March 29, 2021
De parte de Memoria Libertaria
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Rescatamos aqu铆 las 煤ltimas horas de vida de Mauro Bajatierra en boca de tres personajes que le conocieron: Eduardo de Guzm谩n, Jos茅 Garc铆a Pradas y 脕ngel Samblacat.

Entre las primeras v铆ctimas que el fascismo provoc贸 en Madrid se encuentra la de Mauro Bajatierra Mor谩n, el panadero y periodista anarquista que hab铆a marcado la historia del movimiento obrero y libertario madrile帽o en el primer tercio siglo XX. Impulsor de sociedades obreras, militante obrero abnegado, maestro mas贸n, fundador de la FAI y prol铆fico escritor, Bajatierra fue acribillado en la puerta de su casa, en la calle Torrijos, el mismo 28 de marzo de 1939.

Mauro Bajatierra (primero por la derecha) con Salvador Segu铆 (con malet铆n), y otros anarcosindicalistas (primeros d铆as de octubre de 1919).

Rescatamos aqu铆 las 煤ltimas horas de vida de Mauro Bajatierra en boca de tres personajes que le conocieron: Eduardo de Guzm谩n, Jos茅 Garc铆a Pradas y 脕ngel Samblacat.

Eduardo de Guzm谩n y La muerte de la esperanza

En el libro escrito por este periodista, militante de la CNT, integrante del consejo de redacci贸n de La Tierra y director de Castilla Libre durante la Guerra Civil, nos narra su experiencia con Mauro Bajatierra poco antes de que este fuese asesinado por el fascismo.

Seg煤n Guzm谩n, intent贸 que Bajatierra partiese con 茅l en coche hasta los puertos de Valencia y Alicante, pero este se neg贸 por considerarse viejo y ver como la derrota era su derrota personal:

-Soy viejo y me siento cansado 鈥揹ice Mauro hablando con lentitud-. Hab铆a puesto todas mis ilusiones en la gesta heroica del pueblo espa帽ol y el desastre final me hunde moral y materialmente. 驴Cu谩ndo tendr谩 el proletariado espa帽ol y los hombres libres del mundo una oportunidad como la que hemos perdido? Lo ignoro, pero tengo la dolorosa certidumbre que no vivir茅 para verlo1.

Y concluye Guzm谩n:

Cojo la maleta y se la tiendo a uno, que se apresura a meterla dentro del cami贸n. Me vuelvo entonces a Bajatierra. Est谩 gordo y torpe en movimientos a causa de la edad. Quiero ayudarle a subir, auxiliado por muchas manos que desde arriba quieren izarle.

-Sube t煤; yo me quedo. Prefiero acabar aqu铆 a morirme de asco y verg眉enza en cualquier otro rinc贸n del mundo.

Trato de convencerle de que tiene que venirse con nosotros, que lo que sea de uno ser谩 de todos y que es tonto quedarse en Madrid para que le maten. Arguyo incluso que puede ser todav铆a 煤til a la causa de todos en Francia o Am茅rica.

(鈥) Con un esfuerzo logro subir. Cuando lo hago veo a Bajatierra en el centro de la calzada.

-隆Salud y suerte, compa帽eros! 隆Viva la anarqu铆a!

(鈥) Asiento con un movimiento de cabeza, fija la mirada en la figura de Mauro, que empeque帽ece en la lejan铆a2.

Jos茅 Garc铆a Pradas, director del CNT

Otra visi贸n de los 煤ltimos momentos de Bajatierra la ofrece Jos茅 Garc铆a Pradas, militante de la CNT de Madrid y director del peri贸dico CNT. Seg煤n Garc铆a Pradas se encontr贸 con Bajatierra en la sede del Comit茅 de Defensa de la CNT y pas贸 lo siguiente:

Mi pintoresco y bravo corresponsal de guerra, Quijote de las m谩s raras aventuras, venc铆a en aquel momento su ancianidad con su esp铆ritu esforzado, y al encontrarme, arengado 铆ntimamente por un 鈥溌ue no se diga!鈥 del pundonor, engall贸 m谩s que nunca su airada traza de mosquetero.

-隆Venga viejo! -le dije- 驴Qu茅 haces aqu铆? Se acabaron tus cr贸nicas de guerra. Vete al local del sindicato, que de all铆 saldr谩 la gente para Valencia.

Quiso decirme algo y no pudo. Me abraz贸 en silencio, y al marcharse con paso vacilante, vi que se limpiaba a manotazos las l谩grimas ca铆das en la pelambre hirsuta y cana de su mostacho gasc贸n3.

Sea una u otra visi贸n la veraz (o ambas a la vez), la posici贸n de Mauro Bajatierra fue la de no abandonar Madrid.

脕ngel Samblancat y su Caravana Nazarena

Este diputado de la extrema izquierda republicana y muy cercano al anarquismo reivindic贸 en su obra la figura de Mauro Bajatierra, de la siguiente forma:

Y caus贸 estupor el coraje m谩sculo de Mauro Bajatierra, que cuando el Latriofascio entr贸 en Madrid ante un pueblo at贸nito en que hasta los ni帽os lloraban y se mord铆an de rabia los pu帽os, se atrincher贸 en su casa poniendo en acci贸n la m谩xima de Blanqui, tan cara a Mussolini, 鈥渆l que tiene hierro tiene pan鈥, esper贸 a los follones arma al brazo, no dejando de disparar contra ellos hasta que cay贸 in谩nime y con el forro hecho una criba4.

La muerte de Bajatierra

Resistiendo en su casa (como visi贸n m谩s rom谩ntica) o acribillado a balazos en la puerta de la misma, Bajatierra fue una de las primeras v铆ctimas del fascismo en Madrid. El d铆a 29 de marzo su cuerpo fue encontrado en un garaje cercano a su casa, en la calle Marques de Ahumada. Su certificado de defunci贸n es una mezcla de tragedia y bravuconer铆a de los vencedores, que dieron como causa de la muerte de Bajatierra 鈥渦n s铆ncope鈥.

La pluma del periodismo obrero anarquista militante, el panadero de la anarqu铆a, cay贸 bajo el plomo liberticida de los vencedores. 

1Guzm谩n, Eduardo de. La muerte de la esperanza, G. del Toro editor, Madrid 1973, p.228.

2脥dem, p.232-233.

3Cuadernos de la Guerra Civil. Consejo Nacional de Defensa, Fundaci贸n Salvador Segu铆, Madrid 1989, p.128.

4Ma帽谩, Gemma – Garc铆a, Rafael – Monferrer, Luis – Esteve, Luis A. La voz de los n谩ufragos. La narrativa republicana entre 1936 y 1939, Ediciones de La Torre, Madrid 1997, p.404.




Fuente: Memorialibertaria.org