January 16, 2022
De parte de La Haine
269 puntos de vista

El mantenimiento de recursos y servicios b谩sicos en manos de empresarios y gobiernos que no controlan, se cruzan para hacer insoportable la cotidianidad

隆Hay una forma milenaria de enfrentar el calor extremo! 隆Cuidar los bosques, los montes nativos y los humedales! Los incendios, el fraking, la megamineria, la sojizacion, el uso irracional y la contaminaci贸n del agua, la destrucci贸n de las costas de r铆os y mares, est谩n acabando con la vida

Y arriba quemando el sol, cant贸 Violeta Parra. Calor sofocante, cortes de luz, tormentas el茅ctricas, bosques ardiendo y sequ铆as, combinan sus efectos para el verano m谩s t贸rrido. La sensaci贸n t茅rmica ha multiplicado el mal humor y la bronca, por una pandemia que multiplica los contagios.

Una combinaci贸n de fen贸menos globales y locales, que genera el cambio clim谩tico, el modo de producir el espacio urbano y rural, el mantenimiento de recursos y servicios b谩sicos en manos de empresarios, gobiernos que no controlan, se cruzan para hacer insoportable la cotidianidad, sin ning煤n indicador veros铆mil de cambio.

En todas las escalas, desde el cambio clim谩tico hasta la deficitaria infraestructura de servicios, est谩 la irresponsabilidad del hombre, y por tanto, es posible modificar el curso, actuar y en todo caso es factible prevenir, estar preparados para enfrentar la contingencia y la emergencia.

Mientras por esta regi贸n nos fre铆mos, en el norte se congelan; cuando unos se inundan, otros ven la tierra resquebrajarse por la sequedad m谩s absoluta. La modificaci贸n de las condiciones del clima en el planeta, hace tiempo que ha dejado de ser una teor铆a a demostrar, para convertirse en un dato fehaciente e incuestionable, una amenaza con fecha cierta, que ning煤n cient铆fico se atreve hoy a poner en duda. Ninguna regi贸n est谩 exenta de este impacto y, obviamente, nosotros tampoco.

Nuestro mundo ha perdido la capacidad de autorregularse, adolece de estr茅s planetario. La tierra libera calor como si tuviera fiebre, se comporta como un paciente ante una infecci贸n y esa enfermedad es provocada por los actos depredadores del hombre.

Es un fen贸meno de dimensi贸n planetaria, que introduce dram谩ticos cambios, derretimiento de los hielos polares y retroceso de los glaciares, modificaci贸n de las corrientes marinas con su consecuente impacto en la flora, la fauna y los ciclos biol贸gicos, virajes bruscos en el clima, sequ铆as y la consecuente p茅rdida definitiva de su h谩bitat para el hombre y miles de especies. El calentamiento produce crisis alimentaria, condena al hambre y al desarraigo a millones.

El incremento de 2 a 5 grados en la temperatura de la tierra traer谩 consecuencias catastr贸ficas, no a largo plazo, ya puede medirse.

Las multinacionales y los gobiernos que las representan est谩n dispuestas a sacrificar a toda la humanidad y al resto de la vida que evolucion贸 en millones de a帽os, por no reducir su cuota de ganancia. El capitalismo sustentable con desarrollo verde es una falacia.

Las grandes corporaciones y quienes hacen culto al desarrollo a cualquier costo, imponen, a trav茅s de campa帽as medi谩ticas y publicitarias, el doble mensaje de una noci贸n de progreso y desarrollo basada en la super explotaci贸n de la naturaleza y degradaci贸n ambiental y por otro lado amenazan con el chantaje de la crisis, el desempleo y el caos que supone pensar en otra opci贸n que no sea el capitalismo m谩s voraz. El crecimiento ilimitado en un mundo con l铆mites, que constituye un sistema cerrado, es una apor铆a.

鈥淟a crisis ecol贸gica, se vuelve un caso paradigm谩tico de la propia crisis de un mundo modelado por la producci贸n destructiva cada vez mayor y m谩s irremediable del capital鈥 -Istv谩n M茅sz谩ros

La pregunta es: porque a pesar de todas las evidencias irrefutables, no solo te贸ricas, emp铆ricamente comprobadas, seguimos sin tomarlo en serio? Los cient铆ficos exageran? O es que tal vez una parte de la humanidad se ha vuelto adicta a un modo de vida irracional donde el 煤nico motor es el consumo, no podemos imaginar otro tipo de civilizaci贸n, y esa adici贸n nos mata. Como pensamos sobrevivir, en un mundo de precariedad y salvajismo donde todos los lazos comunitarios desaparecer谩n en la disputa feroz por los elementos b谩sicos para la supervivencia?

Si asumimos las variaciones en el clima y que la geograf铆a est谩 mutando velozmente, no puede sorprender que las temperaturas modifiquen su ciclo y ampl铆en sus registros Porque entonces, no implementar pol铆ticas que podr铆an mitigar, prevenir cat谩strofes y responder con mejor eficacia a las emergencias?

Mientras se siguen aprobando construcciones y megaproyectos sobre la costa del rio, se impide la circulaci贸n de aire y se multiplican los efectos de la isla de calor y el rio contaminado dej贸, desde hace a帽os, de ser una opci贸n para paliar las temperaturas sofocantes

El est铆o no solo ha castigado a los citadinos, se han multiplicado los incendios forestales, accidentales o provocados, que est谩n arrasando bosques en distintos puntos del pa铆s, con un da帽o que, en el mejor escenario, tardar谩 muchos a帽os en recuperarse y que se suma a la deforestaci贸n sistem谩tica del modelo sojero, que cuenta con el auspicio activo de gobiernos locales y de la naci贸n.

La p茅rdida de bosques, solo en Salta se registra que producto de la sojizacion se arrasaron 350.000 ha, implica la destrucci贸n de bio-diversidad, inmensas zonas pierden fertilidad, lo cual influye negativamente en el comportamiento del clima, aumentando la desertificaci贸n. Los incendios provocados en las zonas donde habitan comunidades de los pueblos originarios se han convertido en pr谩ctica siniestra, que combina despojo, violencia y crimen contra la naturaleza. Para el capital la naturaleza es solo tierra explotable, totalmente desgajada de la vida.

El sistema de prevenci贸n de incendios es de una precariedad absoluta, pocos aviones hidrantes, escaso personal y recursos, siempre actuando tard铆amente sobre el siniestro, con miles de hect谩reas de bosque ya perdido, sin planes que reduzcan el riesgo, lo cual confirma el lugar que ocupa el medio ambiente en la atenci贸n de quienes tienen a su cargo proteger los bienes naturales del pa铆s.

Las prioridades pol铆ticas del Estado, est谩n en ser garante de este tipo de desarrollo rentista malsano y socio ambiental insustentable.

Nada puede hacer m谩s irritante y sofocante en los d铆as t贸rridos, que vivirlos sin electricidad,, el agua que no llega a los pisos altos, con alimentos que se descomponen y subiendo escaleras a oscuras entre otros males de la vida urbana en trance.

No es cre铆ble que quienes gobiernan, descubran ahora que las empresas beneficiarias de enormes subsidios no invierten, que no han hecho nada para evitar que el sistema siga funcionando al borde del colapso, sin margen alguno para enfrentar previsibles picos de demanda.

Si no fuera dram谩tico, llama a sorna la justificaci贸n exhibida: en verano hace mucho calor y por tanto la gente consume mas energ铆a. La misma l贸gica pueril, argumenta , cuando llueve la ciudad se inunda y si los 谩rboles est谩n secos se incendian. Las promesas altisonantes han dado lugar en el avestrucismo, los responsables no saben y no contestan, asi nada indica que a corto o mediano plazo las condiciones cambien.

No solo el comportamiento de las empresas es indignante, en medio de cortes de luz generalizados, la ciudad sigue encendida, iluminando a pleno plazas y calles, incluso en la madrugada hay edificios p煤blicos y particulares con sus luminarias a giorno. Carteles publicitarios, propaganda oficial incluida, marquesinas y vidrieras, brillan gastando watts, al lado de barrios en penumbra, donde los vecinos aguantan sudando con linternas y velas.

Una sociedad que vive un presente con una perspectiva a corto plazo, donde los proyectos de cambio solo alcanzan el horizonte de la pr贸xima votaci贸n, hace dif铆cil cualquier intento de reflexionar y actuar en perspectivas m谩s amplias. El hedonismo ha roto el sentido de solidaridad, la posibilidad de afrontar contingencias y proyectos comunes. Un replanteo radical del modo de pensarnos, que debe terminar con el pensamiento antropocentrista y autorreferencial, el individualismo, el consumismo y la acumulaci贸n.

O cambiamos o morimos.

La Haine




Fuente: Lahaine.org