November 1, 2020
De parte de La Haine
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Envalentonado, Arturo Lona toc贸 la puerta de la casa del cacique de Huejutla. 脡l era por aquellos a帽os adjunto de don Bartolom茅 Carrasco, obispo de esa di贸cesis desde 1963. La campa帽a en su contra crec铆a d铆a a d铆a auspiciada por el se帽or de horca y cuchillo de esa regi贸n de la Huasteca hidalguense. Su vida corr铆a peligro. Pero 茅l, en lugar de arredrarse, entr贸 a la casa de su enemigo, se sent贸 y de su sotana sac贸 una pistola calibre .45, que puso sobre la mesa.

鈥揤engo en son de paz, 隆cabr贸n! 鈥搇e dijo al jefe pol铆tico militar. Sorprendido, el cacique decidi贸 llevarla suave. Terminaron brindando con aguardiente de ca帽a. A帽os despu茅s, en otras regiones del pa铆s, sufrir铆a 11 atentados contra su vida.

Oriundo de Aguascalientes, ni帽o en la guerra cristera, joven espectador que se confunde con la violencia de la segunda guerra, el obispo Lona fue hijo de un trabajador ferrocarrilero, Fructuoso Lona y de Dolores Reyes. Su padre dec铆a que 茅l ten铆a cuatro hijos: dos varones, la mujer y el cura. De 茅l hered贸 el uso de las malas palabras.

Se orden贸 de sacerdote en 1952, con casi 27 a帽os de edad. La convivencia con los ind铆genas de la Huasteca hidalguense lo marc贸 para el resto de su vida. Aprendi贸 a hablar n谩huatl, don贸 a comuneros un rancho de c铆tricos e impuls贸 una pastoral indigenista.

Cercano a don Samuel Ruiz, fue pastor generoso que busc贸 hacer compatible la cultura de las comunidades ind铆genas con la evangelizaci贸n, abraz贸 la teolog铆a liberadora en la opci贸n preferencial por los pobres, y critic贸 por igual al sistema pol铆tico y a los pr铆ncipes eclesiales.

Siempre atento con los pobres dentro de los m谩s humildes, pionero en la lucha por la defensa de los derechos humanos en Am茅rica Latina 鈥揷uando la legitimidad de esta causa era incipiente鈥, protector incansable de los migrantes, fue fundador del Centro de Derechos Humanos Tepeyac de Tehuantepec. Desde su vocaci贸n mariana, defendi贸 a las mujeres v铆ctimas de violencia.

Impulsor de la comunalidad como forma de organizaci贸n productiva, promovi贸 en 1981, junto al sacerdote holand茅s Francisco Van der Hoff, la formaci贸n la Uni贸n de Comunidades Ind铆genas de la Regi贸n del Istmo (Uciri), primera organizaci贸n de productores de caf茅 org谩nico del pa铆s, art铆fice del movimiento por un comercio justo. Con las esposas de productores de ajonjol铆, foment贸 Comunidades en el Camino, asociaci贸n que elabora aceite org谩nico de esta oleaginosa que se exporta exitosamente a Corea del Sur.

En agosto de 1971 fue consagrado obispo de Tehuantepec, di贸cesis fundada en 1891, que abarca 25 mil kil贸metros cuadrados de costa, selva y monta帽a. Territorio de pueblos ind铆genas como zapotecos de la costa y de la sierra, ikoots, mixes, chontales, zoques, huaves, mazatecos, chinantecos y mixtecos, a ella pertenecen las ciudades de Tehuantepec, Juchit谩n, Ixtepec, Salina Cruz y Mat铆as Romero.

El Istmo de Tehuantepec era, a la llegada del obispo Lona, una regi贸n afectada por grandes proyectos de inversi贸n 鈥揷omo la presa Benito Ju谩rez鈥 que alteraron profundamente las estructuras sociales, en la que el catolicismo institucional estaba debilitado, la pr谩ctica de un sincretismo religioso sin mediadores institucionales se encontraba extendida, hab铆a fuertes tendencias hacia la autonom铆a regional, el uso de la lengua zapoteca era frecuente y hab铆a una creciente y poderosa movilizaci贸n popular, de la que la lucha de la Coalici贸n Obrero Campesino Estudiantil del Istmo (Cocei) era parte.

El obispo recorri贸 el Istmo de un lado a otro, pueblo por pueblo. Se acerc贸 a la gente, conoci贸 sus culturas y su geograf铆a. Lejos de oponerse a las protestas sociales, acompa帽贸 a muchas de ellas. Form贸 catequistas, promotores laicos y Organizaciones Eclesiales de Base (CEB). Incub贸 organizaciones aut贸nomas de campesinos que atend铆an simult谩neamente sus necesidades religiosas y su problem谩tica socioecon贸mica. Convoc贸 a faenas comunitarias, estableci贸 cajas de ahorros, cooperativas y cl铆nicas rurales.

Su sencillez y buen humor eran proverbiales. Cuenta el profesor Rogelio Vargas Garfias que, un d铆a, su coche Datsun 1980 qued贸 atascado en un lodazal. El obispo Lona pas贸 por all铆 en una destartalada camioneta Ford. Al ver los esfuerzos que Rogelio y su familia hac铆an para salir de all铆 se dispuso a ayudarles. En ese momento el auto, empujado como por una fuerza milagrosa, venci贸 la resistencia del lodo y las aguas estancadas. El padre sonri贸, se acomod贸 su cruz de madera en el pecho, y dijo: 驴Fue Dios o est谩n grabando un comercial para la Datsun?

La labor emancipadora de don Arturo le vali贸 que sus superiores religiosos lo hostigaran y persiguieran. Tuvo que soportar todo tipo de humillaciones de estas gentes. En 1986 acudi贸 a Roma para aclarar una acusaci贸n del entonces nuncio apost贸lico Jer贸nimo Prigione. A帽os m谩s tarde, Justo Mullor le pidi贸 la renuncia.

El antrop贸logo Gerardo Garfias, su monaguillo cuando ten铆a siete a帽os, recuerda c贸mo, en San Francisco la Paz, Chimalapas, Arturo Lona construy贸 una iglesia en medio de la nada, y c贸mo, cuando iba al seminario, serv铆a la mesa. Era muy pueblo, asegura.

Arturo Lona camin贸 siempre al lado de su gente. Para 茅l, la pobreza no era una fatalidad, o un destino o una condici贸n. Tampoco una desgracia. Era, lisa y llanamente, una injusticia. El sistema econ贸mico, aseguraba, no tiene la 煤ltima palabra. Por eso se dedic贸 a combatirlo. Su vida da fe de su empe帽o en ello. No en balde fue mucho m谩s que el obispo de los pobres.

@lhan55




Fuente: Lahaine.org