September 14, 2021
De parte de La Haine
338 puntos de vista


La oposici贸n de derecha y el poder econ贸mico y medi谩tico ya inician sus presiones para que la respuesta gubernamental frente al contraste sufrido sea un giro a la derecha

Una fuerte derrota del peronismo ha expresado la falta de respuesta para las acuciantes necesidades populares.

Apat铆a, descreimiento, pesimismo, han sido algunas de las palabras que se utilizaron con m谩s frecuencia a la hora de sintetizar el estado de 谩nimo de los electores frente a la votaci贸n del 12 de septiembre. La no concurrencia a votar o el hacerlo por expresiones que enarbolan la 鈥渁ntipol铆tica鈥 aparec铆an como v铆as de escape para esos sentimientos.

En medio de una profunda crisis el oficialismo perdi贸 las primarias abiertas, simult谩neas y obligatorias (PASO). No puede sorprender si se piensa en la pobreza acosando al 50% de la poblaci贸n, en las cifras de desempleo de dos d铆gitos y en la creciente precarizaci贸n del trabajo.

A eso hay que agregarle la p茅rdida de poder adquisitivo de salarios y jubilaciones que lleva varios a帽os consecutivos y los planes sociales muy por debajo de un salario m铆nimo de por s铆 muy escaso. Las pol铆ticas orientadas a frenar la inflaci贸n han sido un fracaso, mientras los aumentos de precios se cebaban sobre los alimentos y otros bienes esenciales. Los efectos de la pandemia, que fueron acompa帽ados por el descenso general de la econom铆a, le agregaron dramatismo a la situaci贸n.

Frente a esas angustiantes circunstancias, el gobierno se dedic贸 m谩s que nada a administrar lo existente. Tocar los intereses de los poderosos no form贸 parte de su recetario de medidas. Cuando hizo el intento fue con acciones muy limitadas, en las que retrocedi贸 en todo o en parte. como el 鈥渁porte extraordinario por 煤nica vez鈥, que termin贸 con al铆cuotas bajas y afectando s贸lo a personas f铆sicas. O el amago de expropiaci贸n de la multinacional Vicent铆n, abandonado ante las primeras objeciones y seguido de una pol铆tica concesiva frente al complejo agroexportador.

Pol铆ticas destinadas a paliar las consecuencias de la 鈥減este鈥 como el Ingreso Familiar de Emergencia fueron abandonadas, en aras del equilibrio fiscal. Se discurse贸 acerca de darle un destino de pol铆ticas sociales a los m谩s de 4000 millones de d贸lares recibidos en derechos especiales de giro; a poco andar se admiti贸 que iban a utilizarse para pagar la deuda externa. Deuda ileg铆tima e impagable frente a la que la gesti贸n de Alberto Fern谩ndez opt贸 por una negociaci贸n interminable con el Fondo Monetario Internacional, buscando estirar los vencimientos hacia m谩s adelante sobre la base del pago total de lo adeudado.

En esas circunstancias los intentos del gobierno para paliar la situaci贸n de las mayor铆as, para 鈥減oner plata en el bolsillo de la gente鈥 fueron t铆midos y escasos. Las paritarias con los sindicatos se reabrieron y volvieron a cerrarse con aumentos de todas maneras por debajo de la inflaci贸n del 50% que se espera para este a帽o. Se tomaron algunos recaudos contra la inflaci贸n que s贸lo lograron morigerar un poco las tasas de la misma, de todos modos por arriba del 3% mensual. Los planes sociales siguieron alcanzando a muchos menos de quienes los necesitan y con importes de creciente insuficiencia.

Los anuncios de reaperturas de plantas productivas, los alardes de que se recuperaron puestos de trabajo perdidos, la inauguraci贸n de obras p煤blicas sin efectos decisivos, no bastaron para disminuir el generalizado descontento, que se hizo cada vez m谩s perceptible. Los planes para comprar heladeras o tel茅fonos celulares en cuotas pueden hasta a sonar a burla cuando el dinero no alcanza para consumos m谩s urgentes.

Se帽alar los efectos desastrosos de la gesti贸n de Mauricio Macri es la expresi贸n de una verdad incontrastable, pero no exime al gobierno de responsabilidades acerca de un nivel de vida que descendi贸 desde la cota ya muy baja de diciembre de 2019.

La marcada aceleraci贸n de la vacunaci贸n de los 煤ltimos meses no suple la desatenci贸n frente a los efectos econ贸micos de la pandemia. Y las 鈥渟oluciones鈥 meramente verbales acerca del compromiso con los que menos tienen y el prop贸sito de crear trabajo genuino no desmienten la penosa experiencia cotidiana de la mayor铆a de la poblaci贸n.

Mientras tanto, como se ha se帽alado m谩s de una vez por quien firma estas l铆neas, la campa帽a electoral del Frente de Todos pareci贸 desenvolverse en otra dimensi贸n. Candidatxs que intentaron seducir con fr铆volas sonrisas, relatos sobre el n煤mero y composici贸n de sus familias, y comentarios festivos divorciados de la angustiante realidad. Muy poco en materia de proyectos que impulsen alg煤n cambio, casi ning煤n anuncio de iniciativas para revertir los resultados de la doble crisis que aqueja a la sociedad argentina. Chatura conceptual que deja a un lado un debate sobre los grandes temas nacionales.

Apat铆a, desencanto, pesimismo fueron palabras usadas para caracterizar el 谩nimo frente a las elecciones, desde mucho antes de la votaci贸n de ayer. El sufragio de los desilusionados castig贸 al gobierno de variadas maneras. La baja participaci贸n en los comicios fue una de ellas. Bastante m谩s del 30% del padr贸n no concurri贸 a emitir el sufragio.

El voto a la oposici贸n de derecha constituy贸 un refugio para muchxs, un destino lamentable a la hora de expresar disconformidad. Habr谩 que preguntarse porque tantos ciudadanxs no encontraron otro cauce para manifestarse. El esfuerzo de lxs candidatxs oficialistas por presentar una imagen 鈥渄escafeinada鈥 del peronismo, con ministrxs m谩s preocupados por 鈥渢ranquilizar la econom铆a鈥 que por atender necesidades reales jug贸 sin duda un papel en ese aparente olvido de lo que signific贸 el neoliberalismo puro y duro del gobierno anterior.

La izquierda vio aumentar su caudal, sin alcanzar un incremento que marque un salto cualitativo en la repercusi贸n de sus propuestas. Fue la 煤nica voz a la hora de cuestionar el pago de la deuda, denunciar las pol铆ticas de ajuste y hacer propuestas para afectar las enormes ganancias de los poderosos o aumentar de modo dr谩stico el salario m铆nimo. Las elevadas cifras alcanzadas en algunas provincias patag贸nicas, en San Juan y el pico de Jujuy, con un primer postulante ind铆gena y trabajador, otorgan expectativas favorables para el futuro inmediato

El apoyo a sectores de ultraderecha en la Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires, y en mucho menor medida en la Provincia marca un toque de atenci贸n, sin dejar de ser, al menos por ahora, un fen贸meno localizado que puede diluirse en una ola pasajera.

El Frente de Todos perdi贸 con claridad en la provincia de Buenos Aires y en varios distritos en los que suele imponerse, Chaco y La Pampa, entre otros ejemplos posibles, en ambos casos con diferencias muy claras en su contra. Hay que remarcar que el peronismo fue unificado, sin las escisiones que lo afectaron en las elecciones legislativas anteriores, lo que agrava la pobreza del resultado.

Como no pod铆a ser de otra manera los grandes medios festejan el resultado sin ambages. Una suba significativa en los valores burs谩tiles ser谩 una noticia casi segura al cierre de los mercados de hoy. Una coincidencia obvia entre los observadores es el debilitamiento de la figura presidencial. Ya menudean las especulaciones sobre cambios en el gabinete como parte de una ofensiva kirchnerista para tomar las riendas de la situaci贸n.

La expectativa de los poderes permanentes es en cambio la de maniatar al gobierno, para imponerle la cuota de 鈥渕oderaci贸n鈥 y 鈥渟eriedad鈥 que le impidan apartarse siquiera un 谩pice de las imposiciones del gran capital y los organismos financieros internacionales. Y esperan la ratificaci贸n de la derrota en noviembre.

Cabe recordar que estamos ante el resultado de unas elecciones primarias. De ac谩 a los comicios generales de noviembre puede haber cambios en uno u otro sentido. De lo que no cabe dudar es de que el Frente de Todos ha experimentado los efectos adversos de encarnar un progresismo muy menguado, agravados por una disociaci贸n entre la realidad y el discurso que no escap贸 a la percepci贸n colectiva.

La construcci贸n de una alternativa popular amplia, que busque la atenci贸n de las mayor铆as sin tentaciones sectarias ni desv铆os hacia el reformismo, sigue siendo una asignatura pendiente.

La Haine




Fuente: Lahaine.org