March 14, 2021
De parte de La Haine
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(Aunque sus dirigentes no lo nombren) :: El nuevo canciller del r茅gimen yanqui no es mejor que el anterior, solo distinto

El discurso que ofreci贸 la semana pasada el nuevo secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, y en el que sent贸 la posici贸n del gobierno del presidente Joe Biden de dejar en el pasado las intervenciones militares t铆picas de la historia de ese pa铆s, ha ca铆do como un balde de agua fr铆a en la derecha radical venezolana y puede catalizar el regreso de variadas tendencias del antichavismo a la arena electoral.

Por lo pronto, muy pocos l铆deres opositores se han pronunciado en torno a ese discurso inaugural. Pareciera que han preferido m谩s bien ignorarlo, lo que contrasta con el entusiasmo que les generaban los discursos de Trump y sus funcionarios cuando hac铆an amenazas directas y dejaban abierta la posibilidad de una invasi贸n a Venezuela.

Qui茅n no lo ignor贸 fue el canal opositor y abiertamente intervencionista EVTV. Su editorialista Carlos Acosta afirm贸: “Luego de la rueda de prensa [de Blinken] (鈥) queda absolutamente di谩fano que no habr谩 invasi贸n militar en Venezuela. No hubo, no hay y parece que no habr谩 intenci贸n de que eso ocurra. (鈥) 驴Qu茅 nos queda?”.

Del resto, ning煤n actor pol铆tico de la derecha, moderada o radical, ha hecho menci贸n o interpretado el discurso de Blinken. Aunque, como dice la expresi贸n, la procesi贸n va por dentro.

La procesi贸n va por dentro

Buena parte de la derecha venezolana tiene ya varios a帽os probando suerte con las salidas militares y pidiendo una intervenci贸n estadounidense. Una vez anunciado el supuesto fin de estas (aunque no de las intervenciones extraterritoriales, pol铆ticas y econ贸micas), tendr谩 que buscar una nueva v铆a.

En una carta abierta, decenas de opositores de amplia trayectoria 鈥攅ntre los que se encuentran pol铆ticos, acad茅micos, sindicalistas y empresarios鈥 han interpelado a Juan Guaid贸 para que realice un giro en su pol铆tica abstencionista, y acceda a liderar el retorno a los escenarios electorales.

Por su parte, Ch煤o Torrealba, el excoordinador de la desaparecida Mesa de la Unidad Democr谩tica (organizaci贸n que logr贸 el triunfo electoral m谩s contundente de la derecha en las parlamentarias de 2015) ha planteado que es el momento de “acabar con la intoxicaci贸n de la salida a la fuerza”.

El propio l铆der de la corriente radical, Leopoldo L贸pez, huido a Espa帽a, ha suavizado su postura rupturista, dejando de lado el famoso mantra “cese a la usurpaci贸n, gobierno de transici贸n y elecciones libres”, que acompa帽贸 la asonada encabezada por su alumno Guaid贸. Ahora, desde Madrid, parece estar aceptando la posibilidad de unas elecciones presidenciales y legislativas, ya sin poner como condici贸n sine qua non que el presidente Maduro deje su cargo.

Tres d铆as despu茅s del discurso de Blinken, Guaid贸 ha reconocido que asistir a las elecciones es un escenario posible si se “consiguen condiciones”, cambiando hacia una gram谩tica que contempla el di谩logo como opci贸n: “Si me tengo que sentar con el diablo, lo har茅”, algo que hab铆a descartado de plano desde que se autojurament贸 como presidente-t铆tere a comienzos de 2019. 

Al parecer, l铆deres como Henrique Capriles, Carlos Ocariz y Andr茅s Vel谩zquez, que han mantenido el discurso abstencionista, se lanzar谩n con candidaturas a las gobernaciones.

La derecha cuenta hoy con 4 de las 21 gobernaciones, y todos los mandatarios estadales actuales han decidido participar en los comicios de este a帽o. Adem谩s, muchos l铆deres opositores regionales calientan motores para su participaci贸n.

Este a帽o deben realizarse las elecciones a las 22 Gobernaciones y las 335 alcald铆as del pa铆s, adem谩s de la Alcald铆a Metropolitana, lo que se plantea como unas ‘megaelecciones’ que resultan apetitosas para muchos l铆deres opositores que tienen a帽os viendo los toros desde la barrera.

驴Esto es postrumpismo?

Cuando Donald Trump tom贸 el poder en 2017, el volumen de las demandas opositoras subi贸 de manera intempestiva. De hecho, casi todas las tendencias del antichavismo se apartaron del camino electoral en los 煤ltimos tres comicios: regionales, presidenciales y parlamentarios. Y as铆 les fue.

Una vez desalojado el trumpismo (y especialmente el ‘halconato’ que atend铆a los asuntos internacionales desde el Departamento de Estado de EEUU), la situaci贸n pol铆tica hoy parece ser otra. El lugar de uno de los m谩s agresivos agentes, Elliott Abrams, como representante de la Casa Blanca para asuntos de Venezuela, luce vacante, y el jefe del Comando Sur, Craig Faller, que amenaz贸 militarmente a Venezuela, ha sido removido. Ni hablar de c贸mo ha variado la preocupaci贸n sobre Venezuela en quien ejerce la vicepresidencia. 

Si bien la pol铆tica del gobierno de EEUU de reconocer a Guaid贸 permanece inamovible, el estilo belicoso del funcionariado tiende ha desaparecer y la cuesti贸n venezolana no tiene un lugar privilegiado en la agenda estadounidense. Aunque no han levantado ninguna de las sanciones, al contrario, se est谩n imponiendo nuevos e ilegales castigos.

Blinken ha dicho: “Hemos probado estas t谩cticas en el pasado [las intervenciones militares] y por muy bienintencionadas que sean, no han funcionado”. En este escenario, la derecha est谩 obligada, para seguir en la pelea por el poder pol铆tico, a volver a la senda electoral, una vez que han fracasado los golpes, las asonadas y los llamados a una invasi贸n militar.

Lo m谩s dif铆cil para la derecha en el actual momento es pedirle a sus seguidores que asistan a votar, luego de que han declarado el abstencionismo y acusando de “colaboracionistas” y “entreguistas” a quienes han decidido participar.

Las bases derechistas pudieran desconocer su hipot茅tico llamado y asestarle una contundente derrota a su liderazgo, sobre todo si los discursos extremistas siguen emanando de las redes sociales y los derechistas radicados en el exterior contin煤an su pol铆tica trumpista y radical.

En algunos c铆rculos se rumorea que las elecciones, que habitualmente se planifican para diciembre, podr铆an anticiparse. Una t谩ctica que ha utilizado con 茅xito el oficialismo porque con ella logra desesperar y dividir aun m谩s a la derecha, que necesitar铆a una estrategia unificada y perfecta para acercarse al elevado numero de votos chavistas, en medio de una dispersi贸n generalizada en su liderazgo.

Independientemente de las ‘megaelecciones’ por venir, y seg煤n los resultados de las parlamentarias de diciembre, el Gobierno, gracias a su abultado triunfo electoral en las parlamentarias, tendr谩 el control total del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la Asamblea Nacional (AN), la Contralor铆a General de la Rep煤blica, la Fiscal铆a y la Defensor铆a del pueblo por los pr贸ximos 6 a帽os y, en el caso de algunos magistrados, hasta por 12 a帽os.

Una empinada subida espera a la derecha bajo esta condici贸n postrumpista. Blinken parece estarlos empujando hacia un escenario pol铆tico y no golpista, pero aun no sabemos cuan 谩giles puedan resultar los derechistas en este nuevo panorama.

Actualida RT / La Haine




Fuente: Lahaine.org