November 20, 2020
De parte de La Haine
324 puntos de vista

Tras una espera que se hizo m谩s larga que esperanza de pobre, el martes 17 se empez贸 a tratar en el Congreso el proyecto de ley al que pusieron de nombre 鈥淎porte Solidario y Extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la Pandemia鈥. La resistencia por parte de quienes deber铆an pagarlo y de la gran mayor铆a de las c谩maras empresarias fue f茅rrea, demostrando una vez m谩s su clara conciencia de clase as铆 como su decisi贸n de no abrir la puerta a otra posibilidad que no sea la de que el pueblo pague la crisis.

La Mesa de Enlace, la Uni贸n Industrial Argentina, la C谩mara Argentina de Comercio, con sus medios masivos como Clar铆n o La Naci贸n, utilizaron sus cl谩sicas 鈥渁rtiller铆as鈥, incluyendo movilizaciones callejeras, para impedir que avanzara el proyecto. La presencia de la palabra 鈥渟olidario鈥 en el proyecto dividi贸 aguas en el 鈥渟ector productivo鈥, entre quienes desconoc铆an su significado y quienes se sintieron ofendidos de que los pudiera tildar con tal adjetivo.

Presentado ya hace largos meses, todo hac铆a prever que este proyecto de Ley tendr铆a el mismo destino ef铆mero que otras iniciativas que despertaron la expectativa popular, como la intervenci贸n de Vicent铆n para avanzar a la soberan铆a alimentaria, la investigaci贸n de la deuda externa, la recuperaci贸n de salarios y jubilaciones, la posibilidad de una renta b谩sica universal o la implementaci贸n de un IFE de $10 mil mensuales que termin贸 siendo de menos de 4 mil (con 3 pagos en 8 meses) y del que se anuncia su desaparici贸n.

Finalmente, tras negociar condiciones impuestas por el empresariado, esta vez pareciera que se tratar谩 y probablemente aprobar谩 el proyecto de Ley.

Que la tortilla se vuelva鈥

La sanci贸n de este proyecto suena a buena noticia en un pa铆s donde gran parte de los impuestos los pagamos quienes menos tenemos, comenzando por el IVA o el impuesto a las ganancias de lxs asalariadxs. Aunque m谩s no sea y m谩s all谩 de otra consideraci贸n, porque esta vez no nos toca poner a los de abajo. Esto no es menor, en un pa铆s donde el 鈥渟entido com煤n鈥 indiscutible es que planes econ贸micos y subsidios deben enfocarse en el empresariado con la esperanza de que alguna vez se 鈥渄errame鈥 algo, mientras lo poco que fluye hacia el pueblo es tildado de alentar 鈥渧agos鈥 y 鈥渕orochos鈥.

Si de algo nos puede servir el debate de esta ley a los sectores populares 鈥揹ebate en el que nadie nos incluy贸- es para incorporar al imaginario popular que es posible y deseable, como cantaban los Quilapay煤n, 鈥渜ue la tortilla se vuelva, que los pobres coman pan y los ricos mierda, mierda鈥. Esta resulta una interesante puerta entornada, a煤n sin pretenderlo, por el proyecto de ley.

Pero no parece ser 茅ste el objetivo del gobierno al habilitar el tratamiento de la ley. Tampoco parece ser un mero disfraz para ocultar el ajuste. El gobierno sabe que el pueblo no es tonto y que no hay jubiladx o trabajador que no se percate que nos est谩n ajustando. Alcanza con ir al 鈥渃hino鈥 o a la verduler铆a para despabilar a cualquier distra铆dx. De ah铆 la proliferaci贸n de an谩lisis justificatorios esgrimidos por funcionarios y periodistas adictos en estos d铆as.

No existe ley, por m谩s expectativas que despierte, que pueda ocultar esta realidad. Mucho m谩s probable es la desesperaci贸n del gobierno por obtener fondos 鈥揹ada la magnitud de la crisis que achic贸 la econom铆a nacional en un 18,8% desde comienzos del 2018- que ya no puede extraer de los bolsillos populares o del endeudamiento todo lo que necesita para motorizar los proyectos con los que espera conmover a los due帽os del poder econ贸mico, como se evidencia en el destino de los fondos que el proyecto de ley propone.

El destino de los fondos

El proyecto de ley determina no s贸lo de donde vendr谩n los fondos 鈥搖nos 9.000 sujetos con fortunas de m谩s de $200 millones- sino se帽ala tambi茅n en qu茅 se utilizar谩n: un 25% ir铆a a programas de aliento a la producci贸n de gas, un 20% para subsidios a las peque帽as y medianas empresas, un 20% para la compra de equipamiento m茅dico y vacunas dada la pandemia del Covid, un 20% para las becas para estudiantes del Plan Progresar y, finalmente, un 15% para el Fondo de Integraci贸n Socio-urbana para mejorar condiciones habitacionales de barrios populares.

En una mirada superficial parecen destinos sensatos, pero conviene echarles una mirada m谩s detenidamente.

El principal destino es la producci贸n de gas en los yacimientos de Vaca Muerta. Los beneficiarios directos del 25% de lo recaudado ser铆an las empresas petroleras, en acuerdo con YPF, de la que un 49% pertenece a empresas privadas, entre ellas el fondo de inversi贸n Black Rock, uno de los mayores acreedores de la fraudulenta deuda externa. Esto implica la profundizaci贸n del extractivismo y la explotaci贸n de los bienes de la naturaleza para la generaci贸n de d贸lares antes que para el bienestar de la poblaci贸n, en este caso con metodolog铆as peligrosas y contaminantes como el fracking (prohibido en muchos pa铆ses) y relegando la inversi贸n en energ铆as alternativas.

Otro 20% se destinar铆a tambi茅n al sector empresario de peque帽o y mediano tama帽o, sin contemplar recursos para la generaci贸n de proyectos de la econom铆a popular o el apuntalamiento de las m谩s de 400 empresas recuperadas por los trabajadores 鈥搈uchas de ellas en crisis como evidenci贸 el reciente cierre de una de las m谩s ic贸nicas, el Hotel Bauen-, poniendo por delante el imaginario por el que s贸lo a trav茅s del empresariado ser铆a posible 鈥渄efender el salario y el empleo鈥.

Otro 20% se destinar谩 a la compra de insumos para la pandemia del Covid, lo que es una buena noticia. Uno tiende a pensar que adem谩s de vacunas, por fin recibir谩n salarios dignos 鈥渓es h茅roes鈥 de esta pandemia, insumos para trabajar de manera segura, que se abrir谩n m谩s hospitales y centros de salud barriales, todo lo que se puso en evidencia como d茅ficit en esta pandemia. Sin embargo, bajo el imperio del capital donde lo 煤nico importante es el negocio, el gobierno se asegura la obtenci贸n de dinero para la masiva compra de vacunas al empresario del agronegocio y de la industria farmac茅utica Hugo Sigman, que viene tejiendo su imperio en alianzas con el Estado y al que poco le importa la salud del pueblo. A pocos d铆as del violento desalojo de miles de familias en Guernica, no est谩 dem谩s se帽alar que Hugo Sigman es due帽o de 200.000 hect谩reas en la Patagonia y 75.000 en San Luis, entre otras propiedades en todo el mundo.

El resto de lo recaudado ir铆a para becas estudiantiles y para soluciones habitacionales que, en un pa铆s donde la urgencia habitacional es desesperante y la pol铆tica es desalojar los pobres mientras se construyen cada vez m谩s countries, resulta menos que insuficiente y m谩s que indignante.

Ante todo esto, la sanci贸n de la Ley ser谩 una buena noticia, pero que no amerita festejos sino impulsar la capacidad popular para imponer lo que realmente necesitamos como pueblo.

Izquierdas y alternativas populares frente al aporte extraordinario

Al mismo tiempo que el proyecto se discute -motorizado por los diputados Carlos Heller y M谩ximo Kirchner entre otros-, el Frente de Izquierda (FIT, trotskistas) present贸 un proyecto que contempla una mayor recaudaci贸n, la perdurabilidad en el tiempo y un destino para los fondos m谩s acordes a las necesidades populares. Obviamente no tiene ninguna posibilidad de ser aprobado.

En este marco, la peque帽a bancada del FIT anuncia la abstenci贸n, equivocada posici贸n que le regala al oficialismo la posibilidad de presentarse como el 煤nico capaz de quitarle algo a los ricos. Cuando la virtud de distanciarse de quienes se lo merecen se transforma en obsesi贸n, puede convertirse en obst谩culo para el di谩logo con el pueblo.

En un juego de espejos con el FIT, otro sector de diputados que se considera como izquierda 鈥減opular鈥, asume la posici贸n de firmar el conjunto del proyecto oficialista sin cuestionamiento alguno, obturando la posibilidad de realizar el imprescindible debate sobre quienes deber铆an pagar la crisis y las v铆as para lograrlo.

Comentario aparte merecen los pol铆ticos y periodistas que miran para otro lado cada vez que se toman medidas antipopulares, al mismo tiempo que acusan a toda la izquierda de 鈥渉acerle el juego a la derecha鈥 sin ponerse colorados.

Ser谩 urgente buscar las v铆as para seguir la pelea por saldar las necesidades populares que la ley no contempla. La pelea por la defensa del salario, el empleo, la educaci贸n, la salud, las jubilaciones, el derecho a la tierra para vivir y producir, la legalizaci贸n del aborto o la vida en un ambiente sano, se resumir谩 en lo inmediato en la pelea por quien paga la crisis.

No ser谩 el texto de una ley lo que terminar谩 definiendo quienes pagan, cu谩nto, cu谩ndo y a d贸nde ir谩 la plata, sino las peleas que seamos capaces de librar y la relaci贸n de fuerzas que seamos capaces de construir.

La Haine




Fuente: Lahaine.org