June 22, 2021
De parte de SAS Madrid
166 puntos de vista


La Asociaci贸n de Directores y Gerentes de Servicios Sociales dise帽a un nuevo modelo residencial tras la crisis de la COVID-19 a medio y largo plazo, con el que esperan convencer al Gobierno, crear consenso en todo el sector y que se ponga en marcha con los fondos europeos.

Ni hoteles, ni hospitales: viviendas, casas, hogares. As铆 deber铆an ser las residencias de ancianos del futuro post pandemia, seg煤n el modelo que ha presentado la Asociaci贸n de Directores y Gerentes de Servicios Sociales este lunes en Madrid. “Nadie estaba preparado para lo que ocurri贸 en 2020, pero este es el momento, ahora tenemos la oportunidad para prepararnos”, ha defendido Jos茅 Manuel Ram铆rez, presidente de la Asociaci贸n. Despu茅s se han reunido con el director del Imserso (que pertenece al Ministerio de Derechos Sociales), Luis Barriga, antiguo miembro de la junta directiva de la Asociaci贸n, para present谩rselo. Entre ambas partes hay sinton铆a y parece que pueden llegar a un consenso “esperanzador”, seg煤n han contado fuentes del Imserso tras el encuentro. Directores y Gerentes tambi茅n van a hablar estas semanas con las comunidades y con actores del sector, en el que la asociaci贸n es referente desde hace casi 30 a帽os. El objetivo es presentar un documento de consenso en octubre que implanten las autonom铆as, con competencias en el 谩rea, y las empresas privadas.

Las residencias han pasado de ser “asilos” en el tardofranquismo, a “grandes centros propios” en los 80, luego “peque帽os establecimientos pensados para personas no dependientes” en los 90, y actualmente lugares “altamente institucionalizados pensados para la poblaci贸n en edad m谩s avanzada”. “Todo eso en una sola generaci贸n”, ha repasado Ram铆rez. As铆 que defienden que puede seguir evolucionando, se conviertan en algo m谩s parecido a “hogares”, y tengan otras caracter铆sticas como habitaciones individuales casi por defecto, unidades de convivencia peque帽as, proximidad al vecindario habitual y accesibilidad para las familias.

Buena parte de los fondos europeos para la recuperaci贸n que se queda el Ministerio de Derechos Sociales puede ir para la remodelaci贸n del sistema de residencias despu茅s de la crisis de la COVID-19. 29.408 ancianos murieron por coronavirus en este tipo de centros entre marzo de 2020 y enero de 2021, seg煤n datos del Gobierno, m谩s de 9.859 de ellos sin diagn贸stico.  En abril de 2021, cuando la situaci贸n en las residencias ya estaba controlada gracias a las vacunas ese ministerio aprob贸 730 millones para la “econom铆a de cuidados”, 482 de ellos para los cuidados de personas mayores y dependientes. Entre esa partida de 482, se incluye la generaci贸n de un nuevo modelo residencial. El Ministerio lanz贸 tambi茅n en los Presupuestos Generales un “plan de choque” para el sistema de dependencia, que suponen 6.000 millones de euros en los pr贸ximos tres a帽os. Espa帽a necesita crear unas 70.000 plazas de residencias p煤blicas y concertadas para cubrir la demanda actual y llegar a los par谩metros que recomienda la OMS, seg煤n c谩lculos de la Asociaci贸n. E ir谩 a m谩s: para 2035, el 26,5% de la poblaci贸n espa帽ola tendr谩 m谩s de 65 a帽os.

Fuentes del Imserso cuentan a elDiario.es que en la reuni贸n que han mantenido Barriga y los presidentes de Directores y Gerentes ambas partes han coincidido en el planteamiento. “Esta revisi贸n y el desarrollo del nuevo modelo de atenci贸n residencial y de los servicios de proximidad vendr谩n muy marcados por criterios que aparecen en el documento de la Asociaci贸n como son la garant铆a de los derechos de las personas de edad, el respeto absoluto a su dignidad y la atenci贸n centrada en las personas y en su proyecto de vida en su hogar”, dicen estas fuentes. Confirman que esperan abrir un “gran debate” las pr贸ximas semanas con tres mesas de di谩logo, una social, otra territorial y otra con la sociedad civil, para abordar “cambios profundos que se antojan inaplazables”, desde el “m谩ximo consenso” y “en el plazo m谩s corto posible”.

驴Se hubiese afrontado mejor la pandemia as铆?

En la rueda de prensa de presentaci贸n estaba como p煤blico Alberto Reyero, exconsejero de Pol铆ticas Sociales de la Comunidad de Madrid con Ciudadanos. Reyero dimiti贸 del cargo meses despu茅s de conocerse su choque con la Presidencia de la Comunidad y con la Consejer铆a de Sanidad, porque estos 煤ltimos negaron el traslado de ancianos de residencias a hospitales en lo peor de la primera ola. En conversaci贸n con elDiario.es, Reyero opina que “el cambio de modelo es necesario con crisis o sin crisis”. 驴Hubi茅semos afrontado mejor con los centros as铆 la crisis? “Lo del a帽o pasado fue un tsunami y tenemos que reforzar el sector de la dependencia para resistir mejor cualquier contingencia. Con m谩s financiaci贸n. Necesitamos un sector social fuerte y bien atendido desde el sistema nacional de salud. Eso es esencial. No ha funcionado adecuadamente”, a帽ade, estando de acuerdo con un cambio de modelo que trascienda el sistema de residencias y apueste por la “autonom铆a personal de los mayores”.

Una de las apuestas de este nuevo paradigma es que, al ser las residencias entendidas como “casas”, y no como hospitales no haya servicios sanitarios ubicados ah铆, sino que los usuarios accedan a la sanidad p煤blica igual que los dem谩s ciudadanos. 驴No fue precisamente un fallo en Madrid el a帽o pasado que las residencias no estuviesen medicalizadas? “Es un tema muy resbaladizo”, contesta el exconsejero. “Una residencia es el hogar del mayor. Y que debe ser atendido por la atenci贸n primaria en circunstancias normales y en el hospital cuando sea necesario. La pandemia exig铆a un plus mayor de atenci贸n sanitaria precisamente porque est谩bamos ante una enfermedad contagiosa y los residentes no eran atendidos en los hospitales”.

Este modelo moderno es m谩s f谩cil de implementar en residencias de nueva construcci贸n, pero en las que ya existen, p煤blicas y privadas, “se puede hacer. Es complicado hacer obras, adaptar infraestructuras algunas incluso del tardofranquismo. Pero lo importante es que se llegue hasta donde se pueda y que ese dinero de los fondos europeos se invierta en reformas que no conviertan los centros en hospitales ni en hoteles”, apuntaba Gustavo Garc铆a, miembro de la Asociaci贸n y redactor principal del documento.

10 puntos, hasta que las residencias desaparezcan

Lo que propone la Asociaci贸n lo desarrollan en un dec谩logo. El primer punto ser铆a que el nuevo modelo residencial “comience en casa”: que los planes de atenci贸n individualizada para pedir prestaciones y servicios se flexibilicen. “Todas las personas deseamos vivir en nuestra propia casa el mayor tiempo posible”, as铆 que la adaptaci贸n del modelo residencial pasa por que se fomente la atenci贸n en el domicilio, y que el traslado sea lo 煤ltimo, pero para ello hay que adaptarse a las necesidades de cada persona. El segundo punto es la “proximidad”: que las personas mayores se puedan quedar en un centro de su pueblo o barrio si tienen que internar. “Si se les priva del derecho a la proximidad, se les priva de la ciudadan铆a”, apuntaba Garc铆a. As铆 que para ello proponen que, igual que los ayuntamientos elaboran informes sobre temas como impacto medioambiental, que los hagan de impacto en la convivencia y de previsi贸n de urbanismo para reservar espacios con este fin.

El tercer punto es el impulso a la convivencia familiar. “Acceso de los familiares a la habitaci贸n del residente y a servicios del centro”, e incluso que se puedan quedar a comer, “no es lo mismo ir a visitar a la habitaci贸n al abuelo que que el abuelo te pueda invitar a comer. Adem谩s, no hay mayor ejercicio de transparencia, para las guerras que ha habido sobre algunas residencias sobre si se les daba bien o no de comer”. El cuarto ser铆a crear “un ambiente hogare帽o”: un m铆nimo de 75% de habitaciones individuales por instituci贸n, no inferiores a 15 metros cuadrados. Con posibilidad de que se puedan llevar sus muebles y enseres. Actualmente, no hay datos sobre el n煤mero de residencias que cuentan con habitaciones individuales, pero son algo “ex贸tico” que alcancen ese porcentaje. En este 谩mbito tambi茅n contemplan lo que llaman “unidades de convivencia”, formadas por no m谩s de 15 personas, “que ya es mucho”, porque no es c贸modo tener que comer cada d铆a con 50 o 100 personas en una sala, explican. Estas 煤ltimas deben ser adem谩s diversas, que no se junte solo a personas muy dependientes con personas con su misma condici贸n.

El quinto punto es la atenci贸n personalizada. “Un profesional de referencia para no m谩s de 5 personas residentes”. El sexto, “que se respete la dignidad de la persona”, es decir, que no se les infantilice promoviendo para todos la misma actividad “repetitiva”: “驴Qui茅n le da a su abuelo pinturas para dibujar y luego las cuelga en el pasillo, como se hace en muchos centros? Si a muchas mujeres mayores les gusta hacer ganchilllo, es una actividad psicomotriz tambi茅n”. Aqu铆 se incluir铆a, tambi茅n, eliminar las sujeciones, por ejemplo a sillas de ruedas. El s茅ptimo, la colaboraci贸n con el Sistema P煤blico de salud, atenci贸n hospitalaria domiciliaria en los centros residenciales, “en igualdad de condiciones de las que viven en sus casas”.

El octavo punto se refiere a “plantillas bien dotadas, cualificadas y remuneradas”. Esto puede ser una oportunidad, recuerdan, para la creaci贸n de puestos de trabajo. Aumentos de salarios en el sector de entre 15 y 20% de media. En 2008, el Consejo Interterritorial aprob贸 que deb铆a haber 47 trabajadores por cada 100 personas residentes; en este nuevo texto, proponen que se llegue a 50, es decir, un trabajador por cada dos residentes. Como noveno punto, se帽alan la necesidad de “establecer niveles de calidad en los centros residenciales, consensuados y evaluados”. Ellos han preparado una tabla con indicadores sobre un baremo de 100 puntos, que se puede utilizar con este fin. 

El d茅cimo punto mira al futuro: a que se flexibilicen los requisitos para entrar y a que, a largo plazo, desaparezcan las residencias. “Hay que superar el criterio de 65 a帽os para definir la necesidad de centros residenciales”, apuntan, porque las personas de 65 a帽os que acuden son anecd贸ticas y, sin embargo, s铆 se da la situaci贸n de personas de 50 a帽os con discapacidades que necesitar铆an vivir con sus padres, usuarios de residencias, y no se les permite. Sobre que desaparezcan las residencias, “ser铆a el desenlace l贸gico de esta trayectoria” que enumeraban, de los asilos a los centros institucionalizados actuales. “Tienen que cambiar muchas cosas y nosotros quiz谩 no lo vemos, pero quiero pensar que es el futuro”, que ning煤n mayor tenga que abandonar su casa para vivir en condiciones dignas al final de su vida, sosten铆a Ram铆rez.

Enlace relacionado ElDiario.es 21/06/2021.




Fuente: Sasmadrid.org