December 23, 2020
De parte de El Libertario
189 puntos de vista


Coletivo Fac莽茫o Fict铆cia (Porto Alegre, Brasil)

* Entrevista a Mark Bray, autor del libro El manual de Antifa.
 
Nuestro colectivo invit贸 a Mark Bray, autor del libro El manual de Antifa (2019), para una entrevista exclusiva sobre algunos temas urgentes como: la relaci贸n entre Antifa y los movimientos del bloque negro, el anarquismo, la izquierda institucional e incluso los llamados polic铆as 鈥渁ntifascistas鈥 – fen贸meno hasta entonces exclusivo de Brasil y que incluso sorprende a militantes e investigadores con vasta experiencia en luchas antifascistas contra toda forma de reg铆menes y autoritarismo.

1. 驴C贸mo define a lo que llama, en su libro, antifa moderna y c贸mo contribuye al escenario de las actuales protestas contra el racismo y la polic铆a en Estados Unidos?

掳 En definitiva, dir铆a que la pol铆tica antifa moderna o el grupo que la pone en pr谩ctica ser铆a una oposici贸n socialista revolucionaria militante, orientada a la acci贸n directa frente a la extrema derecha, que se niega a recurrir a la polic铆a o al Estado para detenerlos y que suele tener una especie de noci贸n ampliamente radical (panradical) de izquierda, aunque no siempre. Como es sabido, Trump culp贸 a Antifa y a los anarquistas por la destrucci贸n en las recientes protestas. Aunque Antifa probablemente ha estado en algunas manifestaciones, no hay evidencia de su participaci贸n en todas ellas. Ciertamente,  no hay suficientes n煤cleos de Antifa en los Estados Unidos para causar tal destrucci贸n. Ojal谩 hubiera tantos, pero no existen. Ciertamente, sin embargo, Antifa apoya a Black Lives Matter y puede haber algunas personas que participan en ambos tipos de organizaci贸n.

2. 驴Cu谩les son las relaciones entre Antifa, las t谩cticas del bloque negro y las luchas anarquistas y anticapitalistas contempor谩neas desde el surgimiento del movimiento antiglobalizaci贸n?

掳 Principalmente, los bloques negros se han utilizado en los Estados Unidos desde 1999 para protestar en cumbres econ贸micas (OMC en Seattle especialmente), protestar contra las guerras, contra convenciones pol铆ticas de los partidos nacionales, etc. La asociaci贸n entre Antifa y bloques negros en Estados Unidos realmente comenz贸 con el E20 (protestas radicales que atacaron la ceremonia de toma de posesi贸n de Trump en enero de 2016), cuando muchos anarquistas, antifas y otros antiautoritarios fueron arrestados y acusados 鈥嬧媎e delitos, cuyas sentencias podr铆an haber llegado a d茅cadas de prisi贸n. Afortunadamente fueron absueltos. Tambi茅n ha habido eventos como bloques negros que interrumpieron y pusieron fin a un discurso del provocador de extrema derecha Milo Yiannopoulos en Berkeley en 2017 y enfrentamientos en Portland y otros lugares.

3. Desde los levantamientos de 2013 y 2014 en Brasil, hemos notado un gran esfuerzo de las autoridades para criminalizar t谩cticas, como bloques negros, como si fueran organizaciones formales o criminales de terroristas. Vemos ahora, ese intento con Antifa. Para ello, utilizan discursos que atacan para deslegitimar los movimientos combativos, alegando que 鈥渜uienes practican las acciones llamadas ‘violentas’ (da帽o a la propiedad, lucha contra la violencia policial) en manifestaci贸n son ‘minor铆as’ o ‘infiltrados’ para justificar el aislamiento de sectores radicales y represi贸n estatal. 驴C贸mo ve, hist贸ricamente, la respuesta de los movimientos antifascistas y antirracistas a tales acusaciones y disputas narrativas, que a menudo tienen resonancia en los propios sectores de la izquierda?

掳 Bueno, algunos de los primeros movimientos antifa en Alemania en la d茅cada de los 80 surgieron de los movimientos aut贸nomos, que rechazaron basar sus pol铆ticas en la aprobaci贸n de la opini贸n p煤blica. Entonces, en ese sentido, no a todos los Antifa les importaba tanto como a otros. Pero est谩 claro que estas disputas tienen el potencial de dividir movimientos. En mis entrevistas con antifascistas europeos, parece que cada movimiento tuvo, en diferentes momentos, mayor o menor colaboraci贸n con grupos de izquierda como sindicatos, etc. Tenerlos como aliados puede ayudar, pero es una alianza que puede ser voluble. La noci贸n de 鈥渄iversidad de t谩cticas鈥, que surgi贸 hace 20 a帽os o m谩s durante la era del movimiento por la justicia global (o antiglobalizaci贸n), fue un esfuerzo por coexistir y sortear estos problemas. Por supuesto que no es una receta universal, depende de cada caso. De todos modos, es muy dif铆cil deshacer la dicotom铆a “buen manifestante”, “mal manifestante”, como pretenden hacerlo lon medios masivos y algunos grupos de la izquierda institucional.

4. En Brasil, nos enfrentamos a un fen贸meno curioso, en el que polic铆as civiles y militares se consideran 鈥渁ntifascistas鈥 y se organizan como un movimiento para infiltrarse e incidir en las luchas sociales y las agendas de izquierda. En su investigaci贸n, 驴ha encontrado ejemplos similares en otros pa铆ses? 驴Cu谩l es su opini贸n sobre la participaci贸n de polic铆as, militares u otros agentes del Estado o fuerzas de seguridad privadas en movimientos y manifestaciones de pol铆tica radical?

掳 Me recuerda a la Europa de la posguerra, donde todos (excepto Espa帽a y Portugal) estaban oficialmente del lado de los ganadores de la Segunda Guerra Mundial, cuando la interpretaci贸n del antifascismo era simplemente estar del lado ganador de la guerra. En este contexto, hubo tensos debates sobre lo que significaba el antifascismo, sobre todo porque, en pa铆ses como Alemania o Italia, los 鈥渃omit茅s antifa鈥 socialistas revolucionarios que surgieron durante la guerra, fueron clausurados por los nuevos gobiernos aliados, bajo un r茅gimen liberal-democr谩tico. Los movimientos revolucionarios que surgieron en las d茅cadas siguientes, incluidos los que dieron origen a la antifa moderna, desafiaron la interpretaci贸n oficial del antifascismo, se帽alando que todav铆a hab铆a muchos fascistas en la sociedad y argumentando que el capitalismo ofrece espacio para el fascismo. Los argumentos de estos grupos antifa en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial son que el antifascismo debe ser anticapitalista.

Si nosotros, como anticapitalistas revolucionarios, permitimos que el antifascismo caiga en el m铆nimo com煤n denominador de ser literalmente “todos los que se oponen al fascismo”, perderemos esta interpretaci贸n socialista, en su sentido m谩s amplio, que hace del antifascismo una oposici贸n arraigada en la pol铆tica actual y no solo en el hecho de con c煤al lado de la Segunda Guerra Mundial se estaba. Entonces, para dejarlo muy claro: los polic铆as que se dicen antifacistas son mierda.

5. Las t谩cticas de Antifa demostraron ser la forma m谩s radical de resistencia a la administraci贸n Trump en los Estados Unidos y al gobierno de Bolsonaro en Brasil, trayendo un legado de pr谩cticas radicales y anticapitalistas. 驴C贸mo ve la adhesi贸n de la izquierda institucional, tan instalada en palacios y oficinas del poder, a los s铆mbolos y discursos de Antifa?

掳 Bueno, creo que es importante crear un movimiento y un sentimiento antifascista m谩s amplio en la sociedad. Idealmente, no habr铆a necesidad de grupos antifa espec铆ficos, porque las comunidades expulsar铆an a los fascistas por s铆 mismas. Dado que los or铆genes del antifascismo militante se pueden encontrar en la oposici贸n a los peque帽os y medianos grupos fascistas y nazis, tiene sentido que la resistencia sea m谩s amplia y mayor para tratar con reg铆menes enteros o grandes partidos pol铆ticos. Discuto este desaf铆o analizando entrevistas con antifascistas que enfrentan este impasse en un cap铆tulo del Manual de Antifa. Pero trabajar juntos o forjar una coalici贸n no significa abandonar la perspectiva pol铆tica radicalmente anticapitalista, anarquista. Este siempre es un equilibrio complicado: 驴c贸mo trabajar con aliados que no comparten toda tu pol铆tica sin, al final, cumplir con su agenda y no la tuya? Desde una perspectiva antiautoritaria, podemos ver lo que los estalinistas hicieron con los anarquistas espa帽oles durante la Guerra Civil espa帽ola. Este es un precedente importante a tener en cuenta, pero si somos demasiado d茅biles para derrotar a nuestros enemigos por nuestra cuenta, no podemos simplemente aceptar ser m谩rtires.

Ciertamente, hay que criticar la cooptaci贸n institucional de los s铆mbolos de Antifa, especialmente cuando se utilizan para oponerse a valores centrales, como el enfrentar a la extrema derecha sin recurrir a la polic铆a ni a los tribunales (lo que, obviamente, implica una postura abolicionista frente al tinglado punitivo y jur铆dico del poder). 驴Quiz谩s, en alg煤n momento, los progresistas y moderados pueden volverse m谩s radicales en el proceso? Al menos en Estados Unidos, parece que en los 煤ltimos a帽os, muchos liberales, progresistas y socialistas democr谩ticos se han sentido mucho m谩s c贸modos con dar respuesta contundente a las agresiones de los nazis, y ciertamente hay algo bueno en eso.

[Entrevista publicada originalmente en portugu茅s en la revista Tormenta # 00, Porto Alegre, primavera (austral) 2020, n煤mero completo accesible en https://faccaoficticia.noblogs.org/files/2020/12/revista-2020-LIMPO-1.pdf. Traducida al castellano por la Redacci贸n de El Libertario.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com