprender lo borrosas que son las fronteras entre la ciudad legal y la ilegal y, sobre todo, para tratar de desmontar el monstruo de la propaganda mediática que agitan los titulares sin llegar nunca a profundizar en esas historias de vida. En las complejidades  y  las  emociones  de  las personas  que  transitan  y  se  encuentran  en  ese  lugar  injustamente llamado “fortaleza de las drogas”.

– ¿Cuánto    de    análisis    de    la    realidad de la inmigración y cuánto de dar voz a las y los ilegales hay en este libro?

° Espero  haber  logrado  ambas cosas. El objetivo fundamental de este trabajo de campo sobre la microcriminalidad migrante y la exclusión social es aclarar los nexos entre  estructuras  generales  de poder y formas de subjetividad; comprender cómo y por qué sedecide delinquir y rebelarse contra los abusos cotidianos. Es poresto por lo que he intentado dar voz a los “condenados” de nuestras metrópolis, a sus problemas y sus posibilidades de redención. En cualquier caso, no pretendo mitificar su revuelta a partir del método etnográfico; es decir, de una  práctica  artesanal  que  impone decisiones políticas e interpretativas específicas. con esta etnografía de la micro criminalidad, o más bien de la transgresión de los límites de la legalidad, no pretendo presentar a los migrantes como las víctimas de una sociedad violenta, sino sencillamente,  dar  una  imagen  menos falsa que la creada a través de los medios de comunicación sobre quiénes son y cómo viven estos migrantes en Italia.

Traté de abordar esta problemática en el pasado con un ensayo sobre las nuevas esclavitudes, y ahora pensé que era conveniente completarla estudiando a quienes se rebelan contra la esclavitud. si el modo de rebelarse es justo o si se equivocan lo decidirán los lectores. personalmente, no me siento en posición  de  juzgar  desde  un plano ético las decisiones individuales;  sin  embargo,  debo reconocer que desde uno meramente racional, salir de la legalidad parece la opción más lógica en su caso: considerando que el riesgo de acabar en prisión es el mismo para aquellos que deciden delinquir y para los que optan por continuar trabajando a cambio de un salario mísero,  lo  primero  es  tal  vez  lo razonable.  dicho  de  otra  forma, esto vendría a significar que si se aplicara la teoría del Homo œconomicus  al  migrante  irregular, ante  el  estrecho  horizonte  de elección en que se mueven las posibilidades que se le ofrecen, un cálculo basado en costes y beneficios lo empujaría racionalmente a esa transgresión de los límites de la legalidad; y que en todo caso, lo que lo frena son sus propias coordenadas morales o religiosas.

– ¿Qué puede aportar la visión anarquista al mundo de la inmigración?

° Opino que lo más interesante que podemos y debemos hacer como movimiento libertario es, de hecho,descolonizar nuestra mirada. continuar haciéndolo en todo momento; y darnos cuenta de que por demasiado  tiempo  incluso  nosotros hemos podido vernos cegados por el etnocentrismo. En este sentido, me  parece  que  el  encuentro  con otras culturas, también en la cotidianeidad  de  las  ciudades  europeas, como es el caso, nos puede ayudar a repensar y emprender nuevos caminos  sin  por  ello  sacrificar  los principios fundacionales del anarquismo.

[Entrevista publicada originalmente en el suplemento cultural Addenda # 90, Madrid, abril 2021. Número completo accesible en http://rojoynegro.info/sites/default/files/addenda%2090%20abril.pdf.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com