September 8, 2022
De parte de SAS Madrid
166 puntos de vista

Toda Europa está preparándose contrarreloj para un otoño e invierno que se prevén como los más duros de las últimas décadas. La guerra en Ucrania ha provocado una gravísima crisis energética que ya ha derivado en un encarecimiento jamás visto del gas, la electricidad y los combustibles.

Pero con la vista puesta en la llegada del frío, Rusia ha lanzado un nuevo órdago a los países europeos al cerrar el grifo del gas a través del gasoducto Nord Stream. El panorama no es nada halagüeño y los distintos gobiernos de los países de la Unión Europea están adoptando medidas encaminadas a intentar frenar la escalada imparable de los precios, aliviando sus efectos en las economías familiares, y por otro lado, otras dirigidas a maximizar el ahorro energético.

España lleva ya poco más de un mes aplicando el decreto de medidas de ahorro que propuso el Gobierno con la intención de rebajar un 7% la demanda energética. Unas medidas que el resto de países europeos están también implantando. Entre esas medidas destacan limitar la refrigeración de edificios públicos y grandes superficies, cines o estaciones de transporte a un mínimo de 27 grados y la calefacción a un máximo de 19 en invierno. Recoge también la exigencia de apagar los escaparates y edificios públicos a las 22.00 y de implementar el sistema de cierre de puertas automático en los locales.

También se aprobaron ayudas a los consumidores para fomentar el uso del transporte público como rebajas en Renfe. Ya en abril instauró una rebaja en el precio de los combustibles para automóviles de 20 céntimos por litro para compensar el encarecimiento de la gasolina y el diésel. Y hace unos días, Pedro Sánchez anunció también una rebaja del IVA del gas del 21% al 5% y que se extenderá en un principio desde octubre a diciembre.

A lo que hay que sumar la ‘excepción ibérica’ que fija un tope al precio del gas que se utiliza para producir electricidad. Con su aplicación, el mecanismo ha supuesto una rebaja de entorno a media del 20% en el precio del ‘pool’, incluyendo la compensación a las centrales de gas.

El resto de países europeos también están comenzando a aprobar medidas similares a las de España, todas ellas encaminadas en la dirección del ahorro energético de cara a poder tener reservas suficientes para superar las bajas temperaturas del invierno.

Alemania

El gobierno de Alemania, uno de los países europeos más dependientes de la energía rusa, aprobó un decreto a mediados de agosto en el que especifica que la calefacción de los edificios públicos deberá limitarse a un máximo de 19 grados a partir de septiembre, así como apagarla en espacios comunes como pasillos, vestíbulos y cuartos de máquinas.

En esta batería de medidas, el ejecutivo de Olaf Scholz prohíbe la iluminación nocturna de instalaciones publicitarias, así como edificios y monumentos donde la iluminación sea puramente por motivos estéticos entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana. Los particulares también estarán sujetos a restricciones, ya que no podrán calentar las piscinas con gas y electricidad, y las empresas energéticas deberán informar a los clientes del consumo previsto y de posibles medidas de ahorro. Estas medidas, muchas de ellas aprobadas ya por los gobiernos municipales de algunas ciudades, pasan ahora a ser obligatorias a nivel nacional.

Este domingo, los partidos de la coalición tripartita de gobierno acordaron un tercer paquete de ayudas de 65.000 millones de euros para que ciudadanos y empresas puedan hacer frente al aumento de los precios de la energía y a la inflación. Entre las distintas medidas, el Gobierno alemán contempla la introducción de un freno al precio de la electricidad para los consumidores, financiado por los “beneficios casuales” de las empresas energéticas. Scholz anunció asimismo un sucesor del billete de transporte público subvencionado, que entre junio y agosto permitió viajes ilimitados en toda Alemania en el transporte regional y de cercanías por 9 euros mensuales.

Francia

La limitación de la calefacción y de la iluminación nocturna también será la pauta en las medidas de ahorro energético propuestas por el gobierno de Emmanuel Macron. La iluminación publicitaria deberá apagarse a partir de la 1 de la madrugada, así como las señales luminosas que no sean estrictamente necesarias (como la señalización en lugares públicos abiertos por la noche).

Los comercios deberán implementar el cierre automático de puertas para preservar la temperatura interior, ya que la calefacción no podrá superar los 19 grados este invierno, ni el aire acondicionado los 26 en verano, bajo multas de hasta 750 o 1.500 euros dependiendo de la infracción. El país galo aspira a reducir un 10% de su consumo energético en los próximos dos años.

Además, el país galo está estudiando limitar el uso de aviones privados por parte de particulares y empresas en distancias cortas (menos de dos horas) o cuando existan alternativas ferroviarias. Se estima que alrededor del 10% del tráfico aéreo en Francia procede de este tipo de vuelos privados.

Ante el agravamiento del precio de la energía, el Ejecutivo de Emmanuel Macron puso a principios de año un tope a las subidas del gas y de la electricidad para los consumidores particulares, con un coste de 20.000 millones de euros a las arcas públicas. En el caso de la electricidad, el incremento quedó en el 4%, y en el del gas las tarifas se congelaron desde octubre de 2021. El 1 de septiembre, el Gobierno galo aumentó también el descuento en el precio de los combustibles llegando hasta los 30 céntimos por litro, 12 céntimos más que la ayuda anterior, fijada en 18 céntimos de rebaja. Este aumento tendrá vigor en todo el Estado francés durante los meses de septiembre y octubre.

Italia

El incierto clima político que atraviesa Italia no ha impedido que el gobierno en funciones prepare una serie de medidas de ahorro energético en la misma línea que otros países europeos.

Tiene previsto reducir la calefacción de los hogares y las empresas durante el invierno para ayudar a disminuir la cantidad de gas que utiliza y reducir los riesgos relacionados con una interrupción total de los flujos de gas ruso. Italia importaba alrededor del 40% de su gas de Rusia antes que comenzara el conflicto en Ucrania, pero se ha movido rápidamente para buscar suministros alternativos y reducir su dependencia de Moscú.

Según un plan del Gobierno anunciado este martes, la temperatura en los bloques de apartamentos y otros edificios públicos se regulará a 19 grados, un grado menos que antes. La cifra se fijará en 17ºC para los locales industriales. Además, la calefacción estará encendida una hora menos al día. Italia espera reducir su consumo de gas en 3.200 millones de metros cúbicos en el periodo agosto-marzo y pretende reducir otros 2.100 millones de metros cúbicos mediante el uso de combustibles alternativos para generar electricidad.

A ello se sumarán otras medidas que animen a los usuarios particulares y a las empresas a reducir su consumo, con lo que la demanda global podría descender un 15%, en línea con los planes más amplios de la Unión Europea. Italia ha llenado sus depósitos de gas al 83% de su capacidad a principios de septiembre, anticipándose a los meses más fríos.

Portugal

Portugal todavía no ha tomado de forma oficial medidas de ahorro energético pero acaba de anunciar que rebajará un tramo del IVA de la electricidad del 13% al 6%, limitará las subidas de los alquileres al 2% para 2023 y apoyará a las familias con 50 euros por hijo, 125 euros por trabajador con ingresos de hasta 2.700 euros mensuales y aumentos extraordinarios de las pensiones.

Son los principales puntos del plan de choque de 2.400 millones de euros aprobado en el Consejo de Ministros para combatir el aumento de la inflación. Este paquete de medidas se une a los 1.682 millones de euros destinados hasta septiembre para combatir la inflación, lo que eleva la cuenta total hasta final de año a más de 4.000 millones.

El Gobierno luso todavía tiene pendiente presentar medidas de apoyo a las empresas, que se decidirán después de la reunión de los ministros de Energía de la Unión Europea prevista para este viernes. La inflación se situó en el 9 % en agosto en Portugal, los niveles más altos de los últimos 30 años.

Reino Unido

La nueva primera ministra británica, Liz Truss, ha prometido en su primer discurso a la nación como jefa del Gobierno acciones rápidas para lidiar con el aumento de los precios de la energía y cumplir con su compromiso de reducir impuestos. Truss prevé presentar el jueves un plan para congelar o reducir la factura eléctrica de los hogares británicos durante los próximos dos inviernos, pagadas con préstamos respaldados por el Gobierno a los proveedores de energía. El plan podría costar entre 100.000 y 130.000 millones de libras (116.000-151.000 millones de dólares). El Gobierno también está trabajando en un paquete de ayudas para las empresas, pero es probable que sea más complejo y se revise con más frecuencia.

Grecia, República Checa y Eslovenia

El objetivo de Europa, y especialmente de los países más dependientes del gas ruso es lograr reducir su consumo y su dependencia de las importaciones de Rusia. Países como República Checa y Eslovenia avanzan en medidas de limitación de temperaturas en interiores, en la misma dirección que España.

Grecia también se ha sumado a esta medida limitando la temperatura a 27ºC en verano y 19ºC en invierno en una serie de propuestas que incluyen reforzar la eficiencia energética de los edificios.

Bélgica y Países Bajos

Mientras, Bélgica y Países Bajos planifican acuerdos comerciales con Noruega para importar gas desde Escandinavia. Noruega es uno de los mayores productores de gas del mundo. Sin embargo, el país ha anunciado planes para limitar las exportaciones de electricidad y ha señalado que no puede aumentar el suministro actual de gas natural al resto de Europa.

Además de todas las medidas de obligado cumplimiento en cada país miembro, en el seno de la Unión Europea ya se está debatiendo con creciente intensidad la idea de la necesidad de poner un límite a los precios e intervenir en el sistema eléctrico comunitario. La reunión de este viernes de los ministros europeos de Energía se presenta clave para que el bloque comunitario comience a tomar medidas de forma común.

Y otra vía es la de la concienciación de la ciudadanía. Los gobiernos europeos quieren transmitir la idea a sus ciudadanos de cada gesto importa y cuenta. Desde el apagado de interruptores, televisiones u ordenadores cuando se dejen de utilizar a la maximización de lavavajillas y lavadoras, el mensaje es que con poco se puede hacer mucho para ahorrar energía y pagar menos.

Enlace relacionado Publico.es (07/09/2022).




Fuente: Sasmadrid.org