June 18, 2022
De parte de Indymedia Argentina
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Toba, Napalp铆, 1924. Foto: Lehmann Nitsche/IAI

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Argentina:
Sentencia por la masacre de 1924 en Napalp铆, Chaco

El Juicio por la Verdad sobre la llamada Masacre de Napalp铆 ocurrida en 1924 reconoci贸 la responsabilidad del Estado en los delitos de homicidio agravado y reducci贸n a la servidumbre como cr铆menes de lesa humanidad cometidos en el marco de un proceso de genocidio. Asimismo, se ordenaron una serie de medidas reparatorias como el avance de la identificaci贸n de la ubicaci贸n de las fosas comunes y la construcci贸n de un sitio de memoria.

Por Carlos Salamanca Villamizar*

Debates Ind铆genas, 16 de junio, 2022.

El pasado 19 de mayo, el Juzgado Federal de Resistencia reconoci贸 a la Masacre de Napalp铆 como un cr铆men de lesa humanidad en el contexto de un genocidio en contra de los pueblos Qom y Moqoit. Los asistentes en la sala, la multitud agolpada en las puertas del lugar y quienes segu铆an el juicio en dispositivos digitales celebraron el desenlace de un proceso que se hab铆a iniciado, en sus formas m谩s recientes, dos d茅cadas atr谩s en los caminos polvorientos de Colonia Aborigen Chaco (ex Reducci贸n de Indios de Napalp铆).

La existencia misma del juicio representaba un precedente jur铆dico y pol铆tico muy importante y permit铆a esperar un resultado equivalente. Pero, ni los maestros ind铆genas que por el 2004 hab铆an empezado a recopilar los testimonios de los sobrevivientes ni nadie que conociera como ellos la profundidad y solidez de las estructuras en las que se sustenta la discriminaci贸n contra los pueblos ind铆genas en la Argentina, hubiese imaginado tal avance. 驴Mucho que celebrar? S铆. 驴Mucho por hacer? Tambi茅n.

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Multitud congregada en Resistencia, Chaco, durante la primera audiencia del juicio. Foto: Secretar铆a de Derechos Humanos y G茅neros de la Provincia del Chaco.

Responsabilidad, reparaci贸n e interculturalidad

Adem谩s del reconocimiento de la responsabilidad estatal, la sentencia estableci贸 una serie de medidas que abren amplias posibilidades de imaginar y crear nuevos horizontes acerca de las pr谩cticas de memoria y reparaci贸n por acciones sistem谩ticas y a gran escala de violencia estatal cometidas contra los pueblos ind铆genas. Los Estados deben reconocer judicial, social y culturalmente su responsabilidad en los numerosos genocidios, pr谩cticas genocidas y delitos de lesa humanidad cometidos contra los pueblos ind铆genas en sus 200 a帽os de historia. No solo en el Chaco o en la Argentina, sino en todo el continente americano.

Como lo demuestran las contribuciones de acad茅micos y activistas, ind铆genas y no ind铆genas de Argentina, Brasil y Colombia en Genocidios Ind铆genas en Am茅rica Latina, todos los Estados latinoamericanos llevaron a cabo violencias sistem谩ticas contra los pueblos ind铆genas bajo la impunidad y la indiferencia. El libro de pr贸xima publicaci贸n evidencia esa verdad hist贸rica, profundiza la discusi贸n sobre la violencia a gran escala contra los pueblos ind铆genas y problematiza la forma de abordarlas. Los genocidios ind铆genas han sido una condici贸n intr铆nseca a la emergencia y consolidaci贸n de los Estados Naci贸n en Am茅rica Latina.

Los profesionales fueron fundamentales para que los m谩s ancianos pudieran expresar previamente los temores para hablar y recordar la masacre: una anciana incluso pregunt贸 si ser铆a detenida despu茅s de testificar.

El juicio tambi茅n sienta precedentes importantes en lo que tiene que ver con el proceso. Adem谩s de que la participaci贸n de las v铆ctimas y sus descendientes ocup贸 un lugar importante, se crearon condiciones para que pudieran dar su testimonio en audiencias realizadas en Resistencia, la capital provincial, y en Machagai, un municipio cercano a Colonia Aborigen Chaco, el lugar de la masacre. Asimismo, las v铆ctimas contaron con un dispositivo de acompa帽amiento psicol贸gico brindado por la Secretar铆a de Derechos Humanos del Gobierno Provincial.

Ese acompa帽amiento psicol贸gico se inici贸 dos meses antes del juicio. Uno de los lugares en donde se ubic贸 el equipo fue el mismo edificio de Machagai en donde se desarrollar铆an las audiencias. Esto le permiti贸 a los ind铆genas familiarizarse con el lenguaje, el espacio, la escenograf铆a, los actores y los protocolos de la pr谩ctica judicial. El acompa帽amiento permiti贸 construir un espacio que alojara a las v铆ctimas y los familiares que participaron como testigos. Los profesionales fueron fundamentales para que los m谩s ancianos pudieran expresar previamente los temores para hablar y recordar la masacre: una anciana incluso pregunt贸 si ser铆a detenida despu茅s de testificar.

Finalmente, el tribunal se dot贸 de un traductor qom y un traductor moqoit que tradujeron tanto lo que las v铆ctimas ten铆an para decirle al tribunal como lo que el tribunal expres贸 durante la sentencia. La participaci贸n de los traductores habilit贸 a los qom y a los moqoit a escuchar en sus idiomas ind铆genas el reconocimiento de la responsabilidad del Estado. Describir la violencia estatal e impugnarla en idioma ind铆gena es un acto de reconocimiento fundamental.

Tramas e hilos que tejen urdimbres

Estos importantes pasos en materia de interculturalidad jur铆dica ya hab铆an tenido otros antecedentes. En 2019, la Justicia Federal hab铆a reconocido la responsabilidad del Estado en la Masacre de Rinc贸n Bomba de 1947 contra el pueblo Pilag谩, y en 2020 la C谩mara Federal de Apelaciones de Resistencia hab铆a dictado el resarcimiento econ贸mico del Estado nacional por la Masacre de Napalp铆.

Ya el 16 de enero de 2008, d铆a del cumplea帽os n煤mero 107 de Melitona Enrique, una de las 煤ltimas sobrevivientes de la masacre, el Estado chaque帽o hab铆a realizado un reconocimiento de la verdad y pedido de disculpas por lo ocurrido. En aquel entonces, la provincia de Chaco impuls贸 la construcci贸n de un memorial en la zona de la matanza y colabor贸 con un proceso de restituci贸n de los cad谩veres de ind铆genas asesinados en el marco de la Conquista del Desierto a finales del siglo XIX y que hasta 2018 eran parte de la colecci贸n del Museo de Ciencias Naturales de la Plata.

En lo que tiene que ver con la participaci贸n de los investigadores no-ind铆genas, el tribunal habilit贸 una jornada en la ciudad de Resistencia y dos jornadas de sesiones en Buenos Aires, lo que facilit贸 la participaci贸n. En la ciudad porte帽a, el tribunal escogi贸 un lugar emblem谩tico: la ex Escuela Superior de Mec谩nica de la Armada que funcion贸 como un importante centro clandestino de detenci贸n y desaparici贸n durante la 煤ltima dictadura militar y hoy es el Espacio para la Memoria y para la Promoci贸n y Defensa de los Derechos Humanos (Ex ESMA).

Al habilitar que los testimonios se realizar谩n en la Ex ESMA, el juzgado pon铆a en evidencia el entramado que vincula las luchas por la memoria, la verdad y la justicia con la 煤ltima dictadura c铆vico-militar argentina. Esas otras memorias generadas por esas otras violencias son las que han empezado a emerger en los 煤ltimos a帽os bajo el rol protag贸nico de los pueblos ind铆genas. Lo que hizo posible el juicio de Napalp铆 fue el conjunto de actores que participaron aportando cada uno la parte del rompecabezas que faltaba para demostrar la verdad.

Las vidas y los territorios de hoy bajo amenaza

Pero los vientos de cambio no soplan todos en la misma direcci贸n. Al mismo tiempo que se realizaba el Juicio por la Verdad por Napalp铆, en la Patagonia argentina se llevaban a cabo una serie de declaraciones en los medios de comunicaci贸n, de acciones pol铆ticas y de iniciativas legislativas en contra del pueblo Mapuche. La avanzada contra sus derechos se da en un marco de tensiones territoriales que vienen creciendo en los 煤ltimos a帽os.

El origen de esas tensiones se remonta a los efectos en el presente de la violencia colonial y el despojo territorial consolidado en los dos siglos de existencia del Estado Naci贸n. Tambi茅n se vincula con la falta de avances en el cumplimiento de una de las deudas hist贸ricas que el Estado tiene con los pueblos ind铆genas: una ley de propiedad ind铆gena de la tierra que tenga en cuenta los est谩ndares internacionales de derechos humanos de los que la Argentina es garante.

As铆 las cosas, el mismo d铆a que se declaraba la responsabilidad del Estado en delitos de lesa humanidad en la Masacre de Napalp铆, 25 equipos de investigaci贸n de todo el pa铆s publicaban un comunicado denunciando 鈥渓a violencia, y la campa帽a estigmatizante y racista hacia el pueblo Mapuche y el conjunto de los pueblos originarios鈥. Esta verdadera campa帽a antimapuche se impulsa de la mano de iniciativas legislativas que atentan contra la legitimidad de las demandas territoriales ind铆genas.

En 2021, otra coalici贸n de organizaciones ya hab铆a denunciado la falta de avances en el relevamiento territorial ind铆gena iniciado en 2006 y hab铆a puesto en evidencia c贸mo su demora atenta contra el ejercicio de otros derechos humanos. A 16 a帽os de la sanci贸n de una ley de relevamiento territorial que ya de por s铆 llegaba tarde, cumplir con esta ley es una deuda hist贸rica que el Estado argentino mantiene con los pueblos ind铆genas. La suspensi贸n de los desalojos y la protecci贸n de los derechos fundamentales deben ser el piso, no el techo, de un reclamo hist贸rico.

La artista qom Anahi G贸mez y su obra 鈥淟a recta hist贸rica de lo que fue aconteciendo鈥 (2022) en los pasillos del Centro Cultural Haroldo Conti durante la audiencia de testimoniales. Foto: Carlos Salamanca

Pasado, presente y futuro

Todos los gobiernos de Am茅rica Latina, sin importar su color pol铆tico, siguen apostando por un modelo econ贸mico, basado en los monocultivos, la explotaci贸n de materias primas y el extractivismo, que amenaza los territorios y las vidas de los pueblos ind铆genas en todo el continente. Sean los que sean los resultados en las elecciones nacionales en Colombia y Brasil este a帽o y en Argentina el a帽o que viene, los tiempos se muestran desafiantes.

Ya sea desde el oficialismo o desde la oposici贸n, un movimiento conservador y violento opta deliberadamente por la ignorancia, la desmemoria y el prejuicio. Este movimiento amenaza con impugnar y poner en tela de juicio la legitimidad de las demandas ind铆genas y los distintos grados de avances en los procesos de reconocimiento que se han logrado en las tres 煤ltimas d茅cadas.

Con la presencia de estos movimientos conservadores en la mesa, los ind铆genas y las sociedades se enfrentan no solo a la falta de avances en materia de derechos, sino a francos retrocesos. Si bien eventos importantes como el juicio por la verdad de Napalp铆 dejan saldos favorables que permiten fortalecer(se) frente a las luchas por venir, es tarea pendiente lograr que la justicia por las muertes del pasado impulse las luchas por las vidas del presente y del futuro en toda la regi贸n.

Nota:

* Carlos Salamanca es Investigador Independiente del CONICET y del Instituto de Geograf铆a 鈥淩omualdo Ardissone鈥 de la UBA. Es Director del Programa Espacios, Pol铆ticas, Sociedades del Centro de Estudios Interdisciplinarios de la UNR y particip贸 como testigo en el Juicio por la Verdad. Correo: salamanca.carlos@gmail.com

Fuente: Debates Ind铆genas, bolet铆n mensual correspondiente al mes de junio. Tema: art铆culos de coyuntura: https://www.debatesindigenas.org/notas/168-masacre-napalpi-argentina.html

tambi猫n editado en  https://www.servindi.org/actualidad-noticias/16/06/2022/sentencia-por-la-masacre-de-napalpi-en-argentina-justicia-e

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Fuente: Argentina.indymedia.org