June 27, 2022
De parte de Acracia
181 puntos de vista

Recientemente, mi sobrino, desde su mentalidad adolescente, no ensuciada por repulsivas mistificaciones nacional-patri贸ticas, se preguntaba c贸mo era posible que no dejaran pasar a un pa铆s a personas que, sencillamente, vienen en busca de una vida mejor. Todav铆a, no se sab铆an las cifras de fallecidos en la frontera de Melilla, donde organizaciones gubernamentales, frente a las cifras oficiales, hablan ya de cerca de 40 muertos en el contexto de una violenta actuaci贸n policial. El presidente del gobierno, dentro de este Estado llamado Reino de Espa帽a, al frente de la autoproclamada coalici贸n m谩s progresista de la historia, ha restado importancia a la masacre y ha defendido el empleo de la fuerza de gendarmer铆a marroqu铆 en connivencia, como no puede ser de otro modo, con los cuerpos armados de represi贸n hispanos; si acaso, el inefable Pedro S谩nchez ha culpado de esos muertos de tercera a eso tan ignoto que llaman 芦mafias que trafican con seres humanos禄. No creo que la derecha, ni la ultraderecha, que viene a ser algo muy parecido, lo hubiera expresado mejor. Mientras tanto, Unidas Podemos, socio de gobierno, protesta, pero sin elevar demasiado la voz.

Por mi parte, pienso asegurar a mi sobrino, de una manera nada imparcial a nivel 茅tico, que defender con la fuerza estas vallas artificiales levantadas por los poderes pol铆ticos es asesinar seres humanos. Tambi茅n, pienso aclarar a mi querido adolescente que, mientras las personas no son libres para desarrollar su proyecto de vida hall谩 donde consideren, el capital del primer mundo s铆 puede atravesar las fronteras a placer para esquilmar los recursos de esos pa铆ses de donde, precisamente, proceden esas personas forzadas a migrar. Uno se pregunta, ahora que se celebra en la capital del Reino la cumbre de esa fuerza genocida denominada OTAN, si hay alguna diferencia entre Putin, para quien los seres humanos son piezas desechables de un tablero geoestrat茅gico, y cualquier gobernante que mantiene el mundo pol铆tico y econ贸mico tal y como lo sufrimos. Si, incluidos esos tan progresistas, que impiden que gobierne la derecha m谩s dura, pero que forman parte tambi茅n de un orden de cosas terrible y mezquino.

Y no hay que olvidar que el desprecio por la vida humana del ejecutivo encabezado por S谩nchez comenz贸 con su respaldo al d茅spota marroqu铆 y a la invasi贸n del Sahara Occidental; las violaciones de los derechos humanos sobre la poblaci贸n saharaui, por parte de Mohamed VI, resultan innumerables y el gobierno espa帽ol es c贸mplice a todos los niveles al haber sellado su amistad con semejante s谩trapa. El objetivo era para S谩nchez, tal vez, evitar asaltos a la frontera espa帽ola de Melilla, pero en numerosas ocasiones la cruda realidad acaba con todo plan preestablecido; pero, lo verdaderamente terror铆fico es el reguero de sangre que deja a su paso. Las muertes ahora en la frontera entre Espa帽a y Marruecos son, desgraciadadamente, un ejemplo m谩s de un mundo donde los derechos humanos son meras proclamas y, obviamente, no todas las vidas valen lo mismo. Tambi茅n, pienso explicar al bueno de mi sobrino que, con seguridad, e import谩ndome un bledo si alguien piensa que tiro de hip茅rbole, no hay mucha diferencia entre esas mafias criminales que trafican con personas y los gobiernos junto a sus aliadas, las grandes corporaciones capitalistas; en todos los casos, hablamos de grupos organizados que utilizan las vidas humanas para enriquecerse.

Juan C谩spar




Fuente: Acracia.org