May 28, 2022
De parte de ANRed
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El inspector Gabriel Isassi, el oficial mayor Fabián López y el oficial Juan José Nieva, todos de la División Brigadas y Sumarios de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad, serán juzgados por el crimen del joven futbolista, quien fue baleado el 17 de noviembre de 2021 en el barrio porteño de Barracas. Se los acusa del delito de “homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía, por placer, por odio racial, por el concurso premeditado de dos o más personas y por cometerse abusando de su función o cargo”. Por ANRed.


Además, estos efectivos están acusados por el intento de homicidio agravado por las mismas causales de los tres amigos que estaban con Lucas y privación ilegal de la libertad “agravada por abuso funcional y sin previsión de la ley”.

Los otros procesados son Alberto Du Santos, Juan Romero, Roberto Inca, Héctor Cuevas, Sebastián Baidón, Ramón Chocobar, Jonathan Martínez, Angel Arevalos, Daniel Espinosa, Daniel Santana y Rodolfo Ozán. Todos acusados por el encubrimiento del crimen, ya que “alteraron los rastros y pruebas del delito que cometieron Nieva, López e Issasi, al arribar inmediatamente e intentar fraguarlo para aparentar que se había tratado de un ‘enfrentamiento’, colocando para ello un arma de utilería”.

También se los acusó de haber aplicado tormentos y sufrimientos psicológicos a través de expresiones como “a estos villeritos hay que darles un tiro en la cabeza” o  â€œdónde tenés la falopa, dónde está el arma con la que mataste a tu amigo”, mientras “los mantuvieron durante más de dos horas esposados contra el piso boca abajo y luego sentados, sin intervención judicial alguna”, según surge del expediente.

Queda pendiente el sorteo que designará el Tribunal Oral.

El asesinato de Lucas

Lucas tenía 17 años y, como tantos pibes de su edad con talento para el fútbol, soñaba con llegar a primera. Antes de llegar a Barracas Central, había pasado por las inferiores de Defensa y Justicia y Racing.

Al salir del entrenamiento aquel 17 de noviembre, Lucas y sus amigos pararon en un kiosco. Fueron interceptados por un vehículo sin patente y sin la baliza de la Policía de la Ciudad, del cual bajaron los efectivos armados y de civil, que no se identificaron. Ante el miedo, ya que pensaron que querían robarles, los pibes subieron al auto. Comenzaron a ser perseguidos. Los policías realizaron varios disparos contra el auto y balearon a Lucas en la cabeza.

En aquel momento, mientras se pretendía instalar la versión de un tiroteo, la mamá del joven sostuvo: “Es un caso de gatillo fácil, porque no pueden sacar un arma y dispararle a unos pibes. Esa gente no está capacitada para andar con un arma. Tiraron a matarlo”.

Horas más tarde, en el Hospital El Cruce, en Florencio Varela, Lucas fallecía a causa del criminal disparo.





Fuente: Anred.org