March 20, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
208 puntos de vista

Es conocido que la guerra no es un episodio, sino un continuo que tiene un antes en el que se prepara sistem谩ticamente con estrategias y t谩cticas que son la continuaci贸n de la pol铆tica de los poderosos por otros medios; un durante en el que se desencadena la conflagraci贸n y un despu茅s, tras el armisticio, en el que se inicia un nuevo ciclo de reconstrucci贸n y de nueva preparaci贸n para la pr贸xima guerra.

En la preparaci贸n y desarrollo de la guerra, el mantenimiento de ej茅rcitos permanentes y el sistema de reclutamiento de 芦efectivos禄 son esenciales a los fines militares y a la propia eficacia del sistema de defensa militar. Por medio del mismo, voluntario o forzoso seg煤n la coyuntura, se nutren los ej茅rcitos de la carne de ca帽贸n con la que se amenaza y 芦disuade禄 al enemigo en tiempo 芦de paz禄 o se desarrolla la guerra, llegada el caso.

Todos los sistemas legales estatales incorporan previsiones discriminatorias y penas para quienes desacatan a esta l贸gica, ya sean desertores, objetores, desobedientes o insumisos.

Si hay testimonios dignos de admiraci贸n en la guerra, no es el de los sumisos a esta l贸gica ni el de las gestas guerreras, en general salvajadas despiadadas, sino el de las v铆ctimas que soportan esta tragedia, el de las personas an贸nimas que se empe帽an en proteger la vida y el de los hombres y mujeres que desacatan abiertamente la guerra, ya sea neg谩ndose a empu帽ar las armas, ya prestando auxilio a quienes anteponen los principios de la vida a los requerimientos de la muerte, o desobedeciendo de cualquier modo a la l贸gica de la guerra.

Y lo mismo pasa en tiempos 芦de paz禄.


Por desgracia los derechos de estos desobedientes suelen ser de los primeros en pisotearse desde cualquier discurso militarista y, desde luego, en las guerras.

Junto con las mujeres, los ni帽os y los viejos, las principales y m谩s vulnerables v铆ctimas de la guerra y de su l贸gica patriarcal y violenta, tambi茅n los objetores de conciencia son uno de los colectivos m谩s reprimidos y denostados y su ejemplo 茅tico y pol铆tico ocultado y reprimido con sa帽a para evitar el efeto contagio que provoca.

Es llamativo observar c贸mo, en tiempos de paz (si es que a esto que hay despu茅s de la guerra se le puede llamar as铆) se encuentran palabras laudatorias para los mismos objetores a quienes en tiempos de guerra se persigui贸. No deja de sonrojar que el derecho, el gran logro para la 芦paz perpetua禄 del sue帽o europeo y occidental, d茅 con una mano reconocimientos y derechos que quita con la otra.

Lo digo porque las legislaciones estatales suelen ser bastante discriminatorias hacia estos objetores.

Y tambi茅n porque, con arreglo al art铆culo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol铆ticos (PIDCP), aprobado bajo despu茅s de la Segunda Guerra Mundial con la idea de promover un mundo en paz y un orden internacional justo y respetuoso de los derechos humanos (o as铆 lo proclama el pre谩mbulo de la Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos), toda persona tiene derecho a la libertad ideol贸gica, entendida como derecho a mantener las propias creencias y ser coherente en su comportamiento con 茅stas y, como expresi贸n intr铆nseca de esta libertad, el derecho a la objeci贸n de conciencia a servir a lo militar.

Aunque hay quien dice que uno puede creer lo que quiera pero debe hacer lo que le impone el poder, no es este el parecer, respecto de lo militar, del PIDCP y as铆, en 1993, la Observaci贸n General 22 del Comit茅 de Derechos Humanos del PIDCP, con funciones judiciales y de interpretaci贸n del pacto, afirm贸 que el derecho de objeci贸n de conciencia se deriva del art铆culo 18 del pacto 芦en la medida en que la obligaci贸n de utilizar la fuerza mort铆fera puede entrar en grave conflicto con la libertad de conciencia y el derecho a manifestar y expresar creencias religiosas u otras creencias禄 exigiendo que no se produzcan discriminaciones hacia los objetores.

Y el Informe de la Relatora Especial sobre la libertad de religi贸n o de creencias, de agosto de 2007, a帽adi贸 que los objetores de conciencia pueden tener tambi茅n la condici贸n de refugiados, recomendando a los Estados 芦. . . la posibilidad de conceder asilo a los objetores de conciencia obligados a abandonar su pa铆s de origen por temor a ser perseguidos debido a su negativa a cumplir el servicio militar y no existir ninguna disposici贸n adecuada sobre la objeci贸n de conciencia al servicio militar禄.

Tambi茅n el Informe anal铆tico sobre la objeci贸n de conciencia al servicio militar del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de 2013, recordando todo lo anterior, ha a帽adido que el derecho de objeci贸n de conciencia no puede anularse ni siquiera en los estados de excepci贸n.

驴D贸nde queda el respeto y la protecci贸n a los objetores en las guerras actuales? 驴D贸nde en la guerra que se padece en Ucrania? 驴Qu茅 est谩 pasando con los objetores rusos y ucranios que se niegan a servir a la l贸gica de la guerra? 驴C贸mo es posible que se rechace su salida de Ucrania en las fronteras de la pulcra Europa por donde intentan desertar de la guerra todos los refugiados y refugiadas del conflicto?

Tambi茅n en el derecho internacional europeo el derecho de los objetores aparece reconocido.

El Convenio Europeo de Derechos Humanos consagra el derecho de libertad de conciencia en su art铆culo 9 y el Consejo de Europa ha vinculado la objeci贸n de conciencia a este derecho. Incluso el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sostiene que la oposici贸n a servir en el ej茅rcito sobre la base de las propias convicciones, sean o no religiosas, puede dar lugar a una violaci贸n de la libertad de conciencia.

En la sentencia dictada el 07/07/2011 (caso Bayatyan vs. Armenia; solicitud 2349/03) exige que se garantice ante la injerencia arbitraria del Estado y se afirma su valor como contenido esencial del derecho de libertad ideol贸gica. Y en los casos , en los casos Erc抬ep vs. Turqu铆a ( de 22 de noviembre de 2011; solicitud n煤mero 43965/04), Savda vs. Turqu铆a (de 12/6/2012, soliciutyd 43730/05), Tarhan vs. Turqu铆a (de 17/7/2012, solicitud 9078/06), Feti Demitras vs. Turqu铆a 38 (17/1/2012, solicitud 5260/07) o Buldu vs. Turqu铆a 39 (de 3/9/2014, solicitud 14017/08), ratific贸 esta posici贸n.

Se supone que el derecho europeo alcanza tambi茅n a Rusia y a Ucrania, as铆 como a los pa铆ses europeos que asisten al drama de la represi贸n a los desobedientes a las guerras en 茅ste conflicto sin hacer nada al respecto.

Pero tambi茅n en el 谩mbito propio de la UE se reconoce el derecho de los objetores en el art铆culo 10 de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE, aunque, si me apuran, el art铆culo 5 tambi茅n proh铆be los trabajos forzados y obligatorios.

Ya s茅 que el derecho de los desobedientes a oponerse a la guerra no depende de un mejor o peor reconocimiento legal del mismo y que va m谩s all谩 de la cicater铆a con que se regula, pero ya que se declara, al menos deber铆an tener los que cacarean la superioridad moral de los estados de derecho europeos un poco de coherencia con su propio discurso.

驴Han o铆do decir a alguno de los exaltados partidarios de incorporar a Ucrania a la UE cualquier tipo de exigencia de respeto a los derechos de los disidentes a la guerra?

驴Han o铆do alg煤n tipo de petici贸n desde los 芦esfuerzos diplom谩ticos禄 de occidente a favor de los objetores rusos o ucranios?

驴No les parece sospechoso el silencio y el mirar para otro lado de Europa y de la OTAN? 驴Es que el derecho que se supone como raz贸n de ser de su propio constructo no vale a la hora de la verdad?

驴Por qu茅?

Se lo voy a decir de forma muy simple.

Porque el respeto del derecho de la gente a desobedecer a las guerras supondr铆a una prueba de fuego para desmentir la unanimidad ret贸rica que los se帽ores de la guerra afirman representar.

驴Qu茅 pasar铆a si los se帽ores de la guerra convocan a sus pueblos a la carnicer铆a y la gente, sencillamente, decidiera no acudir? Que desenmascarar铆a a la guerra y a sus factores.

Recuerden la paradoja que plantea Saramago en Elogio de la Ceguera respecto a las elecciones y apl铆quenlo, con un poco e imaginaci贸n, a la guerra y su horror. 隆Menudo desmentido del tinglado con el que nos atormentan!

Si se permitiera y respetara este derecho estar铆amos ante una verdadera prueba de fuego del militarismo y ante el inicio del derrumbe de su argumentario violento y coactivo.

La desobediencia no s贸lo es dignidad y coherencia. Es tambi茅n ejemplar y contagiosa. Y, por qu茅 no decirlo, anticipa una metodolog铆a precisa para desaperender las guerras y luchar contra la violencia sist茅mica y rectora de nuestro orden mundial.

Y m谩s extensa de lo que nos dicen. 驴O no desertan de la guerra los millones de refugiados y desplazados que causan las guerras?

Es por eso por lo que se reprime en todas partes.

Es por lo que la Europa ret贸rica e hip贸crita la admite con la boca peque帽a y la dificulta con todas sus fuerzas.

De ah铆 la importancia, en esta y en todas las guerras, de incentivar la protecci贸n a los y las desobedientes a las guerras, de difundir su lucha y ejemplo, de desenmascarar el trato que se les aplica.

De ah铆 la importancia, tambi茅n, de la desobediencia antimilitarista antes de las guerras: desobediencia al reclutamiento; desobediencia a los valores militares; negativa a una educaci贸n sexista y violenta que ensalza la guerra y los discursos que la legitiman; desobediencia al gasto militar; desobediencia a la venta de armas o al intervencionismos militar y tantas propuestas m谩s que aspiran a quitar poder a lo militar y dotarnos de una alternativa real de apuesta por la seguridad humana y la conquista de los derechos humanos en serio. Lo que viene siendo una lucha por la desmilitarizaci贸n social como uno de los puntos urgentes para construir una sociedad mejor.

Dado el alto nivel que en el estado espa帽ol tuvo la insumisi贸n al ej茅rcito, m谩s nos valdr铆a escuchar en tiempos de halcones el discurso de los insumisos y de la protesta social que desencaden贸 el antimilitarismo.




Fuente: Grupotortuga.com