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Antropoceno y/o capitaloceno


July 10, 2021
De parte de Asociacion Germinal
264 puntos de vista


Antropoceno y/o Capitaloceno

[El t茅rmino Antropoceno, la constataci贸n de la humanidad misma como fuerza autodestructiva del entorno geol贸gico, es desde hace tiempo, un referente compartido por las distintas corrientes ecologistas. Posteriormente, a ra铆z del libro Capitalismo f贸sil de Andreas Malm, se ha extendido el t茅rmino Capitaloceno referido al consumo creciente de combustibles f贸siles como estrategia capitalista para dominar los recursos productivos y controlar a la clase obrera. Publicamos a continuaci贸n en reciente art铆culo sobre el tema y un extracto del libro de Daniel Tanuro Demasiado tarde para ser pesimistas del que viento sur ya ha publicado referencias. Como puede verse los citados dos t茅rminos no se presentan como contradictios, sino m谩s bien como complementarios, pero tienen sus matices y tienen inter茅s]

Capitaloceno: la desigualdad de las emisiones contaminantes, de la riqueza y del ingreso

Debido al detrimento energ茅tico y material a causa de las acciones humanas, la 茅poca geol贸gica actual ha sido nombrada por los expertos como Antropoceno. Este t茅rmino acu帽ado por Crutzen y Stoermer (2000) intenta expresar la perturbaci贸n de los ciclos qu铆micos a ra铆z de la actividad humana y que sit煤a a la humanidad como la fuerza geol贸gica responsable de las grandes emisiones contaminantes.

Para Crutzen (2002) el desarrollo de la especie humana ha producido cambios irreversibles en el planeta. En la lista de factores destacan el crecimiento de la poblaci贸n 10 veces mayor en los 煤ltimos tres siglos respecto a los a帽os anteriores, aumento de 16 veces en el uso de energ铆a en el siglo XX, incremento de las cabezas de ganado y por ende en el nivel de emisiones de metano, ascenso hist贸rico de los gases de efecto invernadero, destrucci贸n de selvas, disminuci贸n de gran variedad de especies animales y vegetales, explotaci贸n desmesurada de la superficie terrestres y explotaci贸n de m谩s de la mitad del agua dulce.

El uso de un t茅rmino geol贸gico sirve para resaltar los cambios ambientales actuales en una escala planetaria y significativa en el tiempo de la historia de la Tierra. En este sentido, Malhi (2017) y Zalasiewicz, et. al (2017) encuentran otros rasgos caracter铆sticos del Antropoceno relacionados al cambio clim谩tico: el incremento en el nivel del mar, las perturbaciones qu铆micas principalmente de los ciclos de carbono y nitr贸geno, la producci贸n de desechos a gran escala y la acelerada tasas de erosi贸n y sedimentaci贸n.

El origen del Antropoceno, se帽ala en mismo Crutzen, puede rastrearse en la Revoluci贸n Industrial. La evoluci贸n tecnol贸gica del siglo XVIII (principalmente la m谩quina de vapor de James Watt en 1769) privilegi贸 el uso del carb贸n como fuente energ茅tica primaria en la producci贸n. A su vez, la transformaci贸n de la energ铆a en trabajo elev贸 la productividad de las f谩bricas permitiendo que un mayor n煤mero de personas demandaran los productos finales y con ello iniciara un c铆rculo virtuoso de la econom铆a que perdur贸 hasta el siglo XIX. Si bien el transcurso de los siguientes a帽os vio la incorporaci贸n de la electricidad y el petr贸leo como nuevas fuentes energ茅ticas, es el siglo XX donde existe una transformaci贸n estructural de la econom铆a y su relaci贸n con la energ铆a. Conforme a lo establecido por el Anthropocene Working Group durante una reuni贸n en 2009, la d茅cada de los a帽os 50麓s del siglo XX es el comienzo formal de esta nueva edad geol贸gica donde comienzan a percibirse los efectos ambientales. Esto es resultado del ascendente consumo energ茅tico por habitante nunca antes registrado en los 煤ltimos 200 a帽os, que coincidente con las d茅cadas de bonanza del capitalismo posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Es decir, el estilo de desarrollo cultural, econ贸mico y social, impulsado a mediados del siglo anterior a la fecha, ha detonado en gran medida la grave situaci贸n energ茅tica y ecol贸gica actual.

A pesar de lo ilustrativo que resulta este t茅rmino al expresar la forma en que las presiones ambientales antropog茅nicas han afectado los sistemas en la Tierra, existe una postura mucho m谩s afinada de esta interpretaci贸n. De acuerdo con Jason Moore (2016) el Antropoceno es una categor铆a de corto alcance para explicar el actual estadio del capitalismo y su relaci贸n con el calentamiento global, pues asume que la responsabilidad de los da帽os ecol贸gicos es de los seres humanos como especie biol贸gica en su conjunto, pero no como sujetos sociales pertenecientes a naciones de distintas dimensiones y participaciones relativas en el consumo energ茅tico global. Si bien, como se ha descrito, el mismo Crutzen se帽ala a la Revoluci贸n Industrial como punto de partida, el Antropoceno es concebido como el resultado de las acciones humanas por igual, es decir, cada ser humano del planeta es igualmente responsable que el resto de 7800 millones de habitantes en el mundo por el actual da帽o ambiental.

Esta limitante es la que Moore (2016) cuestiona al se帽alar que no es adecuado culpar a una especie geol贸gica de manera homog茅nea en las responsabilidades ambientales, sino es necesario distinguir a los seres humanos por sus diferencias sociales, culturales, ecol贸gicasy geogr谩ficas. Es as铆 como define al Capitaloceno para referirse a la 茅poca actual del capitalismo donde un grupo de pa铆ses y, particularmente, un grupo de personas pertenecientes a los estratos de mayores ingresos, son los principales emisores de contaminantes de efecto invernadero y adem谩s poseen la propiedad del conjunto de empresas responsables de la aceleraci贸n, apropiaci贸n, despojo y explotaciones de los bienes naturales. Es decir, los responsables son el 1% de los habitantes del planeta, los cuales concentran los medios de producci贸n, as铆 como el gasto de energ铆a y materiales.

En efecto, la desigualdad econ贸mica en el mundo no s贸lo se manifiesta en los problemas de concentraci贸n del ingreso y de la riqueza sino tambi茅n existe gran evidencia que muestra una correlaci贸n con el creciente ritmo de emisiones contaminantes. Tanto Briones et al. (2019), Svampa (2019) y Ulloa (2017) apoyan la idea acerca del Capitaloceno donde algunos estratos sociales son m谩s responsables del da帽o ecol贸gico que otros.

As铆 pues, esta definici贸n permite enmarcar el problema ambiental no solamente de manera general a nivel geol贸gico sino asociado a las caracter铆sticas econ贸micas, sectoriales y regionales que ha generado el modo de producci贸n vigente. Es importante se帽alar que el Capitaloceno hace distinci贸n sobre los estratos sociales de mayores ingresos y no solamente sobre naciones desarrolladas o industrializadas, puesto que, si se limitara 煤nicamente a la clasificaci贸n por pa铆s, casos como China o India que a煤n se consideran pa铆ses en transito de industrializaci贸n no podr铆an explicarse. Por consiguiente, el Capitaloceno est谩 expl铆citamente asociado al problema de la concentraci贸n del ingreso y de la riqueza, uno de los problemas econ贸micos de mayor inter茅s y preocupaci贸n para los economistas.

Al respecto, las cifras son contundentes. Despu茅s de la crisis financiera, el 鈥渁uge de los multimillonarios鈥 ha sido caracter铆stica principal en la evoluci贸n del capital.  Entre 2017 y 2018, cada dos d铆as en el mundo surg铆a un nuevo milmillonario (t茅rmino utilizado por la OXFAM) en promedio, mientras que 26 personas concentraron la riqueza equivalente a lo que tienen 3800 millones de personas. De acuerdo con Chancel (2020) en regiones como 脕frica y Medio Oriente la participaci贸n del 10% m谩s rico es igual al 55 % del ingreso nacional. Incluso durante la pandemia este segmento ha sido el de mayor recuperaci贸n. Con informaci贸n de la OXFAM (2020), desde el inicio de la pandemia la riqueza de los 10 hombres m谩s ricos del mundo ha aumentado en medio bill贸n de d贸lares y en Am茅rica Latina la fortuna de los 73 milmillonarios de Am茅rica Latina aument贸 en 48 200 millones de d贸lares. Contrariamente, la CEPAL (2021) anunci贸 que la regi贸n ver谩 incrementado el n煤mero de pobres en 22 millones de personas.

Las cifras que vinculan tanto el problema de la desigualdad econ贸mica y las emisiones contaminantes son reveladoras. Retomando al citado Chancel (2020) las personas que integran el 10 % m谩s pobre necesita alrededor de 6 kWh por persona por d铆a para satisfacer las necesidades b谩sicas, tan s贸lo 2 kWh m谩s que los cazadores-recolectores prehist贸ricos mientras que el 10 por ciento m谩s rico, por el contrario, consume alrededor de 32 kWh por persona por d铆a. Al tiempo que Hubacek et al. (2017) apunta que el 10% de la poblaci贸n en los estratos superiores de ingreso causan m谩s de un tercio de las emisiones globales de efecto invernadero, mientras que el 50% inferior es responsable de solo el 15% de emisiones globales. Es decir, la huella de carbono promedio de las 茅lites globales es de aproximadamente 11veces m谩s alta que la huella de carbono de la m谩s baja. La evidencia de los autores sigue la misma l铆nea si se analiza la Uni贸n Europea.

Por su cuenta Caetano et al. (2020) calculan una brecha m谩s amplia entre segmentos de poblaci贸n. Sus resultados muestran que 10 % m谩s rico de la poblaci贸n mundial gener贸 el 52 % de las emisiones de carbono acumuladas, en contra parte, el 50 % m谩s pobre en el mundo gener贸 tan solo el 7 % de las emisiones. Haciendo un ejercicio minucioso, el mismo grupo de investigadores encontr贸 que 1 % de la poblaci贸n m谩s rico de la poblaci贸n gener贸 el 15 % de las emisiones acumuladas, entretanto el 5 % de mayores ingresos de la poblaci贸n mundial fue responsable del 37% de las emisiones. Este 煤ltimo dato es revelador pues no solamente la econom铆a de 1% es la que concentra los mayores niveles de riqueza sino adem谩s es por si mismo el generador del m谩s del doble de emisiones de emisiones contaminantes que el 50% de la poblaci贸n m谩s pobre.

Para completar este diagn贸stico estad铆stico que muestra una clara relaci贸n entre los niveles de ingreso y la contaminaci贸n, se muestra a continuaci贸n un gr谩fico realizado por el proyecto Our World in Data donde encuentran que el 16% de poblaci贸n de mayores ingresos genera el 38% de emisiones de di贸xido de carbono (CO2), mientras el segmento de ingresos medios altos correspondiente al 35% de poblaci贸n genera el 48 % de emisiones, el 31% de personas que cuentan con ingresos medios-bajos producen el 13.5% de CO2 y finalmente el 9% de habitantes del mundo con ingresos bajos provoca el 0.5% del tipo de emisiones descritas.

Gr谩fica 1. Emisiones de CO2 por grupo de ingreso

Grafica 1

Fuente: Our World in Data (2021). Disponible en https://ourworldindata.org/co2-emissions

A la luz de la evidencia, el t茅rmino Capitaloceno parece adecuado para explicar parte del problema ambiental existente. El desarrollo de la econom铆a ha profundizado en las 煤ltimas d茅cadas la velocidad del deterioro ecol贸gico. Al mismo tiempo, un sector de la poblaci贸n instaurado en la c煤pula econ贸mica tiene control sobre la mayor parte de la riqueza en unas cuentas manos. De acuerdo con OXFAM (2015) s贸lo 62 personas pose铆an la misma riqueza que 3.600 millones de seres humanos, mientras que para el a帽o anterior (2020), 2153 personas en el mundo poseen m谩s riqueza que 4600 millones de personas.

Desde la teor铆a econ贸mica se justific贸, bajo la hip贸tesis de Kuznets, que durante el proceso de crecimiento econ贸mico de las naciones las emisiones contaminantes crecer铆an para posteriormente disminuir. El mecanismo detr谩s de este aporte establece una relaci贸n entre las emisiones contaminantes y el ingreso per c谩pita. De manera gr谩fica, esta relaci贸n toma una forma de 鈥淯鈥 invertida. El punto com煤n de los estudios afirma que las primeras etapas de crecimiento econ贸mico coadyuvan el ascenso de la contaminaci贸n y disminuye a niveles m谩s altos del ingreso, justificando el deterioro ambiental a medida que la riqueza incrementa. Sin embargo, los hallazgos muestran lo contrario.

En efecto, la participaci贸n en las emisiones contaminantes por parte de las naciones de mayores ingresos y los segmentos de altos ingresos no disminuye. Este comportamiento rompe con la idea acerca de que el crecimiento econ贸mico a costa del medio ambiente genera prosperidad futura tanto en aspectos cuantitativos (ingreso por habitante) y cualitativos (un entorno natural m谩s limpio). Por el contrario, el desenvolvimiento econ贸mico ha producido mayor concentraci贸n del ingreso y la riqueza en algunas personas que, a la par, son responsables del mayor deterioro ecol贸gico.

Para finalizar, es importante recalcar que la idea de Capitaloceno no intenta suplantar, sustituir o disputar protagonismo a la categor铆a Antropoceno. Lejos de ello, es un intento para abordar simult谩neamente distintas escalas como es la historia humana, natural y planetaria. Esta categor铆a va un paso m谩s all谩 al conjuntar un an谩lisis geol贸gico, econ贸mico y social para lograr interpretar la compleja relaci贸n econom铆a-sociedad-medio ambiente.

Comprender los problemas ecol贸gicos exige un nivel elevado de comprensi贸n de diversos fen贸menos que suceden simult谩neamente. En este caso el Capitaloceno es un espacio adecuado para explicar, con base en aspectos particulares, las posibles causas del deterioro ambiental en lugar de hablar en t茅rminos generales y agregados de la especie humana o de naciones. Como se ha mostrado, las grandes fortunas del mundo son tambi茅n las que m谩s da帽o est谩n haciendo a un espacio com煤n y cultural como los ecosistemas. No se trata de las personas directamente, se trata de sus pr谩cticas, sus relaciones con el gobierno, la influencia pol铆tica y el rol de sus empresas. No obstante, toda la poblaci贸n contribuye en el deterioro y da帽o de los ecosistemas y obliga a cualquier persona ser responsable con su entorno natural, empero, es el papel de algunos por encima de otros.

Aqu铆 la importancia de plantearse un modelo de cuidado ambiental y sustentabilidad energ茅tica internacional partiendo de un cuestionamiento al actual estilo de desarrollo, m谩s no reduciendo el problema a la firma de acuerdos y cumbres mundiales por el ambiente llenas de fe en las buenas acciones de los gobiernos (quien en gran medida han permitido e impulsado la creaci贸n de riqueza y pobreza) o colocar todas las esperanzas de la sobrevivencia humana en el rol de las tecnolog铆as renovables.

Gabriel Alberto Rosas S谩nchez cursa el Doctorado en Ciencias Econ贸micas de la Universidad Aut贸noma Metropolitana (M茅xico) y es miembro de la Sociedad Mesoamericana y del Caribe de Econom铆a Ecol贸gica. Correo electr贸nico: rosassanchezgabriel@gmail.com

 

Bibliograf铆a referenciada:

Briones, C., Lanata, J. y Monjeau, A. (2019). El futuro del Antropoceno. Utop铆a y Praxis Latinoamericana24(84), 21-31.

Caetano, T., Winker, H., y Depledge, J. (2020). Towards zero carbon and zero poverty: integrating national climate change mitigation and sustainable development goals. Taylor and Francis.

CEPAL (2021). Panorama Social de Am茅rica Latina 2020. Disponible en https://www.cepal.org/es/publicaciones/46687-panorama-social-america-latina-2020

Chancel, L (2020). Unsustainable inequalities. Social justice and the environment. Harvard University Press.

Crutzen, P. (2002). The 鈥渁nthropocene鈥, en: Ehlers, E., y Krafft, T. (eds.). Earth system science in the anthropocene, pp. 13-18. Springer, Berlin, Heidelberg

Crutzen, P. y Stoermer, E. F. (2000). The anthropocene. Royal Swedish Academy of Sciences, Stockholm. 41

Hubacek, K., Baiocchi, G., Feng, K., Castillo, R., Sun, L., y Xue, J. (2017). Global carbon inequality. Energy, Ecology and Environment2(6), 361-369.

Malhi, Y. (2017). The concept of the Anthropocene. Annual Review of Environment and Resources42, 77-104.

Moore, J (Ed.) (2016). Anthropocene or Capitalocene? Nature, History, and the Crisis of Capitalism. PM Press

OXFAM (2015). La desigualdad extrema de las emisiones de carbono. Disponible en: https://www-cdn.oxfam.org/s3fs-public/file_attachments/mb-extreme-carbon-inequality-021215-es.pdf

OXFAM (2020). Combatir la desigualdad de las emisiones de carbono. Disponible en: https://oxfamilibrary.openrepository.com/bitstream/handle/10546/621052/mb-confronting-carbon-inequality-210920-es.pdf

OXFAM (2020). Tiempo para el cuidado. Disponible en https://oxfamilibrary.openrepository.com/bitstream/handle/10546/620928/bp-time-to-care-inequality-200120-es.pdf

Svampa, M. (2019). El Antropoceno como diagn贸stico y paradigma. Lecturas globales desde el Sur. Utop铆a y praxis latinoamericana24(84), 33-54.

Ulloa, A. (2017). Din谩micas ambientales y extractivas en el siglo XXI: 驴es la 茅poca del Antropoceno o del Capitaloceno en Latinoam茅rica? Desacatos, (54), 58-73.

Zalasiewicz, J., Waters, C. N., Summerhayes, C., Wolfe, A., Barnosky, A., Cearreta, A. and   Williams, M. (2017). The Working Group on the Anthropocene: Summary of evidence and interim recommendations. Anthropocene19, 55-60.

imagen1.jpg, por editorarg

https://www.alainet.org/es/articulo/212908

 

驴Antropoceno?

[Extracto del libro de Daniel Tanuro Demasiado tarde para ser pesimistas. Ver entrevista al autor en https://vientosur.info/demasiado-tarde-para-ser-pesimistas-3/  ]

IGBP, GIEC, IPBES [Programa Internacional de Geosfera-Biosfera, Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim谩tico y Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biol贸gica y Servicios de los Ecosistemas, ndr] hemos presentado estos tres informes separadamente en el orden cronol贸gico de su publicaci贸n. Tomados conjuntamente, es evidente que el programa interdisciplinar sobre el cambio global proporciona un marco de conjunto en el que se integran los diagn贸sticos m谩s espec铆ficos sobre el clima y la biodiversidad, que los hemos tratado detalladamente, pero es indispensable mantener una visi贸n m谩s amplia sobre otras facetas de la destrucci贸n del medio ambiente. Algunas podr铆an reservar desagradables sorpresas. La contaminaci贸n qu铆mica, por ejemplo. El IGBP, como se ha dicho, no pudo determinar un tope para este par谩metro. Sin embargo, est谩 establecido que 1.300 de los 148.000 productos qu铆micos inventariados en 2017 son disruptores endocrinos que alteran la fertilidad (globalmente se estima en un 30% el descenso del n煤mero de espermatozoides en el hombre entre 1979 y 2012), pueden favorecer el c谩ncer (de mama y de test铆culos, sobre todo), contribuir a trastornos neuropsiqui谩tricos (influye parcialmente en el autismo, el s铆ndrome de hiperactividad, el trastorno de la atenci贸n, el Parkinson y el Alzheimer), y ser incluso ser responsables, en parte, de la frecuencia de la obesidad. Estas sustancias son de uso corriente en la agricultura, la industria y a nivel dom茅stico. Sus efectos se transmiten a la descendencia a trav茅s de modificaciones epigen茅ticas. Sus riesgos son a煤n m谩s temibles por el hecho de que la toxicidad de algunos productos es mayor en peque帽as dosis que en dosis 鈥渘ormales鈥 39/.

Teniendo en cuenta todos los factores, no es exagerado hablar de una gran amenaza, no s贸lo para la naturaleza en general, sino para la humanidad. En este contexto, Paul Crutzen propuso en 2002 el concepto de Antropoceno 40/. El premio Nobel de qu铆mica constataba que algunos cambios ocasionados por la Revoluci贸n industrial quedar谩n para siempre visibles en la geolog铆a del globo: presencia de is贸topos radioactivos, elevaci贸n del nivel de los oc茅anos, extinci贸n r谩pida de especies鈥 Seg煤n Crutzen, habr铆a que considerar que se ha terminado el Holoceno y le ha sucedido una nueva era geol贸gica. Propuso bautizarla como Antropoceno, para indicar que el ser humano (anthropos) se ha vuelto una fuerza geol贸gica. Esta sugerencia fue r谩pidamente apoyada por otros cient铆ficos y cient铆ficas. Le sigui贸 un amplio debate muy pol铆tico, tanto en el seno de la comunidad cient铆fica como fuera de ella. Por la derecha, se elevaron voces para hacer remontar el Antropoceno a la aparici贸n del Homo sapiens, o a la invenci贸n de la agricultura. Otros, por la izquierda, propusieron hablar mejor de Capitaloceno, para destacar el origen socio-hist贸rico del cambio de era 41/.

Las motivaciones ideol贸gicas que empujaron a Crutzen a hablar de una 鈥済eolog铆a de la humanidad鈥 son sospechosas, porque esta expresi贸n lleva el agua al molino de las y los mis谩ntropos que acusan al Homo sapiens de todos los males y desv铆an as铆 la atenci贸n de la responsabilidad del capitalismo. La sospecha es a煤n m谩s leg铆tima dado que el paso de una era geol贸gica a otra no es un fen贸meno que se pueda constatar en caliente, ni siquiera un siglo despu茅s: hace falta perspectiva. Sin embargo, como nadie parece contestar la idea del paso de era, la pol茅mica es sobre todo sem谩ntica. 驴Hay que pelearse entonces por el Capitaloceno? Este t茅rmino permite se帽alar la responsabilidad principal del capital en la destrucci贸n ecol贸gica, pero al mismo tiempo invisibiliza la responsabilidad de la URSS, de los pa铆ses del Este y de China鈥 驴Resulta pertinente hacerlo, cuando la izquierda tiene tanta necesidad de comprender por qu茅 estos pa铆ses cayeron en el productivismo? Adem谩s, no es evidente que el t茅rmino Capitaloceno baste para dar cuenta de la gravedad de la transformaci贸n de la biosfera y de sus implicaciones a largo plazo. En conjunto, la biomasa del ganado y de los humanos es superior en dos 贸rdenes de magnitud de los mam铆feros salvajes 42/. Esta situaci贸n es el producto de doscientos a帽os de capitalismo; pero aun cuando el capitalismo fuese r谩pidamente sustituido por el ecosocialismo, llevar铆a tiempo alcanzar un relativo reequilibrio. Ahora bien, aunque se d茅 ese cambio, seguir谩n presentes las huellas geol贸gicas de los is贸topos radioactivos, la subida del nivel de los oc茅anos y la extinci贸n de especies. Por ello, en la pol茅mica sobre el t茅rmino, preferimos el enfoque de Christophe Bonneuil y Jean-Baptiste Fressoz: abrir 鈥渦n di谩logo con quienes dan la alerta en las ciencias del sistema tierra鈥 para 鈥渧olver a tomar pol铆ticamente el control de (las) instituciones, de (las) 茅lites sociales y de (los) poderosos sistemas simb贸licos y materiales que nos han hecho caer en el Antropoceno鈥 43/. El objetivo de este enfoque es claro e id茅ntico al de los partidarios y partidarias del Capitaloceno: reintroducir la cuesti贸n social e hist贸rica en el centro del debate, impedir su exclusi贸n por la geolog铆a. Adem谩s, si se adoptase el cambio de era y si los ge贸logos y ge贸logas fueran coherentes con sus criterios cient铆ficos, el cambio de era no ocurri贸 antes de la segunda mitad del siglo XX, de manera que no es la especie humana la responsable, sino la forma capitalista como produce su existencia social. Esta discusi贸n no puede ser confiscada por La Ciencia; todas y todos tenemos voz y voto en ella.

Daniel Tanuro es ingeniero agr贸nomo y especialista en cuestiones medioambientales. Forma parte de la Global Socialist Network

Notas:

38/ 鈥淟鈥櫭﹔osion massive de la biodiversit茅 menace les societ茅s humaines鈥, Mediapart, 06/05/2019.

39/ John Pauluis, 鈥淟es perturbateurs endocriniens鈥, Revue m茅dicale de Bruxelles, septiembre 2019, Vol 40, n潞 4. Sobre el autismo, ver Scott F. Gilbert & David Epel, op. cit. Los mecanismos epigen茅ticos act煤an sobre la expresi贸n de los genes sin modificar el ADN. Son reversibles pero transmisibles.

40/ Paul Crutzen, 鈥淕eology of mankind鈥, 2002, Nature 415, n煤m. 6867, p. 23, 2002.

Demasiado tarde.indd 33 24/2/20 9:19

41/ Ian Angus, 鈥淔acing the Anthropocene: Fossil Capitalism and the Crisis of the Earth System鈥, Monthly review, 2016.

42/ Yinon M. Bar鈥揙n, Rob Phillips & Ron Milo, 鈥淭he biomass distribution on Earth鈥, PNAS 19/06/2018, 115 (25) 6506鈥6511.; DOI: 10.1073/pnas.1711842115, 19/06/2018. La biomasa est谩 estimada aqu铆 en masa de carbono, para eliminar el contenido en agua de los organismos. Las cifras son respectivamente 0,1 Gt para los seres humanos y 0,007 Gt para los mam铆feros salvajes.

43/ Christophe Bonneuil y Jean鈥揃aptiste Fressoz, 鈥淟鈥櫭﹙茅nement anthopoc猫ne. La Terre, l鈥檋istoire et nous鈥, Seuil, 2013.




Fuente: Asociaciongerminal.org
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