January 31, 2022
De parte de La Haine
849 puntos de vista

Considero que lo que le da coherencia al trabajo cultural, pol铆tico e ideol贸gico de la revoluci贸n es la definici贸n de Ideolog铆a de la Revoluci贸n Cubana

Ella se basa en los principios rectores de los procesos de liberaci贸n nacional y de emancipaci贸n social cubanos; en el desarrollo de un pensamiento propio caracterizado por, como se帽ala Jos茅 Mart铆, colocar en forma relativa, en singularizar, el pensamiento universal seg煤n las exigencias de la realidad espec铆fica cubana.

Fidel Castro, conocedor profundo del pensamiento martiano, fue el art铆fice y quien le dio al proyecto revolucionario cubano, en la praxis y en su pensamiento dial茅ctico, su contenido universal y propio. Seg煤n expres贸, su aporte de la teor铆a revolucionaria fue la uni贸n del pensamiento marxista con el pensamiento martiano. De ello se colige que la Ideolog铆a de la Revoluci贸n Cubana contiene dos componentes directrices: el pensamiento revolucionario cubano y el pensamiento marxista adecuado a nuestra realidad.

Esta combinaci贸n es rigurosamente necesaria para entender los procesos hist贸ricos y las complejidades actuales de Cuba y de los pa铆ses del Tercer Mundo, cuya evoluci贸n es muy diferente a la de los pa铆ses del Primer Mundo. Mientras estos 煤ltimos han constituido el centro de la formaci贸n de la modernidad capitalista, los primeros formaron la periferia o los espacios marginales del mundo moderno.

Ello implica una complejidad surgida de la dominaci贸n y explotaci贸n de los pa铆ses imperialistas que singulariza la evoluci贸n hist贸rica y las luchas actuales a las que nos enfrentamos.

A este respecto Carlos Marx escribe, en carta a la revista rusa de Oti茅chestviennieZapiski, sobre el intento de N. K. Mijailovki de extrapolar, esquem谩ticamente, contenidos de El Capital a la realidad rusa:

“A todo trance quiere convertir mi esbozo hist贸rico sobre los or铆genes del capitalismo en la Europa occidental en una teor铆a filos贸fico-hist贸rica sobre la trayectoria general a que se hallan sometidos fatalmente todos los pueblos, cualesquiera que sean las circunstancias hist贸ricas que en ellos concurran, para plasmarse por fin en aquella formaci贸n econ贸mica que, a la par que el mayor impulso de las fuerzas productivas, del trabajo social, asegura el desarrollo del hombre en todos y cada uno de sus aspectos. (Esto es hacerme demasiado honor y, al mismo tiempo, demasiado escarnio)”.

Las caracter铆sticas de la sociedad cubana y de su evoluci贸n parten de aspectos muy diferentes a los de Europa y Estados Unidos, al haber sido la nuestra colonial-colonizada, esclavista-esclavizada, productora de materias primas pero colocada en la red comercial norte-sur y este-oeste, seg煤n Mart铆, “en el fiel de Am茅rica”.

El estudio de su complejidad y de la evoluci贸n del pensamiento revolucionario cubano permite comprender por qu茅 en nuestro pa铆s se produce un proceso ininterrumpido por la liberaci贸n nacional y la justicia social que confluye hacia el socialismo como consecuencia de las luchas de clases, sociales e ideol贸gicas.

El componente martiano diferencia este socialismo del de Europa Oriental, al introducir las contradicciones y paradojas t铆picas latinoamericanas y el aspecto humanista derivado del enfrentamiento a los factores capitalistas que estructuraron una sociedad esclavista, y con posterioridad una sociedad dependiente, no solo en lo econ贸mico, sino tambi茅n en lo cultural.

Lenin llamar铆a a la Guerra Hispano-americana la primera guerra imperialista. Mart铆, conocedor profundo de los Estados Unidos, entendi贸 que Cuba ser铆a determinante en el nacimiento del imperialismo norteamericano, por lo que dedic贸 todas las fuerzas de su pensamiento y acci贸n a producir en nuestro pa铆s las bases del equilibrio mundial: “un error en Cuba, es un error en Am茅rica, es un error en la humanidad moderna. Quien se levanta hoy con Cuba se levanta para todos los tiempos”.

En lo referente al pensamiento marxista, debe tenerse en cuenta que este constituye una teor铆a compuesta de tres partes: materialismo hist贸rico, materialismo dial茅ctico y econom铆a pol铆tica. Es importante, a la hora de transmitir los contenidos del marxismo, que el concepto de econom铆a pol铆tica no es un tecnicismo econ贸mico, sino una visi贸n, un m茅todo y un concepto esencialmente pol铆tico.

En lo referente al materialismo hist贸rico, se trata del an谩lisis esencialmente te贸rico-filos贸fico que no debe confundirse con la ciencia hist贸rica. Esta, como toda ciencia, se rige y evoluciona a partir de m茅todos rigurosos aplicados a investigaciones factuales de los cuales depende el mejor conocimiento de la realidad. De sus conclusiones se derivan debates y abstracciones que penetran en campos metahist贸ricos.

La ciencia hist贸rica tributa y enriquece a la ideolog铆a, a la pol铆tica y a la teor铆a; no es esclava, es espada y escudo de liberaci贸n en manos de los creadores de pol铆ticas y de los ide贸logos actualizados y combatientes. Es materia prima para la teor铆a.

Un concepto fundamental para el estudio de sociedades espec铆ficas es el de Formaci贸n Econ贸mico-social, creado por Marx, que permite estudiar un complejo econ贸mico-social espec铆fico, con una valoraci贸n objetiva de diferencias (por ejemplo, los modelos sovi茅tico, chino, vietnamita y coreano con el cubano a partir de sus evoluciones hist贸ricas, culturales y sociales) esencial para la comprensi贸n de la contemporaneidad y la riqueza que posee. Incluso m谩s all谩 del esquema base-superestructura, que 茅l mismo utiliz贸 de manera tan efectiva, pero que no debe usarse a discreci贸n (como ning煤n otro esquema binario). Lo esencial de la formaci贸n econ贸mico-social es la interrelaci贸n e interdependencia de todos los componentes de una sociedad espec铆fica, jer谩rquicamente establecidos, para configurar sus caracter铆sticas propias (El paralelogramo de las fuerzas de Engels). La complejidad cubana adquiere as铆 coherencia cognoscitiva.

Otro aspecto importante es el de la lucha de clases. Es rigurosamente necesario estudiar en vivo las caracter铆sticas de las clases sociales y de las luchas de clases en una sociedad espec铆fica.

En el caso de Cuba, su historia est谩 unida a la presencia de la esclavitud, en sus diversas modalidades, incluyendo la esclavitud que pasa desde la patriarcal a la intensiva de plantaci贸n y de esta a una sociedad que sustituye la esclavitud legal por la discriminaci贸n racial.

La estructuraci贸n de la sociedad republicana complejiz贸 el tema de las clases sociales. Para entender esta complejidad no solo se debe tener en cuenta la clase en s铆 y la clase para s铆, sino tambi茅n las divisiones intraclases, entre las que se encuentra la divisi贸n racista al interior de una misma clase social.

De igual forma debe tenerse en cuenta la influencia en la ideolog铆a de los gustos y modas que act煤an, fundamentalmente, sobre las clases medias que, muchas veces, en pa铆ses como el nuestro, son m谩s una media clase que una clase media.

Lenin aport贸 dos elementos fundamentales: el estudio de la fase imperialista del capital en su nacimiento y la relaci贸n Estado-Revoluci贸n, que profundiza en las estructuras del poder y analiza la creaci贸n de las situaciones revolucionarias en los inicios del siglo xx.

El marxismo como teor铆a y pr谩ctica revolucionarias, as铆 como los aportes de Lenin, deben ser confrontados con la etapa actual del capitalismo (por ejemplo, la diferencia entre el capital financiero y el capital especulativo o el dominio neoliberal bajo alianzas de potencias capitalistas que superan el periodo de las guerras interimperialistas).

Es fundamental el dominio tanto de la teor铆a, el m茅todo y los conceptos marxistas y leninistas para dar coherencia te贸rica a la ideolog铆a de la Revoluci贸n Cubana. Estos conceptos deben ser descargados de lo ya superado y cargados y recargados con los resultados de las experiencias y nuevos conocimientos aportados por el siglo xx y lo que va del siglo XXI.

Nuestros instrumentos ideol贸gicos deben estar a la altura del debate actual con nuevas propuestas, resultado de nuestra experiencia y del desarrollo de la conciencia pol铆tica que tienen en Jos茅 Mart铆 y en Fidel Castro sus creadores m谩s profundos y realistas.

El car谩cter de “sat茅lite privilegiado” de Cuba dentro de la expansi贸n imperialista norteamericana cre贸 una aspiraci贸n en su burgues铆a y en sectores de su clase media, vinculada al dominio simb贸lico y al predominio, en muchos de ellos, del llamado american way of life.

Fue esta una influencia visible en nuestra sociedad, que se origin贸 en el siglo xix y el lazo neocolonial consolid贸. La Revoluci贸n Cubana fue un abierto enfrentamiento de las tradiciones, costumbres, h谩bitos, creencias de lo m谩s genuino del “ajiaco cubano” que conform贸 esa extraordinaria combinaci贸n que llamamos cuban铆a. Durante siglos se forj贸. Ese modo de ser, sentir y hacer de lo cubano, que necesariamente identifica a nuestra naci贸n, se formaba en el pueblo en confrontaci贸n con las proyecciones que se plegaban a un nuevo estilo de coloniaje.

Manifestaci贸n de apoyo a la revoluci贸n cubana, en La Habana, 17 de julio de 2021.

El tema requiere de un tratamiento de profundidad y no de simplificaciones y vulgarizaciones que, en los 煤ltimos tiempos, tienen mucho de improvisaci贸n y de especulaci贸n debido a la falta de conocimiento de aspectos fundamentales de la historia y de la cultura cubanas.

Existen centros de investigaci贸n, investigadores, estudiosos que pueden aportar a una mejor comprensi贸n de la Ideolog铆a cubana, que encontr贸 en el marxismo un m茅todo y una pr谩ctica que permiti贸 encauzar gran parte del pensamiento revolucionario anterior, en particular el de Jos茅 Mart铆. Esas son nuestras fortalezas.

El hacedor de la Revoluci贸n Cubana, Fidel Castro, quien rompi贸 con los dogmas que obstaculizaban la posibilidad de culminaci贸n de una Revoluci贸n en Cuba (la teor铆a del fatalismo geogr谩fico, la teor铆a de que “se puede hacer una revoluci贸n con el ej茅rcito, sin el ej茅rcito, pero no contra el ej茅rcito” y la de que “para que triunfe una revoluci贸n en Cuba necesariamente antes tiene que haber triunfado en Estados Unidos”) y su comprensi贸n de que los cambios en Cuba, el camino del socialismo, deb铆an responder a las necesidades m谩s imperiosas de la sociedad cubana, deb铆an ser profundamente humanistas (educaci贸n, salud p煤blica, reforma agraria, reforma urbana).

Y, adem谩s, responder, con visi贸n de futuro, a una gran revoluci贸n humanista que avanzaba construyendo un nuevo socialismo, vinculado a las problem谩ticas de Am茅rica Latina y del Tercer Mundo, y cuyo obst谩culo fundamental lo era el imperialismo norteamericano.

Caracteriz贸 al pensamiento cubano el establecer, desde sus inicios (F茅lix Varela, Jos茅 de la Luz y Caballero, Rafael Mar铆a de Mendive), el nexo entre ciencia, conciencia, virtud.

Para que el pa铆s se desarrollara era necesaria la pr谩ctica y el pensamiento cient铆fico que deb铆a corresponderse con un sentimiento patri贸tico formador de una conciencia nacional (ciencia para crear conciencia; conciencia para hacer ciencia). Ello estuvo unido a la pr谩ctica de la 茅tica en todos los aspectos de la vida del pa铆s. Fue la escuela cubana la que transmiti贸 en todas las esferas sociales esa aspiraci贸n de construcci贸n de una sociedad nueva, libre, de igualdad social y humanista.

Es necesario superar la dicotom铆a ortodoxia-heterodoxia para desarrollar una verdadera dial茅ctica marxista aplicada a la evoluci贸n y a la realidad cubana que permita entender no solo los textos originales que dieron vida a la concepci贸n marxista, sino estudiar tambi茅n el resultado del aporte del pensamiento marxista del siglo xx y comienzos del xxi, de sus contradicciones, y de aquello que, a partir de la praxis de la Revoluci贸n Cubana, dio forma a una conciencia revolucionaria, no solo patri贸tica; unidad al proyecto revolucionario, contenido espec铆fico a la definici贸n de las clases sociales y de la lucha de clases, en un pa铆s en el cual la esclavitud, la colonizaci贸n, la restauraci贸n neocolonial, el problema racial y su ubicaci贸n en la expansi贸n del imperialismo norteamericano (diferente en su evoluci贸n de los imperios europeos) han moldeado y dado sus caracter铆sticas espec铆ficas a la lucha de clases en Cuba.

Un estudio de la formaci贸n de la militancia comunista y de los sectores revolucionarios lleva a la conclusi贸n de que en muchos de ellos est谩n ausentes, o resulta deficitaria, la presencia de textos fundamentales de la Ideolog铆a de la Revoluci贸n Cubana.

De igual forma, se puede observar la ausencia de algunos aspectos fundamentales de nuestra teor铆a revolucionaria en una parte importante de la poblaci贸n.

En este aspecto debe diferenciarse lo que es la formaci贸n de fil贸sofos e intelectuales, necesitados de profundizar y modernizar la teor铆a, a partir de la pr谩ctica revolucionaria cubana, de lo que debe ser de conocimiento general de las obras cl谩sicas de la Ideolog铆a de la Revoluci贸n Cubana.

Es recomendable hacer una selecci贸n de lecturas de las obras m谩s importantes de la teor铆a revolucionaria. La divulgaci贸n de estas obras debe ir acompa帽ada de seminarios, cursos y talleres de debates.

No es recomendable elaborar manuales que, por su estructura, necesariamente reflejar铆an criterios de sus autores y reducir铆an la riqueza, tanto literaria como de contenidos, de los cl谩sicos del pensamiento revolucionario. Los estudiosos deben tener selecciones de lecturas para conocer, incluso, observaciones de los cl谩sicos, que no siempre est谩n en los manuales.

En la formaci贸n de los revolucionarios cubanos, en particular de los militantes comunistas, resulta imprescindible el dominio de las ideas fundamentales de Jos茅 Mart铆 y de Fidel Castro, constructores del pensamiento revolucionario cubano. Este nexo debe ser establecido con la formaci贸n marxista, como un todo dial茅cticamente enlazado.

De igual forma deben tenerse en cuenta los trabajos de importantes figuras del pensamiento revolucionario cubano como son: F茅lix Varela, Carlos Manuel de C茅spedes, Ignacio Agramonte, Antonio Maceo, M谩ximo G贸mez, Diego Vicente Tejera, Julio Antonio Mella, Antonio Guiteras, Rub茅n Mart铆nez Villena, Pablo de la Torriente Brau, Juan Marinello, Carlos Rafael Rodr铆guez y Blas Roca, entre otros.

Es imprescindible unir en estos estudios a las figuras que desarrollaron un pensamiento constructor del conocimiento, de qui茅nes somos, ya sea en poes铆a como en las ciencias sociales. Nombremos aqu铆 a Fernando Ortiz, Nicol谩s Guill茅n, Alfredo Guevara, Roberto Fern谩ndez Retamar, Fernando Mart铆nez Heredia, quienes contribuyeron esencialmente, junto con un amplio grupo de ensayistas, a una mejor comprensi贸n de la sociedad cubana.

Es imprescindible realizar una selecci贸n de obras que permitan la formaci贸n integral de los revolucionarios cubanos. Para contribuir a poner en marcha este proyecto, me permito someterles la propuesta siguiente:

Biblioteca b谩sica del revolucionario cubano

Carlos Marx: El Manifiesto Comunista, Once tesis sobre Feuerbah, Pr贸logo a la Contribuci贸n a la Cr铆tica de la Econom铆a Pol铆tica y Cr铆tica del Programa de Gotha.

Federico Engels: El papel del trabajo en la transformaci贸n del mono en hombre.

Jos茅 Mart铆: Selecci贸n de trabajos de Nuestra Am茅rica, sobre los Estados Unidos, sobre sus proyecciones nacionales e internacionales y sobre el partido y la guerra necesaria.

Vladimir I. Lenin: El imperialismo, fase superior del capitalismo y El Estado y la Revoluci贸n.

Antonio Gramsci: Selecci贸n de Cartas desde la c谩rcel.

Julio Antonio Mella: Glosas al pensamiento martiano y selecci贸n de otros trabajos.

Antonio Guiteras Holmes: El septembrismo y Programa de la Joven Cuba.

Fidel Castro: Selecci贸n de textos claves sobre temas conceptuales desde el Moncada hasta su definici贸n madurada del concepto de Revoluci贸n en su Discurso del 1ro. de mayo de 2000. (El Centro Fidel Castro se encuentra en la actualidad elaborando las obras escogidas).

Ernesto Guevara: El socialismo y el hombre en Cuba (https://lahaine.org/aP5Q), Carta a Fidel Castro, 25 de marzo de 1965.

Selecci贸n de textos que propicien una mirada integral a la complejidad del panorama estrat茅gico global del hoy.

Esta selecci贸n de lecturas puede ser complementada con obras importantes que permitan una mejor comprensi贸n del escenario donde escribieron los autores cl谩sicos. Se sugiere: La biograf铆a de Marx, de Franz Mahring; la de Lenin, de Gerald Walter; las de Mart铆, de Jorge Ma帽ach y Cintio Vitier; las de Guiteras, de Jos茅 Tabares del Real y de Paco I. Taibo; las del Che, de Mar铆a del Carmen Ariet y Taibo, y la de Fidel Castro, de Katiuska Blanco.

El General Ra煤l Castro y el Presidente Miguel D铆az-Canel Berm煤dez han producido discursos que tienen especial trascendencia para el enfoque de los momentos actuales, de la lucha ideol贸gica y del fortalecimiento de la Ideolog铆a de la Revoluci贸n Cubana.

La selecci贸n de los discursos m谩s trascendentes en el Partido, en el Gobierno, en intervenciones p煤blicas; as铆 como la intervenci贸n de D铆az-Canel en Palabras a los intelectuales y sus discursos en el 煤ltimo Congreso de la Uneac, deben ser lectura necesaria, como complemento no solo de la tradici贸n revolucionaria, sino para la comprensi贸n de las estrategias actuales y de los conceptos de la batalla actual de la Revoluci贸n Cubana en sus diversas manifestaciones.

Es evidente que la amplitud y la complejidad de las selecciones de texto que se concreten como fuentes han sido concebidas para ser ajustadas en cada caso, tomando en cuenta el nivel y la extensi贸n de la actividad formativa en la que se aplique.

Granma




Fuente: Lahaine.org