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Dos años después de su inicio, la movilización está lejos de terminar…

El Hirak (movimiento popular) no ha decaído por la pandemia de Covid, la cual ha sido usada por el Gobierno Argelino como instrumento político. El 22 de febrero de 2021, por vez 53 y dos años después de la primera manifestación, decenas de miles de argelinos marchaban por las calles en Argel y más de 30 ciudades (Annaba, Tizi Ouzou, Bejaïa, Orán, etc). Unos días antes, miles de personas se manifestaban en Kherrata, la ciudad donde tuvo lugar la primera manifestación del Hirak en 2019.Hace dos años, la población se manifestaba contra la quinta candidatura a presidente del gobierno de Bouteflika, que es conocido por ser el hombre de paja de los generales que tomaron el poder en los años 90. Los clanes que compartían el poder en la sombra tuvieron que renunciar a esa candidatura, aunque a pesar de eso las anteriores elecciones han sido una tomadura de pelo en lo que respecta a la participación y los candidatos (pertenecientes a clanes militares). El Hirak pide democracia, con la petición de la condición indispensable para que esto ocurra : la salida de las fuerzas armadas que detentan el gobierno.

Su salida parece inminente, ya que en el primer lugar de las demandas sociales y económicas está la distribución de la riqueza, especialmente las ganancias de los ingresos derivados del petróleo, malversados en su mayor parte por la junta militar y sus acólitos.

El año pasado, unas 600 personas han sido detenidas, interrogadas, amenazadas y encarceladas. También ha habido desapariciones. Los “Comités por la libertad de los presos políticos” han contabilizado más de 100 encarcelados por estas razones días antes de la movilización. Sí podemos celebrar la liberación de unos 30 prisioneros en vísperas de las manifestaciones, entre ellos periodistas y activistas del Hirak, aunque nadie se debe dejar engañar por esta manipulación del gobierno, que muestra su preocupación de nuevo ante estas manifestaciones masivas. Es cierto que el gobierno ya no tiene la fuerza de antes, ya que afronta una gestión catastrófica de la pandemia con un sistema de salud desbordado de siempre, altas tasas de desempleo y el consecuente empobrecimiento general de la población. En un ejercicio de manipular a la opinión pública, el gobierno del presidente Tebboune trató de atraerse a los que apoyan al Hirak declarando el 22 de febrero “auténtico bendito día del Hirak” o el “día nacional de la fraternidad y de la unidad entre el ejército y el pueblo por la democracia”. El 22 de Febrero, se corearon protestas en respuesta a esto :”no estamos aquí para celebrar ningún aniversario, sino para que ustedes se vayan para siempre”. Dicho día 22, en las calles de Argel, hubo por supuesto fraternidad y unidad entre los manifestantes, desde los ancianos hasta los más jóvenes, hombres y mujeres. Entre todos ellos, había sindicalistas de la “Confederación General Autónoma de trabajadores y trabajadoras de Argelia ( GGATA)”, los cuales han estado movilizados desde el inicio del Hirak. Algunos de ellos han sido acosados por la policía y otros han pasado varias semanas en la cárcel el pasado año, pagando el precio de una lucha por la igualdad y la democracia que comenzó mucho antes de 2019. También hubo arrestos en estas últimas manifestaciones, ante los cuales exigimos la liberación inmediata de todos los detenidos.

Hoy, los argelinos no creen en la limpieza de las próximas elecciones legislativas que se han adelantado después de la reciente disolución de la Asamblea. Nadie quiere “elegir” de nuevo entre unas opciones en las que todas ellas son títeres del Gobierno.

El fin de semana del domingo 21 de Febrero, miles de personas, argelinos e hijos de argelinos se manifestaron para apoyar al Hirak, en París, principalmente, y en otras ciudades francesas.

La “Red Sindical Internacional de Solidaridad y lucha” (de la que son miembros, entre otros, CGATA, SNAPAP y SESS) reafirma su apoyo total al Hirak en Argelia. Exigimos la liberación inmediata de todos los presos políticos y el cese de cualquier procedimiento contra los activistas. Expresamos nuestra solidaridad y hacemos un llamamiento a la solidaridad internacional, apoyamos y asesoramos a la diáspora argelina en Francia y otros países como Quebec, que también muestra, manifestándose en las calles, su rechazo a este régimen corrupto y su voluntad de una Argelia libre, democrática y social.

Más que nunca, solidaridad internacional con el Hirak.




Fuente: Laboursolidarity.org